Lengua española

Latinajos

Mi liberada:

En enero de 1918 Ramón Menéndez Pidal escribió una carta a El Sol en protesta por que el periódico diera el nombre de América Latina a una de sus secciones de política internacional. El filólogo creía que ese nombre desleía la presencia española en el continente. Elvira Roca (Imperofobia, pag. 413) data la acuñación en 1856 y señala dos candidatos: el filósofo chileno exiliado en Francia, Francisco Bilbao, y el poeta colombiano José María Torres Caicedo. El sintagma arraigó por el interés de Francia y de la política expansionista de Napoleón III: latina colaba la influencia francesa, que se reducía a Haití y parte de las Antillas.…  Seguir leyendo »

Pobre elemento lingüístico moderno (el que encabeza este escrito), carente de componente semántico, más allá del funcional (de «lazarillo» aumentativo) dado al lexema gramatical. Es denominado «sufijo» [afijo pospuesto a la palabra que modifica].

Procedente de los teóricos de muy a inicios del siglo XX, que se dedicaron a excogitar sobre hechos o teorías que se dieron en denominar cubismo, realismo o existencialismo. Tales ciencias o teorías no se denominaban así en su origen, sino por elementos sustantivos o sustantivados. Así, valga de ejemplo, para el primer concepto, decir que, en 1908, se crea tal palabra a raíz de la exposición del pintor galo Paul Cézanne (1839-1906), en la que, por primera vez se, se expresó la fórmula de que «todo en la naturaleza se modela sobre el “cono”, la “esfera” y el “cilindro”».…  Seguir leyendo »

«A veces para ser entendido hay que exagerar». Desde esta máxima debe leerse el título de esta Tercera. Sin esa razón la titularía: «El abuso del tú». El idioma es hijo del tiempo y por ello cambiante. Durante siglos el tuteo se utilizaba solo en situaciones particulares y ambientes de familiaridad. Desde hace cinco décadas, y en aras de una comunicación más cercana, viene desterrado el «usted» por considerarlo una barrera entre quienes se relacionan. Una sociedad que propicia la falta de formas, impone la «kultura» del «tú» invadiendo y monopolizando toda relación social.

Preguntas claves, a priori de una posterior reflexión, serían: ¿el tratamiento es mera formalidad o se corresponde, según su modo, con realidades personales o circunstancias sociales?…  Seguir leyendo »

El español de Julián Castro no tiene nada de malo

El problema con el español de Julián Castro no se trata de si solo habla inglés, si usa las preposiciones incorrectas o si alterna entre la pronunciación inglesa o española cuando habla. De hecho, no hay ningún problema con el español de Castro, salvo por el prejuicio en contra de los hispanohablantes latinos.

Sin embargo, conforme se acerca la segunda ronda de debates presidenciales del Partido Demócrata que se celebrará el 31 de julio, seguramente leeremos la frase “no habla español con soltura” en los artículos sobre Castro.

Para alguien que tiene la reputación de ser monolingüe, Julián Castro tiene muy arraigada la costumbre de hablar español.…  Seguir leyendo »

Las enseñanzas de Don Jorgito

Comisionado por la Sociedad Bíblica de Londres y con el objetivo de difundir en España el Nuevo Testamento, en 1836 llega a España el británico George Borrow, alias Don Jorgito el Inglés, uno de los creadores de la imagen de la España de pandereta, junto a Ford, Mérimée, Gautier, Amicis, Davillier, Irving: gitanos, bandoleros, toreros, judíos encubiertos, mendigos, manolas, ejecuciones por garrote y etcétera. Todo junto, amontonado y sin dejar respirar un instante al lector. Sus exageraciones, arropadas por la interpretación de la Historia de España según las estrictas pautas de la Leyenda Negra -que todavía no recibía ese nombre- depararon a su obra («The Bible in Spain») un éxito rotundo, entre la falsificación y la broma.…  Seguir leyendo »

Algunos medios se han hecho eco de la publicación de cierta obra de una joven llamada Marta PCampos -la P, si no me equivoco, corresponde al apellido Pérez- que ha confeccionado lo que llama un «libro de artista» con el título 1914-2014. Diccionario cementerio del español. Son dos gruesos tomos, en cada una de cuyas páginas consta únicamente una palabra, sola y desnuda en el centro de ella. Del monumental librote se ha hecho una tirada de 50 ejemplares numerados y firmados, que ha sido patrocinada por el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León y ahora se expone en el Instituto Cervantes.…  Seguir leyendo »

En el español cabe todo y nunca sobra nada, como en el suculento bucán de El siglo de las luces de Alejo Carpentier, cerdos salvajes cocinados sobre brasas, los vientres abiertos rellenados de codornices, palomas torcaces gallinetas y demás volatería, “consustanciándose el sabor de la carne oscura y escueta con el de la carne clara y lardosa, en un bucán que fue Bucán de Bucanes».

Bucán, que los arawakos insertaron en el español de los conquistadores, de donde resultó bucanero. Una primera fusión caribeña antes del encuentro con el náhuatl y el maya.

La gran cocina de lenguas. Y esa mezcla bullente es europea, americana y africana: ni el Caribe, ni tampoco América, se explicarían sin esa presencia abigarrada y tumultuosa de los esclavos negros, y luego de los zambos y mulatos, que no pocas veces se oculta o se disfraza.…  Seguir leyendo »

Ante el descrédito (con toda seguridad injusto, al menos en lo que tiene de generalización) de la clase política, y no solamente de la española, que un diputado ose publicar un libro que no sea de actualidad política o de memorias tempranas o crepusculares es, si me permiten, un milagro… o una excentricidad.

Que ese diputado demuestre un nivel cultural excelente, un conocimiento sobrado de la sintaxis y de las reglas gramaticales y que al mismo tiempo se exprese con gracia es, si me permiten, otro milagro… o una extravagancia.

Que el diputado sea riojano, tierra de nacimiento de la lengua española (la mejor o una de las mejores herencias legadas a nuestro continente hermano, a decir de Pablo Neruda), sea doctor de Filología Clásica, dominador del latín y del griego, y se llame Emilio del Río (Aemilius Rivi o Aemilius Fluminis) no es una casualidad.…  Seguir leyendo »

La inteligencia artificial, en español

El español afronta, en su incorporación al universo digital, el mayor reto de su historia. Del mismo modo que la aparición de la escritura supuso el paso de la Prehistoria a la Edad Antigua y la irrupción de la imprenta marcó el paso de la Edad Media a la Edad Moderna, la consolidación del lenguaje artificial será lo que marque la entrada definitiva de la Humanidad en la era digital.

El desarrollo de la inteligencia artificial va a traer como consecuencia inmediata una globalización de la cultura, un proceso en el que el español no puede quedar relegado. Por otra parte, la calidad cultural del mundo futuro vendrá establecida por la riqueza de que dotemos al lenguaje artificial, por el nivel de exigencia con que llevemos a cabo la conversión del lenguaje natural, el que hablamos en nuestra vida diaria, en lenguaje sintético, el que han de hablar las máquinas y a través del que nosotros nos comunicaremos con ellas.…  Seguir leyendo »

Para empezar, unos pocos datos públicos: nuestro idioma español o castellano es la segunda lengua del mundo como materna tras el chino mandarín, con 442 millones de hablantes nativos. La tercera en comunicación internacional, tras el inglés y francés, y también la tercera con más usuarios de internet, después del chino y el inglés, con 256 millones, lo que representa el 7,6 % del total. Genera el 16% de nuestro PIB y crea unos tres millones de empleos directos, lo cual no es poco en estos tiempos. Además de ser idioma oficial de 21 países. En Estados Unidos lo hablan más de 36 millones.…  Seguir leyendo »

Acabo de leer el último libro de uno de los ensayistas más reconocidos, que gusta de escribir palabras con exceso de peso: “Categorizaciones”, “conservacionistas”, “externalización”, “potencialidades” (todas ellas aceptadas por la RAE). Y otras a las que la Academia aún no ha abierto sus vetustas puertas: “Separabilidad”, “bienestaristas”, “operacionalizarlas”, etc.

Lázaro Carreter, en El dardo en la palabra, ya nos advertía del “avance imparable de la afición a las palabras corpulentas y rollizas” por parte de quienes él llamaba burlonamente “pseudocultos”.

En una sociedad con tantos niños con sobrepeso; en una sociedad en la que están gordos, incluso, los supuestos revolucionarios (Rufián, Junqueras, Torra, Iglesias, Otegi, Tardá… que han pasado de las barricadas a las mariscadas), ¿cómo no iban a engordar nuestras palabras?…  Seguir leyendo »

De dogmas y dogmáticos

Cuando hace unas semanas fui a ver la película «Roma» no podía imaginar que el asunto cobraría tal volumen. En mi anterior artículo (ABC, 16-1-19), tras dedicar unas pocas líneas al filme en sí -que estimo bueno, aunque ditirambos y galardones me tengan sin cuidado-, me fijaba en un aspecto de su presentación: los subtítulos (a mi juicio, de sobra), que hay a quien parecen de perlas. Hasta ahí nada que añadir a lo ya dicho y no habría motivo para volver sobre la cuestión. Pero veo en ABC de 23 de enero que Miguel Saralegui (profesor de la Universidad del País Vasco) utiliza la cinta para cuestionar la unidad de nuestra lengua calificando dicha unidad de «dogma», cuando más bien es una necesidad y un don del Cielo que los españoles no hemos hecho mucho por merecer.…  Seguir leyendo »

A Darío Villanueva

El diccionario se borda con los vocablos de la vida, de lo cotidiano. Un término bello, antiguo, se cuela en una vieja nota extraviada en un bulevar. Un neologismo se escabulle de un vendedor callejero, distraído en su verborrea fácil y mundana. Una extraña pronunciación se recaba de un tuitero profuso en abreviaturas y sindecires.

Los lenguajes se tararean antes de convertirse en canción exacta, en definición constreñida, estricta, en voz enmarcable en el diccionario de la RAE. La fábrica de este libro se diluye en las calles, en las estratificaciones sociales y culturales. Surge de las escamas de la literatura, del solfeo de la poesía, de la expresividad de la corrala o en los palacios.…  Seguir leyendo »

El dogma de la unidad del castellano

La primera vez que vi la película mexicana «Amores perros» entendí muy poco. Durante largas partes de la película, el lenguaje del protagonista, un adolescente Gael García Bernal, me pareció un acertijo violento y apasionado cuyo significado no era capaz de desentrañar. Si no hay nada malo en no comprender, pues a toda comprensión le precede una incomprensión, debo reconocer que el español en que hablaban los personajes de «Amores perros» superaba mis capacidades lingüísticas. Jamás había pensado que al dinero se le pudiera llamar lana y que para decir que alguien era muy malo se debiera utilizar la palabra naco.…  Seguir leyendo »

Introducción1

En una visita a los estudios cinematográficos Dreamworks en Glendale, California, el presidente de EEUU Barack Obama expresó una idea central para la acción exterior de cualquier país en materia de cultura:

“Lo crean o no, el entretenimiento es parte de nuestra diplomacia estadounidense. Es parte de lo que nos hace excepcionales, parte de lo que nos hace tal poder global. […] Cientos de millones de personas puede que nunca pisen EEUU, pero gracias a ustedes han experimentado una pequeña parte de lo que nos hace un país especial. Han aprendido algo sobre nuestros valores. Hemos dado forma a una cultura mundial a través de ustedes”.…  Seguir leyendo »

Roma

Ver cine iberoamericano es siempre refrescante y eso fue asistir a la película mexicana «Roma», galardonada con varios premios que no enumero porque esas adherencias a la obra artística me interesan poco. Sin embargo, hubo algo que me molestó profundamente: los comercializadores del filme en España se han arrogado el derecho a ejercer de Domingo Siete insertando subtítulos en español -digamos- de España (dejo aparte, claro, las frases en lengua mixteca que asoman esporádicamente), invalidando y deformando la fuerza, la naturalidad espontánea y la autenticidad de los diálogos, que se desarrollan, como es lógico, en el habla coloquial del D.F. (puro chilango, menos cuando los hablantes son de nivel alto), o más exactamente de Ciudad de México.…  Seguir leyendo »

La lengua es un árbol, y su fruto, la palabra; lo decía con términos parecidos a estos a final de la Edad Media esa historia caballeresca entre real e inventada que es el Victorial. Siglos después, seguimos sin percibir la profundidad intelectual de las raíces de ese árbol y las posibilidades infinitas de los frutos que nos ofrece. Advertiremos su magnitud cuando entendamos que la lengua es la mejor herramienta que el ser humano ha sido capaz de crear y alimentar; apreciaremos su grandeza cuando comprendamos que narrar puede hacernos revivir la cólera de Aquiles y que la seducción perfecta es la que se sostiene sobre las palabras; cuando seamos conscientes de que la palabra puede ser la que prende y la que apaga el fuego; cuando leamos por placer y cuando no solo escribamos por obligación; cuando nos esforcemos por hablar con la justeza que cada entorno nos exige, sin confundir pedantería con riqueza lingüística ni imprecisión con llaneza.…  Seguir leyendo »

La idea le surgió a quien suscribe leyendo el otro día la muy interesante y sugestiva reflexión del filósofo Jürgen Habermas publicada en EL PAÍS bajo el título ¿Hacia dónde va Europa?. Apunta Habermas que una de las mayores dificultades que tiene Europa para consolidarse como sujeto político capaz de afrontar con éxito sus contradicciones internas y sus desafíos exteriores es la falta de una opinión pública europea ante la que respondan sus dirigentes. Los líderes europeos, o quienes giran como tales en ausencia de algo mejor, solo piensan en sus opiniones públicas nacionales, cuya dinámica corriente poco contribuye a fortalecer la unidad continental; más bien tiende a tirar de ellos en sentido contrario, con una inercia centrífuga que enquista los problemas y los recelos entre europeos y priva a Europa de la aptitud de tratar de tú a tú con otras potencias globales.…  Seguir leyendo »

Sostiene un viejo tópico, ocasionalmente enarbolado por quienes alertan del empobrecimiento del lenguaje, que lo que no se nombra deja de existir. Recuérdese el inquietante pronóstico que Syme, responsable del diccionario de neolengua, echa al vuelo en 1984, de George Orwell: “Cada año que pasa habrá menos palabras y los límites de la conciencia serán más estrechos”. Corolario: para reducir el pensamiento, mutílese la lengua.

Lejos de contravenir el tópico, que los diccionarios no hagan sino incorporar nuevas entradas ha inclinado la postura catastrofista hacia otra hipótesis: la depauperización no se daría por defecto, sino por exceso. Muchos de los términos incluidos en el diccionario Merrian-Webster durante la presente década advierten del envilecimiento de la discusión pública (hot take —opinión controvertida—, filter bubble —filtro burbuja—) y de la crispante polarización del debate, donde los efectos de la posverdad han hecho mella (anti-vaxxer —forma despectiva y coloquial de aludir a la postura antivacunas—), así como del auge popular de la economía financiera, al socaire de la criptomoneda (bitcoin, blockchain, ICO).…  Seguir leyendo »

Tema

El español es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, 477 millones, solo por detrás del chino mandarín, lo que representa un 7,8% de la población mundial.

Resumen

En la historia del español es obligado considerar tres momentos trascendentales: la constitución del romance castellano y su expansión por la Península; la publicación de la Gramática de Nebrija y la llegada de Colón a América en 1492; y el proceso de la independencia y constitución de las Repúblicas americanas a partir de finales del segundo decenio del siglo XIX, que hace del español una lengua ecuménica, la segunda por el número de hablantes nativos en todo el mundo.…  Seguir leyendo »