País Vasco

La nación foral vasca

El texto conclusivo de los trabajos de la Comisión de Autogobierno del Parlamento vasco es bastante llamativo, desde diferentes puntos de vista. Consiste en unas bases que han de ser objeto de tratamiento por parte de una comisión de técnicos, acordando un texto que después pasaría para su tramitación como proyecto de Estatuto por el Parlamento vasco. En puridad, estas bases son un texto que no responde a lo que se suele entender bajo este término, al menos según su uso jurídico. Se trata, en el supuesto presente, de un conjunto heteróclito de principios, propósitos u objetivos, por lo demás de variada inspiración ideológica, de los que es dudoso que pueda desprenderse un criterio fiable que sirva como guía de inspiración.…  Seguir leyendo »

Es lo que cabe deducir después de que Joseba Egibar, el ariete independentista del PNV en el Parlamento vasco, haya tenido la ocurrencia de evocar la ley de derechos históricos aprobada por el Parlamento aragonés el pasado 28 de junio y publicada en el Boletín Oficial de Aragón del 10 de julio. Lo ha hecho en el pleno de política general que todos los años, a finales de septiembre, abre el curso político a la vuelta del verano en Euskadi. Y la reacción de la cabecera de referencia aragonesa, a la que he seguido en todo este proceso, me refiero al Heraldo de Aragón, no ha podido ser más expresiva: “El PNV usa la ley de derechos históricos de Aragón para defender la vía unilateral a la independencia”.…  Seguir leyendo »

Ante la controversia política que suscita la elaboración del nuevo Estatuto vasco, conviene conocer sus precedentes históricos desde la República. En 1931, el líder socialista Indalecio Prieto indicaba al PNV de José Antonio Aguirre: “El Estatuto vasco tiene que ser una obra de concordia y transigencia. Primero, una obra de concordia dentro del País Vasco” y, después, “respecto de toda España”. Prieto criticaba el Estatuto de Estella, un proyecto de nacionalistas y carlistas, clerical (concordato vasco) y antidemocrático (negación de los derechos políticos a los inmigrantes del resto de España). Dicho proyecto, que naufragó en las Cortes, fue el “error de Estella” del PNV.…  Seguir leyendo »

El nacionalismo vasco recicló la munición identitaria y discursiva del foralismo tradicionalista para, sin dejar de defender los ancestrales privilegios conservados por sus élites, construir un movimiento reivindicativo de corte popular y antiliberal, que encontró en las heridas de las crisis decimonónicas y las fracturas sociales de la revolución industrial los materiales complementarios y la ventana de oportunidad para instalarse en la sociedad vasca como un actor político con proyección hegemónica secular. Desde la revelación fundacional sabiniana del día de Pascua de 1882, ha pasado un siglo largo en el que el PNV ha logrado mantener el movimiento a flote. Ha sabido manejar el timón, conjugando, según la coyuntura, sus dos almas (pragmática o radical), pero sin romper, a pesar de que la violencia de la guerra civil y del franquismo, por un lado, y la de ETA, por el otro, estuvieran a punto de dar al traste con la hoja de ruta de su singladura histórica.…  Seguir leyendo »

Vascos, catalanes, españoles

He leído sobre el «problema» vasco y catalán cuanto ha caído en mis manos, sin encontrar alusión a un aspecto tan curioso como relevante: ni el País Vasco ni Cataluña fueron reinos, mientras lo han sido Jaén, Murcia o Asturias. Sin embargo, reclaman con más fuerza que nadie el estatuto no ya de nación, sino de Estado. Cuando naciones y Estados se hallan en entredicho.

La primera explicación que le di fue producto de la educación recibida, en la que Ortega, Nietzsche y Freud eran faros. En este caso, el último con su teoría de los sueños, que revelan las frustraciones infantiles mientras la razón duerme.…  Seguir leyendo »

Es ya hoy abundantemente claro que el éxito de Sánchez en la moción de censura tuvo su precio, más allá de la satisfacción que produjera en los insurgentes de diversa laña el destronamiento de Mariano Rajoy. No sabemos todavía en todo su alcance cual es el detalle de la transacción pero con seguridad no tardaremos en irlo averiguando. Al fin y al cabo, cuando en un sistema parlamentario se llega a la presidencia del gobierno con la parca cantidad de 84 escaños de un total de 350, es lógico y normal que los que han puesto el resto para que la maniobra saliera adelante no quieren dejar pasar el tiempo sin cobrar el rédito.…  Seguir leyendo »

Por obvias razones de interés económico y político, el PNV ha avalado la estabilidad del gobierno socialista, de ser posible hasta 2020. Necesita recoger los frutos de unos presupuestos tan generosos y de paso frenar a Ciudadanos. Amén de cobrar un nuevo peaje, haciéndose con la Seguridad Social. Paradójicamente esa actitud no representa un paso adelante para la inclusión plena de los nacionalistas en el sistema constitucional, sino que se ve acompañada por una iniciativa en dirección opuesta, al reivindicar una soberanía vasca asociándose con Bildu. Algo que difícilmente se entiende si pensamos en la cordialidad que presidiera el último encuentro Urkullu-Sánchez.…  Seguir leyendo »

Tan sólo tres semanas después de la toma de posesión del presidente Sánchez, el PNV, a través del lendakari Urkullu, que tuvo la deferencia de ir con traje y corbata y no con el uniforme del cobrador del frac, ha acudido a La Moncloa a pasar factura por sus votos, que fueron determinantes para que la moción de censura prosperase. El precio consiste en acercar los presos de ETA, romper la caja de la Seguridad Social y retirar recursos de inconstitucionalidad contra leyes vascas. En definitiva, más autogobierno para seguir avanzando hacia su objetivo final, al que ahora denominan evolución hacia un modelo «plurinacional».…  Seguir leyendo »

La Iglesia vasca no se disuelve

Mi liberada:

Coincidiendo con el anuncio de disolución de la banda de asesinos nacionalistas, los obispos del País Vasco, Navarra y Bayona emitieron este viernes un comunicado en el que piden perdón. Aunque no sé cómo lo sabe, el editorial de este periódico determinaba que era un «sincero perdón». El anuncio de la banda supone un importante progreso moral: por primera vez reconoce que algunos de sus asesinatos no estuvieron bien y pide perdón por ellos. O sea que ETA ya nunca pedirá perdón a todas sus víctimas. Hummm… Lo reconozco. Este titular deberá esperar quince días, que son los que faltan para que se produzca la disolución efectiva de la banda en el paisaje (¡pobre paisaje lo que le espera!) y su último comunicado, donde quizá lo dé todo.…  Seguir leyendo »

La aritmética electoral resultante de las elecciones legislativas del 26 de junio de 2016, ha colocado al Partido Nacionalista Vasco (PNV) en una situación de fuerza dentro del panorama político español. Se trata de una organización centenaria, cuya historia oficial la presenta como defensora de la democracia y el Estado de Derecho.

Sin embargo, su historia real no se mueve sobre esos parámetros. Por el contrario, los jeltzales siempre persiguieron dos objetivos durante la mayor parte de su historia: el mantenimiento del orden social, como correspondía a un partido netamente conservador con un fuerte sustrato integrista católico, y la independencia de Euskadi, que incluiría las provincias vascas, Navarra y una serie de territorios franceses.…  Seguir leyendo »

El lehendakari Iñigo Urkullu envió hace algunas semanas al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el plan del PNV para acabar con el malestar europeo, en el que volvió a incidir el domingo durante la celebración del Aberri Eguna. Resumiéndolo, viene a proponer que las regiones que lo deseen puedan aprobar leyes de desconexión para desgajarse de sus Estados y convertirse ellas mismas en otros Estados. De modo que podríamos acabar viendo una Europa de 70 países, por decir una cifra, todos con sus correspondientes minorías nacionales y fronteras al albur de futuras elecciones. Juncker calla. Supongo que el pasmo le tiene todavía afásico.…  Seguir leyendo »

Ficciones frente a modernidad

El ingreso en una prisión alemana del ex presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, en cumplimiento de la orden dictada por el Tribunal Supremo español es una buena metáfora del funcionamiento de los Estados europeos en los albores del siglo XXI: un juez español dicta una orden y la policía alemana la ejecuta sin preguntar, a miles de kilómetros de Madrid. Un ejemplo también de cómo ha cambiado la idea de soberanía sobre la que se edificaron los Estados nación en el siglo XIX: un concepto ligado en su origen a la divinidad y a la majestad de Dios, el atributo que permite ser y no ser a la vez; la cualidad de no recibir órdenes de nadie e imponer por tanto siempre la propia voluntad.…  Seguir leyendo »

ETA anunciará este año su disolución. Lo hará seis años después del abandono de la violencia. Por el camino quedaron más de 800 personas asesinadas y un largo ciclo de extorsión, persecución y muerte que marcó el contexto vital de varias generaciones de ciudadanos. Con esa estrategia de terror y de asesinatos selectivos, ETA trató de elevar a categoría de total la visión particular que tenía sobre lo que debía ser Euskadi. Mató para instaurar —por ejemplo, en palabras de María Dolores González Katarain, Yoyes—“un deber de uniformidad”; para que toda la sociedad asumiera una idea obligatoria de lo vasco.…  Seguir leyendo »

Zuloaga en una fea época

Sé que buscar una virtud en el nacionalismo catalán puede sonar a provocación en estos días, pero aún así me arriesgaré, dentro de los justos límites y la aconsejable prudencia, a señalar como signo curiosamente positivo de éste su capacidad para acabar reconociendo y adoptando como propios a los artistas e intelectuales que le fueron reacios. Es verdad que lo hace cuando éstos ya han muerto, pero lo hace. Y eso ya es un hecho a valorar en contraste con otros sectarismos políticos que hoy pasan por moderados. Dos ejemplos ilustrativos de lo que digo son Josep Pla y Salvador Dalí.…  Seguir leyendo »

El PNV ha planteado de nuevo estos días el espinoso asunto del derecho a decidir y, durante todo este tiempo, determinados académicos e intelectuales de su entorno han venido reflexionando sobre ello sin encontrar ninguna réplica constitucional que rebata la idea en sí, simplemente razonando sobre ella. No podemos seguir permitiendo al nacionalismo monopolizar el mensaje hasta convertir sus engaños en verdades ad nauseam. Dar una réplica intelectual, desmontar estas ideas y su argumentario es una obligación moral de los representantes constitucionales largo tiempo desatendida.

La primera reflexión es sobre el sujeto del derecho a decidir. En una democracia occidental moderna el objeto de los derechos, aquel que los ostenta o disfruta, es el ciudadano, igual que las obligaciones.…  Seguir leyendo »

Derecho a decidir, derecho a destruir

Con Cataluña en pleno mini 155, ya pide el PNV poder separarse de España y montar un Estado propio por la vía de mayoría parlamentaria en Vitoria o de referéndum y recoger ese “derecho” en un nuevo Estatuto. Es lo que tiene ser nacionalista étnico y no saber Derecho Administrativo ni Constitucional ni Internacional Público. Eres una nación porque tienes un idioma propio, dicen. Los constitucionalistas contestamos: eso hace de ti una tribu. Una nación es un esquema de poder donde el parlamento armoniza mayoría y minoría. Y añadimos: el euskera no tiene valencia política, es como el chotis.

Porque para Occidente hoy, la ciudadanía es una condición legal y no depende de identidades colectivas basadas en cualidades étnicas.…  Seguir leyendo »

El estado autonómico paciencia y barajar

La gran crisis catalana ha tenido sobre la nación dos efectos, manifiesto el primero y menos visible y tal vez más importante el segundo. No es cuestión baladí, desde luego, que la mitad de la clase política se haya amotinado en una de las regiones más pobladas de España y la cuarta en renta per cápita. Sin embargo, hay más, mucho más. El espasmo secesionista catalán ha conmovido la creencia de que el Estado autonómico había adquirido su hechura definitiva, punto arriba, punto abajo. Esta idea encerraba un aspecto moral y otro ejecutivo: se entendía que los poderes locales proclives al nacionalismo estaban siendo capaces de conciliar su sesgo ideológico con una lealtad suficiente al país en su conjunto, y que no entrañaba riesgos grandes darle hilo a la cometa.…  Seguir leyendo »

La diferencia en las formas es más que notable. Ibarretxe presentaba en 2004 su plan como un ejercicio del derecho de autodeterminación que correspondía al “pueblo vasco”, y que el Estado español debía reconocer, abriendo paso a un Estado libre asociado, “comunidad vasca libremente asociada al Estado español”. En cambio, Urkullu cuida bien las palabras, al insistir en que la recién presentada Propuesta de bases y principios para la actualización del autogobierno vasco es algo que concierne a todos los grupos políticos de Euskadi, y que por consiguiente, primero deberá ser discutida y consensuada. Sin olvidar “que sea viable política, legal y jurídicamente”, que tenga “recorrido institucional”.…  Seguir leyendo »

La Disposición Adicional 1ª de la Constitución establece que ésta ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales, cuya actualización se llevará a cabo en el marco de la propia Constitución. Es ésta una declaración insólita para un texto racional normativo, pues abre la puerta del régimen institucional al vendaval de la historia, a la pura facticidad. Ha sido objeto de variadas interpretaciones, entre las cuales la más extravagante —pero también más influyente al ser adoptada por el nacionalismo hegemónico— defiende que dicha Disposición Adicional contiene una excepción total al resto de la Constitución. Así, estos territorios no serían una parte integrante de un todo llamado España, sino un anejo separado (una anexa parso fragmento) relacionado con ella por unos pactos que constituyen su propio ser histórico, en los cuales pactos (los derechos históricos) se encontraría su régimen normativo completo y exhaustivo.…  Seguir leyendo »

La crisis que el procés ha generado en Cataluña ha colocado al País Vasco en el foco central de la política nacional porque muchos temen –tememos– una nada recomendable réplica. Para entender lo que hoy sucede en Euskadi es imprescindible leer a Enric Prat de la Riba, padre del nacionalismo catalán. Fue él quien en La nacionalitat catalana de 1906 manifestó sin tapujos cómo era posible romper barreras y tender puentes para lograr vender gato por liebre: «Evitábamos todavía usar abiertamente la nomenclatura propia, pero íbamos destruyendo las preocupaciones, los prejuicios, y con calculado oportunismo insinuábamos, con sueltos y artículos, las nuevas doctrinas».…  Seguir leyendo »