Legislación

Tras dejarse querer un rato el comisario Brunetti contesta a la pregunta sobre si determinado acto va contra la ley: “Estás haciendo algo que la ley, dicho de modo sencillo, no aprueba. Pero tampoco estás infringiéndola”. Se dio cuenta que sonaba absurdo por lo que la réplica de su hija fue un aguijonazo: “¿Es una ley de verdad o una de mentirijillas?”, o sea hay que cumplirla “¿o es una ley a la que nadie hace caso?”.

Las normas de mentirijillas son las caracterizadas más por su correcta estética que por su imperatividad. Lo ejemplifica Donna Leon, en su novela 25ª de la serie, Las aguas de la eterna juventud, de esta forma: “En el caso de la gente a la que arrestan por robo o violencia, los llevan a la quaestura, los acusan del delito correspondiente, avisan a aquellos que fuesen extranjeros que deben abandonar el país antes de un número de días y después los sueltan.…  Seguir leyendo »

Lo escribía ya hace años el implacable realista que es Giovanni Sartori: el Estado de derecho no es el Estado que crea a su albedrío y sin cesar un nuevo derecho, sino un Estado en el que el ejercicio del poder está limitado por vínculos jurídicos precisos y estables. De ello se desprende que la gigantesca burbuja de la praxis contemporánea de “gobernar legislando” está vaciando el Estado de derecho, convirtiéndolo en un gobierno de los hombres aunque sea en nombre de la ley. La vorágine normativa en que se ha convertido la actividad de gobernar ha devaluado hasta límites insospechados la calidad del Estado de derecho, que ya no funciona como límite al poder precisamente porque el exceso de derecho provoca su inoperatividad real.…  Seguir leyendo »