Muerte

Una de las muchas fechorías de Sísifo fue encadenar a la Muerte cuando esta vino a buscarla. Durante tres días la tuvo presa. Nadie podía morir. El inframundo se quedaba vacío y la Tierra se asfixiaba bajo el peso de los vivos. Como dignos descendientes de Sísifo, también nosotros nos resistimos a morir. No entendemos que la muerte no es la cara opuesta de la vida, sino aquella parte suya que la sostiene y la hace posible. Sin muerte no hay vida. Todo ser vivo se alimenta de otros y crece en el espacio que otros desalojan. Que en el universo (y en política) las fuerzas opuestas no son contrarias (ni enemigas) sino complementarias es algo que, desde Parménides, tenemos dificultad para entender.…  Seguir leyendo »

Pienso mucho en cómo narraremos estos días de los que venimos. Qué palabras encontraremos, cuáles elegiremos, de qué manera las usaremos; qué narrativas darán cobijo a lo que todavía hoy, aquí delante de la pantalla del ordenador, hace que siga siendo imposible encontrar las palabras justas o adecuadas para la multitud que no deja de murmullar aquí dentro. Escribo y por el cuaderno merodean hormigas, estos días he puesto la mesa de trabajo justo delante de la huerta. Aquí, mi única compañía trabajando son las patatas y las calabazas, también alguna mirla que cruza demasiado cerca, con un insecto en la boca llamando a las crías que se esconden en los arriates debajo de los setos, indecisas todavía para volar y dependiendo de los padres que siguen cuidándolos como si siguieran en el nido.…  Seguir leyendo »

En Francia, la muerte ha sido durante mucho tiempo motivo de enfrentamientos violentos, hasta que, tras la proclamación del Edicto de Nantes, Enrique IV defendió la separación de los cementerios por confesión religiosa después de que los difuntos musulmanes fueron rechazados en los cementerios católicos. La Revolución Francesa transformó los cementerios parroquiales en cementerios organizados en función de la fe del colectivo de creyentes. La aprobación de las leyes laicas de 1881 y 1884 pusieron fin a esta obligación de los municipios de separar los difuntos en función de su creencia religiosa o de las circunstancias del fallecimiento. Más tarde, la ley del 28 de diciembre de 1904 se consideró un acto de gracia que despojó a los religiosos católicos del monopolio sobre los cementerios municipales, favoreciendo a la creación de cementerios para minorías religiosas.…  Seguir leyendo »

Hasta la década de 1920 o 1930, según los países, la difteria fue la enfermedad temida. Perseguía a los niños, adolescentes y ancianos, después de un comienzo que, según las crónicas médicas, se parecía bastante al de la infección por coronavirus. Mi madre, que estaba muy lejos de ser una sentimental, nunca pudo olvidar la muerte de su mejor amiga, ahogada por la infección y las secreciones. Cada vez que pasábamos por la que había sido la casa de esa amiga, la memoria se imponía sobre el presente. Escuché decenas de relatos de su última visita a esa agonizante muchacha de 20 años, que hasta el final mantuvo, con la fuerza de la juventud, la esperanza de salvarse.…  Seguir leyendo »

Una fila de personas espera para entrar a una tienda en Sunset Park, en Brooklyn, un vecindario con una de las comunidades mexicanas e hispanas más grandes de la ciudad, el 5 de mayo. Credit Bebeto Matthews/Associated Press

No va a ser fácil que entierren a Basilio Juárez Pinzón en Cuautla, México. Es caro, complicado, lleno de requisitos burocráticos y más aún cuando hay que trasladar sus cenizas desde Nueva York en medio de la pandemia.

Tuvo que pasar un mes y cuatro días para que Félix Pinzón pudiera incinerar los restos de su hermano Basilio, de 45 años y quien contrajo el virus en Nueva York. Las funerarias de la ciudad no se daban a basto. Y todavía no tiene el acta de defunción. Así no lo puede repatriar aún a México.

Más de mil mexicanos han muerto en Estados Unidos por la pandemia y muchos de ellos no querían que los enterraran aquí; tenían, con sus amigos y familiares, un acuerdo tácito: si me muero en Estados Unidos, llévenme a México para enterrarme.…  Seguir leyendo »

Una fila de personas espera para entrar a una tienda en Sunset Park, en Brooklyn, un vecindario con una de las comunidades mexicanas e hispanas más grandes de la ciudad, el 5 de mayo. Credit Bebeto Matthews/Associated Press

Making burial arrangements for Basilio Juárez Pinzón in the Mexican city of Cuautla won’t be easy. It will be expensive, complicated and painfully bureaucratic, mainly because his ashes will have to be transported from New York City in the middle of a pandemic.

It took Félix Pinzón, Basilio’s brother, one month and four days to make arrangements for the cremation of the body on May 4. Basilio had died from Covid-19 at the age of 45. Unfortunately, with funeral homes in New York City overwhelmed and with Félix Pinzón lacking a death certificate for his brother, he still hasn’t been able to repatriate Basilio’s ashes to Mexico.…  Seguir leyendo »

El derecho a la vida y a la integridad física y moral tienen naturaleza basal y primaria, en tanto que la afirmación de los demás derechos sólo tiene sentido a partir del reconocimiento de aquéllos. Esa prevalencia ontológica tiene su reflejo constitucional en la ubicación en que se produce este reconocimiento: nada menos que en el primer artículo de la Sección Primera del Capítulo II del Título I, sección que constituye el núcleo central de la declaración constitucional de derechos, es decir, en la que se ubican los derechos que gozan del máximo nivel de protección jurídica.

Este derecho ha sido contemplado, a nivel supranacional, en todas las compilaciones normativas, desde la Declaración Universal de Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948 (artículos 3 y 5) al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 19 de diciembre de 1966 (artículos 26 y 27), pasando por la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes de 10 de diciembre de 1984; los Principios básicos para el tratamiento de los reclusos de 17 de diciembre de 1990; los diversos Convenios y Protocolos de Ginebra sobre heridos, enfermos, población civil, víctimas o prisioneros en tiempo de guerra; la Convención sobre la esclavitud de 25 de septiembre de 1926; el Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso de 25 de junio de 1957; el Convenio para la prevención y sanción del delito de genocidio de 9 de septiembre de 1948; la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad de 26 de noviembre de 1968; el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 2 de diciembre de 1949 o los Principios relativos a una eficaz prevención e investigación de las ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias de 24 de mayo de 1979.…  Seguir leyendo »

Antígona es un mito que oculta en su textura una mordiente ironía. Morir por salvar una vida tiene su lógica, pero no parece tenerla morir por enterrar a alguien, y sin embargo la tiene, pues el entierro y el duelo son, además de ceremonias, procedimientos psicológicos necesarios. Entre los antiguos griegos el duelo solía durar tres días regidos por el silencio, que ayudaba a internalizar la figura del muerto. Tras el duelo se celebraba un banquete, que tendía a ser muy alegre.

El proceso por el que pasa Antígona ilustra perfectamente tanto las vicisitudes de un duelo como las perturbaciones por no llevarlo a cabo.…  Seguir leyendo »

El trabajador de un cementerio municipal pen Guayaquil, Ecuador, en abril de 2020Credit...José Sánchez/Agence France-Presse — Getty Images

El coronavirus está transformando nuestra vida y nuestra muerte a velocidad de contagio.

En Italia se cerraron los cementerios y se prohibieron los funerales. En Perú solo cinco personas tienen derecho a ir al entierro, dos, si es cremación. En Estados Unidos se inauguran servicios funerarios transmitidos en internet o grabados para cuando la familia pueda hacer el duelo. Las despedidas de enfermos graves a sus seres queridos son a través de videollamadas.

El nuevo orden mundial regido por el virus que se contagia con el contacto nos impone velorios remotos, breves, higiénicos, individualizados, sin abrazos, condolencias al oído ni lamento colectivo, sin lágrimas presenciales y sin difuntos como protagonistas.…  Seguir leyendo »

La prohibición del dolor

El ser humano amén de la conciencia de su propia mortalidad, ese descubrimiento a la vez terrible y liberador, que le confiere precisamente esa humana condición, lleva impreso en él dos rasgos, contrarios y únicos, que lo diferencian de cualquier ser vivo. Sólo él es capaz del odio asesino, la Naturaleza es homicida, pero es inocentemente homicida, contra sus propios congéneres. Es el diablo humano, el mal, pero al tiempo es también único en la antípoda de la maldad, el único ser capaz de la compasión. El que ampara a otros hombres que, por malformación, carencias físicas, accidente, edad, sin la ayuda del grupo humano, no habrían podido sobrevivir, y que arriesga y hasta pierde su vida por salvar la de un semejante o incluso por tan solo rescatar su cadáver para poderle dar tierra y honrar su memoria.…  Seguir leyendo »

Morir solos

Entre las muchas situaciones dolorosas que estamos viviendo en esta pandemia hay una que a mí me impacta sobre las demás: los enfermos muriendo solos y los familiares padeciendo un gran sufrimiento por no poder acompañar y despedirse de sus seres queridos. La urgencia de no exponerse al contagio es tan grande que en general ni siquiera se les deja acercarse a la persona moribunda. Si hubiera trajes de protección para todos y no tanta saturación hospitalaria, quizás podría hacerse de otro modo, pero la realidad es la que es y el acompañamiento presencial no está permitido, excepto al personal sanitario que se desvive por los pacientes.…  Seguir leyendo »

Después de que Louis Pasteur, padre de la microbiología, demostrase la teoría germinal de las enfermedades infecciosas y desarrollase importantes vacunas, creímos haber acabado con las “pestes” que atemorizaron al mundo a lo largo de los siglos: desde las plagas de Atenas en el siglo V antes de Cristo a la larga peste Antonina que arrasó 15 años del gran siglo II romano; desde las pestes bubónicas de la Edad Media (la de 1347 se cobró 35 millones de vidas humanas) a la viruela de los aztecas que diezmó su población hasta un 80%; y desde las pestes que asolaron a Europa, de norte a sur y de este a oeste, en los siglos XVII y XVIII, en los que aparecen también las sucesivas pandemias de cólera.…  Seguir leyendo »

Aproximadamente una de cada cuatro personas mayores desarrollará demencia. Muchos de ellos serán torturados por un médico. Lo sé porque soy uno de esos doctores.

Recientemente torturé a una mujer de 88 años con demencia avanzada, que no sabía ni su propio nombre. Al igual que otros pacientes con demencia avanzada, sufría de incontinencia, agresividad, inmovilidad, dolores y más. Su calidad de vida era pésima.

Su familia —hija, yerno y nieto— la llevó al hospital donde trabajo porque tenía fiebre alta y estaba más confundida que de costumbre. Yo sabía que ella estaba próxima a morir.

A las familias que cuidan los últimos días de un pariente siempre les hago la misma pregunta: “¿Quieren que realicemos procedimientos que pueden ser dolorosos y que no mejorarán su calidad de vida?…  Seguir leyendo »

Facebook vient de rendre plus dynamique, c’est un euphémisme, la manière dont on pourra gérer les profils et comptes des proches décédés : depuis 2015, on pouvait déjà désigner un légataire de son compte Facebook en cas de décès. Celui-ci pourra désormais quasiment le gérer comme le regretté défunt, et même répondre aux demandes d’amis. Il ne pourra toutefois pas envoyer des demandes pour devenir ami (ni d’ailleurs enlever des amis)… Ouf !

Etant donné le nombre d’utilisateurs de son réseau, qui tous mourront bien un jour, Facebook risque cependant d’être dépassé par les événements d’ici quelques dizaines d’années, à moins qu’il soit assez malin pour planifier la masse de décès à venir.…  Seguir leyendo »

Nadie quiere morirse. Hoy el tema de la muerte brilla por su ausencia; en nuestra sociedad no se habla de ella. Pero no debemos perder de vista que toda filosofía nace a orillas de la muerte. Cuando muere alguien muy cercano, uno se plantea las preguntas esenciales: ¿de dónde venimos, a dónde vamos, qué sentido tiene la vida y un largo etcétera? El animal termina, el hombre se muere.

Hace poco di una conferencia en el Teatro Oriente de Santiago de Chile bajo el título: «¿Quién soy yo, adónde voy, con quién y qué sentido tiene la vida?» Cuatro cuestiones fuertes.…  Seguir leyendo »

To Live and Die in Paris

In June, I got an email from a Frenchwoman I know. I’ll call her Hélène.

“I am now embarked on a fascinating trip as I will no longer be around at the end of the summer. I am serene and ready. I would be happy to share some thoughts on death if you could come and see me. Pick a nice day, we’ll chat in the garden.”

Hélène is a teacher in her 70s whom I’d met a few years earlier when she invited me to speak to her class. She became a friendly informant on French culture, with a distinctly Parisian way of sounding familiar, then suddenly saying something altogether foreign.…  Seguir leyendo »

The Secret to a Longer Life

Hace muchos años, un geólogo llamado Anatoli Brouchkov recogió algunas bacterias que habían sobrevivido en el permafrost del Ártico durante eones. Cuando inyectó esas bacterias a ratones hembra, el compuesto pareció alargar su juventud. Aunque Brouchkov no es ni hembra ni ratón, se preguntó si podrían retrasar su propio envejecimiento y se comió algunas.

Cuando le dije que esto podría haber sido una idea terrible, se rio. “Tenía curiosidad”, dijo. Su actitud era: si has encontrado algunos microbios prehistóricos, ¿cómo podrías no metértelos a la boca?

En el campo de la investigación sobre la longevidad y el combate al envejecimiento, los experimentos en uno mismo son muy populares.…  Seguir leyendo »

The Secret to a Longer Life

Several years ago, a geologist named Anatoli Brouchkov harvested some bacteria that had survived in the Arctic permafrost for eons. When the bacteria was injected into female mice, the compound seemed to extend their youth. Though Dr. Brouchkov is neither female nor a mouse, he wondered whether it could slow his own aging — and ate some of it.

When I pointed out that this might have been a terrible idea, he giggled. “I was just curious,” he said. His attitude was: If you have found some prehistoric microbes, how could you not put them in your mouth?

In the field of anti-aging and longevity research, self-experiments are all the rage.…  Seguir leyendo »

El año pasado, una media de diez personas al día se suicidaron en España: desde adolescentes como Zulima, que recurrió al bote de pastillas de su abuela; a personas maduras como Miguel Blesa, que se destrozó el corazón con una escopeta de caza. La soledad que lleva a la depresión, la depresión que lleva a la soledad… Bucear en las causas de un suicida es sumergirse en abismos a veces insondables.

Decía el poeta francés Edmond Jabès que solo un ahogado sabría hablar del río. Sumergiéndome en las páginas que Virginia Woolf escribió en Las olas, encontré a Bernard (“nos hundiremos como nadadores… a través del aire verde de las hojas… las olas nos cubren”); encontré a Rhoda (“quiero salir de estas aguas.…  Seguir leyendo »

Es un viernes. Aunque podría ser cualquier otro día de la semana. Pero el caso es que es viernes. El trasiego habitual del final de la semana en las grandes ciudades se complica por el anuncio de un fuerte temporal que puede colapsar el país. Por la mañana hablas con tu amigo del alma y a mediodía alguien te llama para comunicarte que ha fallecido de manera repentina.

El tiempo se detiene y cae sobre el ánimo como la losa de una sepultura. De repente, sin entender cómo ha sido el transcurrir de las horas, ya es domingo y comienza a nevar temprano.…  Seguir leyendo »