Partidos Políticos

Sahra Wagenknecht at the launch of her new party Sahra Wagenknecht Alliance – Reason and Fairness in Berlin, Germany, 8 January 2024. Photograph: Bernd von Jutrczenka/AP

Germany’s favourite “firebrand politician”, Sahra Wagenknecht, has finally launched her long-awaited new party, the awkwardly named Sahra Wagenknecht Alliance (BSW) – Reason and Fairness. After years of speculation, the German and some of the international media went into overdrive, predicting that the “leftwing conservative” party (Wagenknecht talks about combining job security, higher wages and generous benefits with a restrictive immigration and asylum policy) would “shake up” the German party system and “could eat into the far right’s support”.

But is a party led by Wagenknecht, a former member of the far-left Die Linke (The Left) party, really the “miracle cure” for the far-right Alternative für Deutschland (AfD)?…  Seguir leyendo »

No me cabe la menor duda de que algunos diputados socialistas han votado en la investidura de Pedro Sánchez en contra de sus convicciones más profundas, tras conocer que el contenido de los pactos del PSOE con Junts y ERC incluía un fraude a sus votantes, no anunciado en las elecciones de 23 de julio.

Estamos demasiado acostumbrados en España a draconianas disciplinas de partido que llevan a algunas personas a votar lo que no quieren. Evidentemente, la dependencia económica, a corto y a largo plazo, de muchos parlamentarios socialistas en relación su partido, les va a llevar a apoyar con su voto la amplia e inconstitucional amnistía que se ha pactado para el separatismo golpista de Cataluña.…  Seguir leyendo »

Programas y pactos

Los políticos ansían el poder. Decir esto parece una obviedad, pero merece la pena comenzar por aquí. Hay algunos que quieren gobernar por pura vanidad sin convicciones, que son arribistas carentes de escrúpulos. Hay otros que necesitan el poder no tanto como un fin en sí mismo, sino como un medio para desarrollar su proyecto de sociedad. Si uno concibe el poder en sentido amplio, este es un punto de partida para entender a nuestros representantes, pero también es una premisa que nos resulta incómoda. Stephen Medvic, en In defense of politicians, argumenta que nuestro malestar con los políticos tiene mucho que ver con eso, con una trampa de expectativas entre lo que les pedimos a nuestros gobernantes y lo que realmente pueden darnos.…  Seguir leyendo »

Sahra Wagenknecht, líder de la alianza que lleva su nombre, comparece ante la prensa el pasado 23 de octubre en Berlín. JOHN MACDOUGALL (AFP)

A menudo, y erróneamente, asociamos el populismo con la extrema derecha. Silvio Berlusconi y Gerhard Schröder eran populistas de centro. Desde esta semana, Alemania tiene un nuevo partido populista, de extrema izquierda.

Este partido está liderado por Sahra Wagenknecht, una antigua dirigente del partido Die Linke (La Izquierda) que dimitió y que ahora ha creado su propio movimiento político rival. Lo insólito para la política alemana es que este movimiento —precursor de un futuro partido— lleva su nombre, Alianza Sahra Wagenknecht por la Razón y la Justicia.

Wagenknecht quiere reconstruir a su imagen y semejanza la vieja izquierda moribunda. Se ha llevado a nueve de los 38 diputados del partido.…  Seguir leyendo »

The leftist politician Sahra Wagenknecht apparently now has a different idea of what “left” means. John MacDougall/Agence France-Presse — Getty Images

On Monday morning, Sahra Wagenknecht, the most charismatic politician in Germany’s Left party, led an uprising against it. A longtime member of the national Parliament and until 2019 a co-leader of the Left’s parliamentary delegation, Ms. Wagenknecht apparently now has a different idea of what “left” means. She announced that she and nine fellow Parliament members will start a new party in January to court voters who share her discontent.

Ms. Wagenknecht has been hinting at the break for months. The Left party descends from Communist East Germany’s old ruling party, which Ms. Wagenknecht joined in 1989, just before the fall of the Berlin Wall.…  Seguir leyendo »

El diputado de ERC Gabriel Rufián ofrece una rueda de prensa junto a sus compañeros en el Congreso. EFE

En estos primeros días de constitución de las Cortes estamos siendo testigos, por enésima vez, de algo inaceptable en un Estado democrático de derecho: la constitución fraudulenta de grupos parlamentarios.

La práctica de "prestar" diputados por unas horas como si fueran objetos (¿o quizá lo son?) se ha repetido en numerosas ocasiones en las últimas décadas tanto en el Congreso y en el Senado como en algunos parlamentos autonómicos.

La cuestión no es baladí. Los grupos parlamentarios son un factor clave para la organización del trabajo de las cámaras legislativas. Sin ellos, parlamentos con 300, 400, 500 (o como en el caso del Parlamento Europeo, 705) diputados no podrían funcionar.…  Seguir leyendo »

España es una de las pocas democracias occidentales en las que no existe un partido de centro. Pero en las primeras elecciones generales democráticas de 1977 un partido creado dos meses antes, la Unión de Centro Democrático (UCD), ganó con un total de 6.310.711 votos y 165 escaños. La UCD superó en alrededor de un millón de votos al segundo partido más votado, el PSOE, que obtuvo 5.371.866 votos y 118 escaños. En las segundas elecciones, en 1979, prácticamente se repitieron los resultados, de manera que UCD logró 6.268.593 votos y 168 escaños, seguido del PSOE con 5.469.813 votos y 121 escaños.…  Seguir leyendo »

La democracia en muy pocas manos

Cuando se comparan los problemas nacionales con los que sacuden a otras democracias se corre el riesgo de errar en el diagnóstico. Es cierto que hay circunstancias que se pueden explicar por la época común, debido a la enorme velocidad del cambio tecnológico y social que a todos nos afecta, pero hay otras que nos son exclusivas. En particular, el hecho de que nuestra democracia haya devenido en una partitocracia bastante extrema y que los partidos se vean controlados por liderazgos muy rígidos y asfixiantes se debe a peculiaridades muy españolas.

En primer lugar, a la herencia de una cultura política bastante autoritaria y, en consecuencia, al temor de los constituyentes a que España pudiese ser ingobernable lo que llevó a crear una figura, la de presidente de gobierno, cuya estabilidad casi inexpugnable ha tendido a colocarlo por encima del bien y del mal.…  Seguir leyendo »

La mala salud de hierro del bipartidismo

Francia y España son los dos países de Europa occidental en los que se registra una confianza ciudadana en los partidos políticos más baja. Según los datos del Eurobarómetro, la encuesta que realiza periódicamente la Comisión Europea, menos del 10% de franceses y españoles confía en los partidos.

Resulta lógico que, con un nivel tan bajo de confianza, el sistema de partidos de la V República francesa haya saltado por los aires. En la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, la candidata socialista Anne Hidalgo obtuvo el 1,7% del voto y el candidato gaullista, Nicolas Dupont-Aignan, se quedó en el 2,1%.…  Seguir leyendo »

¿Pero qué tiene el centro político para que sea un objeto permanente de deseo?

Todas las encuestas de opinión ponen de manifiesto que una gran parte de la población en un espectro de 1 a 10 se sitúa alrededor del 5, o tal vez del 6. Y que los extremos no tienen apenas seguidores ni partidarios.

Pero luego, a la hora de comprobar el resultado de cualquier elección, los llamados partidos de centro alcanzan muy malos resultados y escasa representación, cuando no se encuentran en trance de desaparecer. ¿Cómo es eso posible?

Se me ocurre una primera razón. Manifestarse partidario del centro en público, ser moderado y dialogante es sumamente elegante y apetecible tanto desde el punto de vista intelectual como político.…  Seguir leyendo »

Las razones por las que los electores votan unas u otras opciones políticas distan mucho de ser del todo claras, hay una variedad de motivos de todo tipo y esa complejidad es la que permite las oscilaciones políticas que, en no pocas ocasiones, escapan a las predicciones mejor fundadas mostrando que el futuro depende del pasado, pero no está determinado por él.

En las democracias actuales es frecuente que quepa distinguir entre el voto atraído, o evitado, por los líderes y aquel que se fija en los partidos. En general cabe suponer que unos partidos sólidos y fiables son la mejor garantía de que la alternancia política sea una posibilidad real, es decir de que los ciudadanos puedan llevar a cabo una destitución pacífica del gobierno.…  Seguir leyendo »

La VI Asamblea General de Ciudadanos. Europa Press

Según muestran las encuestas, los españoles estimamos de forma mayoritaria que el comportamiento de los políticos constituye uno de los problemas más graves que nos aquejan. Los ciudadanos no se equivocan en este punto, y no solo dicen esto en las encuestas, sino que han hablado votando. La aparición de los terceros partidos, lo que se ha llamado la ruptura del bipartidismo, ha sido un ejercicio de censura conjunta al PP y al PSOE, partidos que han perdido a un tiempo gran porcentaje de su electorado.

Unos cuantos años después, es muy arriscado sostener que la situación española haya mejorado porque si bien es cierto que la diversificación del Parlamento ha obligado a negociaciones más complejas, esa debilidad de las grandes fuerzas no ha servido para mejorar el servicio de la política al conjunto de la sociedad.…  Seguir leyendo »

Un jurista amigo mío me envió hace unos días este mensaje, cargado de humor, referido al ya famoso auto del Tribunal Constitucional (TC): «Artículo 1.3, nuevo, de la Constitución Española: La forma política del Estado es la Monarquía judicial». Me temo que esa humorada sobre la forma política del Estado judicial sea, en realidad, adónde ha llegado el Estado de los partidos que padecemos.

La mutación al Estado judicial de los partidos se inició cuando la mayoría socialista aprobó una enmienda del diputado de Euskadiko Ezkerra Juan María Bandrés por la que el Consejo General del Poder Judicial pasaba a ser elegido enteramente por las dos cámaras parlamentarias.…  Seguir leyendo »

La privatización de la política

El término privatización se usa de manera enfática por parte de ciertas izquierdas para denominar a un fenómeno bastante incierto, a saber, el proceso por el cual ciertas funciones del Estado pasan a ser ejercidas por particulares o empresas privadas. La queja podría tener fundamento, pero tiene muy escaso tino pues el continuo crecimiento del perímetro del Estado es argumento más que suficiente para probar que no hay que temer gran cosa de estos demonios. Sin embargo, los mismos que claman contra toda clase de supuestas privatizaciones se cuidan muy mucho de evitar la privatización que tiene mayor importancia, la que se produce cuando los poderes y las agencias del Estado, y muy en especial los partidos políticos, se convierten en los agentes exclusivos y excluyentes de cualquier política.…  Seguir leyendo »

Sin entrar en los orígenes históricos de nuestro sistema de partidos, me centraré en el PSOE y el PP para analizar semejanzas y diferencias, y, en especial, en este último porque me parece que es el que ofrece mayor interés analítico. Aparte de razones de espacio, bastará con indicar que el resto de los partidos que han ido apareciendo desde 1977 no han supuesto ninguna novedad en cuanto a sus estructuras y funcionamiento, han exhibido los mismos defectos que los demás, a veces, incluso, con mayor descaro.

El PSOE es un viejo partido refundado en Suresnes que se ha convertido en una poderosa organización con bastante arraigo en casi toda España.…  Seguir leyendo »

Los partidos y la “privatización” de la política

El entramado jurídico-constitucional de las distintas democracias es bastante similar, si bien nunca del todo idéntico. Su funcionamiento efectivo registra diferencias harto notables que hacen que su vida política discurra de forma peculiar. Estas diferencias se centran en el papel de las fuerzas y partidos políticos. Los partidos son una realidad casi universal pero muy diversa, porque su funcionamiento, su idiosincrasia y su protagonismo dependen mucho más de la historia peculiar de cada lugar que de las definiciones jurídicas e institucionales, y, en consecuencia, no responden a un modelo ideal más o menos común, salvo, tal vez, en algunos de sus principales vicios.…  Seguir leyendo »

¿Cómo elegimos a los políticos?

Cuando se habla con algunos de los protagonistas de la transición política no es extraño que, más pronto que tarde, salga a relucir el desencanto que, de manera casi unánime, sienten muchos de ellos, si no todos, ante la situación política española. Los más jóvenes pueden pensar que ese sentir no deja de ser un ejemplo más de la propensión al desánimo que se apodera con frecuencia de las personas que han vivido una vida ya larga. Ese sentimiento se convierte en un huracán de desengaño en el notabilísimo testimonio que nos ha dejado Alejandro Nieto, un auténtico sabio, que se ha convertido en testigo despiadado de nuestros muchos desatinos de las últimas décadas: no dejen de leer, por cierto, su libro El mundo visto a los noventa años, me lo agradecerán y sentirán que un torrente de lucidez, no siempre cómoda, les aclara el caso.…  Seguir leyendo »

Cuando se oye la expresión ‘asuntos internos’ siempre se piensa en las pelis en las que policías honrados tratan de meter en chirona a los polis más sucios y corruptos. Ahora hay otro uso muy frecuente de esas mismas palabras que es el que se refiere a las cosas que pasan en el seno de los partidos y de las que los dirigentes políticos prefieren que no se hable. Macarena Olona, y es solo un ejemplo, ha dicho que «mi lealtad hacia los españoles incluye mi silencio sobre cualquier cuestión interna de Vox», es decir que para que los electores no pasen apuros es mejor que no se enteren de lo que sucede en su partido.…  Seguir leyendo »

Sumar gente o sumar partidos

Hay un gran revuelo en torno a los planes políticos de Yolanda Díaz, la vicepresidenta segunda del Gobierno. Ella ha cultivado el misterio obstinadamente, controlando los tiempos y resistiendo la presión ambiental para que aclare de una vez qué es lo quiere hacer y cómo va a hacerlo.

La tarea que tiene por delante es difícil: resucitar a un movimiento amplio situado a la izquierda del PSOE e ir más allá de él con un programa inclusivo que le permita traspasar las barreras que dividen a los diversos grupos ideológicos que componen la sociedad. Del éxito que tenga esta operación depende en buena medida que el proyecto progresista de cambio sume de nuevo una mayoría suficiente para seguir gobernando.…  Seguir leyendo »

La reciente vicisitud de la negociación para conformar una candidatura de izquierdas en las próximas elecciones en Andalucía ha mostrado la fatiga de materiales del llamado espacio del cambio que irrumpió a partir de 2015 en el sistema político español. Para ser más exactos, la sensación que embarga en estos momentos a amplios sectores del mundo político y de la opinión pública progresista es la del abismo, una percepción nítida del peligro de autodestrucción.

No deja de ser paradójico: por primera vez desde la República, un espacio político a la izquierda del PSOE se encuentra gobernando y, a todas luces, ha orientado la acción de gobierno, generando sentido común en clave democrática y redistributiva.…  Seguir leyendo »