Milenarismo

Se puebla la arena de filósofos de feria que venden sus visiones del futuro. Entre la barraca de la mujer barbuda y la cueva del hombre tortuga, se turnan pensadores de tarima. Hasta el cambio de siglo se distinguía sin mayor esfuerzo entre el inspirado y apresurado charlatán, carne de Speakers’ Corner, y el que tenía algo importante que decir. También es cierto que las librerías de antes ayudaban. Un orden invisible dividía a los clientes u ojeadores: había lectores en busca de libros y compradores en busca de regalos. Hasta que los segundos empezaron a regalarse a sí mismos pildoritas en letra impresa para sobrellevar el cambio de paradigma que, con la revolución tecnológica, había trastocado los negocios, las empresas, la forma de trabajo, y los había cogido en bragas.…  Seguir leyendo »