Investidura (Continuación)

En los últimos años se han estrenado algunos de los controles más contundentes que prevé la Constitución (la disolución automática de las Cámaras establecida en el artículo 99, la moción de censura, el artículo 155). Y simultáneamente la deliberación sobre los asuntos constitucionales se ha adentrando en terrenos nuevos, en los que tiende a enredarse. Comentaré dos ejemplos.

En primer lugar, el debate sobre la reforma del artículo 99 de la Constitución que vienen planteando comentaristas y políticos —incluido el propio presidente del Gobierno en funciones—. El detonante de este debate son los problemas que dificultan la formación del Gobierno. Pero todo el mundo sabe que esos problemas nacen de la actual fragmentación del sistema de partidos, de la creciente distancia ideológica entre ellos y de la conducta intransigente de algunos de sus dirigentes.…  Seguir leyendo »

La situación irregular que estamos viviendo estos meses en la política española es, en cierto modo, un revival de lo que ya ocurrió hace tres años. En cualquier caso, lo que demuestra este inmovilismo repetitivo es que modificar nuestra Constitución o nuestras leyes institucionales, si se considera que es indispensable para que funcione mejor el raquítico Estado de derecho que padecemos, es algo más difícil que abolir las corridas de toros. Sea como fuere, el caso es que en nuestros días el propio presidente del Gobierno en funciones es quien ha puesto sobre la mesa una inútil reforma de un artículo de la Constitución.…  Seguir leyendo »

Ante el temor a unas nuevas elecciones —serían las cuartas en cuatro años—, algunos pueden pensar que la solución al bloqueo institucional puede consistir en reformar el artículo 99 de la Constitución, (99 CE) que, como se sabe, regula el meollo del procedimiento ordinario de formación del Gobierno. Se trata de un precepto que, con meticulosidad sorprendente en el derecho comparado, se refiere a la intervención en el proceso de nombramiento del jefe del Ejecutivo de una serie de figuras, sean parlamentarios o no, que contribuyen, de acuerdo con la óptica de nuestra “monarquía parlamentaria”, a configurar el núcleo del sistema de gobierno.…  Seguir leyendo »