Golpe de Estado 23F

El Ministerio de Defensa ha rendido un homenaje a tres protagonistas de nuestra historia reciente que se condujeron con una dignidad apreciada por todos durante el asalto al Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981. El recuerdo de Adolfo Suárez, Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo no se ha limitado a constatar su especial gallardía en un día decisivo. También ha reconocido su papel fundamental en la transformación de nuestro sistema político y, en el caso de los dos primeros, de nuestras Fuerzas Armadas.

En el homenaje han tomado parte también representantes de dos colectivos presentes en aquellas 17 horas dramáticas.…  Seguir leyendo »

El 23-F, estrambote de una inveterada tradición española (salpicada de asonadas, alzamientos, pronunciamientos y demás anomalías), la democracia no fue derrotada, a pesar de que la situación económica –para variar– era mala, el terrorismo golpeaba a diario con saña y la sociedad española estaba contrariada y triste, como tantas veces lo ha estado a lo largo de la historia.

Las instituciones resistieron el intento de golpe y el jefe del Estado, cuya intervención fue decisiva, actuó con determinación y consiguió frenar la embestida contra la Constitución recién estrenada, tras una cruenta Guerra Civil y 40 años de dictadura.

Una democracia que, 40 años después, pretende desacreditar nada menos que el vicepresidente del Gobierno, cuando sostiene con provocación temeraria que en España «no hay una situación de plena normalidad política y democrática».…  Seguir leyendo »

A los 40 años del Golpe de Estado contra la democracia del 23 de febrero de 1981, por su fracaso y el triunfo de la democracia debe recordarse como el acontecimiento más importante de la historia democrática de España. Al mando del teniente coronel Tejero, de la Guardia Civil, los golpistas irrumpieron con violencia y disparos de las armas en el Congreso de los Diputados y mantuvieron el secuestro armado del Gobierno y de los parlamentarios, con amenazas continúas de muerte durante cerca de 18 horas, desde las 18:20 del 23 de febrero hasta las 12:30 horas del día siguiente del 24 de febrero, en que quedamos libres al no contar los golpistas con los apoyos que esperaban.…  Seguir leyendo »

Hace 40 años un grupo de militares se rebelaron contra la Constitución. Miembro de aquella Cámara, presencié en directo cómo, en plena votación de la investidura del presidente Leopoldo Calvo Sotelo, un grupo de militares armados entraban en el salón de sesiones, interrumpían la votación y haciendo uso de sus armas de fuego nos arrojaron al suelo.

Al poco tiempo vimos cómo un oficial de la Guardia Civil subía a la tribuna y nos anunciaba que quedábamos retenidos hasta que se presentara la nueva autoridad del país; “militar, por supuesto” nos aclaró. Era un golpe de Estado.

Dejo a un lado las causas y circunstancias que culminaron en aquella rebelión.…  Seguir leyendo »

El gran secreto sobre el 23 de febrero

El gran secreto sobre el golpe de Estado del 23 de febrero es que no hay ningún secreto. Entiendo que la noticia decepcione, porque las mentiras suelen ser más atractivas que la verdad —de ahí en gran parte su éxito—, pero es lo que hay. El 23 de febrero de 1981 debe de ser el día de la historia de España sobre el que más sabemos, o como mínimo sobre el que más se ha escrito, pero en cada aniversario señalado del golpe —o simplemente cuando se tercia— aparecen los mercaderes del 23 de febrero anunciando a bombo y platillo el desvelamiento del nuevo gran secreto sobre el 23 de febrero.…  Seguir leyendo »

¿El final de los golpes?

Los sables hacían mucho ruido en aquellos tiempos del 81. Una parte significativa del generalato franquista nunca había visto con buenos ojos la llegada a España de la democracia y, si en los primeros tiempos del tránsito permanecieron en un hosco silencio, se había debido a la devoción que prestaban al Rey Juan Carlos I, que deseaban imaginar como fiel alumno del desaparecido dictador. Claro que, amén de otros desencuentros, el ministro de Marina en el gobierno de Adolfo Suárez, el almirante Pita da Veiga, había presentado su dimisión dos días después de que el 9 de abril de 1977 se anunciara la legalización del Partido Comunista.…  Seguir leyendo »

La lotocracia y el fracaso de la política

Está previsto que el Parlamento español celebre mañana un acto conmemorativo del fracaso del golpe de Estado del 23-F para “mostrar la fortaleza de las instituciones democráticas”, según ha dicho la presidenta del Congreso. Semejante propósito mal se compadece con el hecho de que la ceremonia no se celebre en el hemiciclo, sino en el salón que recibe el metafórico nombre de los Pasos Perdidos. Además no acudirán los diputados independentistas catalanes y vascos, aunque la ausencia más relevante será la del verdadero triunfador de aquella noche, el hoy rey emérito, cuya directa intervención desarticuló el golpe. Quizá sea esta una más de las diversas anomalías democráticas que afectan al sistema, y que el vicepresidente Iglesias ha denunciado con fundadas razones pero muy poco tino a la hora de concretarlas.…  Seguir leyendo »

El teniente coronel Tejero irrumpe, pistola en mano, en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981, durante la segunda votación de investidura de Calvo Sotelo como presidente del Gobierno.MANUEL P. BARRIOPEDRO / EFE

Por su importancia histórica, el frustrado golpe de Estado militar de febrero de 1981 sigue siendo una inagotable cantera de interrogantes. Uno de los más vivos en el plano mediático y popular versa sobre el papel del rey Juan Carlos I en aquella coyuntura, sea por considerarlo “su mejor momento” al frenarlo y salvar la democracia, sea por sospechar connivencias regias en la gestación de la intentona.

Comprender aquella crisis exige recordar la situación sociopolítica que atravesaba España. Adolfo Suárez presidía un Gobierno de UCD en descomposición interna, que sufría el desgaste de una fuerte ofensiva de la oposición parlamentaria, a la par que afrontaba una grave crisis económica y el malestar ciudadano manifestado en el “desencanto” con la democracia y su fallida promesa de mejora de las condiciones de vida de los españoles.…  Seguir leyendo »

Adolfo Suárez, tras levantarse de su escaño, increpa a los guardias civiles que zarandean al general Manuel Gutiérrez Mellado durante el asalto golpista al Congreso de los Diputados del 23-F.Manuel Hernández de León / Efe

¿En qué se parecen un golpista de 1981, un dirigente de Podemos, un independentista vasco o catalán y un conspiranoico de extrema derecha? En que todos ellos tienen por falsa la versión oficial del 23-F y buscan con ahínco pruebas que demuestren la implicación del rey Juan Carlos en el golpe y acabar así con uno de los mitos fundadores de la actual democracia española. Como dijo en su día el comandante Ricardo Pardo Zancada, que intentó, sin éxito, sublevar la División Acorazada Brunete en la noche del 23 de febrero, Juan Carlos I es “la pieza que falta” en el relato oficial del golpe: “El gran beneficiado del 23-F, aunque nadie lo diga tan claro, fue sin duda S.M.…  Seguir leyendo »

Lo que me contó Sabino Fernández Campo, tres años antes de que naciera Pablo Hasél

Hace unos meses, cuando recopilaba documentos para los vídeos sobre mis cuarenta años como director de periódicos, encontré dos hojas pautadas con el membrete de Diario 16. Su único encabezamiento dice “Sabino Fdez. Campo 4-XII-85”.

Al releerlas, posiblemente por primera vez desde que las escribí, me dio un vuelco el corazón. Se trata de la minuta, mecanografiada e inédita, del almuerzo que mantuve aquel miércoles, antevíspera del Día de la Constitución de 1985, en el Club Financiero Génova, encima de lo que entonces era la glamurosa discoteca Bocaccio, con el secretario general de la Casa del Rey Juan Carlos.

Esa minuta recoge el relato en primera persona de los momentos clave del 23-F, en los que la suerte de nuestra democracia pendió de un hilo de teléfono, e incluye las “cláusulas” de un pacto secreto entre el general Fernández Campo y el general Armada.…  Seguir leyendo »

Lt Col Antonio Tejero (arm raised) during an attempted coup in the Spanish parliament on 23 February 1981. Lt Col Antonio Tejero during the attempted coup in the Spanish parliament on 23 February 1981. Photograph: Manuel Barriopedro/AP

Tension was high, security was weak and a bitter handover of power was under way when violent intruders forced the people’s representatives to stop their debate and cower on the floor.

Future generations of Americans will identify this as a description of events at the Capitol in Washington DC on 6 January 2021. For Spaniards, however, it fits an earlier moment in history – an assault on Madrid’s parliament, the Congreso de los Diputados, on 23 February 1981.

Spain’s attackers – reactionary followers of the dictator General Francisco Franco, who had died six years earlier – were also led by men in silly hats, although Lieutenant Colonel Antonio Tejero was sporting the patent leather tricorn of Spain’s civil guard paramilitary police force rather than a pair of buffalo horns.…  Seguir leyendo »

Ha pasado ya suficiente tiempo para poder establecer una sustancial diferencia entre el juicio del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y el del golpe de Estado del 1 de octubre de 2017. Los militares acusados trataban de implicar en su defensa la supuesta complacencia de Su Majestad el Rey por mor de la acreditada presencia en la preparación del golpe del general Armada, antaño preceptor real. Los actuales «golpistas» argumentan su defensa en la inexistencia del derecho a decidir del pueblo catalán y en que la soberanía del Parlament de Cataluña está por encima de las leyes, y que no deben acatar los autos del Tribunal Constitucional que impidan promover la desconexión de la legalidad y la proclamación de independencia del resto del territorio español.…  Seguir leyendo »

El general de división Alfonso Armada envió, en octubre de 1980, un informe a La Zarzuela, firmado por un prestigioso constitucionalista, donde se ofrecía una salida al difícil momento político que vivía España: moción de censura contra Suárez para sustituir su Gobierno por un ejecutivo de concentración, compuesto por los principales partidos del arco parlamentario. La presidencia de ese Ejecutivo correspondería a "un historiador de prestigio, un catedrático o un militar". Aceptando la recepción de aquél informe, el que fue secretario de la Casa Real en aquellos convulsos años, general Sabino Fernández Campo, declaró en El País el 8 de noviembre de 2009 que "sería un gobierno con personas de todos los partidos, de todos, porque el propio Felipe iba a ser vicepresidente, pero luego el presidente era una persona neutral, no política.…  Seguir leyendo »

Otro día para la Constitución

No es fácil ponerle fechas a la Transición. Fue un proceso, no un acto único. Fueron ocurriendo cosas, ninguna de ellas espectacular. Yo recuerdo sobre todo aquel 27 de febrero de 1981, el día en que me di cuenta de que hasta qué punto nos estábamos jugando todo. Ya en el metro, camino de Embajadores, me puse sin querer a mirar de reojo a los demás pasajeros, intentando adivinar quiénes iban y quiénes no a la manifestación, o sea, quiénes estaban contra el golpe y a quiénes les traía sin cuidado. Era una desconfianza hacia mis conciudadanos, una necesidad de saber quiénes y cuántos eran los nuestros, que había sentido muchas veces bajo la dictadura, cuando, minutos antes de una convocatoria “masiva”, caminaba, haciéndome el distraído, sobre todo al pasar junto a un furgón de policía.…  Seguir leyendo »

La trama civil del 23-F nunca se investigó suficientemente y todavía quedan muchos interrogantes. Dejar en paz a los civiles que le apoyaron en la sombra, era una de las condiciones de Tejero para deponer su actitud y liberar a los diputados secuestrados en el Congreso, a pesar de que el Abc de Sevilla lo negaba y decía en su editorial del 24-F que ¡solo estuvieron retenidos!

Mucho se ha escrito sobre ese día de febrero de 1981, pero pocas novedades se han incorporado a la investigación de los apoyos civiles a la intentona que pudo frustrar el desarrollo democrático en nuestro país.…  Seguir leyendo »

«Tu vas mourir dans une heure et demi, tu vas mourir à la fin du spectacle». Bastó que la veterana Juliette Carré dedicara a su marido en la escena y la vida real, el mítico actor octogenario Michel Bouquet, este guiño malévolo, basado en el teatro dentro del teatro, para que los espectadores prorrumpiéramos en risas de inteligente complicidad. Asistíamos el pasado fin de semana en la sala Heberthot del norte de París a una de las últimas representaciones de El Rey se muere de Ionesco y el teatro del absurdo nos había arrojado de bruces contra la monarquía del absurdo como expresión extrema de la absurdidad humana.…  Seguir leyendo »

El 23-F reúne todos los ingredientes de las historias circulares. No se agota. De manera periódica vuelve a la actualidad con fuerza renovada. Parece que nunca acabaremos sabiendo toda la verdad sobre el golpe de Estado que estuvo a punto de abortar la recuperada democracia española apenas pasados cinco años desde la muerte de Franco.

El hecho de que aún no se hayan desclasificado algunos relevantes documentos, cuando ya han transcurrido 33 años de la asonada, añade el factor de intriga necesario para hacer de su relato algo misterioso e incluso morboso.

Cuando se cumplió el 28º aniversario del golpe, el entonces presidente del Congreso, José Bono, hizo pública el acta de los hechos ocurridos el 23-F, que en su día fue redactada por él mismo y por Víctor Carrascal.…  Seguir leyendo »

Querido J:

Aun en tu retiro, al que ya se acerca la gran hora de los lilás, te habrá llegado noticia del libro que acaba de publicar la periodista Pilar Urbano, La gran desmemoria, que lleva un subtítulo muy ceñido: Lo que Suárez olvidó y el Rey prefiere no recordar. Tengo el libro encima de la mesa. Es muy gordo. Y acaba de llegarme uno más gordo aún, La desventura de la libertad, que ha escrito nuestro antiguo director, Pedro J. Ramírez. Los autores de libros gordos, Kahnmenan, Pinker, Ramírez, Urbano, deben de sentir una emoción forzosa al contemplar semejantes fenómenos, que más que de la cultura parecen de la naturaleza.…  Seguir leyendo »

No los olvidó Suárez, ni el Rey, ni la historia de la Transición; pero como no hacen ruido, por estar muertos, enfermos u ocupados, parece, en estos excepcionales días, como si no hubiesen existido nunca. No fueron ministros; no se han publicado todavía sus propios testimonios; no conspiraron, entre otras razones por el inmenso trabajo que tuvieron sobre sus espaldas, que no les dejó tiempo para ello; fueron leales a la Monarquía, a la legalidad franquista que ayudaron a transformar y, una vez aprobada, fueron leales a la Constitución. Pactaron con comunistas, socialistas y demás grupos opositores para hacer de España una nación habitable o, como había anunciado don Juan Carlos en su primer mensaje como Rey, una nación en la que cupiesen todos los españoles.…  Seguir leyendo »

La muerte de Adolfo Suárez ha dado pábulo a toda clase de reacciones en el circo de la política. Como era de esperar, muchos de quienes le apuñalaron en vida lloran ahora públicamente su marcha con lágrimas de plañideras. Y cada cual da rienda suelta al particular mercadeo de los diversos productos que quieren vender a los españoles. De modo que el gato por liebre está a la orden del día.

El domingo pasado, por ejemplo, el mismo periódico que durante años ha tratado de convencer a sus lectores de que Aznar tenía razón y fue ETA, no Al Qaeda, la responsable de los actos terroristas de Atocha, anunciaba a toda página que en el caso del 23-F (el Ejército español contra la democracia) en realidad el golpe de Estado no fue abortado por el Rey, sino más bien inducido.…  Seguir leyendo »