Lectura

Cuando era niña, en la Praga comunista los lectores hacían largas colas delante de las librerías. No había tanta oferta de entretenimiento como en los países democráticos y la gente dedicaba mucho tiempo a la lectura. Cuando caminaba de mi casa al colegio, con frecuencia veía colas formándose ya antes de que abrieran las librerías.

Las ediciones de autores como Marcel Proust y James Joyce se publicaban en tiradas de decenas de miles en un país de tan solo 10 millones de checohablantes. Y cuando se publicaba un nuevo libro de Bohumil Hrabal, un escritor que durante muchos años estuvo prohibido por la censura, los ávidos lectores pasaban la noche durmiendo en sacos de dormir en una cola que daba la vuelta a la manzana.…  Seguir leyendo »

El hermano Justiniano

Recuerdo con exactitud las diez cuadras que había entre la casa de los Llosa, en la calle de Ladislao Cabrera, y el colegio de La Salle. Yo tenía cinco años y, sin duda, estaba muy nervioso. Ese día, mi primer día de colegio, las recorrí con mi madre que, incluso, me acompañó hasta el aula y me dejó en manos del hermano Justiniano. Este me presentó a quienes serían mis amigos cochabambinos desde entonces: Artero, Román, Gumucio, Ballivián. Al más querido de ellos, Mario Zapata, el hijo del fotógrafo que había documentado todas las bodas y primeras comuniones de la ciudad, lo matarían de una puñalada, años después, en una picantería de Cala-Cala.…  Seguir leyendo »

No sé si a otros padres y abuelos les pasa lo que a mí, pues mis cinco hijos y el único nieto cercano a la mayoría de edad se propusieron y proponen leer libros de pensamiento; pero algo se lo impide una y otra vez, y tras intentos acompañados por desasosiego o tedio aplazaron el empeño, cuando no lo cumplen con una lentitud que emula la del perezón paraguayo, cuyos movimientos son al parecer los más pausados de vertebrado alguno en el continente americano.

También es cierto que en casa del herrero abunda la cuchara de palo, y por eso me gustaría trascender un círculo limitado a familiares, amigos y conocidos.…  Seguir leyendo »

Hace unos tres años el director de un importante diario latinoamericano con más de siete décadas de brega me confiaba compungido que a la edición de papel de su periódico le quedaban unos pocos años de vida. La revolución tecnológica digital se tragaría al tabloide que, ya para ese entonces, había reducido de manera muy notable el número de sus páginas y la cantidad de ejemplares puestos en circulación.

Esta predicción de un conocedor privilegiado del tema, que cito con cierta frecuencia como ejemplo de las nuevas características de los modos de informarnos que se van imponiendo, se me hizo dramáticamente evidente cuando en un reciente viaje interoceánico indagué si me podían dar un periódico.…  Seguir leyendo »

Según la Academia Americana de Pediatría, un niño norteamericano tiene su primer contacto con una pantalla a los cuatro meses de edad. Hace 50 años, en 1970, lo tenía a los cuatro años. En aquel momento, si un menor de edad escuchaba una palabra cuyo significado no entendía, la respuesta más habitual de un adulto preocupado por su educación era que consultara un diccionario. Eso implicaba buscar el tomo correspondiente, repasar el alfabeto, hallar el vocablo buscado, leerlo en voz alta y conseguir que le tradujeran el lenguaje del diccionario a uno más sencillo de entender para su edad. La repetición de esas búsquedas generaba un hábito que se traducía en entender los libros no solo como fuentes confiables de diversión sino, también, de ilimitado conocimiento.…  Seguir leyendo »

Los peligros de las redes sociales

Somos una sociedad de lectores. La mayoría de nosotros suele leer algo todos los días: un libro, tuits, un artículo, un mensaje de texto. En el subte o en la calle es frecuente ver a alguien inmerso en un texto. Hay, sin embargo, una diferencia vital entre los lectores de este siglo y los del siglo pasado. Y no es el soporte —la edición impresa del periódico, el Kindle o la pantalla del celular—. El cambio es acaso menos obvio, pero sí decisivo, y ha sido provocado por la irrupción de las redes sociales, los epicentros de la información inmediata e incesante.…  Seguir leyendo »

Leer para vivir

Salí el cine electrizado de emoción tras ver El instante más oscuro, donde se narra con maestría la metamorfosis del carisma de Churchill, que alcanza la cima en un tiempo meteórico gracias a su incombustible entusiasmo, su confianza en el pueblo británico, su formidable oratoria y el apoyo de Clementine, su esposa. Con los ojos licuados tentado estuve de ponerme de pie y aplaudir al final, en el célebre discurso parlamentario que alentaba a resistir a todo trance frente a los nazis, pero me contuve no porque me diera vergüenza, sino por no hacérsela pasar a mi mujer. Resulta conmovedora la escena en la que, tras la gelidez inicial motivada por la desconfianza, se anuda una amistad entre el primer ministro y el rey basada en la admiración.…  Seguir leyendo »

Este lunes, 2 de abril, es el Día de la Literatura Infantil y Juvenil. La fecha conmemora el nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, que mañana cumpliría 213 años. Escribo Andersen y veo al señor tristón que soñaba con conocer España, la España de los románticos y de sus lecturas infantiles, y que el 5 de septiembre de 1862 cruzó la frontera francesa camino de Barcelona. Acababa de llegar a la Fonda (hoy hotel) Oriente, de la Rambla dels Caputxins, cuando vio con horror cómo se desataba una tormenta. De pronto el agua embarrada bajaba de lado a lado de la Rambla, arrastrando de todo: frutas, carros, troncos… Escribió que las olas rompían contra los balcones más bajos y que en las iglesias los sacerdotes decían misa con el agua hasta la cintura. …  Seguir leyendo »

What’s the Right Age to Read a Book

What was the book that changed your life? How old were you when you read it?

Sometimes I wonder how many great books — even those I have since come to revere — were wasted on my younger self. And not because I wasn’t a devoted reader then (I was), but because sometimes what books have to say can’t get through to us until we are considerably more venerable.

It is one thing to read “The Old Man and the Sea,” for instance, when you are 15 and the world lies ahead of you in all its endless possibility. It is another to read it in middle age, when a few big dreams may have died, and by “a few dreams” I don’t just mean catching a big honking marlin off the coast of Cuba, although sure: that too.…  Seguir leyendo »

Hay personas que no son buenas lectoras. Muchas culpan a la ubicuidad de los medios digitales: estamos muy ocupados en Snapchat como para poder leer, o quizá echar rápidos vistazos en internet nos ha vuelto incapaces de leer prosa de verdad. Pero el problema con la lectura data de fechas anteriores a las tecnologías digitales. El problema no son los malos hábitos de lectura generados por los teléfonos inteligentes, sino los malos hábitos educativos generados por el desconocimiento de cómo lee la mente.

Pero ¿cuán grave es nuestro problema de lectura? La más reciente Evaluación Nacional de Alfabetización en Adultos (de 2003 es un poco antigua) de Estados Unidos ofrece un panorama de la capacidad de los estadounidenses para leer en situaciones cotidianas: cómo utilizar un almanaque para encontrar un dato en específico, por ejemplo, o explicar el significado de una metáfora utilizada en una narración.…  Seguir leyendo »

Soy una devota de los clubs de lectura. Visito muchos de ellos para compartir con sus integrantes un rato de charla sobre un libro, generalmente mío, pero que siempre termina haciéndose extensiva a otros muchos, mis lecturas. No importa en calidad de qué haya sido invitada a asistir, allí siempre me siento, esencialmente, lectora, rodeada de gente que tiene mis mismos intereses. Compartir las emociones que una novela te ha despertado o discutir sobre sus personajes como si fueran seres de carne y hueso es una experiencia de lo más estimulante.

Para los curiosos no iniciados: se trata de una reunión en la que se comenta un libro, generalmente una novela, que todos han leído.…  Seguir leyendo »

QUERIDO JOËL DICKER:

No te conozco personalmente, pero permíteme que responda a la carta abierta que has escrito a todos aquellos con los que te cruzas por la vida y que te incomodan por el mero hecho de llevar en la mano un teléfono inteligente y no un libro bajo el brazo. Supongo que, preferiblemente, uno tuyo.

Me cuesta mucho criticarte porque en el texto queda claro que amas la lectura e intentas transmitir ese amor. Es una querencia poderosa y mágica que une a todos los que la compartimos en una hermandad invisible. Quiero que mis hijos sean lectores, como lo somos sus padres, y en mi casa intentamos transmitirles esa pasión día a día.…  Seguir leyendo »

Quel déclin de la lecture

Nous sommes ici en pleine actualité, avec la très fâcheuse disparition de «L’Hebdo» et les inquiétantes menaces sur d’autres organes de presse.

On ne peut que regretter très vivement ce qui se passe. C’est indiscutablement assez désastreux pour la diversité de l’expression démocratique.

Cela clairement dit, on a un peu l’impression qu’il s’agit d’un phénomène assez récent. Il n’en est rien. Quelques chiffres sont extrêmement parlants, on ne les a pas beaucoup produits, les voici, avec pour tous, en deuxième partie, les chiffres de 2016:

• Le «Bild Zeitung» vendait 4,3 millions d’exemplaires en 1988. La descente est continue jusqu’à l’an passé pour atteindre 1,7 million.…  Seguir leyendo »

Retrato del escritor José Martínez Ruiz "Azorín", del pintor Ignacio Zuloaga

Tengo ante mí el retrato que Zuloaga le hizo a Azorín en 1941 y que colgaría en el zaguán de su casa de Zorrilla hasta su muerte tardía, hace hoy exactamente 50 años. Habían compartido pintor y escritor las penas y zozobras del exilio parisino durante la guerra. Allí escribirá Azorín, como de pasada, el mayor tratado que conozco sobre la anatomía del dolor nostálgico y la congoja del alma: Españoles en París. Y de lectura, ciertamente, indispensable para nosotros ahora que las ciencias del espíritu se apagan. Sin esa parisina conllevanza entre Zuloaga y Azorín, el retrato magnífico que nos ocupa no hubiera sido posible.…  Seguir leyendo »

Casi todo lo que sabe Teresa, que es mucho, lo aprendió en las letras de los periódicos y de las novelas. Con los primeros se informa, se indigna o se preocupa. Con las segundas viaja, aprende, sueña, se emociona… Se asoma a los libros con una curiosidad inmensa, insaciable, como el sediento a una fuente. Siempre hay algo que despierta su interés, un personaje que la impresiona, un escenario que la conmueve. Al fin, encuentra en las novelas un pozo infinito de conocimiento. Teresa hace mucho que ingresó en el grupo de las señoras mayores de 65 años. Y, como tantas, se siente divinamente.…  Seguir leyendo »

Future library es un proyecto desarrollado por la artista escocesa Katie Paterson en el que el libro adquiere un carácter distópico en su dimensión física, una especie de híbrido entre las denominadas cápsulas de tiempo y la formalización bibliográfica más especulativa.

Nacido en el año 2014, el proyecto consiste en la plantación de un millar de árboles en un bosque ubicado en Oslo, cuya finalidad es el suministro de papel para la elaboración de libros que se imprimirán dentro de cien años. Hasta entonces, y anualmente, se invitará a un escritor a depositar un manuscrito, que permanecerá inédito hasta 2114, año en que los árboles comenzarán a talarse para alcanzar el fin con el que fueron plantados.…  Seguir leyendo »

Hace un par de años, Mario Tascón, un conocido –entre otras cosas– tuitero, disparaba regularmente y en tiempo real una especie de Índice de lectura de su vagón del Metro de Madrid: “Lleno. 10 personas leyendo: cuatro periódicos, dos libros, cuatro e-books”, podría ser el balance de un trayecto Tribunal-Nuevos Ministerios a primera hora de la mañana. La impresión transmitida por Tascón era clara: en España se lee poco, y cada vez menos. Los datos le van dando la razón.

Era el principio del pinchazo de la burbuja lectora. Hasta 2012, año tras año, el número de españoles que declaraban leer crecía de manera sostenida.…  Seguir leyendo »

La decepción de Cervantes

Trabajando con las herramientas y los métodos de hoy, los científicos en Inglaterra han identificado y resucitado los restos del rey medieval Ricardo III y han dado a su esqueleto un entierro real, con la masiva presencia de las autoridades y del público. El rey siempre había recibido mala prensa, sobre todo, en los escritos de William Shakespeare, cuyo cumpleaños se conmemora este mes y quien a bien seguro estaría decepcionado al ver que uno de sus villanos más notables ha sido restituido a un aceptable estatus en la memoria histórica del pueblo de Inglaterra. Sin embargo, tanto Shakespeare como Ricardo III descansan en gloria en sus respectivas tumbas, y nadie desea cambiar su estatus o su fama.…  Seguir leyendo »

Aunque uno quisiera, hoy es prácticamente imposible aislarse del mundo, incluso huyendo a los lugares más remotos donde todavía no llega Internet. Me di cuenta cuando, recorriendo varios monasterios de clausura, los religiosos me hablaban de sus trabajos, a través de las nuevas tecnologías, y me descubrían conocimientos insospechados. ¿También se puede llegar a Dios a través de Google? Por eso, a pesar de que no soy un habitual consumidor de blogs ni redes sociales, la amplia red de amistades inevitablemente me hace llegar informaciones sobre asuntos que creen de mi interés.

Desde hace tiempo hay blogs y cuentas dedicados a combatir el sentido de la cultura, tal cual aún hoy la concebimos.…  Seguir leyendo »

En vísperas de la desasosegante reforma de planes universitarios que acaba de desencadenar el ministro Wert, me da por pensar que seguimos sin prestarle atención a cosas aparentemente pequeñas, pero tal vez más importantes. En un artículo publicado en este periódico, Francesc de Carreras discutía Tres problemas de la universidad española. Coincido con Carreras en que la selección del profesorado (y quizá del alumnado) y la autogestión de las universidades, sin responsabilidad financiera, son dos problemas de suma gravedad. Ninguno de ellos será atajado por esta reforma, como tampoco el tercero y más importante: la formación de los estudiantes.

Pero no se trata de la formación con la que entran, sino con la que salen.…  Seguir leyendo »