Política lingüística (Continuación)

Por Francisco Rodríguez Adrados, de las Reales Academias Española y de la Historia (ABC, 04/03/05):

La visita a la Real Academia Española del presidente del Gobierno señor Rodríguez Zapatero ha sido no sólo un acto de cortesía sino, sobre todo, una muestra de interés activo por lo que se refiere a la lengua española: la suya, la nuestra, la de todos.

Su iniciativa a favor del Diccionario Histórico también es importante. Una serie de circunstancias ha hecho que el magno proyecto iniciado por don Rafael Lapesa y continuado por don Manuel Seco esté en este momento paralizado. La situación de la lexicografía española es hoy, la verdad, digna de atención y ayuda.…  Seguir leyendo »

Por Félix Ovejero Lucas, profesor de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona (EL PAIS, 28/02/05):

Cuando caminamos por un bosque buscamos aquella senda que otros han transitado antes que nosotros. Puede que existan diversos caminos desbrozados, pero, si queremos llegar a nuestro destino con rapidez, escogemos el hollado por más caminantes. Con ello contribuimos a que otros, que vendrán después, puedan caminar con más facilidad. Nadie nos impide coger cualquier otro camino o abrir uno nuevo. Pero no podemos obligar a los otros a escoger nuestra ruta para que nosotros podamos caminar más cómodamente. Lo importante es que a nadie le impidan caminar por donde quiera y que a nadie le obliguen a transitar por donde no quiera.…  Seguir leyendo »

Por Jordi Porta, presidente de Òmnium Cultural (EL PERIODICO, 12/02/05):

El dictamen de la Acadèmia Valenciana de la Llengua sobre los principios y criterios para la defensa de la denominación y la entidad del valenciano representa un paso positivo en la solución de un problema, como es el de la unidad de la lengua catalana, creado y alimentado innecesariamente por intereses políticos. En este país ya nos hemos acostumbrado a dedicar esfuerzos, tiempo y dinero a demostrar aquello que ya es diáfano desde hace décadas o siglos. Parece, sin embargo, que por fin se ha impuesto la cordura, a pesar de las presiones políticas que se han ejercido hasta el último momento.…  Seguir leyendo »

Por Albert Bastardas, profesor de Lingüística en la UB (LA VANGUARDIA, 10/01/05):

La actual circunstancia histórica de la elaboración de la llamada Constitución europea ha puesto sobre el tapete un tema largamente oscurecido e ignorado por la mayoría de la opinión pública española y, me atrevería a decir, también catalana. Se trata ni más ni menos que el del desigual tratamiento del estatus de las lenguas de las distintas nacionalidades que se encuentran integradas en el actual perímetro de soberanía del Estado español. El debate que el asunto ha generado, las tomas de posición de partidos y grupos políticos, las resoluciones de las cámaras parlamentarias, las decisiones del Gobierno español, las reacciones de los representantes de distintos estados europeos, etcétera, han situado el tema en la agenda pública después de muchos años de desidia de buena parte de nuestra clase política.…  Seguir leyendo »

Por Juan R. Lodares, autor de Lengua y patria. Sobre el nacionalismo lingüístico en España, Ed. Taurus, 2002 (EL PAIS, 07/12/04):

Todos los españoles podemos entendernos con suma facilidad en una sola lengua… si queremos hacerlo. Esto no lo pueden hacer los suizos o los belgas. Ni Suiza ni Bélgica tienen lengua común. España sí la tiene.

Por supuesto, en España se hablan varias lenguas; más de las que parece: quienes siendo de Madrid quieran practicar chino o árabe no tendrán que ir muy lejos, bastará con que frecuenten el barrio de Lavapiés o el metro. Sin embargo, y aunque coexistan en nuestro país lenguas con reconocimiento oficial o sin él, el simple hecho de que haya una que prácticamente todos los habitantes conocen, y que es desproporcionadamente grande entre las demás, anula en España la condición esencial de los países genuinamente plurilingües: que no haya lengua común.…  Seguir leyendo »

Por Manuel Martínez López, doctor en Filosofía y Letras (LA RAZON, 25/11/04):

No, no es la «palabra», «divina palabra», la que separa y divide a Valencia y Barcelona. Suenan de nuevo los ácidos clarines por los cuatro cantones de este perenne Reino, el «Regne de Valencia». ¡Països catalans! ¿Qué dirían si desde San Millán de Suso a la Chihuahua, del Altiplano a Patagonia, en aras de una similar o si se quiere idéntica lengua, se clamase por la unidad política de los «Països hispánicos»? Los nuevos Cortés, Pizarro, Almagro o los Valdivia serían, sin duda, corridos a gorrazos.

Jaume I, Don Jaume el Conqueridor, se hizo acompañar para la conquista de estas tierras de nobles aragoneses que ansiaban una salida al mar y de burgueses catalanes ávidos de ampliar sus mercados.…  Seguir leyendo »

Por Xavier Bru de Sala (LA VANGUARDIA, 20/11/04):

Mis amigos valencianos, que no tienen nada de blaveros como podrán suponer, llaman valencià a la lengua común. Es una denominación secular -la valenciana prosa del XVI- que no incluye para ellos el menor matiz diferenciador. Al catalán, en Valencia, se le llama valenciano, o sea, que valenciano significa catalán de valencia. El nombre es una seña de identidad, ya que si lo llamaran catalán les parecería que el País Valencià es parte de Catalunya, y no es el caso. ¡Qué más quisiéramos los catalanes que apearnos de tanta severidad y contagiarnos del buen vivir y la alegría mediterránea de los valencianos!…  Seguir leyendo »

Por Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat de Cataluña (EL PAIS, 06/11/04):

La Comunidad Valenciana ha solicitado del Gobierno español la presentación, en Europa, de una traducción valenciana de la Constitución Europea, aparte de la catalana, aún a sabiendas de que la Generalitat catalana acepta como propia la versión de Generalitat valenciana.

El Gobierno español ha aceptado la petición de la Comunidad Valenciana y ha presentado cinco traducciones en Bruselas: La castellana, la vasca, la gallega, la catalana y la valenciana, siendo las dos últimas idénticas. Si no lo remediamos con sentido común y rigor lingüístico, a partir de ahora, en Europa, habría siempre cinco idiomas españoles, aunque dos de ellos sean el mismo.…  Seguir leyendo »

Por Josep-Maria Terricabras, catedrático de Filosofía de la Universitat de Girona y miembro del Institut d’Estudis Catalans (EL PERIODICO, 16/02/04):

Hace ahora más de seis años, el Parlament discutía y aprobaba la ley de política lingüística todavía vigente. Entonces, algunos colectivos –entre ellos, el PSC–, se oponían a que la ley previera sanciones. Esta oposición resultaba incomprensible. «¿Una ley sin sanciones? ¡Esto no es una ley, es una homilía!», me decía un amigo. Y es que, por definición, una ley impone obligaciones, y como las impone, tienen que cumplirse, y quien no las cumpla tiene que ser sancionado. Todo ello, bien simple.…  Seguir leyendo »

Por Marina Subirats, concejala de Educación del Ayuntamiento de Barcelona (EL PERIÓDICO, 28/04/03):

La larga lista de víctimas del Gobierno de Aznar no deja de crecer. Algunas son tan terribles que, en este momento, nos pueden hacer olvidar otras, mientras, desconcertados y perplejos, vemos transformarse en catástrofe lo que aparentemente no debía ser sino un tiempo de alternancia y de una opción política que, a pesar de que a muchos no nos llena de gozo, parecía tener todas las garantías de respeto a una democracia tan duramente ganada. Pues bien, no ha sido así, y las agresiones se multiplican. En un ámbito menos dramático que el de la guerra, pero que afecta también al respeto hacia los pueblos, aparece una nueva: la que se plantea contra las lenguas españolas distintas al castellano, a través de los proyectos de real decreto que establecen las enseñanzas comunes en los diversos tramos educativos.…  Seguir leyendo »

Por Ángel Sánchez, periodista (EL PERIODICO, 24/05/03):

Si este país –España– fuera de verdad un Estado de las autonomías que se creyera que además del castellano –o español– hay tres idiomas más –el gallego, el euskera y el catalán–, ya habría habido alguna edición del Festival de Eurovisión en que el representante de TVE hubiese cantado en otra lengua que no fuese la castellana. Han transcurrido casi 25 años de la Constitución y estamos igual, si no peor. Porque en la época de la transición a la democracia, las lenguas de las nacionalidades históricas despertaban una buena dosis de admiración, plasmada de manera manifiesta en la acogida de que gozaban los cantautores periféricos.…  Seguir leyendo »