Guerra Civil (Continuación)

A veces el coraje no tiene recompensa

Por estas fechas hace 80 años, entre mediados de enero de 1939 y finales de febrero, cerca de medio millón de españoles cruzaron la frontera francesa. Conformaban una abigarrada multitud de fugitivos que llenaba todas las carreteras que conducían al país vecino. Una marea humana. Nunca España, en su larga historia de migraciones, había conocido un éxodo de tales dimensiones.

Todas las vías y caminos comarcales que conducían a la frontera francesa se atiborraron de gente. La mayoría iban a pie, pero también abundaban los más diversos medios de transporte, camionetas, coches, vehículos militares, ambulancias, carros, mulas, caballos… Muchos de los fugitivos eran soldados con una manta enrollada y cruzada en banderola y sus fusiles al hombro.…  Seguir leyendo »

Para quienes hayan tenido la paciencia de seguir mis escritos desde hace años, si es que esos supuestos lectores pertinaces existen, no habrá de sorprender mi fervor lorquiano. Siempre admiré la obra del poeta granadino y universal al que dediqué no pocas páginas. En el seguimiento de su biografía supuso un venturoso hallazgo la obra fundamental, y más temprana, sobre la muerte del poeta: «Los últimos días de García Lorca», libro póstumo de Eduardo Molina Fajardo, publicado en 1983, sin restar mérito a otras investigaciones estimables como los posteriores libros de Ian Gibson.

Se conmemora el centenario de la llegada de Lorca a Madrid, en 1919, y la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, a cuyo frente está un político sensible y culto, Jaime de los Santos, ha organizado un «Año Lorca» rico en actividades.…  Seguir leyendo »

Son infinitas las memorias históricas que originó la guerra civil española (1936-1939). Desde 1930 -el 13 de julio nací en Campos del Río (Murcia)- se habían originado múltiples quebrantamientos en la convivencia. Tenía seis años cuando se inició la sublevación. Coincide con mi uso de razón y las primeras imágenes que recuerdo de mi vida. Vivía al final de la madrileña calle de Príncipe de Vergara, confluencia con Francisco Silvela y López de Hoyos. Después el campo, y un cuartel de Guardias de Asalto del que sacaron medio centenar de caballos y motos con sidecar. En lo que hoy son las calles Edison y Pedro de Valdivia pasaba un canalillo, en cuya ladera aparecieron cadáveres de religiosos.…  Seguir leyendo »

Por lo que usted sabe o puede recordar, ¿con cuál de los dos bandos de la Guerra Civil simpatizaba más su familia? ¿Con los nacionales o con los republicanos?”. Cuando el CIS hizo esta pregunta a las personas mayores de 65 años, nacidas durante la guerra o en la inmediata posguerra, nos acercó lo más posible —hace una década— a la división de la sociedad a través de la memoria, a la primera impresión del negativo. El 23% con los nacionales, el 25% con los republicanos, el 10% de las familias estaban divididas, el 17% “con ninguno de los dos” y el resto no lo sabía o no quiso responder.…  Seguir leyendo »

Foto tomada por Cristóbal Velasco Cobos, 'el Robert Capa cordobés'. Fue el primero en llegar al lugar de la tragedia.

La noche del 7 al 8 de noviembre de 1938 se pudo presenciar en España un eclipse de luna. Muchos egabrenses tendrían intención de verlo. Suele ocurrir cuando se producen esta clase de fenómenos astronómicos. Pero no fue así, porque aquella noche se vivió en la localidad cordobesa de una forma muy especial. Poco después del amanecer del día 7, tres aviones republicanos aparecían sobre el cielo de la ciudad y dejaban caer una macabra carga: 2.000 kilogramos de bombas -varias de ellas con un peso de 250 kilos- que convirtieron el pueblo en un verdadero infierno.

Nadie en Cabra estuvo pendiente de la luna aquella noche.…  Seguir leyendo »

Zapatero, cuyas intenciones pudieron ser otras pero cuyos hechos lo señalan como el más nefasto presidente de la democracia española, en lo económico nos llevó hasta el abismo, en lo territorial desató al separatismo cuestionando él mismo la Nación que gobernaba, añadió a ello la siembra del odio político entre los españoles. Su torticera y revanchista Ley de Memoria Histórica fue el germen de lo que ahora ya cabalga y se exhibe como objetivo central, compartido gozosamente por la izquierda extrema y el separatismo: la destrucción del principio esencial de la Transición, la Reconciliación Nacional y tras ello proceder a la voladura de los cimientos que han enmarcado y propiciado los 40 de libertad y progreso, la Constitución del 78.…  Seguir leyendo »

Memoria histórica y justicia

La llegada a la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez ha supuesto la reactivación de la Ley de Memoria Histórica, tanto en lo que atañe a su cumplimiento, como, sobre todo, en lo relativo a su dimensión ideológica. Nadie puede ignorar que este aspecto ofrece inequívocos réditos electorales, o al menos propagandísticos, como ha demostrado la propuesta del PSOE de exhumar los restos de Franco de la Basílica del Valle de los Caídos. En un hemiciclo dominado por la partitocracia de obediencia ciega, que tumba gobiernos a puerta cerrada con televisión en abierto, votaciones como la que tuvo lugar a propósito de ese sepulcro sirven como parteluz, como aviso a electores.…  Seguir leyendo »

En España, tras la muerte del dictador, no se depuraron las instituciones civiles y militares heredadas de la dictadura. No se creó una comisión de la verdad que investigara las violaciones de los derechos humanos, no se celebraron juicios contra los responsables de las muertes, torturas y detenciones ilegales. El recuerdo de la Guerra Civil y el miedo a las Fuerzas Armadas fueron determinantes para limitar las políticas hacia el pasado. La paz y el orden, metas deseadas por los españoles, se tradujeron por los responsables políticos en olvido e impunidad.

La dictadura franquista tuvo una identidad represiva muy intensa. Los estudios históricos evidencian su extensión en el tiempo, la variedad de las víctimas, las muertes arbitrarias, la existencia de campos de concentración, los consejos de guerra sin garantías, las torturas… La represión decidida desde el poder causó un miedo que varias generaciones sufrieron en silencio.…  Seguir leyendo »

Uno de los principales problemas que se plantean en aquellas sociedades que han sufrido un régimen dictatorial y avanzan hacia un sistema democrático es el de cómo afrontar el tratamiento jurídico-penal de las personas que han cometido graves delitos durante los años previos al cambio de modelo político. Estas personas suelen ser, por un lado, algunas autoridades o miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que abusan de su posición y cometen delitos contra la vida, la libertad, la integridad física y moral; y, por otro, activistas de la oposición (o paramilitares pro Gobierno) que, para el logro de sus objetivos, recurren a atentados, secuestros, extorsiones y daños contra las personas y bienes.…  Seguir leyendo »

Las guerras civiles o intestinas son las más destructivas, viles, inhumanas y mezquinas, «lleva a los hijos a amenazar a los padres,/ a romper amistades, a pelear entre hermanos,/ la que castiga a los honrados y favorece a los ladrones./ La experimentó Roma, la probó Germania/ y la que tantas veces devastó esta noble tierra» dice una canción inglesa. T.S. Eliot se preguntaba si había habido alguna guerra civil que se hubiera dado por finalizada alguna vez. Los españoles de hoy podríamos ofrecerle algunas respuestas. El general De Gaulle afirmó que en una guerra civil la paz no renace cuando el conflicto finaliza.…  Seguir leyendo »

Churchill, Marañón y Memoria Histórica

Así vió Winston Churchill la Guerra Civil española: «Naturalmente no estaba a favor de los comunistas. ¿Cómo iba a estarlo cuando de haber sido español me hubieran asesinado a mí, a mi familia y a mis amigos?» (The Gathering Storm, 1948). «¿Por qué no hicimos más para ayudar a los antifascistas durante la Guerra Civil?», preguntó Eleanor Roosevelt. «Porque a usted y a mí nos hubieran cortado la cabeza si hubieran ganado», replicó Churchill (en noviembre de 1942) (Roosevelt and Churchill: Men of secrets, por David Stafford). «Blood, blood, blood» («Sangre, sangre, sangre») exclamó Churchill en septiembre de 1936 negándose a dar la mano a Pablo de Azcárate, el nuevo embajador en Londres del Frente Popular (Memorias de Pablo de Azcárate).…  Seguir leyendo »

A los ochenta años de la muerte del gran poeta peruano y de la publicación, en circunstancias épicas, de su deslumbrante España, aparta de mí este cáliz, acabado de imprimir el 20 de enero de 1939 bajo la dirección de Manuel Altolaguirre en el monasterio de Montserrat por «soldados de la República [que] fabricaron el papel, compusieron el texto y movieron las máquinas» para las Ediciones Literarias del Comisariado del Ejército del Este (tirada de 1.100 ejemplares, 250 numerados), se celebra en Salamanca, en el marco del VIII centenario de su Universidad, un congreso, organizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, USAL, Catedra Vallejo (Lima) y Academia Peruana de la Lengua para recordar y profundizar en la vida y pasión española del poeta de Santiago de Chuco, que nunca se sintió extranjero en España.…  Seguir leyendo »

Ahora que la historia y la verdad padecen y perecen en cuanto desafían al pensamiento único dominante, pocos recuerdan que la Compañía de Jesús fue disuelta en enero de 1932 por el Gobierno presidido por Manuel Azaña, en aplicación del artículo 26 de la Constitución republicana, que declaraba disueltas aquellas órdenes religiosas que impusieran un voto especial de obediencia a autoridad distinta de la legítima del Estado. La disolución afectó a los 3.622 jesuitas españoles y, de la noche a la mañana, se clausuraron y nacionalizaron ochenta casas en España, dos universidades, tres seminarios, veintiún colegios de enseñanza secundaria, 163 de enseñanza elemental y profesional, conventos y casas de ejercicios, diecinueve templos, 47 residencias, 33 locales de enseñanza, 79 fincas urbanas y 120 rústicas.…  Seguir leyendo »

Después de las grandes crisis, de las revoluciones, de las guerras, viene la etapa del relato, de la memoria. La memoria no es pasiva, no es un objeto inerte, que nosotros nos limitamos a recoger. A la memoria hay que construirla. Siempre me ha interesado la relación entre memoria, historia, ficción. Profundizar en esa relación ha sido la clave de mi vida de escritor. La ficción, como se ha dicho muchas veces, miente para decir la verdad, o una parte de la verdad, y uno podría sostener que hay verdades y mentiras de segundo grado.

He seguido con atención las versiones y opiniones actuales sobre el famoso encuentro de don Miguel de Unamuno, todavía rector en esos días de la Universidad de Salamanca, y el general Millán Astray.…  Seguir leyendo »

Para los que nos venimos fajando en el estudio de la Guerra Civil contra las toneladas de propaganda de ambos bandos que aún ocultan las verdades del conflicto, la exposición «No Pasarán. 16 días. Madrid, 1936», organizada por el gobierno de Manuela Carmena, es motivo de profundo desaliento. Con muestras como ésta las nuevas generaciones no recordarán la lección de la barbarie desatada en la guerra fratricida, sino que se limitarán a reproducir, como la única verdad de aquella contienda, sus consignas y soflamas. Y es así porque la exposición carece de voluntad de contrastar el relato ideológico con los datos de la investigación histórica.…  Seguir leyendo »

Como decían Max Weber y Carlos Seco, tras una guerra civil «la reconciliación no puede consistir en quitar la razón a la parte victoriosa para dársela a la derrotada, ya que no hay vencedores ni vencidos». La guerra civil, en la que se perpetraron crímenes por ambos lados, debe dejarse en manos de ensayistas e historiadores como un acontecimiento histórico, y tenerlo presente para que no vuelva a ocurrir. Y hay que tener en cuenta el hecho de que la guerra civil la ganó Franco, que superó un cerco internacional al terminar la II Guerra Mundial, y dado el tiempo que perduró la dictadura, a la muerte de Franco sociológicamente estaba superada totalmente la contienda.…  Seguir leyendo »

La verdad

El evangelista san Juan nos cuenta como el Gobernador romano, Poncio Pilato, interrogó a Jesús de Nazaret sobre las acusaciones que le formulaba el Sanedrín y le preguntó si verdaderamente era Rey, cuando Jesús responde afirmativamente, añade: «Para eso nací y vine al mundo, para dar testimonio de la verdad». Pilato contesta, con lo que hoy llamaríamos pregunta retórica: «¿Y qué es la verdad?», dando la vuelta y saliendo al exterior para dirigirse a los judíos.

La respuesta la había dado el Nazareno varios meses antes cuando dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». Para los creyentes solo Dios tiene la verdad, los hombres poseemos «nuestra verdad», que tenemos derecho a sostener y defender, pero no a imponerla a los demás.…  Seguir leyendo »

Desde que el presidente Mariano Rajoy criticó el arbitrario cambio de nombre de la calle Salvador Moreno de Pontevedra, han arreciado los perfiles difamatorios contra el que fuera ministro de Marina por parte de medios de comunicación poco informados. Profesional, cabal, honesto y generoso con los rivales batidos, mi abuelo, el almirante Salvador Moreno Fernández, se dedicó en cuerpo y alma a la Armada española y se consagró a la hermandad, honestidad y firmeza que subyace entre todos los hombres de mar y, muy especialmente, entre todos los oficiales de marina, sea cual sea su nacionalidad o ideología.

Nacido en Ferrol, sintió la vocación marinera desde muy joven, ingresando como aspirante de marina en el año 1903, saliendo un lustro más tarde de la fragata Asturias, Escuela Naval Flotante, con el grado de alférez de navío.…  Seguir leyendo »

Un soldado del gobierno español lanza una granada a la trinchera enemiga durante la Guerra Civil española. Credit Keystone/Getty Images

Si alguna vez —un dios no lo permita— tuviera que escribir sobre los peligros de la creencia, contaría la historia del beato Martín. Su vida fue tristemente breve: “En el pueblo de Valdealgorfa, provincia de Teruel, nació el día 11 de noviembre de 1910 el niño Martín Martínez Pascual. Sus padres eran un matrimonio muy trabajador y cristiano. Don Martín Martínez Callao era un conocido carpintero de la localidad y doña Francisca Pascual Amposta era ama de casa. El matrimonio se esforzó en inculcar muchos y buenos valores a sus tres hijos, los educaron en la fe cristiana desde una religiosidad sencilla…”, dice, con su habitual intrepidez, la gacetilla católica.…  Seguir leyendo »

Corría mayo de 1937 y Azaña acabó de decidir el nombre de quien sería el último presidente del Gobierno republicano. Largo Caballero había dimitido tras los “sucesos de Barcelona”, que habían dejado 400 muertos y mil heridos. Eran tiempos difíciles para la República y Juan Negrín habría de lidiar con ellos.

El hasta entonces ministro de Hacienda se había formado principalmente en medicina, aunque posteriormente había estudiado química y economía. Negrín tenía claro que las opciones de victoria republicana pasaban por la maximización de los recursos del Estado, que habrían de garantizar la provisión de armas y municiones al ejército, pero también los suministros necesarios para el mantenimiento de la población civil en las zonas leales, menos productivas y más pobladas que las áreas bajo influencia sublevada.…  Seguir leyendo »