Madrid 11-M (2004)

La reciente resolución judicial sobre la devolución a Renfe del tren Alvia accidentado en Santiago en julio de 2013, nos da pie para recordar lo ocurrido con los trenes del 11-M, tratados, como veremos, de una forma muy diferente.

Devolución del convoy de Santiago

Tras el accidente del Alvia en la entrada a la estación de Santiago de Compostela, ocurrido el 24 de julio de 2013, los 13 vehículos que lo componían, dos cabezas tractoras, dos furgones generadores y nueve coches intermedios, fueron trasladados a los terrenos de la estación de Renfe de Esclavitud, en Padrón, donde quedaron depositados y custodiados.…  Seguir leyendo »

El reciente atentado de Mánchester da pie para recordar, una vez más, las grandes dudas que envuelven la investigación del 11-M. Basta para ello con comparar la lógica forma de identificar el artefacto utilizado en Mánchester con la inexplicable investigación realizada el 11-M.

Pero no era fácil dar el cambiazo y evitar las comparaciones entre lo que quedó en los trenes y el contenido de la mochila. Para que eso fuera posible había que apartar cualquier dato que, procedente de los trenes, fuese contradictorio con un contenido de la mochila perfectamente detallado en solitario por el comisario Sánchez Manzano (1) tras la desactivación efectuada por sus artificieros Tedax: una bolsa de deportes de loneta color azul marino, 10.120 gramos de goma 2 ECO, 640 gramos de tornillos y clavos, un teléfono móvil Trium, una tarjeta Amena-Auna 32 K -número 652 282963-, cables de color rojo y azul, un detonador y un cargador Trium modelo MA0501.…  Seguir leyendo »

El reciente y terrible atentado terrorista de Mánchester nos da nuevos argumentos para dudar de la versión judicial y oficialmente policial del 11-M.

EL ESPAÑOL describe los datos conocidos sobre la naturaleza del artefacto que ha explotado en Mánchester. Y hay dos aspectos muy relevantes en esa descripción del artefacto. En primer lugar, se dice:

En el Arena se han encontrado tuercas y tornillos metálicos que habrían ayudado a ampliar los efectos de la explosión y además se ha hallado metralla que penetró en las puertas de metal y que dejaron daños profundos en las paredes.

Las investigaciones revelan que se trató de una carga potente, que explotó a alta velocidad y cuya metralla fue colocada de forma cuidadosa y uniforme, según relata el periódico estadounidense”.…  Seguir leyendo »

El pasado 9 de septiembre, un tren entró a excesiva velocidad en los cambios de vía de la estación de Porriño (Pontevedra), descarrilando y golpeando los muros de un paso superior y los postes de electrificación, a consecuencia de lo cual hubo cuatro víctimas mortales y medio centenar de heridos.

Seis meses después, el pasado 9 de marzo, cumpliendo las órdenes del juez instructor del caso, se llevó a cabo una reconstrucción de los hechos dirigida por peritos judiciales y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Se reconstruyó lo ocurrido reproduciendo las mismas condiciones que el día del accidente, se repitió paso a paso el recorrido del tren accidentado, se siguió el mismo horario que el día del accidente y la misma secuencia de señales.…  Seguir leyendo »

En anterior artículo puse de manifiesto el contraste entre la rápida aparición de metralla en el atentado perpetrado con una sola bomba en el metro de San Petersburgo, y la ausencia de pruebas de la existencia de la misma en las once explosiones producidas en el interior de cuatro trenes en el atentado del 11-M en Madrid.

Se ha producido después, el pasado 11 de abril, un nuevo atentado contra un vehículo de viajeros, esta vez contra un autobús de Dortmund que transportaba al equipo de fútbol local, el Borussia. En este caso, tres bombas explotaron fuera del autobús. Pues bien, los investigadores policiales determinaron rápidamente que los artefactos contenían metralla, pues ésta fue encontrada tanto en el cuerpo del único herido por las explosiones, el jugador español Marc Bartra, como en el equipamiento del propio autobús atacado.…  Seguir leyendo »

Al poco tiempo de ocurrir el atentado del metro de San Petersburgo, la policía informa de que el artefacto explotado contenía metralla. Así se deduce de los datos obtenidos en el propio tren. A parecer el asunto no ofrece ninguna duda, e incluso se tiene la certeza de que lo ocurrido es un atentado gracias a esa presencia de metralla.

La versión oficial del 11-M también afirma la presencia de metralla en las explosiones, pero vamos a ver las evidentes diferencias entre ambos casos.

La metralla en la mochila de Vallecas

La existencia de metralla en el 11-M está fundamentada en una mochila aparecida en la comisaría de Vallecas y que nadie vio en los trenes.…  Seguir leyendo »

La versión oficial de lo ocurrido en el atentado del 11-M está fundamentada en una mochila aparecida en la comisaría de Vallecas junto con multitud de enseres procedentes del tren explotado en la estación de El Pozo. Pero cinco agentes Tedax [Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos] habían sacado todos los enseres del tren, habían abierto paquetes y bolsas uno a uno para revisarlos por dos veces (1). Tras la explosión de dos bombas y la desactivación de otra en esa estación, ¿cabe en la cabeza que a esos cinco agentes se les colara otra con 10 kg de dinamita entre esos enseres?…  Seguir leyendo »

“La revisión de la condena de un inocente es tarea que presupone una gran pasión por la Justicia”. (Max Hirscheberg. ‘La sentencia errónea en el proceso penal’).

Hace 9 años, 4 meses y 11 días que Jamal Zougam fue condenado a 42.922 años de prisión por los atentados cometidos en Madrid el 11 de marzo de 2004. La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional (AN), en sentencia de 31/10/2007, consideró probado que Zougam era miembro de una célula terrorista de tipo yihadista y, como tal, autor, además de otros delitos, de 191 homicidios consumados y de 1.856 homicidios en grado de tentativa.…  Seguir leyendo »

(pero España no es Francia)

La divulgación en España del documental de Cyrille Martin Un nuevo Dreyfus. Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del 11-M? ha enmarcado este decimotercer aniversario de la masacre que se cobró 193 víctimas y cambió el curso de nuestra historia. El descubrimiento además de una investigación secreta, posterior a la sentencia firme, por parte de una brigada policial dedicada a revisar casos mal resueltos, legitima doblemente la percepción generalizada de que seguimos sin saber gran parte de la verdad de lo ocurrido. Otra cosa es que eso les preocupe, o tan siquiera les importe, a gran parte de los españoles.…  Seguir leyendo »

En los últimos meses se ha especulado en la prensa española sobre el cerebro de los atentados del 11 de marzo de 2004. Su concepción y dirección han sido atribuidas a Youssef Belhadj, al informarse de su expulsión a Marruecos tras cumplir una larga condena en prisión. También a Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino, al divulgarse que uno de sus sobrinos es combatiente terrorista extranjero en Siria. Incluso a Rabei Osman El Sayed, condenado en Italia por terrorismo e inexplicablemente absuelto por nuestro Tribunal Supremo, al publicarse que está en Egipto. Estas conjeturas revelan la gran y manipulable ignorancia que sobre el 11-M aún existe en España.…  Seguir leyendo »

“La justicia es el apoyo del mundo y la injusticia el manantial de todas las calamidades que le afligen” (Paul Henri Thiry, Barón de Holbach. La moral universal o los deberes del hombre).

En el mar de la injusticia, dice un proverbio ruso, sólo nadan peces muertos, y es en la lucha donde se hallan nuestros derechos afirmaba el maestro Rudolf Ihering para no caer en la resignación de que las sentencias erróneas son simples fatalidades del destino. Nótese y en este sentido conviene hilar delgado que, puesto que en el envés de la justicia habita la injusticia, al final puede haber tanta injusticia como justicia.…  Seguir leyendo »

El plástico con las leyendas de duelo que los madrileños escribieron tras los atentados permanece caído en el suelo de la estación de Atocha. Julien AFP

El 11 de marzo de 2004 a las 7.40 de la mañana, mientras se calentaba la leche del desayuno, varias bombas mataron a 64 personas e hirieron a casi 200 en varios vagones de cercanías justo detrás de mi casa. Téllez es una calle de Madrid donde vive mucha gente, pero desde ese día es también, en el lenguaje policial y judicial, uno de los cuatro focos de las explosiones del 11-M. El foco de Téllez. Casi 12 años después de aquello, el escenario de la tragedia ha cambiado mucho, los niños han crecido, hay vecinos que vendieron sus pisos y en el muro que separa las vías de la urbanización casi siempre hay flores y algunas placas mortuorias como las de los panteones de los cementerios.…  Seguir leyendo »

A veces resulta necesario explicar lo evidente; y también a veces, esa necesidad se hace imprescindible cuando lo evidente afecta a elementos esenciales de nuestra convivencia que, en consecuencia, deberían constituir parte del acerbo común de los ciudadanos y, por ello mismo, de sus representantes políticos.

Es una sensación que he tenido desde que, hace unas semanas, muy cerca de nosotros, en París, viví en directo el clamor de millones de ciudadanos que, tras un brutal atentado, salieron a las calles a proclamar su decisión de, todos juntos, hacer frente al terrorismo y también su voluntad de defender su sistema de libertades y derechos.…  Seguir leyendo »

Por qué el 11-M dividió a los españoles

Al contrario de lo que sucedió con la sociedad británica tras los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, los perpetrados el 11 de marzo de 2004 en Madrid dividieron profundamente a los españoles. Aún persisten secuelas de esa desunión, aunque con el tiempo sean menos manifiestas. Ha sido y es una discordia basada en diferentes atribuciones de culpa por la matanza en los trenes de Cercanías. Pero resultó ser una división espuria, derivada de una politización del 11-M que se prolongó con la comisión parlamentaria dedicada a esos atentados y más allá. Algo a su vez posible debido a especificidades del sistema político español —como su mayor tendencia a la polarización o la recurrente ausencia de consensos de Estado en Asuntos Exteriores, Defensa o antiterrorismo— y, sobre todo, porque los ciudadanos no eran conscientes de la amenaza de un fenómeno terrorista instalado en nuestra sociedad una década antes del 11-M.…  Seguir leyendo »

Suele darse por descontado que los actos de terrorismo en cuya planificación y preparación interviene de uno u otro modo Al Qaeda —como fue el caso del 11-M y pongo de manifiesto en mi reciente libro ¡Matadlos!— se caracterizan porque quienes los ejecutan mueren al hacerlo. Así ocurrió en los del 11-S. Entre estos últimos y los del 11-M hubo, de hecho, numerosos atentados en los cuales estuvo directa o indirectamente implicada Al Qaeda y que fueron actos de terrorismo suicida. En el caso de los atentados de Madrid, la ausencia de terroristas suicidas, pese a la relación que existía con antelación al 11 de marzo de 2004 entre quienes los perpetraron y el mando de operaciones externas de Al Qaeda, obedeció ante todo a que los terroristas no habían culminado sus planes con la matanza en los trenes de Cercanías.…  Seguir leyendo »

Esta semana se conmemora el 10º aniversario de los atentados del 11-M en Madrid; muchas son las páginas que en los últimos días se han publicado acerca de este terrible y luctuoso acontecimiento que dividió a los españoles y cuyas heridas no están del todo cerradas. Con el propósito declarado de contribuir a cicatrizarlas, el último libro de Fernando Reinares, “¡Matadlos! Quien estuvo detrás del 11-M y por qué se atentó en España” (Galaxia Gutenberg, 2014), arroja, tras cinco años de investigación –precipitada por una sentencia dictada por un tribunal de justicia de Manchester (Reino Unido) en 2008–, nueva luz sobre la génesis y los actores implicados en dichos ataques terroristas.…  Seguir leyendo »

El sufrir pasa; el haber sufrido no pasa jamás». Las palabras de León Bloy, escritor francés semiolvidado, parecen describir la dolorosa enseñanza de aquel 11 de marzo de 2004. Porque la intensidad del dolor ya no es la misma, pero la huella de aquella experiencia traumática es difícil de disimular.

El sufrimiento se presentó primero en forma de conmoción. No de parálisis, porque la reacción de los servicios de emergencia y de la ciudadanía en su conjunto fue inmediata, pero sí de sorpresa ante un crimen tan desproporcionado como incomprensible. La cotidianidad más arraigada de Madrid, la que nace del trasiego de las estaciones con su flujo incesante de estudiantes y trabajadores, había sido cercenada en un instante, y eso era difícil de asimilar.…  Seguir leyendo »

En la entrevista de Casimiro García-Abadillo del 7 de marzo de 2014 a Javier Gómez Bermúdez, este señor me atribuye algo que no es cierto: haber contestado afirmativamente en el juicio del 11-M a determinada pregunta que nos hizo a los peritos en relación con el dibutilftalato. Para dar mi réplica a esta afirmación debo referirme a la situación que sigue:

1. En la tarde del 6 de febrero de 2007, analizando una pieza (muestra M-6-12-D) procedente del foco de explosión (foco nº 3 de la Estación de El Pozo) mediante cromatografía de gases acoplada a masas, el dinitrotolueno, DNT, fue detectado por un químico del laboratorio de la Policía Científica, Andrés de la Rosa, perito oficial, y por mí.…  Seguir leyendo »

Siete días después del 11-M publiqué el artículo titulado ¡Yihad en Madrid! Fue mal recibido. Casi de inmediato recayeron sobre él duras críticas, unas lógicamente de islamistas, pero también de colegas y hasta entonces amigos, con el habitual recurso descalificatorio de haber utilizado una mala traducción y, sobre todo, por la inaceptable asociación de islam y violencia. De nada sirvió que en el artículo incluyera una inequívoca declaración: “El islam no es terrorista, lo que no impide una lectura ortodoxa de los textos sagrados sobre la cual el integrismo puede perfectamente asentar una estrategia del terror”. Afirmación cuya validez se mantiene.…  Seguir leyendo »

Una de las primeras mañas que se aprenden en el vientre de la bestia es la de subir a por aire cuando lo hace la ballena. Es un deporte de alto riesgo pero yo no podía faltar a la cita del 11-M.

Te introduces por los pulmones cavernosos del cetáceo, pasas a la cavidad frontal, cruzas su enorme saco de esperma y sales al exterior por el canal nasal izquierdo, contiguo al espiráculo. Es como irrumpir sobre la resbaladiza superficie de un submarino. Como esbozar el más efímero streaking en un derbi. Apenas tienes medio minuto de margen para volver al redil antes de que se produzca la siguiente expulsión de cuatrocientos litros de aire en un segundo.…  Seguir leyendo »