Lotería

EL día 22 de diciembre los españoles nos despertamos con dos noticias en principio inconexas. Por un lado, el llamado «Gordo», el premio de la Lotería Nacional, había llegado tarde. Por otro, el juez Castro había tomado la decisión de imputar por distintos delitos a la Infanta de España, Cristina de Borbón. Las redes sociales, que no carecen de sentido del humor, se apresuraron a escrutar la conexión entre ambas realidades. Los medios escritos, mucho menos proclives a las chanzas, aunque igualmente preocupados por la literalidad, tuvieron que escoger entre ambas cabeceras para sus portadas del día siguiente. Una decisión nada fácil, por cierto; pues aun cuando la fortuna se opone a la justicia como el azar a la necesidad, aun cuando la primera depende tan solo de la probabilidad y la segunda de la responsabilidad, nuestro país sigue interesado en sugerir que hay justicia en la fortuna y azar en la justicia.…  Seguir leyendo »

Un año más hemos asistido a la deplorable parafernalia de la Lotería Nacional. Lo que más enerva es la reiteración, calcada año tras año, sin variantes: el estúpido sonsonete de los niños de San Ildefonso; los chubascos de cava malo; las inefables declaraciones de los ganadores, que gracias al premio “taparán agujeros”…

El juego es una de las actividades humanas más absurdas, egoístas, grotescas y condenables. Se especula con que la primera lotería se creó en la antigua China. ¿Saben con qué finalidad? Recaudar fondos para construir la Gran Muralla. En Europa la primera lotería moderna aparece en la Holanda del siglo XV.…  Seguir leyendo »