Premios Nobel (Continuación)

«Mom!» my 12-year-old yelled from the kitchen. «President Obama won the Nobel Peace Prize!»

I told her she had to be mistaken.

This is ridiculous — embarrassing, even. I admire President Obama. I like President Obama. I voted for President Obama. But the peace prize? This is supposed to be for doing, not being — and it’s no disrespect to the president to suggest he hasn’t done much yet. Certainly not enough to justify this prize.

«Extraordinary efforts to strengthen international diplomacy and cooperation between peoples?» «Captured the world’s attention and given its people hope for a better future?» Please. This turns the award into something like pee-wee soccer: Everybody wins for trying.…  Seguir leyendo »

If I were George W. Bush or Tony Blair, I would be feeling rather sore at the announcement of President Obama’s Nobel Peace Prize. For eight long years Mr Bush and Mr Blair struggled to advance democracy, prevent weapons of mass destruction and combat terrorism without even a sniff of a Nobel prize for their efforts. Admittedly, the Iraq war was a disaster. There were, in the event, no weapons of mass destruction; and Osama bin Laden remains at liberty in his cave.

But no one knew that would be the outcome when they began in 2001. Then it was “glad confident morn”.…  Seguir leyendo »

At first glance, Obama’s Nobel peace prize looks like a «Thanks For Not Being Bush» award. The deadline for nominations was, after all, only a couple of weeks after Obama took office and his main achievement at that time was to replace George Bush. Partly for that reason, it may not help the new president very much in his domestic battles. The people who are currently accusing him of betraying American interests to please foreigners will see this award as further proof. Especially as it comes so soon after Al Gore’s win.

However, Obama’s success so far has been to defuse a good deal of international tension without giving much away.…  Seguir leyendo »

Décerné depuis quarante ans, le Prix de la Banque de Suède en sciences économiques en mémoire d’Alfred Nobel, généralement appelé prix Nobel d’économie, paraît déjà vieux au point que certains n’hésitent pas à réclamer sa mort. Déconsidérés par leur incapacité à prédire la crise, les économistes, qui prétendirent avoir droit à un Nobel par proximité de leur méthode avec celle des physiciens, seraient plus proches du Nobel de littérature tant le monde qu’ils décrivent serait imaginaire.

Le procès des économistes est récurrent. Bien que la crise actuelle conduise à les solliciter comme jamais, le verdict est sans appel : condamnation à sarcasme à perpétuité.…  Seguir leyendo »

The economics award is usually the last of the Nobel prizes to be announced. Correctly so, for it was also the last to be created – and strictly speaking is not even a real Nobel prize. The five original awards, first given out in 1901 for literature, peace, medicine/physiology, physics and chemistry, were intended by Alfred Nobel to recognise contributions that enhanced the quality of human life, through scientific advance, literary creativity or efforts at bringing about peace.

The economics prize is not a prize of the Nobel Foundation; rather, it was created in 1968 by the Central Bank of Sweden as a «prize in economic sciences in memory of Alfred Nobel».…  Seguir leyendo »

Si el Premio Nobel de Literatura, que hoy se entrega, despierta tantas ilusiones en escritores que lo merecen -como el argentino Jorge Luis Borges, que vivió quejándose por el tormento anual de ser un candidato perpetuo y siempre relegado- es porque se concede una sola vez por la obra de toda la vida, y porque su prestigio centenario acompaña a los elegidos hasta la muerte.

Los 18 miembros de la Academia Sueca que eligen al ganador no parecen regirse por otro criterio que el de la divisa de la institución, Snille och Smak, es decir «talento y gusto». La lista de premiados abarca todas las regiones geográficas, desde Islandia y Chile hasta Japón y Guatemala, e incluye autores con inclinaciones políticas dispares.…  Seguir leyendo »

Paul Krugman, profesor de Economía en Princeton y columnista de The New York Times, acaba de ser galardonado con el Nobel de Economía. El impacto será fuerte. Porque, como decía ayer el Financial Times, cuando se conoce un nuevo Premio Nobel de Economía, la primera pregunta es: «¿Quién es ese?» Y la segunda: «¿Qué defiende?» Y ambas preguntas sobran con Krugman, un economista conocido tanto por sus trabajos sobre comercio internacional, como por los 20 libros publicados, los 200 ensayos en revistas y sus dos artículos semanales en The New York Times. Y su posición, una crítica rigurosa del fundamentalismo liberal, no es menos sabida.…  Seguir leyendo »

La historia de la ciencia, como actividad humana que es, no está exenta de pasiones, intereses y traiciones, sino todo lo contrario. Este año, la concesión del Premio Nobel de Fisiología y Medicina ha querido dejarlo claro excluyendo a Robert Gallo del anhelado galardón y concediéndolo a Françoise Barré-Sinoussi y a Luc Montagnier, en reconocimiento por su descubrimiento del virus que causa el sida.

La historia se remonta a 1983, dos años después de la descripción de los primeros casos de sida y cuando, pese a que los datos epidemiológicos sugerían que esta enfermedad podría estar producida por un virus que se transmitiera de forma similar al de la hepatitis B, no había ningún indicio sobre cuál podría ser el agente causal.…  Seguir leyendo »

Cada año, muchos somos los que estamos convencidos de que detrás de cada uno de los miembros de ese impenetrable jurado o misteriosa Orden que otorga en el gélido norte escandinavo el más famoso y ansiado galardón literario de todo el planeta, el Premio Nobel de Literatura, se esconde un pequeño gruñón o snob rebelde al que no le da la gana de entrar por el vulgar aro de las predicciones, de las más o menos quiméricas quinielas, de los rumores insistentes o de esos enloquecidos sudokus combinatorios que mezclan cabalísticamente probabilidades, continentes y nombres más o menos pintorescos u obstinados.…  Seguir leyendo »

Cultural commentators searching online bookstores yesterday for English-language translations of books by Jean-Marie Gustave Le Clezio, literature’s latest Nobel laureate, were surprised to find that the most heavily flagged item offered was a DVD of Young Einstein.

The tantalising possibility that a 68-year-old French writer praised in the official citation for «new departures, poetic adventures» might, during populist interludes, have worked on Peewee Wilson movies was soon removed. Computers had been confused by an actress called Odile Le Clezio and the fact that her novelistic namesake’s impact on UK publishing seems to have peaked with a couple of long-deleted Hamish Hamilton hardbacks from the 1960s.…  Seguir leyendo »

Por Xavier Sala i Martín, Columbia University y Fundació Umbele (LA VANGUARDIA, 17/10/07):

Enero de 1982: una joven guatemalteca de ascendencia maya llamada Rigoberta Menchú Tum se reúne en París con la escritora francesa de origen venezolano Elisabeth Burgos. De las conversaciones que mantienen durante dos semanas sale el libro Me llamo Rigoberta y así me nació la conciencia,que narra la trágica historia de la joven.

El libro explica que Rigoberta era hija de campesinos pobres que cobraban salarios miserables trabajando en condiciones de esclavitud en las plantaciones de café propiedad de ladinos (blancos descendientes de colonos españoles). La pobreza impidió que Rigoberta fuera al colegio y sólo aprendió español unos meses antes de ir a París.…  Seguir leyendo »

Por Suso de Toro, escritor (EL PAÍS, 08/11/06):

Hay gente a la que les disgustan los fallos del premio Nobel, en realidad creo que les carga el premio Nobel en sí. Y realmente es bien discutible en sí mismo ese tribunal que pontifica e instituye obras, nombres y valores en el planeta se quiera o no. Pero a algunos nos gusta toda esa teatralidad casi ingenua y antigua, ya nadie se atreve hoy a hacer cosas tan bonitas, con un rey y su palacio y todo. Al fondo la leyenda de una fortuna mítica nacida de la remota dinamita que nos lleva a imaginar las minas, de oro naturalmente.…  Seguir leyendo »

By Randy Boyagoda, the author of the novel “Governor of the Northern Province,” is a professor of literature at Ryerson University (THE NEW YORK TIMES, 14/10/06):

THE writer Orhan Pamuk of Turkey has been awarded this year’s Nobel Prize in Literature, and the timing would appear to be uniquely auspicious.

The divide between the West and Islam seems to be growing at an alarming pace. A series of troubling events, from the furor over a German opera performance to the violent reaction to the pope’s remarks about Islam, have resulted in recriminations and frustrated attempts at renewed dialogue and understanding.…  Seguir leyendo »

Por Mercedes Monmany, escritora (ABC, 13/10/06):

Dado lo errático y en muchas ocasiones incluso disparatado de los últimos premios Nobel de Literatura muchos de los seguidores habituales o, si se prefiere, mecánicos, de este simbólico galardón con el que se despereza cada año la temporada literaria de todo un planeta, habían sido invadidos por una cierta depresión o desánimo. Habían decidido tirar, metafóricamente hablando, la toalla psicológica de esa fe tan necesaria para asimilar las peores sorpresas imaginables. Hay que decir que, como todo lo errático en esta vida, por una extraña ley de las probabilidades mezcladas con la música pintoresca del azar, las sorpresas a veces han sido también espléndidas y nos han reconciliado a los más escépticos con ese galardón que nunca tuvieron Borges, Kafka, Proust, Nabokov, Pessoa, Musil o Joyce, por citar sólo algunas de las cumbres literarias del pasado siglo que aún nos sostienen a todos espiritual y poéticamente.…  Seguir leyendo »

By Mark Henderson (THE TIMES, 05/10/06):

IT IS NOT the done thing to campaign for Nobel prizes. The deliberations of the committee that awards the most prestigious honours in science are famously opaque, and it is often said that the best way to be disqualified as a candidate is to covet one too openly. The list of those snubbed is long and eminent.

On occasion, however, the committee’s oversights border on the bizarre. It is supposed to reward those “who have conferred the greatest benefit on mankind”. Yet it continues to turn a blind eye towards the scientist who has brought more joy to more people than any other alive today.…  Seguir leyendo »

By Michael A. Levi, a researcher in the Department of War Studies at King’s College London and a nonresident science fellow at the Brookings Institution (THE WASHINGTON POST, 10/12/05):

The International Atomic Energy Agency (IAEA) and its director general, Mohamed ElBaradei, will receive the Nobel Peace Prize today at ceremonies in Oslo. This award has been interpreted by many as a vote for conciliation over confrontation in the fight against the spread of nuclear arms, and to be sure, the less hawkish option has certainly been ElBaradei’s preference.

But to so interpret this Nobel Prize, or to give it any other narrow political reading, shortchanges the atomic energy agency.…  Seguir leyendo »