Premio Cervantes

Sergio Ramírez, junto a su esposa la socióloga Gertrudis Guerrero, tras depositar su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. FERNANDO ALVARADO (EFE)

Como parte de los actos del Premio Cervantes, se celebra el ritual del depósito de un legado en el Instituto Cervantes de Madrid.

El instituto funciona en un imponente edificio adornado de cariátides en la calle de Alcalá, donde estuvo el Banco Central, y por eso tiene bóvedas blindadas, a las cuales se da ahora uso literario, pues los legados se depositan en las cajas de seguridad que antes servían para que los clientes resguardaran allí sus valores.

El legado tiene que ver con la vida y la obra del autor, algún objeto o instrumento relacionado a su oficio, manuscritos originales, libros que ha atesorado; cuando en la ceremonia se deposita el legado en la caja correspondiente, hay que fijar un plazo para abrirla y revelar de qué se trata, un plazo que puede durar hasta la muerte; o, siempre de por medio el plazo, se puede anunciar de inmediato el contenido.…  Seguir leyendo »

Todos sabíamos que Fernando del Paso recibiría el Cervantes a los pocos días de cumplir 81 años. José Trigo, Palinuro de México pero sobre todo Noticias del Imperio lo encaminaban hacia el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares donde se encuentra hoy junto a los Reyes de España, su familia y sus seres queridos.

Su abuelo materno, José Morante Villarreal, nació en Bagdad. Del Paso lo identificaba con Arun Al Raschid. En realidad, Bagdad fue un pueblecito de Tamaulipas que apareció durante el auge petrolero sólo para que el abuelo pudiera confundirse en la mente del niño con un personaje de Las mil y una noches.…  Seguir leyendo »

Nuestro mundo cultural, discreto de tamaño pero cargado de autoestima, se está haciendo cada vez más intemperante. No porque se haya vuelto más agresivo, que también, sino porque soporta con creciente violencia las manifestaciones críticas, o distantes, o displicentes. Nos exigen afirmaciones rotundas e inequívocas, esas que no son más que diversas formas de sumisión. Lo digo con inquietud: la cultura en España ha vuelto a cavar trincheras. Y es obvio que cuando digo España me refiero al conjunto, sin diferenciar a tirios de troyanos.

La aguda reflexión de Juan Goytisolo en la concesión del premio Cervantes, su actitud, que podría resumirse en aceptar un galardón literario que concede el Estado –por mediación del Gobierno, que no hace otra cosa, o no debería hacerla, más que evaluar los valores del designado– como lo que realmente es: un reconocimiento a muchas décadas de silencio, censura, oprobio y ninguneo, y que no ha de exigir la modestia del criado veterano que agradece que al fin los señores de la casa valoren una labor que él mismo edificó, superando las dificultades y humillaciones que le pusieron en el camino.…  Seguir leyendo »

Como vivimos en tiempos donde la mediocridad se considera cool y la parla de los idiotas se denomina “corrección política” resulta lógico que en el fragor de tanta rosa y tanto aspirante a mandarín se nos haya pasado que el 23 de abril, aniversario con toda probabilidad equivocado del fallecimiento de Cervantes, ocurrió algo insólito en nuestro mundo literario.

Un escritor de Barcelona, poco respetado por la ciudad porque como es sabido hay que empezar diciendo que somos la hostia y que tenemos literatos, poetas, ensayistas, sociólogos capaces de ganar todos los premios si no fuera por la envidia y el miedo que nos tienen.…  Seguir leyendo »

Conociendo la obra y personalidad del galardonado, no me sorprendieron el olvido de la gallarda renuncia al premio en 2001; los heroicos pellizcos del discurso, imprescindibles en quienes se oponían a Franco desde París; la estudiada pose indumentaria de trapillo; las previstas impertinencias contra la derecha política que le había beneficiado; el eterno humanitarismo selectivo (sólo merecen compasión moros y negros, salvo que estos sean cristianos); las preocupaciones sociales de boquilla, tan propias de la gauchedivine de que tanto mamó, a la usanza progre, con la lengua muy de izquierda y la barriga completamente «de derecha», en el peor sentido de «derecha»: creo que nos entendemos.…  Seguir leyendo »

Juan Goytisolo recibió la llamada de larga distancia que le anunciaba el premio Cervantes el pasado lunes, en su casa de Marrakech. La deliberación del jurado había sido larga, difícil, y el premio se definió en la sexta rueda de votaciones. Se sabe que Luis Goytisolo, el notable novelista de Antagonía y hermano suyo, era uno de sus rivales, pero parece que había otros nombres de primera línea. Uno podía creer que Juan había ganado el Cervantes hacía rato, pero ocurría exactamente lo contrario: el autor de Señas de identidad, de Reivindicación del conde don Julián, de Coto vedado, de otros clásicos de la literatura española del siglo XX, había sido olvidado durante décadas, o había sido víctima de uno de esos vetos no declarados que abundan en nuestras sociedades.…  Seguir leyendo »