Navidad

En la historia humana hay sucesos, hay hechos y hay acontecimientos. Los sucesos pertenecen al orden de la naturaleza. Los hechos, en cambio, pertenecen al orden humano y son resultantes de nuestra libertad. Los acontecimientos son aquellos sucesos o hechos que por su magnitud exterior o plenitud de sentido alteran el curso de la historia humana, cambiando la dirección en la que marchaba y creando una nueva.

La historia espiritual de Occidente se ha constituido a partir de ciertos acontecimientos personales y creaciones sociales; y del alumbramiento de fuentes de sentido que nos han ayudado a existir con dignidad, asentirnos enviados a una misión y no solo arrojados a un destino ciego, esperar en medio de las tempestades que agitan la vida y superar el miedo ante la última soledad.…  Seguir leyendo »

Tierra Santa vuelve a mandar en el prime time de los medios de comunicación. Por un lado, el presidente Trump quiere ejecutar una antigua decisión del Congreso de Estados Unidos, por la que Jerusalén debe ser el destino de la actual embajada en Tel- Aviv. Por otro, la cercana Navidad pone en portada el viejo debate del sentido de los símbolos religiosos en los espacios públicos. Y si el primer tema tiene una carga política importante, el segundo muestra también una interesante vertiente jurídica ante los Tribunales de Justicia. Esto ha ocurrido, por ejemplo, en Estados Unidos y Francia. El Consejo de Estado francés (noviembre de 2016) decide, en dos sentencias simultáneas y algo complejas, que, si el cristianismo es un elemento de la cultura francesa, los belenes pueden estar presente en los espacios públicos, siempre que no tenga la finalidad de proselitismo religioso.…  Seguir leyendo »

«Los niños arruinan la Navidad», «Por qué voy a pasar de la Navidad», «Declaremos la guerra a la Navidad»: de juzgar por sus titulares, el episodio bíblico que los columnistas de The Guardian conmemoran el 25 de diciembre se parece menos al nacimiento de Jesucristo que a las Lamentaciones de Jeremías, y uno imagina que la copa navideña de su redacción debe de emanar el mismo buen rollito que los momentos más desesperados del Libro de Job. Por supuesto, detestar la Navidad es una inclinación tan vieja como la misma Navidad: Herodes, por ejemplo, ya se mostró poco partidario. Y si cada época ha tenido su modo de vivir las navidades, quizá el propio de la nuestra sea la complacencia que mostramos al detestarlas.…  Seguir leyendo »

La gran fiesta de Sevilla es la Semana Santa, muy por encima de la Feria. Cualquier sevillano lo sabe. Pero el «color especial» de la ciudad también tiñe su forma de celebrar la Navidad. Desde mucho antes, Sevilla vive sus «Vísperas del gozo» (Pedro Salinas). «El sevillano –escribe Joaquín Romero Murube, en su precioso libro “Sevilla en los labios”– siente el dogma de la Pureza como la más grande fiesta espiritual de su corazón». El fervor concepcionista sevillano ha preferido siempre llamarlo así, «Pureza», mejor que «Purísima» o «Concepción».

El 25 de noviembre, cuando falta justamente un mes para la Navidad, «la Pura y Limpia», una imagen pequeña y preciosa de la Inmaculada, se ha trasladado al Monasterio de la Encarnación, dejando por unos días su sede habitual, en el Postigo del Aceite (donde estaba aquel puesto de «calentitos», que siguen dando sabor a las nostalgias de Antonio Burgos).…  Seguir leyendo »

If you’re lonely this Christmas, I doubt you’ll feel any better for being repeatedly told how pitiful your situation is. I don’t want to play down the real problems of loneliness or put people off reaching out to those who would rather not be alone over the holidays, but I can’t help but worry that well-meaning concern is making many people feel worse.

It’s a bit like the unrelenting message we’re all getting about the health risks of poor sleep. For every insomniac it prompts to seek useful help, I bet it leads many others to worry even more about their irregular sleep patterns, only making the problem worse.…  Seguir leyendo »

In the city of Mytilene on the Greek island of Lesbos, Christmas is approaching. A tree on the main square is alight in blue; a Nativity scene has Mary and Joseph standing vigil beside the baby Jesus. Locals are busily shopping for gifts and sipping coffee at cafes.

Just 15 minutes up the road, at the refugee and migrant camp called Moria, it is not Christmas but winter that is approaching. More than 6,000 souls fleeing the world’s most violent conflicts — in Syria, Iraq, Afghanistan, Yemen and the Democratic Republic of Congo — are crowded in a space meant for 2,330.…  Seguir leyendo »

If the paragon of all Christmas trees is the one in front of the Rockefeller Center in New York — first erected, mind you, by an Italian in 1931 — the prize for most pitiful must go to the one that stands in Rome’s Piazza Venezia this year. Just days after it was put up, it began to gray and shed its needles, and soon it had become nearly see-through. The tree cuts so sad and forlorn a figure that it has been nicknamed Spelacchio, or Mangy.

Spelacchio arrived in Rome early this month from the Trentino region, near Italy’s border with Austria, and what with transport expenses and decorations, the 70-foot fir is estimated to have cost Italian taxpayers 48,000 euros, or $57,000.…  Seguir leyendo »

«Chassons l’infâme!» Ceux qui ont lancé, il y a plusieurs siècles, le fameux mot d’ordre pourraient s’exclamer aujourd’hui: mission accomplie! Dans nos sociétés, l’affaire est entendue: l’infâme, soit le christianisme, est en déroute. Il y a longtemps que les grands indicateurs de la croyance ont viré au rouge, à commencer par le nombre de baptêmes, de fidèles pratiquants ou de prêtres et de ministres du culte. Les propos religieux n’ont plus leur place dans les échanges courants et la théologie chrétienne n’est plus un savoir de référence depuis des décennies. Non seulement Dieu est mort, assassiné, mais son meurtre est sorti des mémoires et on ne sait plus où son cadavre se trouve, commente un fin observateur du monde contemporain.…  Seguir leyendo »

La Navidad llama a nuestra puerta. Y con ella, unos días entrañables de fiesta y descanso. Su espíritu de paz y amor está enraizado en nuestra cultura. Pertenece a toda persona de buena voluntad. Un nuevo año está a punto también de entrar en nuestra vida. Otro año más… mejor que otro año menos. Parece que fue ayer cuando volvíamos del verano. Y con el comienzo del año, una vez más, buenas intenciones y propósitos. Propongo uno, tan viejo en su formulación como frustrado en su cumplimiento: disfrutar de todo lo que llenará nuestra vida, sea ocio o trabajo. Ambos se integran y son necesarios para recrearnos, es decir, para gozar y realizarse.…  Seguir leyendo »

Nada tenemos que objetar ni aplaudir a propósito de las fiestas nacionales de Estados Unidos, de Tanzania o las Islas Maldivas. Nada: ni a favor ni en contra. Y huelga aclarar por qué. Sin embargo, en los últimos cincuenta años hemos asistido a la desaparición o bastardeamiento de las nuestras, a su empobrecimiento y pérdida de sentido original, empezando por la irrupción del consumismo a partir de los años sesenta; continuando por la despoblación y abandono del mundo rural y de las ciudades pequeñas, con nuevas formas de trabajo y los consiguientes cambios económicos y en las relaciones humanas; y culminando con la avalancha invasora de la subcultura de consumo anglosajona, en especial de Estados Unidos que –como primera potencia que es– funge como mayor exportador mundial de casi todo, también de estupidez.…  Seguir leyendo »

Existen aplicaciones para controlar el sueño, para bailar, para hacer deporte, para ponerse a dieta, para viajar, para ahorrar, para cantar, para encontrar pareja, metales, calles o restaurantes cercanos de comida vietnamita. En el siglo XXI podemos comprar billetes de avión, entradas de teatro o pedir que nos traigan un vibrador en menos de una hora a la puerta de nuestra casa. Y todo con nuestro teléfono móvil. Aplicaciones como Glovo o Amazon nos llevan donde sea lo que queramos, y si no nos sirve o no funciona lo podemos devolver sin pelearnos con nadie. Mucho me temo que las tiendas físicas van a desaparecer, incluso El Corte Inglés tarde o temprano dejará de existir.…  Seguir leyendo »

Nada tiene este escribidor contra Papá Noel –santo entrañable con ropa de saldo que bebe de la petaca, entre columnas, en el aparcamiento del centro comercial–, y su origen secular como obispo cristiano debería blindar a los tradicionalistas del recelo. Nicolases ha habido muchos, en diferentes tallas, del de Bari al de Goscinny, y más o menos todos han sido buenos. Poco puede objetarse al celo de quien desafía la estrechez de la chimenea para dejar calcetines bajo el árbol del niño pasmado: nada educa más en el carácter que la decepción. Tampoco extraña que los niños prefieran vestirse de fantasma para recoger caramelos a sentarse ante el Tenorio, como otros escuchan a Bach antes que a Falla, sin que Falla, que sabía lo que hacía, nada tenga peor que no ser Bach.…  Seguir leyendo »

Early in my Christian pilgrimage, as a young man struggling to understand the implications of a story I had only a surface knowledge of, I stumbled onto a theological insight. For followers of Jesus, salvation was based not on his life so much as his death. Jesus could have been incarnated as a man and been crucified within days. That’s all that was needed for his death to serve as an atonement, but that’s not what happened. God clearly wanted to instruct us about how we should live in this life, too.

He became not just the author of the human drama but an actor in it.…  Seguir leyendo »

Se dice a menudo que el 25 de diciembre fue elegido como celebración del nacimiento de Cristo para oponer esta celebración religiosa a otras celebraciones paganas. Entre tales fiestas paganas estaban, por supuesto, las del solsticio de invierno que, de acuerdo con el calendario juliano, se celebraba el 25 de diciembre. Además, de acuerdo con el famoso Calendario del 354 (el Calendario de Filócalo), 30 carreras de carros festejaban en ese día la Natalis Solis Invicti, el nacimiento del Sol Invicto, una celebración fijada por el emperador Aureliano en el año 274. Pero, como sucede a menudo, cuando investigamos cualquier asunto un poco más de cerca, las cosas no son tan sencillas.…  Seguir leyendo »

Aunque sea un lugar común, reconocerá usted que la Navidad es añoranza y nostalgia para creyentes y no creyentes. En Navidad la añoranza envuelve nuestros recuerdos de la infancia y de la adolescencia como para protegerlos de las frustraciones del presente y de los temores del futuro.

– Nosotros en Galicia decimos saudade, que tiene un componente mayor de melancolía y…

– Por favor, no me interrumpa. Me hace perder el hilo y no es nada fácil hablar de la Navidad. Lo que le estaba diciendo es que la añoranza en Navidad crea un mundo a la vez real e irreal, sombrío y brillante al mismo tiempo.…  Seguir leyendo »

Nochebuena: la noche con más suicidios y violencia doméstica del año. Tierra Santa: los lugares donde Jesús predicó el amor son los más violentos del mundo. Cuando nació, los Reyes Magos le regalaron oro, incienso y mirra; a Ava Gardner, que también nació el día de Nochebuena, Frank Sinatra le regalaba collares y pendientes de esmeraldas, tan verdes y brillantes como los ojos de la condesa descalza.

Flaubert nos recuerda en una carta que cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único en que sólo estuvo el hombre, aunque el escritor francés lee mal la Historia: el último emperador romano que adoró a los dioses del Olimpo, Juliano de Constantinopla, vivió en el siglo IV d.…  Seguir leyendo »

La Navidad, misterio de misericordia, amor y vaciamiento, convirtió el mundo en el escenario de una historia divina. La decadencia, el derrumbamiento, la devastación de la teología fueron consecuencia del proceso por el que, bajo el dominio de la metafísica, aquélla se fue elaborando casi en el olvido de la persona y de la vida de Jesús, en favor del Cristo de la especulación filosófica; porque dejó de ser teología para convertirse en pura filosofía. Pensar diferente de la ortodoxia no es pensar contra la ortodoxia, sino tratar de acercarse de otra manera; hablar contra la teología metafísica y filosófica no es proclamar la falta de interés y valor de esa teología, sino tratar de hacer una teología más próxima a la realidad cotidiana que envuelve al hombre ordinario.…  Seguir leyendo »

En la novela «Tess la de los D’Urberville», Thomas Hardy contaba la historia de un músico aficionado que volvía de noche a su casa tras haber tocado en una boda. Cuando el hombre estaba cruzando un prado, un toro furioso le atacó. El hombre corrió y corrió hacia una valla, pero el toro estaba ya a punto de atraparlo. Desesperado, el músico recordó la vieja leyenda de los bueyes que se arrodillaban en los establos cuando llegaba la Nochebuena, igual que habían hecho sus antepasados bovinos en el portal de Belén. Y en eso, el músico –se llamaba William Dewy– se sacó el violín que llevaba en el morral y se puso a tocar un himno navideño.…  Seguir leyendo »

Billions of Christians around the world are excited to celebrate Christmas this weekend. Those in the world’s second-largest religious community, Muslims, don’t share quite the same excitement. In a few Muslim-majority countries, like Saudi Arabia, Brunei and Somalia, Christmas celebrations are banned. In Turkey, my country, they are not illegal, but some Islamist groups still organize annual protests against Christmas trees and Santa Claus costumes, which they consider Western impositions.

Meanwhile, many other Muslims around the world are rightly respectful to their Christian neighbors and even share in their holy day. They include the owners of a Turkish restaurant in London that decided to offer a free Christmas meal to the homeless and the elderly, and a Muslim businessman in Baghdad who erected a Christmas tree in solidarity with Christians persecuted by the self-declared Islamic State.…  Seguir leyendo »

The Gospel of Luke says that the pregnant mother of Jesus could not find shelter in an inn, so she had no place to put down her newborn but in an animals’ food trough—phatne in Luke’s Greek, the word rightly translated as praesepium (Latin), krippe (German), crèche (French), presepe (Italian), manger or crib (English). They all mean food trough. Yet this humble picture of a homeless mother having this as her last resort is turned into grand theatrical displays in our annual crèche unveilings. In this celebratory setting, the vagrant woman has become queenly, she is receiving royalty, she is lit by angelic hoverings.…  Seguir leyendo »