Pena de muerte

Un guardia custodia el corredor de la muerte de la prisión de San Quentin, en California. Credit Stephen Lam/Reuters

Le dijeron que lo van a matar pronto, le dieron una fecha. Un alto tribunal internacional dice que es ilegal; un país poderoso dice que no le importa. El hombre ya lleva veinticuatro años esperando que lo maten: en una cárcel esperando que lo maten. El hombre, a veces, ya ni sabe quién es. El hombre, ahora, ya sabe cuándo va a morir.

Se llama Víctor Hugo Saldaño, es argentino y cordobés, no ha cumplido 47 años. Se había ido de su país a sus 18, a buscarse la vida, y no encontraba nada. A fines de 1995 andaba dando tumbos alrededor de Dallas y una tarde, tras dos días de borrachera corrida con un amigo mexicano, asaltaron y mataron a un viajante de comercio.…  Seguir leyendo »

The death sentence imposed on Canadian Robert Lloyd Schellenberg by the Dalian Intermediate People’s Court in north-eastern China is an immense blow for the convicted drug smuggler and his family. China argues it is a simple matter of sentencing a felon according to the Chinese code.

But for the rest of the world, including Canadian Prime Minister Justin Trudeau, the decision is far more sinister. Following the arrest of Huawei’s chief financial officer Meng Wanzhou in Vancouver in late 2018, Chinese state media warned Canada that Beijing may «take revenge» if she is extradited to the US.

Schellenberg’s death sentence, along with the detainment of two Canadians on suspicion of «activities that endangered China’s national security,» appears to confirm this theory.…  Seguir leyendo »

La paradoja de la pena de muerte en Botsuana

En África subsahariana, una región en la que no faltan desafíos en materia de desarrollo, Botsuana se destaca por la solidez de su economía, la estabilidad de la democracia y el compromiso con el Estado de Derecho. Pero hay una cuestión en la que Botsuana mantiene un conservadurismo inquietante: el apoyo a la pena capital. El país donde nací debe confrontar este apego al castigo máximo si quiere conservar la reputación de ser uno de los estados más liberales de África.

Según Amnistía Internacional, la mayor parte de África está abandonando la pena de muerte. En la actualidad sólo diez países africanos la permiten, y sólo un puñado la usa ocasionalmente.…  Seguir leyendo »

El 1 de febrero, el presidente de Argentina recibió en la Casa Rosada al policía Luis Chocobar. Credit Presidencia de Argentina vía Associated Press

Todo empezó con una escena de película mala, pesadilla peor. Frank Wolek, de 54 años, turista estadounidense, caminaba una mañana por una calle de la Boca, barrio de Buenos Aires, cuando dos adolescentes lo asaltaron, trataron de robarle, se enfurecieron con su resistencia, lo acuchillaron muchas veces. Los ladrones se escaparon, cada cual por su lado; uno se llamaba Pablo Kukoc, de 18 años, y se llevaba la cámara de fotos hasta que tres vecinos lo interceptaron. Entonces apareció Luis Chocobar, policía de otro distrito, que salía de su casa. Se acercó, gritó algo, le metió dos balazos: “Disparé porque se venía contra mí y tenía miedo…”, diría después.…  Seguir leyendo »

President Abdel Fattah el-Sisi of Egypt in France in October. Credit Thibault Camus/Agence France-Presse — Getty Images

For the past three Tuesdays, Egypt has hanged civilians sentenced to death by military tribunals:

Jan. 9: Three men were hanged. They had been convicted of rape and sentenced to die by a military tribunal in 2011.

Jan. 2: Four men accused of being Islamic militants were hanged. They had been tried and sentenced to death by a military tribunal for an attack in 2015 outside a stadium that killed three military academy students.

Dec. 26: Fifteen men accused of being militants were hanged. A military tribunal had convicted them in November and sentenced them to death for an attack on a military checkpoint in the Sinai Peninsula in 2013 in which one officer and eight soldiers were killed.…  Seguir leyendo »

Los cinturones con descarga eléctrica, los bastones con puntas de acero y las empulgueras electrificadas no pueden cumplir otro fin que el de infligir dolor a la gente. Pero, a pesar del hecho de que la tortura está prohibida por el derecho internacional, este tipo de objetos todavía son producidos y vendidos, y encuentran compradores en todo el mundo.

De la misma manera, en un momento en el que más países están aboliendo la pena capital, los productos utilizados para perpetrar las sentencias de muerte -como los sistemas de inyecciones letales, las sillas eléctricas y las cámaras de gas- siguen comercializándose en el mercado.…  Seguir leyendo »

President Rodrigo Duterte is taking his brutal campaign against drugs from the streets to the halls of Congress.

He had said he would be “happy to slaughter” drug addicts, and since he took office in June, some 7,000 people have been killed in drug-related operations, according to the Philippine National Police. Now he proposes to reinstate the death penalty, which was abolished here in 2006.

A new bill, up for discussion in the House of Representatives this week, proposes to restore capital punishment for 21 so-called heinous crimes. Those include treason, some forms of murder and rape, and violent car thefts — as well as nine drug offenses.…  Seguir leyendo »

L’abolition de la peine capitale va dans le sens de l’histoire. Les chiffres parlent d’eux-mêmes. En 1977, seuls seize pays avaient supprimé la peine de mort. Près de quarante ans plus tard, deux tiers des Etats l’ont abolie en droit ou en pratique, preuve de la lucidité des opinions publiques et des gouvernants à l’égard d’une sentence aussi inhumaine qu’inutile. Mais qu’on ne s’y trompe pas, cette tendance globale à l’abolition n’a rien d’inéluctable. Ces dernières années, un phénomène particulièrement inquiétant s’est même développé : au nom de la lutte contre le terrorisme, un nombre croissant d’Etats a de nouveau recours à la peine ultime.…  Seguir leyendo »

Yo estoy en contra de la pena de muerte, con tal de que empiecen los señores asesinos”. Alfonso Karr. Les Guêpes (1848).

El pasado jueves, 8 de diciembre, en la prisión Holman de Atmore, del Estado norteamericano de Alabama y por el método de inyección letal, fue ejecutado Ronald Smith, condenado a la pena capital por matar, en 1994, al dependiente de una tienda de la ciudad de Huntsville.

María Torrens, cronista de este periódico, cuenta que Smith se despidió de este mundo renunciando a decir la última palabra. “No, señora”, contestó a la pregunta de si quería decir algo.…  Seguir leyendo »

Tomorrow, the State of Georgia intends to execute William Sallie, who was convicted of killing a man in 1990. It would be Georgia’s ninth execution this year, a modern state record and nearly twice the previous high-water mark of five executions, set first in 1987 and again in 2015.

I served as a justice on the Supreme Court of Georgia for over 15 years. During that time I participated in dozens of death-penalty cases and affirmed many of them. That experience, though, exposed me to some of the significant flaws in the system — not just the injustice of the death penalty itself, but specific problems with the way capital cases are handled.…  Seguir leyendo »

La République islamique d’Iran utilise la drogue comme véritable «variable d’ajustement» de sa politique de contrôle et de répression de ses minorités ethniques, sous couvert de lutter contre ce problème récurrent.

Chaque fois que le régime se sent menacé, à l’intérieur comme à l’extérieur, la loi sur la drogue est renforcée et on pend quelques centaines de prisonniers triés sur le volet, en priorité parmi les opposants politiques. Selon l’ONU, en 2015, chaque jour, l’Iran a exécuté 3 personnes en lien avec la drogue au mépris de tous les standards internationaux de lutte efficace et raisonnée contre ce fléau. Cela signifie que certains pays occidentaux cautionnent malgré eux ces exécutions par le biais du financement des projets de l’UNODC (agence onusienne contre la drogue en Iran), devenant des alliés objectifs de cette politique de répression ethnique déguisée.…  Seguir leyendo »

L’abolition de la peine capitale va dans le sens de l’histoire. Les chiffres parlent d’eux-mêmes. En 1977, seuls seize pays avaient supprimé la peine de mort. Près de quarante ans plus tard, deux tiers des Etats l’ont abolie en droit ou en pratique, preuve de la lucidité des opinions publiques et des gouvernants à l’égard d’une sentence aussi inhumaine qu’inutile. Mais qu’on ne s’y trompe pas, cette tendance globale à l’abolition n’a rien d’inéluctable. Ces dernières années, un phénomène particulièrement inquiétant s’est même développé : au nom de la lutte contre le terrorisme, un nombre croissant d’Etats a de nouveau recours à la peine ultime.…  Seguir leyendo »

As superintendent of the Oregon State Penitentiary, I planned and carried out that state’s only two executions in the last 54 years. I used to support the death penalty. I don’t anymore.

I was born and raised in the segregated South. I was 13 when Emmett Till was lynched for “flirting” with a white woman. I can remember upstanding black Christians expressing hope that his murderers would be caught and hanged. It seemed quite reasonable to me then that death was the only proportionate response for people who would so egregiously violate the norms of a society.

Years later, as a young law enforcement officer, I lost a close friend, John Tillman Hussey, and a cousin, Louis Perry Bryant — both law enforcement officers themselves — to execution-style murders at the hands of felons who were attempting to avoid arrest.…  Seguir leyendo »

En mi carácter de superintendente de la penitenciaría del estado de Oregon, me encargué de planear y llevar a cabo las únicas dos ejecuciones que se han realizado en los últimos 54 años. Solía estar de acuerdo con la pena de muerte, pero he cambiado de parecer.

Nací y crecí en el sur segregado. Tenía 13 años cuando lincharon a Emmett Till por “coquetear” con una mujer blanca. Recuerdo cómo se levantaron los cristianos negros y expresaron su esperanza de que atraparan y colgaran a sus asesinos. En ese entonces, la muerte me parecía un castigo razonable, la única respuesta adecuada para alguien que se atrevía a violar con tal descaro las normas de la sociedad.…  Seguir leyendo »

Palestinians carrying the body of Abdel Fattah al-Sharif in Hebron, Israel, in May. An Israeli sergeant has been charged in the killing. Nasser Shiyoukhi/Associated Press

For decades, Israel has prided itself on its anti death-penalty stance. But in the past year, calls for the use of capital punishment have started to rise again, heightened by the trial of Elor Azaria, a sergeant in the Israel Defense Forces. Sergeant Azaria has been charged with manslaughter for killing Abdel Fattah al-Sharif, a Palestinian. Mr. Sharif had stabbed an Israeli soldier, and been shot and wounded by the soldier’s colleagues. In a video of the event, he can be seen lying supine and still for several minutes before Sergeant Azaria calmly points the gun at his head and fires.…  Seguir leyendo »

Para infligir la pena de muerte o la tortura, es necesario utilizar instrumentos con los que se comercia y se obtienen pingües beneficios. Es preciso desarrollar una adecuada y contundente regulación comercial europea contra el negocio de la tortura y de la pena de muerte con participación de empresas comunitarias.

Las ejecuciones de pena de muerte aumentaron más de un 50% el año pasado, según un informe de Amnistía Internacional. La cifra más alta desde el último cuarto de siglo. Sólo durante el 2015 se arrebató la vida a, al menos, 1.634 personas, mientras más de 20.000 esperaban en corredores de la muerte.…  Seguir leyendo »

EL Español se ha hecho eco con preocupación del informe publicado hace unos días por Amnistía Internacional sobre la situación de la pena de muerte en el mundo en 2015. Y ciertamente hay motivos para expresarla.

El dato más impactante es el ascenso de las ejecuciones, hasta 1.634. Es la cifra más elevada que ha registrado la organización en más de 25 años, y no incluye los números de China por no tener acceso a ellos con fiabilidad. Se aplica la pena de muerte en el mundo más que nunca en los tiempos recientes. En más de 500 casos, sobre más de 500 personas, en relación con 2014.…  Seguir leyendo »

Aftab Bahadur was 15 years old when a Pakistani court found him guilty of killing three people and sentenced him to death.

His sentence followed a farcical trial. Bahadur had always maintained his innocence and said he was tortured into a «confession.» His co-accused Ghulam Mustafa, who falsely implicated him during the trial, later retracted his statement, admitting that police had beaten him.

On June 10 of last year, after almost 24 agonizing years on death row, Bahadur drew his last breath as he was hanged in a jail in Lahore. He had been dragged to the gallows a handful of times before and saved at the last minute, but not this time.…  Seguir leyendo »

Es la pena de muerte democrática

Han transcurrido tan solo unos días desde que, en el corredor de la muerte de Georgia, Estados Unidos, a muy pocos kilómetros de mi lugar de trabajo, se ejecutaba con una inyección letal a Brandon Astor Jones, de 72 años de edad. Brandon había sido condenado por el asesinato, en 1979, del empleado de una tienda en un atraco a mano armada. Infecundos fueron los intentos de los abogados por aplacar la justicia inmisericorde del tribunal penal, sobre todo después de que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos declinara considerar el caso (perdiendo así una ocasión única) y permitiera que la ejecución se llevara a cabo.…  Seguir leyendo »

On September 14, local media reported that an appeals court and Saudi Arabia’s Supreme Court had upheld the death sentence of Ali al-Nimr for participating in protests four years ago. He was 16 at the time. Today, he awaits the execution of his sentence, which stipulates that al-Nimr should be beheaded and that his headless body should be strung up for public display.

Among the «crimes» for which al-Nimr was convicted were «breaking allegiance with the ruler,» «going out to a number of marches, demonstrations, and gatherings against the state and repeating some chants against the state,» and using his cell phone to incite demonstrations.…  Seguir leyendo »