Juguetes

Hace unos días, Amazon retiró, a instancias del Ministerio de Consumo, una serie de juguetes sexuales destinados a pedófilos. Los artículos ahora prohibidos son réplicas anatómicas de menores que, previsiblemente, estarían destinadas a satisfacer las terribles inclinaciones sexuales de personas capaces de sentir atracción sexual por semejantes artilugios.

La propia enunciación de la noticia genera escalofríos por cuanto nos permite imaginar inclinaciones tan sórdidas y terribles que, necesariamente, entrañan una atracción por ciertas formas de violencia sobre sujetos tan sumamente vulnerables como son los menores.

En el clima de volatilidad emocional en que vivimos, la retirada de estos artículos tan siniestros ha servido para propiciar un debate tan políticamente inane como fascinante en términos teóricos.…  Seguir leyendo »

Uno de los principales debates de las pasadas Navidades en los medios y las redes sociales fue el del sexo de los juguetes. Más concretamente, el supuesto sexismo de la industria juguetera y la imperiosa necesidad de una educación neutra. Sea lo que sea ese animalillo y sea lo que sea que lo diferencie de la ingeniería social.

La postura políticamente correcta es la que defiende el sociologismo radical. El sociologismo radical dice que las preferencias de los niños por un determinado juguete son producto exclusivo de las presiones sociales y que, en ausencia de esas presiones, tanto niños como niñas escogerán por término medio tantos juguetes arquetípicamente masculinos como arquetípicamente femeninos.…  Seguir leyendo »