Jurado Popular

Dios bendiga a los jurados

Este año se cumple el veinticinco aniversario de la ley del jurado. Tras muchos años de titubeos y vacilaciones, en 1995 acabó finalmente aprobándose la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado. Sin embargo, no ha habido una institución judicial que no haya producido tanta fascinación entre los ciudadanos como el jurado. Originariamente surgió en Inglaterra como reacción de la nobleza frente a los privilegios de la justicia regia. Su fundamento se hallaba en el derecho de todo ciudadano a ser juzgado por sus iguales. En Estados Unidos, a pesar de la desconfianza que al principio les suscitaron las instituciones británicas, el jurado llegó a ser considerado una institución clave en el desarrollo de la recién nacida democracia norteamericana.…  Seguir leyendo »

La Justicia en España, pese a algún que otro inevitable desaguisado, pese a empeoramientos llamados reformas y pese a indultos y amnistías, no dista de ir razonablemente bien. De vez en cuando alguna resolución parece dictada bajo un apagón neuronal, incluso por las últimas instancias judiciales cuando se ponen estupendas. Sin embargo, eso es algo que no ha de ensombrecer el buen trabajo, en condiciones más que precarias, de jueces, fiscales, funcionarios de todo orden, abogados y procuradores. La Economía, con los economistas al frente, ya quisiera estar como la Justicia.

Con todo, dos lacras, entre otras, asolan el sistema. La primera: solo hay fallos escandalosos si los medios lo proclaman.…  Seguir leyendo »

Why is it considered an ancient liberty that must be defended at all costs, to have guilt or innocence decided by a dozen people who would rather be anywhere else than stuck in a stuffy courtroom being in turn bored and bamboozled by barristers?

Who says that those 12 jury members – open to intimidation, vulnerable to romance and faction fighting, susceptible to corruption or simply to listening to their iPods under their hijabs – can guarantee that justice will be done.

Much has been said about the “maverick” nature of the jury that returned a mixed bag of verdicts last week in what the Crown thought was an open-and-shut case against eight men accused of plotting to blow up transatlantic aircraft.…  Seguir leyendo »

They have been convicted by everybody except a jury. The men on trial for their involvement in an airline bomb plot, four of whom the jury felt unable to convict of murder conspiracy this week, had been condemned as soon as they were arrested two summers ago.

Then, the Metropolitan Police deputy commissioner Paul Stephenson told us publicly that there had been a plot to bomb airliners that “was intended to be mass murder on an unimaginable scale”. A “security source” told the Daily Mirror: “Make no mistake – if this plot had succeeded it would have been bigger than 9/11 in terms of body count.…  Seguir leyendo »

By Robert E. Precht, a co-director of the Juries and Democracy Program at the Maureen and Mike Mansfield Center at the University of Montana (THE NEW YORK TIMES, 01/12/06):

JAPAN is about to embark on a democratic experiment with important consequences for the rest of Asia. After a lapse of 60 years, the country is planning to bring back a jury system — but a huge effort will be required to convince ordinary Japanese about its advantages. Americans can help by sharing their jury experiences with the Japanese.

Beginning in 2009, Japan will institute a jury system called saiban-in. Juries consisting of three law-trained judges and six citizens chosen by lottery will decide criminal cases by majority vote.…  Seguir leyendo »

Por Mercedes García Arán, catedrática de Derecho Penal de la UAB (EL PERIODICO, 08/03/04):

La juez que instruye el caso del asesinato de Rocío Wanninkhof después de que se anulara el juicio en el que un jurado condenó a Dolores Vázquez ha entendido que en esta ocasión debe ser visto por un tribunal profesional. La razón es que el nuevo imputado –Tony King– se ha autoinculpado de una agresión sexual y ese es un delito que no es competencia del jurado. Quienes son contrarios a la institución del jurado leerán en esta noticia una demostración del fracaso del mismo, puesto que se condenó a una inocente y ahora deben ser llamados los jueces profesionales para evitar un nuevo error.…  Seguir leyendo »

Por Guadalupe Muñoz Álvarez, correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (ABC, 24/10/03):

Es conocido el hecho histórico de que el juez británico Sir Edward Coke se opuso a los intentos del Rey Jacobo I de ampliar la prerrogativa regia respecto a intervenir en los juicios con voz y voto. El Rey exigía a Sir Edward su intervención en las sentencias alegando que las decisiones judiciales se fundan en el raciocinio y que él tenía tanto sentido común como cualquier juez, a lo que ciertamente respondió Sir Edward que ciertamente «Dios había dado a Su Majestad grandes dotes naturales, pero que no estaba versado en las leyes de su reino de Inglaterra y que las causas que conciernen a la vida, la herencia, a los bienes o a las fortunas de sus súbditos no deben resolverse por razón natural, sino por la razón artificial y juicio del Derecho, el cual requiere largo estudio y experiencia antes de que un hombre pueda alcanzar su conocimiento».…  Seguir leyendo »

Por Vicente Molina Foix, escritor (EL PAIS, 10/10/03):

Al leer el artículo de Perfecto Andrés Ibáñez «Lo que enseña el caso Wanninkhof« (EL PAÍS, 1 de octubre), he sentido, aun compartiendo sus bien razonados argumentos, un desconsuelo. Las limitaciones de los jurados populares y la quiebra de la presunción de inocencia son, como señala el magistrado, problemas muy arduos, en este momento agravados por la alarmante luz que los datos del caso Carabantes ha proyectado sobre el caso Wanninkhof, y su artículo hace justa referencia a la «odiosa utilización instrumental» que un autoproclamado y arrogante «tribunal de la opinión» ciudadana hizo velada o abiertamente a partir de los (débiles) indicios que acusaban a Dolores Vázquez.…  Seguir leyendo »

Por Álvaro Delgado-Val (ABC, 09/10/03):

Sucesos recientes, y enormemente sonados, acaban de dar alas a quienes han censurado siempre que nueve legos escogidos al azar pudieran decir la última palabra en un proceso judicial. Yo no estoy tan convencido como los antijuradistas fogosos de que el pinchazo de Mijas depare un mensaje de valor probatorio inequívoco. Puesto que no sólo falló el jurado. Lo hicieron también, y clamorosamente, el juez instructor y el presidente del tribunal. O sea, los peritos en derecho. Aunque sólo fuera por un imperativo de equidad, el análisis debería desarrollarse en términos más sosegados, más espaciosos. No deseo, no obstante, entrar en el laberinto de la política práctica.…  Seguir leyendo »