Golpe de Estado (Continuación)

¿En qué momento los militares de América Latina cambiaron de ideas y se convencieron de las virtudes del orden constitucional? ¿Cuándo decidieron que era necesario dar paso a la democracia y renunciar a los golpes de Estado? ¿Y fue una conversión verdadera?

Por lo menos desde la elección del presidente Raúl Alfonsín en Argentina, en 1983, parecía que se habían vuelto invisibles en todo el continente, y que de verdad estaban de regreso en sus cuarteles, de donde no saldrían nunca más. Todo se había vuelto miel sobre hojuelas y, como por arte de una lobotomía frontal, la vieja doctrina que los situaba como árbitros permanentes del poder parecía borrarse, y en uno y otro país, fuera el Caribe o el Cono Sur, los comandos supremos y los estados mayores conjuntos proclamaban su obediencia al poder civil.…  Seguir leyendo »

Me encuentro hoy con la contradicción que supone para mí atender la solicitud que me formula un amigo periodista para que dedique unas consideraciones al tema que precisamente preferiría no recordar ni contribuir a avivar en estos momentos. Porque, además, el propósito de callarme se complementa con el riesgo que siempre encierra tratar cuestiones que no comprendemos en su totalidad.

Pienso que el «23 de febrero de 1981» es un rompecabezas, un gran puzle del que conozco bastantes piezas, pero me faltan muchas otras decisivas para llegar a completarlo, encajándolas todas, y construir el cuadro entero de un suceso que tuvo indudable transcendencia.…  Seguir leyendo »

En sus 60 años, la Organización de Estados Americanos (OEA) nunca expulsó a uno de sus miembros porque en él se hubiera dado un golpe de Estado, a pesar de que tales golpes fueron acometidos por personajes como Augusto Pinochet, los generales brasileños o los genocidas del Cono Sur.

Violando su propia Carta, la OEA acogió en su seno a los peores dictadores del hemisferio, a Somoza, Pérez Jiménez y Trujillo, el dictador dominicano que protagonizó La fiesta del chivo. La guerra fría y el anticomunismo fueron las primeras excusas, pero después vinieron otras hasta que, al fin, las dictaduras fueron dejadas atrás.…  Seguir leyendo »

Guineans were relieved when there was a bloodless coup last December after the death of the longtime president, Lansana Conté. Not only had the feared battle for succession among army factions been averted, but the coup leader, Captain Moussa Dadis Camara, vowed to root out corruption and hold elections within 60 days. Better yet, he promised not to run. "I have never had the ambition of power," he said at the time.

When Dadis recently reversed his promise not to run in the presidential election, now set for January, people began to take to the streets. On Monday thousands of people, who had lost hope in Guinea's long-repressive government, protested in the West African capital of Conakry.…  Seguir leyendo »

Honduras va de mal en peor. Y Brasil ha decidido tomar la sartén por el mango y liderar la búsqueda de una solución. El presidente Lula ha indicado que Manuel Zelaya se podrá quedar en la residencia de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa "el tiempo que sea necesario". Al ultimátum de 10 días dado por el Gobierno de facto para entregar a Zelaya o concederle asilo diplomático, ha respondido diciendo que Brasil no negocia con golpistas.

No han faltado los que han criticado a Brasil por esto. Mi buen amigo Jorge Castañeda, en una extensa entrevista en O Estado de Sao Paulo, ha llegado a decir que Brasil se estaría comportando como "un enano" más que como un "gigante diplomático" al asumir batallas menores por "un país poco decisivo".…  Seguir leyendo »

La celebración del 40. º aniversario de la revolución libia, de hecho un golpe de Estado a cargo del coronel Gadafi y un puñado de colaboradores y parientes, me recuerda una conversación que sostuve poco después con un amigo, un veterano diplomático argelino. El Gobierno argelino se había sentido presa de asombro y pasmo - como cualquier otro-por la aparición en escena de este grotesco, radical y excéntrico régimen en un análogo país norteafricano. El entonces presidente argelino, Huari Bumedian, pidió a mi interlocutor que visitara Trípoli y valorara el nuevo liderazgo del país. Al volver a Londres, le pregunté por su opinión sobre los líderes libios, el coronel Gadafi y su estrecho colaborador, el comandante Jalud.…  Seguir leyendo »

Ha comenzado hace poco la campaña electoral en Honduras y el nudo que ata la vida social y política del país desde el pasado mes de junio se ajusta cada vez más. ¿Qué puede pasar en Honduras? Antes de abordar el futuro, hagamos un ejercicio de memoria.

Manuel Zelaya, del Partido Liberal (centro liberal-progresista), es presidente desde el 2006. Al principio de su mandato, aplicó un programa económico liberal que produjo muy buenos resultados. La CEPAL (Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe) situó a Honduras entre los primeros puestos de crecimiento económico de la región centroamericana.…  Seguir leyendo »

La leve franja de tierra que une América del Norte con Suramérica es uno de los lugares de la Tierra en donde existe una mayor concentración de volcanes. Muchos de los volcanes están en perenne erupción y, en estos momentos, la agitación sísmica ha llegado a las esferas políticas que tradicionalmente han ostentado el poder, inseguras y nerviosas ante el avance imparable de fuerzas sociales calificadas despectivamente de «populistas». El primer movimiento sísmico político ocurrió en Guatemala. En una perfecta planificación, los sectores próximos al omnipresente golpista Ríos Montt le tendieron una trampa al abogado Rosenberg. El cálculo les salió mal.…  Seguir leyendo »

Nadie sabe cuánto tiempo se va a prolongar la zarzuela y el sainete hondureños, ni mucho menos cuál será su desenlace. Si bien en los últimos días se han producido algunos acontecimientos alentadores -una especie de aceptación por el Ejército de Honduras del llamado Plan Arias, y una especie de anuencia del presidente de facto, Micheletti, de permitir el retorno del depuesto Manuel Zelaya bajo condiciones de consignación y amnistía-, siguen prevaleciendo demasiados imponderables.

Entre ellos destacan adivinar hasta dónde se encuentren dispuestos Zelaya y sus patrocinadores cubanos, venezolanos y nicaragüenses (en ese orden) en su intento de volver al poder, por la fuerza, si es necesario; cuánto aguantará la sociedad hondureña la presión externa y las sanciones económicas tácitas y por el momento menores, impuestas por la comunidad internacional; y quizás -y he aquí la clave- si Micheletti, los militares, el Congreso y la Suprema Corte hondureña pueden celebrar elecciones, de manera unilateral, es decir, sin acuerdo con Zelaya y los países del Alba (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia), y anticipada (es decir previas a la fecha programada del 29 de noviembre) bajo supervisión internacional.…  Seguir leyendo »

El golpe de Estado contra el presidente hondureño Manuel Zelaya y su deportación a Costa Rica, el domingo 28 de junio, es un episodio revelador de los límites del sistema interamericano. Todos los Gobiernos del hemisferio reprobaron la deposición violenta del mandatario y demandaron su restitución, pero no todos lo hicieron por las mismas razones.

Bajo el aparente consenso se escondió la paradoja de una inversión de roles: los tradicionales defensores de las soberanías (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador) demandaron la "insubordinación", la "resistencia", el "derrocamiento" y las "sanciones", mientras que los tradicionales defensores de las democracias (Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Costa Rica) propusieron una solución multilateral, basada en el diálogo con un Gobierno ilegítimo.…  Seguir leyendo »

Con la caída del Muro de Berlín y el derrumbe del bloque soviético, la guerra fría terminó en casi todas partes, pero no en todas. Dejó algunas islas, algunas rémoras, algunos territorios sobrevivientes. Y ahora empiezo a creer que nosotros, en América Latina, en nuestra inveterada extravagancia política, estamos contribuyendo a reinventarla. Porque algo propio de esa época, de la división del mundo en dos bloques, era la lucha despiadada, legal cuando se podía, y en muchos casos subterránea, ilegal, conspirativa, incluso armada, para impedir que un país se pasara de un lado al otro. En la región nuestra, sin ir más lejos, la situación de Cuba encendió todas las alarmas.…  Seguir leyendo »

Honduras is guilty of two sins: impatience and size. The rest of the world is committing two more: hubris and hypocrisy.

It is now clear that if the Honduran Supreme Court or Congress had used legal means such as impeachment before asking the army to remove President Manuel Zelaya, we would be calling events there a constitutional crisis rather than a coup d'etat.

This would be especially true if Honduras were a larger country such as Brazil or Pakistan and its court, Congress, attorney general, human rights ombudsman and electoral commission were all saying afterward, as they do in Tegucigalpa, that the army moved legally in alliance with them.…  Seguir leyendo »

In the weeks leading up to Honduras’s coup, President Manuel Zelaya, an ally of Hugo Chávez of Venezuela, knew what he was doing. In pushing the limits of democracy by trying to force a constitutional change that would permit his re-election, he set a trap for the military. The military fell for it, turning an unpopular president who was nearing the end of his term into an international cause célèbre.

Although the coup has popular support in Honduras, it has also allowed Mr. Chávez, who is leading the international response, to claim the moral high ground. The coup leaders, who were trying to prevent Mr.…  Seguir leyendo »

Los síntomas que presagian un golpe de Estado son similares en cualquier lugar del mundo. Tiende a ocurrir que la infantería y la caballería acorazada rodean los edificios públicos y, con mayor intensidad, la residencia del gobierno. Además, de forma sincronizada, las Fuerzas Armadas ocupan la televisión pública y suspenden la programación habitual. De ahí que cuando, hoy hace un año, tuvimos noticia de que los tanques del Ejército tailandés custodiaban el palacio gubernamental, aprovechando que el primer ministro visitaba Nueva York, y de que la cadena de televisión pública ofrecía una y otra vez imágenes grabadas de la familia real, enseguida sospechamos que el país estaba a punto de ser víctima de un golpe militar.…  Seguir leyendo »

Por Jorge Edwards, escritor chileno (EL PAÍS, 11/09/03):

En La Habana, a comienzos de 1971, alguien, un intelectual francés de paso, me dijo que la historia es lenta. Es una frase que no significa mucho en apariencia, pero que allá y en ese momento tenía un significado preciso: que la llegada del socialismo sería más lenta de lo que pensábamos. Ahora vemos que el socialismo, el de mi amigo francés, el intelectual de paso, no llegó, y que los llamados "socialismos reales" se desmoronaron por todas partes. Lo que no está comprobado es que la historia, dentro de este contexto nuevo, sea más lenta o más rápida.…  Seguir leyendo »

Por Óscar Soto Guzmán, médico y autor del libro El último día de Salvador Allende. Crónica del asalto al Palacio de la Moneda contada por sus protagonistas, Ed. EL PAÍS - Aguilar. Madrid, 1998 (EL PAÍS, 10/09/03):

El 11 de septiembre se cumplen 30 años del golpe militar que derrocara en Chile el Gobierno legítimo de Salvador Allende y diera paso a la dictadura militar del general Pinochet. Durante estos años, que incluyen los 17 años de dictadura y los 12 y pico años de régimen no autoritario, se han sucedido hechos, acontecimientos que suscitan reflexiones y recuerdos que incitan a esquemáticas evaluaciones.…  Seguir leyendo »

Por Ariel Dorfman, escritor chileno. Sus memorias, Rumbo al Sur, deseando el Norte, acaban de salir en edición de bolsillo (EL PAÍS, 07/09/03):

Aquí no puede pasar.

Hace 30 años atrás, eso era lo que coreábamos, lo que cantábamos, en las calles de Santiago de Chile.

Aquí sí que eso no puede pasar. Una dictadura jamás podrá encarnizarse en este país, proclamábamos a los furiosos vientos de la historia que estaban a punto de descender sobre nosotros; nuestra democracia es demasiado sólida, nuestras Fuerzas Armadas definitivamente comprometidas con la soberanía popular, nuestro pueblo enamorado en forma inclaudicable de la libertad.…  Seguir leyendo »