Historia

Como no soy monárquico me da rabia tener que aplaudir al Rey cuando hace algo correcto, como el hecho de no levantarse ante la espada de Bolívar en la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia. Así que le aplaudo y me congratulo de su comportamiento. Dicho acto, el desfile de la espada, no estaba programado y la espada de Bolívar no es un símbolo del estado colombiano.

Tengo que superar esa contradicción, tontería me dicen algunos, referida a la monarquía y solo veo una salida, separar a la institución de las buenas políticas que realizan, a veces, sus titulares.…  Seguir leyendo »

Representación de la batalla entre los Cartagineses y los Romanos (Cartagena). Emilio Rubio Villanueva, Author provided

La historia como disciplina escolar posee cierto recorrido. Desde el siglo XIX en muchos países los gobernantes se percataron de las posibilidades de inculcar la idea de nación en la población. No se puede decir, por tanto, que la formación histórica de la sociedad actual sea inexistente.

Sin embargo, este conocimiento se encuentra bastante sesgado y se aleja de lo que la actual disciplina histórica considera como riguroso. Es más, llega a veces a ser completamente erróneo.

Y es que, a la hora de hablar de historia, a menudo mezclamos sin querer tres conceptos muy distintos: pasado, historia y memoria. En la actualidad se emplean casi como si fueran sinónimos, pero no lo son.…  Seguir leyendo »

«Entre enemigos y sometidos, nadie se preocupa de la posteridad». Cornelio Tácito

A Fernando García de Cortázar, cristiano e historiador, que no es lo mismo, afortunadamente, que historiador-cristiano, le dolían extraordinariamente las bravatas diarias y continuas contra sus dos esencias.

En el acto I, escena IV de Hamlet, el guardia Marcelo comenta, preocupado a su camarada, el filósofo Horacio: «Something is rotten in thestate of Denmark». Algo percibido hasta por los niveles estamentales menores. Fernando ha encarnado, de siempre, a Marcelo. Le he oído repetidamente afirmar: «Algo grave le está pasando a este hermoso país». Pero también ha encarnado a Horacio: el observador de una sinrazón, una locura, en este caso una fiebre social, lo que ha sido línea argumental de la más intimista de sus obras: «Católicos en tiempos de confusión».…  Seguir leyendo »

«Mientras la verdad se pone las botas», según un giro inglés, «las mentiras dan media vuelta al mundo». Las mentiras circulan cada vez más, debido en parte a ese monstruo incorregible que es internet, pero sobre todo porque nos gustan. La verdad es ingrata, costosa y poco rentable. Las mentiras confirman los mitos que nos sostienen y pagan las emociones que solemos invertir en versiones delusivas del pasado.

En mi vocación de historiador, procuro contar la verdad, sin grandes expectativas de prevalecer. Pero me desespero cuando los centinelas del pasado –mis colegas en universidades y museos– apoyan los mitos y repiten las mentiras.…  Seguir leyendo »

Una de las primeras veces que tuve el privilegio de hablar con él, Fernando García de Cortázar me explicó el carácter transterrado de su familia. Como tantas en España, nación de emigrantes, habían tenido que hacer las Américas y, por aquello de hallar un sitio con mayores oportunidades, terminaron echando raíces en una nación lejana en la geografía y cercana en el corazón, Chile. Para quien tenga la fortuna de haber estado allí, sin caer en un determinismo geográfico que detestaba y combatió toda la vida, a veces aquel paisaje natural y humano del sur andino muestra parecidos con rincones del País Vasco: valles encajonados, montañas quebradas, rías sinuosas, peligrosas para la navegación.…  Seguir leyendo »

La idiosincrasia hondamente conservadora de Carlos Seco Serrano y sus no menos profundas convicciones monárquicas le permitieron una particular empatía con el despliegue en verdad deslumbrador de la Monarquía hispánica desde su orto hasta el ocaso y su posterior andadura desde la fecha luminosa acabada de citar. Su envidiable formación en el Instituto Ramiro de Maeztu y en la admirable Facultad de Filosofía y Letras madrileña de finales de los años cuarenta le otorgó en edad muy temprana, bajo el magisterio egregio de su entrañable maestro Jesús Pabón (1902-76) y el del también muy altamente apreciado Ciriaco Pérez-Bustamante, un sobresaliente conocimiento del ser histórico español en su configuración moderna y contemporánea.…  Seguir leyendo »

La reforma de la enseñanza de la historia en la educación secundaria recientemente aprobada por el Gobierno lleva meses encendiendo todas las alarmas en el conjunto de los profesores de historia afectados por la misma, al igual que en el seno de la comunidad profesional de historiadores españoles. No es para menos porque esa reforma supone una alteración radical, poco consensuada e insuficientemente motivada, pese a todas las declaraciones retóricas efectuadas.

Desde luego, no cabe objetar nada al texto del Real Decreto de Bachillerato que sostiene que la enseñanza de la historia es “indispensable para la observación, interpretación y comprensión de la realidad”, toda vez que “el análisis de ese pasado” constituye “una referencia imprescindible para entender el mundo actual”.…  Seguir leyendo »

Decía Jules Michelet que se sentía un hombre completo porque tenía los dos sexos del espíritu. Era ello muy cierto en aquel gigante del siglo de la historia, el siglo XIX, como nos demostró con la inclusión de la mujer, de las mujeres, en su historiografía épica, romántica y novelada de la Revolución Francesa. Michelet defendía que el historiador tiene una misión y que su deber es ser el administrador del patrimonio de los difuntos, el guardián de la memoria, aquel que brindará a los olvidados, al pueblo, a la mujer, la voz que se le negó y la asistencia que nosotros mismos necesitaremos algún día en un futuro próximo.…  Seguir leyendo »

Vivimos tiempos peculiares al calor de la posmodernidad que resultan, a su vez, del todo sorprendentes. Así, a la moda genérica de determinados colectivos sociales de decidir qué parte de la historia de la humanidad les gusta más, haciendo desaparecer el resto, se suma ahora la tendencia de afirmar rotundamente que España, como nación, existe solamente a partir del siglo XIX con la llegada del liberalismo doctrinario, y específicamente, a partir de la Constitución de 1812. Mientras esto ocurre algunos presidentes iletrados de Hispanoamérica tergiversan la magna obra de España en América y se inventan su propia interpretación del pasado. Buscan el aplauso fácil de masas afines, por lo que no merecen más nuestra atención.…  Seguir leyendo »

Cuando entro en la clase de historia y veo Lauras y Helenas, Guillems, Marcs y Joans, no tengo dudas sobre qué debo explicar. Cuando se cruza mi mirada con el destello rutilante de Jassem, Basma, Mohammed o Jun Sahn empiezan a tambalearse mis certezas. Cuando veo la sonrisa cómplice de Carlos Eduardo, Rosmery y Ornella María me vence la hidra el escepticismo sobre qué deberíamos enseñar en la clase de historia.

Recuerdo entonces un libro iluminador de Jack Goody, El robo de la historia. Su crítica encendida sobre el sesgo europeocentrista de la historia nos desvela los hurtos de Occidente de los logros de otras culturas y nos convence de que hay que eliminar de una vez por todas las falsedades sobre el próspero Norte y el Occidente industrioso frente al atrasado y bárbaro Oriente y el perezoso Sur.…  Seguir leyendo »

“La biografía es el peor de los géneros históricos. En sí misma es perfectamente contraria al enfoque del historiador al no coincidir el tiempo histórico con el tiempo biológico y resultar imposible que la trayectoria de un solo individuo pueda ser significativa (…) Contribuir a su caída es el deber de todo historiador serio”. La contundente y malhumorada frase es de Philippe Artières (no por casualidad francés), pero otras por el estilo, más o menos suavizadas o disfrazadas en su enunciación, pueden encontrarse hasta hoy mismo.

La última que he leído ha sido la del escritor Martin Amis (no por casualidad británico) en este periódico hace unos días: “Las biografías, salvo algunas excepciones, son una tarea intelectual media o media-baja.…  Seguir leyendo »

Quieren borrarnos la historia, nuestro pasado, nuestro ser y desempeño común como pueblo. Pretenden no sólo lavarnos los cerebros sino enterrarlos en cal viva. Extirpar todo conocimiento y enseñanza de dónde venimos y qué hicimos. Dejarnos sin raíz, descuajados, como pavesas que ni siquiera saben ni de qué árbol fueron, ni siquiera en qué hoguera las quemaron. La intención de la política educativa, que ahora se acelera en España y de las pulsiones de los sanedrines ‘progrecráticos’ de tachar nuestra propia civilización, parece tener ese solo objetivo. Unas generaciones sin otro sustento ni base que el presentismo más soluble e instantáneo.…  Seguir leyendo »

Cicerón, en su obra De Oratore, describió la historia como magistra vitae –maestra de la vida– y también afirmó que «no saber lo que sucedió antes que nosotros es como ser incesantemente niños».

El Gobierno de Pedro Sánchez está a punto de propinar una nueva patada a la calidad de la educación mediante el currículo de ordenación de las enseñanzas de Bachillerato. Esta vez, golpeará la historia de España, que ya no será maestra de nuestras vidas, porque el líder y sus estrategas de la mediocridad han decidido que los futuros alumnos no la conozcan de manera completa o su evolución cronológica, sino a retazos y por peculiares ejes vertebradores.…  Seguir leyendo »

La reforma de la enseñanza de la Historia

En los últimos meses se ha escrito y opinado mucho sobre los cambios en el currículum de Historia, en sus distintas etapas y niveles educativos. La mayoría de las críticas parten de una perspectiva ideológica, y culpan a la reforma de insertarse en un programa o proyecto nacionalizador más amplio, pero también de todo lo contrario, de constituir una cesión al nacionalismo en su lucha por controlar el discurso histórico y su interés por laminar toda referencia a un pasado común. La eliminación de contenidos es el argumento principal de estos últimos, mientras que los primeros se amparan, sobre todo, en la existencia de unas instituciones propias que no aparecen recogidas en el diseño transversal de la materia.…  Seguir leyendo »

Clío está de luto

En la Grecia antigua, la de Hesíodo, Heródoto o Jenofonte, las artes estaban ligadas a la inspiración de las musas, que eran nueve: Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania. A ellas estaba dedicado el monte Parnaso, donde tenían un templo cercano a la cueva Coricia y a una fuente nombrada Castalia. Esa es la razón por la que a las musas también se las conocía como las corícides o las castálidas. Entre ellas se encontraba Clío, la musa de la historia, y su función era la de mantener vivo el recuerdo de los acontecimientos que debían permanecer en la memoria de las gentes.…  Seguir leyendo »

La exposición del Memorial, en Moscú. EVGENIA NOVOZHENINA (Reuters)

Un vestido negro de seda, ajado y remendado: este fue el objeto que más me impactó en mi primera visita al Memorial en Moscú, institución que se ocupa de la conservación de la memoria histórica, además de la defensa de los derechos humanos. A la mujer a quien pertenecía el vestido, la historiadora del arte Valentina Ivánova, la detuvieron en un teatro en los tiempos de Stalin. Durante un año, su elegante vestido de manga corta fue su única indumentaria en la cárcel. Si bien el destino de Valentina se perdió en el pozo de los campos de internamiento soviéticos, el vestido ha perdurado en el Memorial que funciona también como museo-archivo del gulag.…  Seguir leyendo »

Para defender la democracia es necesario poner un freno a los ataques a la Historia que quieren redefinir nuestro presente con fantasías sobre un supuesto pasado nacional majestuoso. Nuevos actores de extrema derecha quieren reconvertir a la historia en mito para luego usarla como un modelo desde el cual proyectar el presente.

En Estados Unidos, Donald Trump consagró parte de su presidencia a la idea de regresar a los Estados Unidos a la época anterior a las reformas civiles y democráticas de los años sesenta. En este marco, se presentó a sí mismo como un defensor de una “verdadera” Historia que había sido abandonada por una supuesta nueva ortodoxia nacional.…  Seguir leyendo »

Todo empezó en EE.UU., país en el que comienza todo. Ni siquiera las revueltas contraculturales lideradas por la Beat Generation y el movimiento ‘hippie’ o las sublevaciones de mayo de 1968 en Francia consiguieron evitar la influencia mundial de este país en el orbe capitalista. Más bien lograron todo lo contrario. Así que todo lo que allí nace tiene rápida emulación en nuestra amada Europa. Y allí surgió, en determinadas instituciones, la moda académica, a partir de la década de los noventa del pasado siglo, de decidir de forma aleatoria qué pasajes de la historia de Norteamérica tienen visos y dignidad de ser estudiados con pasión por los valores que transmiten y cuáles no, lo mismo que acontece con los personajes históricos.…  Seguir leyendo »

La filosofía y la mala educación

Últimamente bastantes editores apuestan por títulos apocalípticos sobre la educación, títulos que acostumbran a cantar la cólera de Aquiles contra el sistema educativo de nuestro país o a llorar la nostalgia de un tiempo pasado en el que Quirón hacía de la educación el adorno de los elegidos. Peor es todavía cuando en la secundaria o en la universidad ‒no hemos perdido todavía la esperanza en el buen salvaje rousseauniano de la educación primaria‒ nos escandalizamos por la mala educación de los alumnos, mal alfabetizados y maleducados, y nos estremecemos ante el naufragio de la educación o el adiós a la universidad buscando en la gélida Finlandia un modelo que casa mal con el templado clima mediterráneo.…  Seguir leyendo »

Asimilar la historia del siglo XX y llegar a un acuerdo sobre ella ha sido una tarea muy complicada en la mayoría de los países europeos. Las dos guerras mundiales se recuerdan de forma diferente en varios países europeos. Lo que se celebra en algunos como ejemplos de heroísmo se percibe en otros como acciones criminales. Los intentos por mostrar una historia compartida europea, necesaria para legitimar la integración, contrastan con las memorias de cada Estado en particular en ese pasado común.

La memoria colectiva de las diferentes sociedades está muy conectada a las perspectivas nacionales expresadas en tradiciones y transmitidas con la ayuda de legados culturales.…  Seguir leyendo »