Plan Ibarretxe

Por Rafael Iturriaga Nieva, abogado consejero del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (EL PAÍS, 07/12/05):

Al calor del debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña se ha producido una cierta polémica comparativa respecto del trato dado por el Congreso de los Diputados al plan Ibarretxe. Sin embargo que entre el proyecto de reforma del Estatuto catalán y el presentado en su día por el lehendakari hay, entre otras, una diferencia política sustancial respecto al poder constituyente.

Las reformas estatutarias suponen, en efecto, un proceso materialmente constituyente, es decir, de definición (nueva) del orden jurídico-político básico. Un proceso de este tipo implica la interacción de tres elementos: Un «poder constituyente» que actúa; la definición de unos determinados «poderes constituidos» y, naturalmente, un «procedimiento constituyente» reglado (Sieyés).…  Seguir leyendo »

Por José Ignacio González Faus, teólogo y jesuita (EL PAIS, 11/04/05):

Uno tiene cierta obsesión por la razón y el raciocinio, y se siente a veces preocupado por cómo los utilizamos. El hombre, con permiso de Aristóteles, no parece ser un animal racional, sino un animal que racionaliza sus pulsiones. Spinoza, tan racional él, lo dijo mucho mejor: «La esencia del hombre es el apetito».

Por ello, más de la mitad de las razones que aducimos son en realidad sinrazones, y ésta es una de las formas más frecuentes de argumentar en política y en la publicidad (que hoy son casi lo mismo).…  Seguir leyendo »

Por Ignacio Sánchez Cámara, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de La Coruña (ABC, 31/03/05):

Comienza la campaña de las elecciones generales vascas marcada por la pretensión nacionalista de sacar adelante el plan Ibarretxe, ilegal desafío a la Constitución que debió ser rechazado por la Mesa del Congreso de los Diputados, ya que no todo, ni bajo cualquier condición, es susceptible de someterse a diálogo. Este es un gran bien, aunque no un bien absoluto. Sócrates lo instituyó como medio para llegar a conocer la verdad, no para crearla. Otros, acaso prostituyéndolo o, al menos, degradándolo, lo convierten en instrumento para determinar lo que es verdadero, bello o bueno.…  Seguir leyendo »

Por Joseba Arregi, exmilitante del PNV y exportavoz del Gobierno vasco (EL MUNDO, 02/03/05):

El lehendakari Ibarretxe ha firmado el decreto de disolución del Parlamento vasco dando por finalizada la legislatura y convocando elecciones autonómicas para el 17 de abril próximo. En esas elecciones hablará la sociedad vasca. Y hablará la sociedad vasca como ha hablado ya en numerosas ocasiones. Unas veces para elegir el Parlamento vasco. Otras veces pronunciándose sobre acuerdos constitucionales pactados, como la propia Constitución española, el Estatuto de Gernika o, recientemente, el Tratado para una Constitución Europea.

En los últimos años hemos podido ver en las calles y carreteras de Euskadi carteles y pintadas pidiendo que se dé la palabra al pueblo.…  Seguir leyendo »

Por Mikel Buesa, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (ABC, 23/02/05):

Es pretensión de los gobernantes que, como observó en cierta ocasión Manuel Vázquez Montalbán, «todo empiece con ellos», olvidando así que, por lo general, los problemas políticos suelen tener unos precedentes fácticos y, sobre todo, doctrinales. El plan Ibarretxe se ancla, por supuesto, en las ideas originarias del nacionalismo sabiniano, pero tiene su raíz inmediata en un hecho que tuvo lugar en 1990, hace ahora quince años: el acuerdo de todos los nacionalistas para aprobar en el Parlamento de Vitoria una resolución declarativa del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco.…  Seguir leyendo »

Por Juan Aranzadi, escritor y profesor de Antropología de la UNED (EL PAIS, 21/02/05):

Desconozco si los redactores del llamado plan Ibarretxe han tenido asesores israelíes o simplemente han buscado y encontrado inspiración para su proyecto político de Estado vasco y democrático (asociado a España) en el sionismo y en su legitimación étnico-religiosa del Estado judío y democrático de Israel. Pero me cuesta creer que sean casuales las llamativas analogías que se registran entre el proyecto abertzale y la realidad sionista.

La principal semejanza -y, en buena medida, el hilo ideológico del que, tirando, sale todo el ovillo político- es la proyectada distinción legal entre ciudadanía y nacionalidad: entre ciudadanía vasca común, de la cual disfrutarían democráticamente todos los que en la actualidad «viven y trabajan» en la Comunidad Autónoma de Euskadi (es decir, sólo parte de los que actualmente «viven y trabajan» en lo que los abertzales denominan Euskal Herria y los historiadores País Vasco, sólo parte del ilustre Pueblo Trabajador Vasco tan caro a la ETA de los setenta) y nacionalidad distintiva libremente elegida (vasca o española: ¿también francesa, catalana, gallega, andaluza o extremeña?, ¿también navarra, alavesa, vizcaína, guipuzcoana, labortana o suletina?).…  Seguir leyendo »

Por Manuel Renedo Omaechevarría, abogado (ABC, 20/02/05):

Con independencia del juicio político o jurídico que merezca, coincido con la Conferencia Episcopal Española en la necesidad de denunciar también los aspectos inmorales o faltos de ética desde la perspectiva cristiana, claro es, pero también a mi juicio desde una ética civil universal, que subyacen en el denominado Plan Ibarreche. Entre otros aspectos que ponen de relieve esta inmoralidad radical se me ocurren los siguientes.

– La traición que supone el nuevo Plan respecto de los compromisos adquiridos por el PNV en la elaboración del Estatuto de Autonomía de Guernica, pues no se debe olvidar que todos los partidos nacionalistas, excepto ETA y sus aliados, apoyaron y contribuyeron decisivamente a redactar y aprobar el actual Estatuto de Autonomía vasco.…  Seguir leyendo »

Por José Antonio Martín Pallín, Magistrado del Tribunal Supremo (EL PERIODICO, 31/01/05):

La cultura de la democracia se ha consolidado como el único valor que puede propiciar una cierta estabilidad política y un reconocimiento, muchas veces formal, pero siempre disponible y reivindicativo de derechos igualitarios. La esencia y valor de la democracia, como decía Kelsen, consiste en la posibilidad de hacer libres a la mayor cantidad de personas posibles. La Constitución española de 1978 establece las bases para conseguir estos objetivos.

Nuestra Constitución proclama la soberanía popular de todos los ciudadanos en régimen de absoluta igualdad. Asimismo supone la ruptura con el Estado centralista del pasado.…  Seguir leyendo »