Haití (Continuación)

Por Mariano Aguirre. Codirector y Coordinador, Programas de Paz y Seguridad y Derechos Humanos, FRIDE (FRIDE, 23/02/06):

INTRODUCCIÓN:
Las recientes elecciones legislativa y presidencial se han celebrado en Haití en un clima de tensión, pero los observadores internacionales indican que ha sido un proceso sin grandes irregularidades y con menos violencia que la registrada en los últimos dos años. Partidarios de René Preval, el ex presidente que obtuvo la mayoría casi absoluta, organizaron manifestaciones para presionar que su líder sea declarado triunfador, con el 48.7% de los votos y que no se celebrase una segunda vuelta. El comité electoral y el gobierno de Brasil (que lidera la fuerza internacional) decidieron hacer una lectura flexible de las leyes electorales y le dieron la victoria a Preval con el fin de evitar incidentes más graves.…  Seguir leyendo »

Por Mariano Aguirre, codirector de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (LA VANGUARDIA, 18/02/06):

El ministro de Defensa, José Bono, ha ordenado que regresen a España los 200 infantes de Marina que forman parte de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah). El anunció se produjo al mismo tiempo que las elecciones y cuando se precisa un compromiso internacional en seguridad y financiación para fortalecer las instituciones y la sociedad civil. La retirada de las fuerzas españolas será un golpe a las Naciones Unidas y restará seguridad a la población haitiana.…  Seguir leyendo »

Amy Wilentz, who is writing a book about California, is the author of "The Rainy Season: Haiti Since Duvalier."' (THE NEW YORK TIMES, 07/02/06):

TWENTY years ago today, in the elegant but down-at-the-heels central square of Port-au-Prince, the Haitian people celebrated the departure of a dictator and the end of nearly three decades of a nightmare dynasty. In the smallest hours of Feb. 7, 1986, Jean-Claude Duvalier, his chain-smoking wife at his side, drove his Mercedes sedan right up to the open door of a United States Air Force jet and fled the country for the South of France. Along with about 50 members of the foreign press corps, I was there at François Duvalier International Airport, named for the fleeing man's father, who had visited disaster after disaster on his native land.…  Seguir leyendo »

Por Gabriel Tortella, catedrático de Historia Económica en la Universidad de Alcalá (EL PAIS, 20/04/04):

La muerte violenta de un periodista español, Ricardo Ortega, en Puerto Príncipe hace unas semanas nos acercó sombríamente a la terrible realidad de la República de Haití, cuyo último cambio de régimen no es sino un capítulo más de una triste historia antillana. La historia de Haití tiene muchas características de una pesadilla; entre otras, la repetición ritual. No en vano, es Haití el país del vudú y de los zombis, los muertos vivientes que renacen para torturar a los vivos. Algo de eso hay en la reciente historia haitiana.…  Seguir leyendo »

Por Jeffrey D. Sachs, catedrático de Economía y director del Instituto de la Tierra de Harvard (EL PAIS, 03/03/04):

Haití está en llamas, y de ello se culpa en gran medida al presidente Jean Bertrand Aristide. Pero lo que casi nadie entiende es que el Gobierno de Bush es el verdadero responsable. Desde 2001, el Gobierno de Bush ha estado siguiendo políticas con las que era probable derrocar a Aristide. El odio comenzó cuando Aristide, entonces sacerdote y defensor de la democracia frente a la despiadada dictadura de Duvalier en Haití, predicaba la teología de la liberación en la década de 1980.…  Seguir leyendo »

Por Tahar Ben Jelloun, escritor. Premio Goncourt 1987 (LA VANGUARDIA, 25/02/04):

Visité Haití hace unos años, poco antes de la llegada al poder del padre Aristide, esperanza y oportunidad para este país. Haití acababa de quitarse de encima a la familia Duvalier, padre e hijo, que destruyó esta república matando a buena parte de sus habitantes. A la muerte de quien reunía en su persona la condición de padre y dictador del país, el escritor haitiano René Depestre, exiliado en Francia, publicó un artículo de opinión en "Le Monde" exigiendo que su cadáver fuera exhumado y juzgado. Por aquel entonces no existía aún un Tribunal Penal Internacional, pero la sola idea de que un dictador sanguinario, sin creencias ni moral, pudiera morir en su lecho resultaba intolerable.…  Seguir leyendo »