Madrid Octubre-2003

Por Álvaro Delgado-Gal (ABC, 04/11/03):

Comenzaré esta Tercera con una confesión personal. El resultado de las elecciones del 26 de octubre me dejó ligeramente insatisfecho. La razón es que me había causado un enfado profundo el comportamiento de los socialistas desde el episodio Tamayo/Sáez. Nunca he podido creer que los socialistas inteligentes -ni más ni menos abundantes que los populares inteligentes- abrazaran de verdad la teoría de una conspiración, urdida desde las covachuelas del poder. Por lo mismo, estimaba exigible, moralmente exigible, una asunción honrada de responsabilidades políticas. No ha habido tal, y a esta voluntaria nesciencia se ha añadido luego una campaña agria, sectaria, insultante para el rival.…  Seguir leyendo »