Partido Popular

En las 1.586 páginas de la sentencia del caso Gürtel se juzga no una época. Se juzga una manera de concebir el ejercicio del poder. Los nombres son intercambiables. Se llamarán Correa, Bárcenas, Crespo, Ortega, López Viejo, etc. Es irrelevante. Son piezas en un mecano; en un sistema; en un esquema… que tiene el poder en el centro. Lord Acton acuñó la frase: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. El único antídoto es el control. Y el más importante de todos, la certeza del castigo. El miedo. El miedo de que te pillarán y, si te pillan, el castigo será importante.…  Seguir leyendo »

El hombre que cambió Valencia llegó, contra pronóstico, de Cartagena. De temprana vocación política, Eduardo Zaplana Hernández-Soro (1956) recaló en las filas del PP después de la desintegración de UCD, donde había dado sus primeros pasos mientras cursaba la carrera de Derecho en Alicante.

Bien casado en Benidorm con Rosa Barceló, hija de un próspero empresario local con la que tuvo tres hijos, la mujer más famosa en su currículum político es sin embargo Maruja Sánchez, inventora del tamayazo avant la lettre. Sin la intervención de esta concejal socialista es probable que Zaplana no hubiera desarrollado su exitosa carrera política.…  Seguir leyendo »

Hace una veintena de años recorrí la viejísima aldea de Malula, a no muchos kilómetros de Damasco. Es el único enclave sirio con un 90% de población cristiana y uno de los tres en los que se habla arameo, la lengua de Cristo. Recuerdo aquella pacífica Malula luego doliente, y el proverbio arameo: «No tires piedras en el manantial donde has bebido», ante un artículo de Cayetana Álvarez de Toledo a quien leo siempre con gusto. Su artículo se titula «Cuéntanos por qué te afiliaste al PP».

Es una reflexión vehemente y dura sobre cómo ve la realidad del partido al que perteneció, aunque la autora no responde a la pregunta que le da título.…  Seguir leyendo »

Cifuentes y el canal de las desdichas

Al igual que las cerezas, las desgracias se entrelazan entre sí e irremediablemente unas llevan a otras. Por eso, confirmando todos los augurios, Cristina Cifuentes no sólo ha tenido finalmente la absurda muerte política que se le presagiaba, lo que le ha costado la Presidencia de la Comunidad de Madrid, sino que ha sido víctima de un cruel asesinato civil a manos de enemigos íntimos.

En cierta ocasión, con motivo de la inauguración de la nueva sede de la Generalitat en Madrid, el entonces president Maragall se presentó exhibiendo deliberadamente el libro de Leonardo SciasciaLos apuñaladores. Era una clara alusión a José Montilla, quien acababa de ser elegido en el PSC para que lo heredara en el Palacio de San Jaime y que encajó el rejonazo con muda impavidez.…  Seguir leyendo »

La limpiadora sorda

“Yo no soy cleptómana”, me dice Cristina Cifuentes desde el fondo del pozo de su angustia. La presidenta caída quiere salir al paso de la etiqueta que se ha colocado sobre su cadáver político, como si fuera una mariposa perforada por un alfiler y clavada sobre un corcho. “Nunca he sido cleptómana ni padezco ningún trastorno de este tipo y desde luego jamás he estado en tratamiento por algo así”.

Lo que me explica del que describe como “famoso video” coincide, sustancialmente, con la versión que dio en su comparecencia póstuma: “Fue un incidente fruto de un simple despiste involuntario que se solventó sobre la marcha.…  Seguir leyendo »

Grabado sobre las ejecuciones a guillotina durante la Revolución Francesa.

Cristina Cifuentes pensaba hacerse su sexto tatuaje en el cuello, pero no le ha dado tiempo. No le han dado tiempo. Los suyos se lo han cortado antes. Ya lo advertía el gallego Pío Cabanillas: “Al suelo que vienen los nuestros”.

A “Cifu” le ha pasado como a Chalier, el sacerdote de Lyon devenido en uno de los líderes que proliferaron como setas en la Revolución Francesa. Puso en su ciudad como altar una piedra de la Bastilla destruida y meses después acabó estrenando la guillotina. ¡Quién se lo iba a decir aChalier! Y quién se lo iba a decir a Cristina Cifuentes.…  Seguir leyendo »

Aznarismo

Quien afirma la inexistencia del aznarismo como estructura de poder y como relato vigente, no carece de razón: el aznarismo no existe. Salvo como icono fóbico. Y en consecuencia el PP, tampoco. Esto no quiere decir que el PP fuera Aznar. Pero sí quiere decir que contra Aznar no puede haber PP. El partido ha pretendido hacer como que ese hecho carecía por completo de relevancia, que no tendría consecuencias, que su permanente desmarque de aquello que se supone que habría querido Aznar bastaba para encontrar un acomodo confortable y una posición apacible ante la opinión pública. Pero la realidad indica alguna otra cosa.…  Seguir leyendo »

El caso Cifuentes y la gestión de esta crisis permiten extraer algunas lecciones acerca de qué está pasando en el centro derecha español. Las encuestas, y las tendencias que se traslucen de ellas, confirman una realidad que no requiere de mucha hermenéutica ni de grandes elaboraciones teoréticas. Para entender lo que le sucede al partido que venía representando casi en exclusiva al centro derecha español no es necesario acudir a la renovada hegemonía gramsciana de Podemos en el discurso político e intelectual. Ni tampoco al lakoffiano “no pienses en un elefante”, del que hicieron gala los socialdemócratas que creían construir el nuevo régimen para acabar reivindicando los hábitos del ancient regime y volver a la libertad de los antiguos, donde “aun en las relaciones más domésticas, la autoridad intervenía” (Benjamin Constant),

Marco Aurelio, el emperador filósofo, nos da una pista en sus Pensamientos para uno mismo que bien sirve para comprender los males que aquejan al centro derecha español y a nuestro sistema político: “la mejor defensa es no parecerte a ellos” (VI, 6).…  Seguir leyendo »

Rajoy y su perro Rico en 2016. Efe

(La noche pasada, Mariano no ha dormido bien. El Presidente es uno de los elegidos de Morfeo, el dios que en cada descansar arrulla a sus afortunados y los acoge cálidamente entre los algodones impagables del sueño. Y si falla Morfeo, ahí está Elvira con sus infusiones. Esta pasada noche Rajoy ha tenido una extraña experiencia: se le ha aparecido otro gallego, presidente del Gobierno como él, un tipo de sangre fría como él, de hablar pausado y movimientos lentos, lo mismo. Si entre una babosa y un caracol no se sabe cuál marchará más deprisa, lo mismo sucede entre el actual inquilino de la Moncloa y quien la ocupó menos de dos años, de 1981 a 1982.)

-Buenas noches, Mariano.…  Seguir leyendo »

España es hoy uno de los países europeos que más crece. Generamos empleo a un ritmo que los economistas califican como extraordinario, creando alrededor de medio millón de puestos cada año. Si seguimos en la buena dirección, en 2020 habrá 20 millones de españoles trabajando. Algo impensable, recordemos, cuando el Partido Popular tomó las riendas de un país al borde del rescate. Los datos son tan reseñables que nos hemos convertido en el ejemplo del sur de Europa, como destacó un prestigioso semanario británico. La labor realizada por el Gobierno de Mariano Rajoy es encomiable, y así lo reconocerá la Historia.…  Seguir leyendo »

Al Gobierno de Rajoy se le vuelve a plantear el problema recurrente de los últimos meses: es incapaz de vender a la opinión pública europea un relato que propague las virtudes democráticas de su quehacer en el asunto catalán. Si nos fijamos en la prensa alemana, su tratamiento no ha sido diferente a la de otros países. La simpatía inicial por el movimiento secesionista en aquel lejano septiembre se sustentaba en esa creencia de mesa camilla que atisba en cada esquina europea un bondadoso pueblo oprimido y una identidad marchitada por el sol inclemente del centralismo. El trascurrir de los meses fue dando paso a una mezcla de hartazgo y suspicacia, a medida que iban saliendo a la luz los aspectos más tabernarios del ultranacionalismo catalán y sus apoyos entre las variadas ultraderechas europeas.…  Seguir leyendo »

En febrero de 1991 George W. H. Bush anunciaba la victoria de los EEUU en la primera Guerra de Irak. Nadie podía prever entonces que sería derrotado en las elecciones del año siguiente por el joven gobernador de Arkansas, Bill Clinton. Pero entre 1991 y 1992 la situación económica se deterioró rápidamente y la administración republicana parecía incapaz de controlarla, lo que acabó por pesar más en la decisión de los electores que otras cuestiones. El lema oficioso de la campaña de Clinton fue “¡Es la economía, estúpido!”. Su asesor James Carville había escrito esas palabras en un tablón de las oficinas centrales de campaña para recordar a sus colaboradores cuál era el marco que debían crear.…  Seguir leyendo »

Se cumplió lo que era de prever. En las elecciones catalanas el guepardo (PP con el 155) cazó a la gacela, pero no se la comió, se la comió la hiena. Mi amigo, Javier Rodríguez Segovia, me llamó para preguntarme si la hiena era Ciudadanos, y le contesté que quiso serlo pero que al final lo fue el independentismo, ayudado por el fiasco del uno de octubre. Ahora bien, el vivaz oportunismo de Ciudadanos podría obtener mejores resultados la próxima vez.

En teoría, Ciudadanos se adjetiva a nivel nacional como una bisagra en busca de una puerta, pero un modelo de crecimiento fallido lo ha impedido hasta ahora.…  Seguir leyendo »

Cuando un partido se desliza inercialmente hacia su descomposición incurre en errores incomprensibles. Uno de ellos lo perpetró hace unos días el propio Mariano Rajoy al anunciar que en el 2025 los fondos de pensiones podrán rescatarse sin penalización con determinados requisitos temporales, animando a los ciudadanos a suscribirlos para financiar incluso «los estudios de los hijos». Si la inquietud por la suerte de las pensiones en España es ya manifiesta, la declaración del presidente del Gobierno invitaba al mayor de los pesimismos. Dio a entender que los futuros jubilados no cobrarán la pensión o lo harán en cantidades menores a las previstas en la actualidad. …  Seguir leyendo »

Como portavoz adjunto del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, escucho permanentemente las lecciones de la oposición sobre regeneración política en la Comunidad de Madrid, así como las constantes denuncias del portavoz de Ciudadanos, Ignacio Aguado, acerca de los supuestos incumplimientos del acuerdo de investidura que firmó con Cristina Cifuentes.

El portavoz de Ciudadanos viene denunciando que el PP frena las iniciativas y que el PP sólo ha cumplido dos de los diez puntos que en materia de regeneración democrática contenía dicho acuerdo. Hay que decirlo claro: Aguado miente y lo sabe.

Cumplir un acuerdo depende de todas las partes y, con un Grupo Popular de Madrid en minoría, no se nos puede pedir que aprobemos lo que solos no podemos, pero sí exigir que presentemos o apoyemos propuestas en el sentido de esos puntos.…  Seguir leyendo »

Resulta una opinión prácticamente unánime que las elecciones catalanas del pasado 21-D representan un punto de inflexión en la percepción pública del Partido Popular. Todas y cada una de las encuestas publicadas desde entonces -por cierto, en medios de todo tipo de orientación ideológica- reflejan una realidad innegable: el PP puede perder su hegemonía en el espacio de centroderecha por primera vez desde los años 80 del pasado siglo. Se ha creado un clima de opinión generalizado que vería a este partido como un proyecto finalmente agotado, caduco, y descapitalizado internamente. El resultado de las catalanas, en las que el partido del Gobierno resultó ser el menos votado del Parlamento autonómico y relegado a una presencia testimonial, sin grupo parlamentario, constituiría la prueba más evidente de esa agonía.…  Seguir leyendo »

Rajoy pende de las agujas del tiempo

Es famosa la anécdota de Bernard Shaw cuando convidó a Winston Churchill a uno de sus estrenos y le animó a que lo hiciera «con un amigo, si es que tiene». A vuelta de correo, el premier se disculpó por no atender su invitación al coincidirle con un debate en la Cámara de los Comunes, pero dispuesto a hacerlo en otra función, «si es que llega a haberla, y no se cae rápidamente del cartel». Al margen del pique entre esta extraña pareja de nobeles de Literatura, el escritor irlandés tuvo la clarividencia de pronosticar en una entrevista que el primer ministro sería arrojado por la borda tan pronto como el pueblo obtuviera de él lo que perseguía -el triunfo en la II Guerra Mundial- como había hecho con Lloyd George al concluir la gran contienda europea de 1914.…  Seguir leyendo »

Rajoy en la escalinata de Spielberg

El cartel de la última película de Spielberg, equívocamente titulada en español Los archivos del Pentágono, muestra a dos figuras de espaldas, al pie de una larga y empinada escalinata. Son los personajes que interpretan las megaestrellas Meryl Streep y Tom Hanks: o sea, la editora y el director del Washington Post, Katherine Graham y Ben Bradlee. Tuve la suerte de conocerles a los dos -mucho más a Bradlee- y debo decir que su caracterización es casi perfecta. Así eran una y otro: tímida y rocosa, ella; carismático y empecinado, él.

De hecho, la película se llama en inglés The Post y no The Pentagon Papers porque Spielberg no hace cine sobre la historia política sino sobre las historias humanas -no es un historian sino un storyteller– y ha utilizado un episodio clave en el pulso entre el poder y la prensa sólo como telón de fondo de un tortuoso conflicto personal.…  Seguir leyendo »

El PP de Mariano Rajoy representa la opción menos ideológica y carente de proyecto político identificable que ha habido en la historia de las derechas españolas. Hay quien ve aquí una fortaleza, creyendo aquello de “la economía es lo que importa”; sin embargo, esta deriva del PP no atrae a los jóvenes ni a la élite intelectual y profesional del país.

Los populares han roto en el último decenio con las bases emocionales y políticas de la derecha en España: la identidad religiosa, el valor de la familia, la rebaja fiscal, la defensa expresa de la España constitucional y de su unidad, o las libertades individuales.…  Seguir leyendo »

Como el protagonista de Kundera, Mariano Rajoy prefiere lo liviano, lo escurridizo, el disimulo a la gallardía. En su cabeza, el tiempo, que todo lo gobierna, vuelve siempre a lo mismo, y ningún afán merece la pena. No hay que “agarrar el destino por el cuello”, como decía Beethoven, mejor dejarse llevar mansamente por lo ineluctable. ¿Cómo se explica que alguien sin dotes de liderazgo haya llegado a Moncloa? Él mismo se ha definido con una serie de caracteres, la impavidez, la previsibilidad, la indolencia, el desdén hacia lo que no sean cifras y códigos, pero ¿qué hay detrás de ese retrato difuminado?…  Seguir leyendo »