Gibraltar

Efectos económicos del Brexit en el Campo de Gibraltar: un modelo econométricoARI 25/2019-26 de febrero de 20196hogares del Campo se ha utilizado como variable de control para mejorar la calidad de los resultados, pero no forma parte del análisis en las predicciones.En la predicción consideramos que los datos obtenidos para la construcción del modelo son representativos delaño2018 y que permitenpredecir los valores de éste en el período t+1, que tomaremos como el año 2025. Según los diferentes estudios consultados20para entonces los efectos iniciales de la incertidumbre generada por el Brexitya se habrán disipado y sólo quedarán los efectos estructurales, que son los que se desea estudiar.Los resultados se presentan en la Figura 1.Figura 1. Resultados de la predicción por variables

Tema1

El laberinto político sin precedentes en el que se ha convertido el proceso de salida del Reino Unido de la UE está generando una incertidumbre creciente sobre sus consecuencias económicas, especialmente en aquellas áreas próximas a las fronteras terrestres con el continente europeo: Irlanda del Norte y, en España, el Campo de Gibraltar.

Resumen

La proximidad geográfica con el Peñón genera efectos económicos positivos para los habitantes del Campo de Gibraltar gracias al empleo transfronterizo y a los intercambios de mercancías a través de la frontera. Este impulso económico es necesario en una comarca marcada por altos niveles de desempleo.…  Seguir leyendo »

La última colonia

Como los españoles tenemos una memoria selectiva, un alzhéimer benévolo que nos permite olvidar lo incómodo y recordar lo que nos agrada, conviene pensar de tanto en tanto en lo que no ha mucho se llamaba «la vergüenza»: una colonia en nuestro territorio, en pleno siglo XXI. Más, si sus amos tienen la desvergüenza de decir que no es una colonia y, encima, que fuimos nosotros quienes así la clasificamos, siendo ellos quienes la incluyeron como tal en la lista de territorios no autónomos que Naciones Unidas pidió a las potencias coloniales. Con lo que el cinismo británico alcanza categoría de Guinness.…  Seguir leyendo »

Sí, se puede

En una escena célebre de Casablanca, una de mis películas favoritas, un oficial nazi se empeña en averiguar las inclinaciones políticas de Rick (Humprey Bogart), un americano que se ha refugiado en Marruecos huyendo de un desengaño amoroso. «¿Le gustaría vernos en Londres?». «Pregúntemelo cuando lleguen allí». «¿Y en su adorada Nueva York?». «Allí hay barrios en los que yo no le aconsejaría entrar», concluye Bogart.

Con Gibraltar pasa un poco lo mismo; es difícil saber lo que va a suceder mañana, pero sí hay algunas cosas que podemos predecir. Sobre todo porque nuestras desgracias actuales vienen de antiguo y también porque ya sabemos los errores que debemos evitar o, dicho de otra manera, los barrios en los que no debemos entrar.…  Seguir leyendo »

Manu Leguineche decía que, de todos los pueblos que conoció, el gibraltareño es el que más quiere a sus banderas, y aunque yo conozco muchos menos pueblos que él, le doy la razón: en ningún otro sitio he sentido un nacionalismo con tan pocos complejos, tan kitsch y tan apabullante. El lema British we are, British we stay se imprime en cualquier superficie, desde postales hasta banderolas y camisetas, y no se desaprovecha ocasión ni rinconada para subrayar la vinculación de la ciudad con el Imperio Británico, porque la Roca es el único lugar del mundo donde tal imperio sigue existiendo.…  Seguir leyendo »

¿Alguien en su sano juicio pensaba que el Reino Unido abandonaría en su divorcio europeo a sus leales y por supuesto interesados, gibraltareños? ¿Que resolveríamos un conflicto de 300 años?

Hablamos de un territorio reducido con un censo de 30.000 habitantes, con la tercera renta per cápita más alta del mundo (61.700 $) tras Qatar y Luxemburgo; que su reducido impuesto de sociedades le permite abrir sucursales en toda la UE en desleal competencia; que controla el 10% de los seguros de coches de UK; que el 40% de su PIB depende del negocio del juego «on line»; que importó el pasado año 72 millones de cartones de tabaco que proporcionaron 180 millones de beneficios a las arcas de la colonia el 26% de su presupuesto, como nos recordaba recientemente el Comandante Torres Peral en una magnífica tribuna (1).…  Seguir leyendo »

A semana pasada fue decisiva para cerrar el Acuerdo de Salida del Reino Unido de la Unión Europea, el llamado Withdrawal Agreement, así como la declaración política sobre la Relación Futura entre ambos. La ambigüedad del artículo 184 del acuerdo no despejaba dudas de que en un futuro los acuerdos que afectaran a Gibraltar tenían que tener el visto bueno previo de Madrid y Londres, como sí habían establecido las directrices del Consejo ratificadas por todos los Estados miembros el 29 de abril de 2017, negociadas con gran acierto por el Gobierno del Partido Popular de Mariano Rajoy. El texto acordado por el Gobierno del PP reconocía que ningún acuerdo podría aplicarse a Gibraltar sin el consentimiento de España, una vez el Reino Unido hubiera abandonado la Unión.…  Seguir leyendo »

En medio de la campaña electoral en Andalucía y a pocos días del Consejo Europeo que debía aprobar el Acuerdo de retirada de Reino Unido de la Unión Europea, el presidente del Gobierno irrumpió en los medios de comunicación destacando la negativa española al texto final por no recoger adecuadamente el derecho de España a vetar cualquier acuerdo que afectase al status de Gibraltar.

Tras varios días de tensión y gestiones entre Bruselas, Londres y Madrid, ante el riesgo de que la cumbre quedara suspendida, el sábado a mediodía Sánchez informó de que finalmente se aceptaría el texto propuesto, ya que se habían recibido unas garantías históricas para la negociación con Londres sobre el futuro de Gibraltar, incluyendo una posible cosoberanía.…  Seguir leyendo »

Algunos lo llamarán sorpresas y otros lo valorarán como engaños, pero resulta cada vez más evidente que la principal herramienta que tiene Sánchez para ocupar la escena política es pillar a todos desprevenidos. Lo primero fue una moción de censura con apoyos que había solemnemente afirmado que jamás aceptaría. Después, desdecirse en tres semanas de su promesa de convocar rápidamente elecciones para anunciar que agotaría la legislatura. Y a partir de ahí, continuas retractaciones de previas declaraciones, como el recurso prolijo a decretos-leyes, aguantar a ministros que no cumplen con sus proclamadas normas éticas, fintar con las circunstancias de su propia tesis doctoral, pretender que aprobar -y siquiera presentar- los Presupuestos no es requisito para no convocar elecciones, olvidarse de la reforma laboral, y sobre todo un continuo funambulismo sobre el independentismo donde llega incluso a permitirse a su delegada del Gobierno en Cataluña que anuncie la conveniencia de los indultos.…  Seguir leyendo »

Carta al ministro de Exteriores no es no

Mi querido ministro y amigo:

Como te he comentado alguna vez, todos los jueves juego al mus. Sé que cuando llegas muy apurado al final de la partida, te ves forzado a lanzar órdago tras órdago, aunque no tengas cartas. Normalmente pierdes. Llevamos una temporadita perdiendo mano tras mano. Y ahora has tenido que echar un órdago con cartas bastante mediocres. Espero de todo corazón que tengas suerte porque el borrador de Acuerdo de retirada del Reino Unido es una auténtica burla en lo que se refiere a Gibraltar. Pero vayamos por partes.

Como sabes bien, la madre de todos los artículos es el artículo 50.2 del Tratado de la UE.…  Seguir leyendo »

No se arrugue, señor Borrell

Son las cinco de la mañana y me he despertado de una pesadilla provocada por la negociación del Brexit, en el tema de Gibraltar. Y no me duelen prendas si les digo que he soñado con Josep Borrell, lo cual reconozco puede ser una rareza onírica, pero convendrán que se pueden soñar cosas peores.

Mi desvelo quizá se haya visto influenciado por el artículo de antes de ayer de José María Carrascal y su admirable prédica acerca de nuestros éxitos diplomáticos en la ONU -en la resolución de 19 de diciembre de 1969- en la que «se invitaba a los gobiernos de España y de Reino Unido a reanudar sin demora la negociación para poner fin a la situación colonial de Gibraltar», y nuestra indolencia posterior a la hora de implementarlos, bien por miedo a que se abriera la cuestión de Ceuta y Melilla (nunca fueron marroquíes), o preocupados por las circunstancias de los trece mil españoles que trabajan allí, preocupación alentada falsamente por el Reino Unido.…  Seguir leyendo »

Tras una semana en la que el Brexit ha ocupado nuevamente todos los titulares, parecería cansino insistir en ello si no fuera porque nuestro país está directamente implicado en sus consecuencias. Antes de que se conocieran los términos del acuerdo con la Unión Europea (UE), la primera ministra británica presentaba a su Gabinete un documento explicativo del mismo en el que se dedican ocho párrafos a Gibraltar, asunto que -recordemos- debía ser acordado bilateralmente con España. El citado texto nos deja atónitos. Declara Gibraltar como «territorio de ultramar bajo soberanía británica», olvidando que es la última colonia en territorio europeo y casi una de las últimas en el mundo.…  Seguir leyendo »

Gibraltar la hora de la verdad

Cuentan que, siendo Borrell Secretario de Estado de Hacienda, un fontanero que le había reparado una avería le preguntó: “¿Con IVA o sin IVA?”. Borrell le contesto irritadísimo: “Pero ¿no sabe usted con quien está hablando?” El portero de la casa que andaba por allí quiso rebajar la tensión y se dirigió al operario diciéndole: “póngale un poquito de IVA…”.

Con Gibraltar está pasando lo mismo. El Gobierno se contenta con que Picardo suba un poquito el precio del tabaco para desalentar otro poquito el contrabando; a cambio, renuncia a la cosoberanía sobre el Peñón aprovechando el ‘Brexit’. Por no pedir, no pide ni la gestión conjunta del aeropuerto situado en un istmo ilegalmente ocupado por el Reino Unido (RU).…  Seguir leyendo »

Al término de la Cumbre de la Unión Europea sobre el brexit, sonriente y alegre, el presidente del Gobierno explica que el “protocolo de Gibraltar ya está cerrado”. Se refiere al documento que acompañará los acuerdos finales sobre el abandono del Reino Unido de la UE. A día de hoy desconocemos sus contenidos, al menos, en España.El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrel, ha comentado que sus mayores preocupaciones sobre El Peñón se refieren, entre otras, a aduanas, contrabando de tabaco y medio ambiente. El primer ministro de Gibraltar, Fabian Picardo, manifestó ante el Comité de los Lores que el impuesto fiscal aplicado en Gibraltar no formaba parte de las negociaciones y que el aeropuerto seguiría manteniendo la situación actual (Gibraltar Chronicle 24/10/2018).…  Seguir leyendo »

La noluntad nacional

Cuenta Unamuno que, cuando un amigo le preguntó que qué quería España le contestó: «No quiere nada. España quiere que la dejen en paz. Y así hasta Dios la deja de su mano» (La Noluntad Nacional, Revista España, 1915). Rescaté esta cita cuando comprobé que algunos de mis compañeros de Gabinete no compartían mi entusiasmo por Gibraltar y, sobre todo, cuando mi sucesor en Santa Cruz, Josep Borrell, anunció que renunciaba a plantear la cuestión de la soberanía compartida a cambio de que los gibraltareños prometiesen no exagerar en el contrabando de tabaco, en las prácticas fiscales abusivas, en la discriminación a los trabajadores españoles o en el expolio del medio ambiente.…  Seguir leyendo »

Gibraltar, una Andorra del Sur

La posibilidad de una «solución andorrana» al contencioso de Gibraltar se la oí por primera vez a un colega británico con el que sostenía un debate televisivo hace muchos años y, para acabar la discusión, me bastó decir que Andorra goza de soberanía desde 1607, bajo la autoridad teórica del obispo de Urgel y del rey francés, y el gobierno de hecho del Consell General de les Valls, mientras Gibraltar es una colonia a descolonizar según normas de la ONU. Pero veo que vuelve en un periódico de cobertura nacional bajo el bizarro titular «Gibraltar, ciudad de dos coronas» como posible «territorio internacionalizado, perteneciente a la Unión Europea, completamente conectado a su entorno gaditano, que se beneficie de una relación privilegiada con España (permitiendo su incorporación aunque evitando su absorción), al tiempo que conserva la que ahora tiene con el Reino Unido».…  Seguir leyendo »

Gibraltar, ciudad de las dos coronas

El vínculo político bilateral entre Madrid y Londres siempre ha estado muy por debajo de su potencial, considerando la intensa relación interpersonal y económicoempresarial entre España y Reino Unido; quizá la mayor del mundo entre dos países que no son vecinos ni comparten idioma. Pese a los muchos intereses y valores comunes, la relación solo puede calificarse como correcta y, así, Reino Unido es el único de los seis Estados miembros más grandes de la UE con quien España no ha institucionalizado una asociación. La visión tan distinta sobre la integración europea y Gibraltar explican ese perfil bajo. Paradójicamente, tras el Brexit aumentan los incentivos para que la diplomacia británica busque más complicidad con la cuarta potencia del continente.…  Seguir leyendo »

Se echa en falta una política de Estado por parte de España en el contencioso de Gibraltar. Si bien es cierto que, desde la pérdida del Peñón por el Tratado de Utrecht, todos los gobiernos han tenido como objetivo (yo diría obsesivo) su recuperación, no se vislumbra una clara estrategia para alcanzarlo sobre la base de planes y metas a corto y medio plazo y que suponga una verdadera política de Estado de cara a asegurar continuidad y coherencia en su ejecución a lo largo del tiempo, independientemente del partido(s) que tenga las responsabilidades de gobierno. En este sentido, la salida del Reino Unido (RU) de la UE es una oportunidad única para proceder a elaborarla, en conjunción con los principales partidos políticos.…  Seguir leyendo »

Tema

El Brexit abre una pequeña ventana de oportunidad para intentar resolver el estatus de Gibraltar.

Resumen

La negociación del divorcio y futuro acuerdo de relación entre el Reino Unido y la UE obliga a abordar la situación de Gibraltar. En menos de un año deberán resolverse aspectos concretos complejos y, al mismo tiempo, se abre la posibilidad de abordar una solución general a la controversia de fondo sobre el estatus del territorio. Es una ventana de oportunidad de tamaño reducido y corta en el tiempo pero, por primera vez en la historia reciente, propicia para el acuerdo. El momento actual combina el interés gibraltareño por permanecer en la UE con una actitud española constructiva que se plasma en la propuesta de soberanía compartida sobre el territorio y el deseo de mantener estrechas relaciones con Londres en la perspectiva del Brexit.…  Seguir leyendo »

En un artículo anterior sobre el mismo tema, en el año 2011, después de examinar los antecedentes desde su conquista por los ingleses, terminaba manifestando que había dos maneras de recuperar Gibraltar, una utilizando la coacción necesaria para obligar a los ingleses a negociar sobre el traspaso de su soberanía; y la segunda, ofrecer ventajas a la población de Gibraltar como impositivas, de suministros y demás a fin de que los gibraltareños miren favorablemente las exposiciones españolas. Como dice Paul Preston, que los gibraltareños reconozcan una ganga cuando está a su alcance. Y esta segunda opción, después de los años transcurridos sin el avance en el traspaso de la soberanía, estimaba que no es viable ya que, a pesar de las facilidades de servicios de telecomunicaciones, espacio aéreo, etc., y contemplaciones realizados por el Estado español, no dan ningún resultado, por lo que la única solución, en un plazo razonable, es apretar la presión sobre Gibraltar.…  Seguir leyendo »

Sé muy bien que a muchos eventuales lectores de las siguientes líneas les chocará —negativamente— lo que voy a exponer. Primero, porque consideren la “geopolítica” como un perverso ejercicio de análisis sobre el poder en el ámbito de las relaciones internacionales, a desterrar. Y segundo, porque el tema de Gibraltar les puede parecer insustancial a estas alturas y que, por consiguiente, no merece mayor consideración. ntentaré exponer por qué no comparto ambas aproximaciones.

En primer lugar, la geopolítica ha vuelto —de hecho, jamás se fue— para quedarse de nuevo de forma explícita. Y si no, no podríamos interpretar las políticas exteriores de países como China, Rusia, Japón, Turquía o Irán (y la de todos los demás) en los momentos actuales, en escenarios como Ucrania, el Cáucaso, Oriente Medio o el Mar del Sur de la China.…  Seguir leyendo »