Meritocracia

Los mitos sirven para sustituir una explicación racional o pseudoracional imposible, indeseable o inaceptable. El de la meritocracia no es más que otro mito moderno, utilizado para justificar la injusticia, para legitimar un sistema que abandona a quienes no gozan de privilegios de nacimiento o herencia en pos de quienes en su punto de partida ya gozan de ventajas que serán inalcanzables para el resto.

El mantra ultraliberal del querer es poder, que sitúa al individuo aislado de su contexto social como único responsable de sus designios, ha calado de tal manera en las sociedades modernas que, lejos de crear una corriente imparable de triunfadores, lo que ha generado es culpa, ansiedad, sensación de fracaso y una larguísima lista de problemas derivados de la frustración de no alcanzar tus objetivos.…  Seguir leyendo »

Al progresismo le aporta poco poner la proa contra el concepto de meritocracia. Suena más a fetiche elitista de think tank de pensamiento que a un debate que esté en la calle. Cualquier familia humilde aprecia de sobra que hay clases sociales al encender la televisión o ver pasar un coche de alta gama. Intuye que sus hijos no van a tener las mismas oportunidades, al no codearse con la élite empresarial o diplomática. Y aunque la idea de meritocracia sea al menos un paradigma engañoso, y nada tenga que ver con ello, a los trabajadores tiende a parecerles un insulto lo que suene remotamente a cuestionar su esfuerzo.…  Seguir leyendo »

¿Por qué seguimos creyendo en la meritocracia?

La idea de que vivimos en una sociedad meritocrática es mentira. Si por meritocracia entendemos una sociedad en la que el ingreso y el trabajo se otorgan únicamente en base a los méritos de la persona, la nuestra es una sociedad muy alejada de ese ideal. Estudio tras estudio nos demuestran que el ingreso y la riqueza de los padres influyen enormemente en el ingreso y la riqueza de los hijos. En gran medida, la posición de clase no se gana, se hereda. Entonces, ¿por qué no solo seguimos creyendo que vivimos en una meritocracia, sino que, además, esa creencia ha aumentado en las últimas décadas?…  Seguir leyendo »

La estadounidense Simon Bales presencia la final femenina por equipos de Gimnasia Artística.Alberto Estévez / EFE

En el año 1978 Juan Benet escribió en una tribuna de este mismo periódico, una propuesta de Constitución Española que contenía un solo artículo: A todo ciudadano español se le reconoce el derecho a fracasar. Cuarenta y tres años después, el único artículo de la ideología totalitaria y global que nos gobierna contiene una sola sentencia, justo la contraria: todo el mundo tiene derecho a triunfar. Peor aún, todo el mundo está obligado a ello. Yo me permito añadir que cuanto mayor es el éxito, más difícil es escapar del daño que hace. Como la pobre Simone Biles, que puede volar ante los ojos del mundo pero no tiene alas para escapar de la jaula de su éxito.…  Seguir leyendo »

Les idiots utiles du régime méritocratique

Dans un essai qui fera sans doute date, le philosophe Michael J. Sandel pulvérise l’un des mythes fondateurs américains : la méritocratie. Cette idée selon laquelle, notre place dans la société, dans une organisation, ou nos succès et nos revenus sont le produit de nos talents, de nos efforts et de notre engagement. Non seulement le régime méritocratique ne tient-il pas ses promesses, nous rappelle-t-il, mais il est gangréné par deux maux : il occulte le rôle du hasard et des circonstances dans le succès ou les échecs et il promeut une éthique délétère. C’est ce dernier point sur lequel Sandel s’attarde.…  Seguir leyendo »