Humor

Entre ruidos, luces, y un ir y venir a no sé dónde, cada noche, cuando echo las persianas de mi pensamiento, logro visualizar a aquel niño que fui y que me recuerda, inexorablemente, la importancia de que la sonrisa no se desinstale de mi cara, y menos si es para vestir un traje que no es de mi talla. Algo en mí se empeña, cada noche, abrazado a mi almohada, en no cambiar un ramo de sonrisas por un manojo de preocupaciones.

Desde que tengo uso de razón, siempre recuerdo haber abrazado el humor como si fuera la tabla de salvación de todos mis problemas y como la guinda que remataba todas las tartas de mis pensamientos.…  Seguir leyendo »

Siempre es agradable ver que se acuerdan del padre de uno sin tirar de la cadena después. Así que, sinceramente, es de agradecer que en distintos medios, entre ellos ABC, se hayan acordado del 50 aniversario del debut profesional de Tip y Coll. Por casualidades de la vida, José Luis era mi padre; nunca los dos, quiero decir, Tip y Coll, como a veces me han llegado a preguntar en algún medio y que, como es bien sabido, es algo práctica y genéticamente imposible.

Allá por el otoño de 1967, en el hotel Aránzazu de Bilbao, se estrenaron como dúo humorístico dos amigos de tapas y chateos por los bares de soportales en el Madrid de los Austrias.…  Seguir leyendo »

Han transcurrido ya 40 años de la muerte de Groucho Marx, nacido Julius Henry Marx, bigote visible de los hermanos Marx. Lo menos malo que puede decirse de este tiempo, casi toda una vida, es que ha sido muy poco divertido en casi todos los sentidos y sus herederos en el arte de la risa no han podido llenar el vacío. Woody Allen ha explotado la veta de la lástima como defensa frente al mundo exterior, pero con todo su talento para construir historias mezcladas de miel, acíbar y neurosis no ha cubierto el vacío de desvergüenza arrolladora dejado por el segundo de los Marx.…  Seguir leyendo »

Una de las cosas que más me alarman en los comentarios periodísticos de este país, en las críticas, en las reseñas e incluso en los debates políticos, es la casi total ausencia de humor. En esto los ingleses, los italianos e incluso los franceses nos llevan considerable ventaja. Leí, por ejemplo, una reseña crítica de la biografía del historiador Toynbee en la cual el crítico del Time acababa diciendo que no sabía si el estudio de la historia de Toynbee era una obra histórica monumental o equivalente histórico de Indiana Jones. El director de orquesta sir Thomas Beecham decía que Brahms es el equivalente musical de la estación Saint Pancras.…  Seguir leyendo »