Partido Popular (Continuación)

Por Pedro Schwartz (LA VANGUARDIA, 21/04/12):

José María Aznar esperaba retirarse con aplauso. Había traído la prosperidad económica a España, había apoyado a las dos democracias más antiguas en una renovada lucha por la libertad, había hecho frente a la matonería de Francia y Alemania en el seno de la Unión Europea, había intentado mantener los nacionalismos de campanario dentro de nuestra Constitución, y había renunciado después de dos legislaturas, como prometió. Pero estos logros han contado poco para una mayoría de votantes españoles, que no han podido aguantar la tensión de encontrarse en guerra contra dos terrorismos, el nacional de ETA y el mundial de Al Qaeda.…  Seguir leyendo »

Por José María Marco es historiador (EL MUNDO, 15/04/04):

En estos ocho años de gobierno del Partido Popular, de pronto tan lejanos, los españoles hemos tenido un sueño al alcance de la mano. El sueño surgía de la Constitución de 1978 y respetaba por tanto su letra y el espíritu de pacto y transacción que presidió su redacción y su promulgación.

Los gobiernos del PP partieron de ahí, y no de antes, porque se tomaron en serio la Constitución y el significado de la Transición: un pacto realizado por una sociedad madura, responsable, consciente de sí misma, para dar por cerradas las heridas del pasado y encauzar la convivencia en un nuevo marco institucional.…  Seguir leyendo »

Por Enric Sopena, periodista (EL MUNDO, 13/04/04):

Inmediatamente después del 12-M de 2000, Mariano Rajoy, director entonces de la campaña electoral de la derecha, declaró ante el Comité Ejecutivo del PP: «En el futuro los argumentos sobre el franquismo, la derechona y el ataque a las libertades están abocados al más estrepitoso fracaso». Comprensiblemente eufórico tras una nítida mayoría absoluta, añadió que las encuestas -tanto las propias como las ajenas- les habían ratificado que esta vez la fase final de la campaña había jugado a su favor, lo contrario de lo acontecido en 1996.

Por su parte, José María Aznar, estimulado asimismo por la euforia de una victoria aplastante, se lanzó a emitir sentencias, sentar doctrina y vaticinar el futuro.…  Seguir leyendo »

Por Ricardo García Valcárcel, catedrático de Historia Moderna, Universidad Autónoma de Barcelona (ABC, 21/03/04):

La sombra terrible del 11-M marcó indefectiblemente la jornada electoral del 14-M. Es más, nunca se podrá hablar de un catorce de marzo autónomo sin su referencia anexa del jueves trágico. El día de las elecciones quedará, históricamente, como el del tercer día después del 11 de marzo. Se sabía que la conmoción emocional del 11-M tendría efectos trascendentes sobre las elecciones, pero nadie podía garantizar, a las pocas horas de los atentados, cuál sería el sentido electoral a donde conduciría la sobrecarga de dolor en el ambiente.…  Seguir leyendo »

Por Antonio Franco, director de EL PERIÓDICO (EL PERIODICO, 21/03/04):

Hay paralelismos entre los fracasos de José María Aznar y Jordi Pujol en sus respectivas operaciones de sucesión. En ambos casos han promovido a dedo, y cuando han querido, a sus sucesores en el partido, encontrando plena aceptación o resignación en sus formaciones y entre quienes perdieron la carrera de los delfinatos. Los dos han realizado la operación cómodamente desde el poder, utilizando a fondo los resortes políticos y mediáticos que eso comporta, pero sin lograr que luego Mariano Rajoy y Artur Mas también les sucediesen en sus respectivas jefaturas de Gobierno.…  Seguir leyendo »

Por Pedro J. Ramírez, director de El Mundo (EL MUNDO, 21/03/04):

Aznar me dijo hace tiempo que soñaba con difuminarse en la vida española al terminar su segundo mandato, aplicándose el cuento del general MacArthur cuando soltó en el Capitolio aquello de que «los viejos soldados nunca mueren, simplemente se desvanecen».Y esperaba la más que previsible victoria del 14-M como esa última lluvia de confeti que despidió por la Quinta Avenida al conquistador de Filipinas y Japón.

Al cabo de cuatro días terribles en los que todas las furias del destino se cernieron sobre él, cebándose como implacables aves de presa en las partes más vulnerables de una gestión en la que junto a grandes aciertos hubo graves errores, ahora su mundo se ha desmoronado y él se encuentra en la inimaginable tesitura de tener que defender su honor.…  Seguir leyendo »

Por Beatriz Rodríguez-Salmones, portavoz de Cultura del PP en el Congreso de los Diputados en la VI y VII legislaturas (EL PAÍS, 11/03/04):

«… El Estado considerará el servicio de la cultura como deber y atribución esencial y facilitará la comunicación cultural entre las Comunidades Autónomas, de acuerdo con ellas». Con términos tan sencillos señala la Constitución de 1978 la obligación, excepcional donde las haya, de los poderes públicos con respecto a la cultura. El Partido Popular tampoco quiere hacer grandes ni pomposas definiciones (se han hecho muchas y muy hermosas) ni, desde luego, hacer cultura (¡pobre cultura si la tuvieran que hacer los políticos…!).…  Seguir leyendo »

Por Carlos Carnicero, periodista (EL PERIODICO, 03/02/04):

Antes, la unanimidad era generalmente despreciada. El muro de Berlín proyectaba una larga sombra sobre el Occidente de Europa. Al otro lado estaba el uniformismo y la adhesión; en el Oeste, la confrontación, la controversia y el pluralismo democrático. Los líderes de los partidos europeos tenían que fajarse con sus bases para conseguir una síntesis. Si había unanimidad, manifestada en el apoyo al líder, se tildaba lo ocurrido como votación a la búlgara , paradigma de un partido dirigido con mano de hierro por su aparato.

Lenin escribió en marzo de 1921, en el proyecto de resolución del congreso sobre organización del Partido Comunista: «El congreso llama la atención de todos los miembros del partido acerca de la unidad y la cohesión de sus filas y la absoluta confianza en la dirección del partido (…) que son particularmente necesarios en estos momentos en que (…) aumentan las vacilaciones entre la población pequeño burguesa del país».…  Seguir leyendo »

Por Jordi Sevilla, diputado socialista por Castellón (EL PAIS, 04/11/03):

El aznarismo se ha mostrado muy eficaz a la hora de controlar a la sociedad desde el Estado. La utilización que ha hecho el Partido Popular del Gobierno en estos ocho años para dominar al poder económico, ocuparlo en parte y hegemonizar políticamente a la sociedad civil con un discurso conservador, mediante los instrumentos normativos, presupuestarios y de comunicación pública, parece poco discutible. Sorprende que quienes criticaron con acritud al denominado felipismo como supuesto intento de control social desde la dirección de un partido se muestren ahora complacientes con el aznarismo, que es en esto la superación dialéctica de las peores caricaturas de dicho felipismo.…  Seguir leyendo »

Por José María Marco, historiador, autor de Francisco Giner de los Ríos: pedagogía y poder (EL MUNDO, 03/09/03):

Cuando se habla de la transmisión de poderes de José María Aznar a Rajoy, lo que más se suele resaltar es la continuidad. Hablar de un nuevo Partido Popular puede, por tanto, parecer una broma.No lo es. Y no lo es porque Aznar no deja el mismo partido que aquel PP del que empezó a hacerse cargo en 1989. Ni la España de entonces, y tampoco de la de 1996, cuando Aznar llegó al Gobierno, es la misma que la de ahora.…  Seguir leyendo »

Por Antón Costas, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona (EL PAÍS, 29/03/03):

Hace un año, después del congreso del partido, el Gobierno de José María Aznar tocaba el cielo. Pero en los últimos meses se ha ido encontrando en su camino con una creciente contestación social a sus políticas e iniciativas que le ha hecho bajar de ese limbo, aunque sin comprender bien las causas. La razón es que José María Aznar, en su deseo de resolver durante su mandato todos los problemas pendientes del país y de cambiar las conductas sociales que considera inadecuadas, está sometiendo a la sociedad española a una concentración de problemas y a un estilo de hacer políticas que provoca quiebras de consensos sociales y grados de enfrentamiento político e ideológico desconocidos desde la democracia.…  Seguir leyendo »