Reinserción

Actualizando el honor del crimen

Mi liberada:

El partido Podemos presenta a las próximas elecciones por la ciudad de Ávila a una mujer que hace treinta años fue condenada por asesinato. Hoy Lucas de la Cal da nuevos datos sobre el caso en el suplemento Crónica. Es un caso raro. La gente como Pilar Baeza suele vivir lejos del foco, retiradamente, blindada por un cierto pudor. Matar a alguien aún supone algo en nuestra época anacoluta. Los partidos políticos suelen querer para sus listas personas cuya ejemplaridad no se reduzca a la circunstancia de haber respetado el Código Penal. El ideal de un partido político es buscar personas ejemplares.…  Seguir leyendo »

Uno de los eslóganes más funestos en toda la historia del pensamiento es «el hombre nace libre y por doquier se encuentra encadenado», de Rousseau, que contradice la razón, la historia y la realidad, pues hombres y mujeres no nacemos libres, sino todo los contrario: necesitamos todo tipo de ayuda para sobrevivir no ya los primeros días, sino los primeros años, que algunos alargan hasta pasada la juventud. En cuanto a que nos encontramos encadenados, sólo afecta a los delincuentes, aunque no a todos ellos, por desgracia. Quienes obedecen las normas de convivencia que nos hemos dado no deben temer encontrarse en esa triste situación, al menos en democracia.…  Seguir leyendo »

Castigo para delitos graves

En España sólo existe un condenado a la pena de prisión permanente revisable (PPR). Se llama David Oubel y asesinó a sus dos hijas, de cuatro y nueve años, en julio de 2015. Yo soy la madre de esas dos niñas y en julio de 2017 inicié una campaña de recogida de firmas en Change.org para que no se derogue dicha pena. Porque me afecta muy personalmente me gustaría exponer algunas reflexiones al hilo del debate suscitado sobre la conveniencia de que siga vigente en nuestro Código Penal.

1. Creo que el debate que se celebró el pasado 15 de marzo en el Congreso de los Diputados debería haber sido más sereno y con mayor rigor.…  Seguir leyendo »

Lo permanente

Hace pocas semanas, aprovechando un corto entreacto en la cuestión catalana, se ha debatido la propuesta de derogación de la denominada prisión permanente revisable y ha salido a colación el principio de reinserción de los presos. Vivimos en una sociedad politizada hasta extremos increíbles y todo se debate con tanta pasión como ausencia de profundidad. Son remolinos que difuminan los problemas entre el polvo que levantan e impiden abordarlos con el necesario rigor.

La humanización de las penas privativas de libertad forma parte del código progresista de la Ilustración, como también la orientación de la pena a la reinserción social de los condenados.…  Seguir leyendo »

Para que la bruja mala del cuento no pueda volver

“No ahorcamos a nadie por robar caballos, sino para que no se roben caballos”, precisaba ya en el siglo XVII Lord Halifax. Que nadie pretenda encuadrar el debate sobre la prisión permanente revisable en el ámbito de la venganza. Estamos hablando de la justicia, o sea, del punto de encuentro entre la punición de los delitos, la reparación a las víctimas, la protección de las personas –especialmente las más débiles- y la reinserción de los delincuentes. Si el único fin del Código Penal fuera este último, en vez de cárceles existirían aulas especiales e incluso convenios con la Universidad a Distancia para que los criminales pudieran reinsertarse -o “resocializarse”, como acaba de decir Zapatero- sin necesidad de salir de casa.…  Seguir leyendo »

La prisión permanente revisable, un oxímoron, pues si es permanente no puede ser revisable y si es revisable no es permanente, está a la orden del día, con debate parlamentario sobre si se elimina o amplía. Sucedáneo de lo que era la cadena perpetua, unos creen que viola la Constitución, que incluye la «reinserción» de los reos como uno de los objetivos de las penas. Mientras otros piensan que sus metas principales son el pago de la deuda que el delincuente ha contraído con la sociedad y evitar que vuelva a causar daño, manteniéndole apartado. Con lo que llegamos al núcleo de la cuestión; ¿qué ocurre con los delitos que desbordan en vesania todos los niveles y con aquellos delincuentes que no quieren, o pueden, ser reinsertados?…  Seguir leyendo »

Seguramente muchos lectores se preguntarán por qué cuando se abre el debate sobre el endurecimiento de las penas surge de inmediato una polémica entre dos posiciones que parecen irreductibles: la de los que están a favor de su agravamiento y la de los que se oponen al mismo. Y es que, aunque a primera vista pudiera no parecerlo, existe una estrecha relación entre lo penal y lo político o, dicho de otro modo, entre las leyes penales y la libertad de los individuos.

En efecto, como ya expuso en su día Montesquieu, la precisa tipificación de los delitos, la adecuación de las penas, y la correcta regulación del proceso penal actúan como límites frente al poder y, en consecuencia, como auténticas garantías de la libertad del individuo.…  Seguir leyendo »

Estamos todavía impresionados por la brutalidad con la que un penado de permiso, autor de graves delitos violentos y sexuales, volvió a agredir a una mujer a la que secuestró, violó e intentó asesinar. Estos hechos nos convocan a la compasión, la ayuda a la víctima y a su entorno. También al rechazo del hecho violento, a reprobar intensamente al agresor y a reclamar a las autoridades el fin de estos crímenes. Se han pedido públicamente responsabilidades a la Administración penitenciaria y esta ha pedido disculpas y dado sus explicaciones. Pero el impacto del hecho es tan intenso que no parece suficiente y algunos opinadores han cargado contra estos agresores, los programas de tratamiento, los permisos y otros recursos que se utilizan en el complejo proceso de rehabilitación de los delincuentes violentos.…  Seguir leyendo »

La historia del pensamiento nos muestra que este ha avanzado gracias a personas que han sido capaces de ver más allá de su época, de cuestionar no solo el statu quo establecido sino también el supuesto conocimiento que lo sustentaba. Galileo Galilei, como otros, encarna este tipo de pensador que, inconformista, no cejó en su empeño para demostrar que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol.

Sus investigaciones, sus trabajos y sus observaciones le servían para fundamentar su teoría. Pronto sus ganas de saber y su nueva mirada sobre el mundo recibieron la censura de algunos de sus coetáneos.…  Seguir leyendo »

Pocos fenómenos traen consigo una alteración más aguda de la convivencia que el delincuencial. Frente al delito, especialmente cuando es cometido por menores de edad, la sociedad se siente en ocasiones inerme, impotente e indefensa. En todo caso, a la hora de analizar este tipo de delincuencia, debemos huir de alarmismos. Ha de partirse de una constatación estadística: las cifras de criminalidad asociadas a los menores de edad están estabilizadas, no están aumentando y no son superiores a las de otros países de nuestro entorno. En los menores concurren circunstancias especiales que deben ser tenidas en cuenta a la hora de articular respuestas.…  Seguir leyendo »

An estimated 3,400 foreign fighters for Islamic State have come from Western countries. Above, Islamic State fighters stand next to a burning vehicle in Iraq. (Associated Press)

The director of the U.S. National Counterterrorism Center, Nicholas J. Rasmussen, told the House Homeland Security Committee on Wednesday that the number of men and women joining Islamic State is on the rise. Of the 20,000 foreign fighters, he said, at least 3,400 have come from Western countries, including approximately 150 Americans who have either gone or tried to go to Syria.

Most of those will die fighting someone else’s battle. Some will survive, and possibly become more dangerous. But there also will be those who — broken, disillusioned and traumatized by what they have done or seen — will want to come home.…  Seguir leyendo »

Creo que Isabel Pantoja no debería estar en la cárcel. Y estoy seguro de que algunos lectores estarán arqueando las cejas ante esta opinión. ¿No se trata acaso de una persona condenada a dos años de prisión? ¿No es lo propio de un Estado de Derecho el que las penas se cumplan? Las cosas son un poco más complejas cuando se trata de ejecutar penas privativas de libertad: de meter a la gente en la cárcel. Y lo son porque lo que resulta en realidad complejo es lo que pretendemos con las penas. Perseguimos tanto desalentar a los que puedan estar pensando en cometer un delito como reafirmar en su opción a los buenos ciudadanos que no se plantean dedicar sus energías a fastidiar a los demás.…  Seguir leyendo »

Uno creía, en su inagotable ingenuidad, que el tiempo tras el cese de las acciones violentas de ETA, sería el tiempo del debate pendiente en la sociedad vasca y en el conjunto de la sociedad española en torno a las condiciones en las que es posible la democracia, el debate en torno al problema que los nacionalismos, todos, suponen para la democracia, para dejar atrás definitivamente las secuelas del franquismo y construir un futuro en libertad. Pero me equivoqué: nadie ha tenido interés en abrir ese debate. Algo comprensible en los nacionalistas, de todo color. Algo nada comprensible en los muchos ciudadanos que uno cree que existen en Euskadi, en España.…  Seguir leyendo »

No faltan objeciones de varios tipos que pueden hacerse al último comunicado del colectivo de presos etarras, pero una desde luego está fuera de lugar: la de insinceridad. De modo que no entiendo por qué algunos dicen que no les creerán salvo que pasen de las palabras a los hechos, etc… ¡Pero si hablan con el corazón en la mano! ¡Pero si no ocultan ni lo que pretenden ni lo que son, a diferencia por cierto de la mayoría de quienes les glosan! De lo que llena el pecho habla la boca. No menos de cuatro veces lo dicen con todas sus letras: “Posibilitar nuestra vuelta a casa…”, “nuestro proceso de vuelta a casa…”, “el proceso que culmine con nuestra vuelta a casa…”, “un amplio consenso que posibilite nuestro regreso a casa…”.…  Seguir leyendo »

Es más grave de lo que lo pintan. Los méritos por los que se concedieron espectaculares reducciones de pena a esos presos de ETA que hoy desfilan risueños y pizpiretos por la pasarela de la excarcelación no sólo no fueron méritos en muchos casos sino que incluso fueron delitos. Proponerle a un profesor de la universidad vasca que te apruebe una asignatura mostrándole, en vez de un examen, las credenciales de pertenencia a una banda armada que puede dejarle frito a tiros si se pone remolón no es un mérito que merezca la redención de condena sino un chantaje en toda regla que merece más condena aún.…  Seguir leyendo »

Pese al estruendo descomunal de la crisis económica y a otras noticias de índole cinegética, con rutinaria cadencia aparece en el panorama político-mediático el espinoso tema de la gestión final del terrorismo de ETA. Ya sea por la discusión de la doctrina Parot, por la excarcelacion de algún etarra o por el anunciado plan del Ministerio del Interior de reinserción de terroristas. Y el debate que se suscita en la sociedad con estas noticias es siempre el mismo: ¿debe ser generoso el Estado con una banda terrorista que cesa definitivamente en su violencia y deshoja la margarita de su disolución?

Irene Villa, una de las víctimas, viva pero mutilada de ETA, dice que ya ha perdonado a sus verdugos y que desea que una negociación acabe cuanto antes con la disolución definitiva de esta banda de terroristas.…  Seguir leyendo »

«Las armas te dejan heridas que no cicatrizan nunca». Lo dice Kepa Pikabea, al que se atribuyen más de 20 asesinatos, en el documental Al final del túnel. Pikabea, junto a Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, forma parte de ese pequeño grupo de exetarras de la cárcel de Nanclares de la Oca que se han enfrentado con valentía a las consecuencias morales de su pasado terrorista.

La herida es la señal que deja en el propio asesino la violencia que ejerce sobre los demás. Su gravedad dependerá del alcance del mal causado. Sabemos bien que la violencia terrorista es de amplio espectro, pues no solo hace daño a la persona a la que mata, secuestra , amenaza o tortura, sino también a la sociedad dividiéndola entre los que ríen la muerte de alguien y quienes la lloran.…  Seguir leyendo »

Como si no tuviéramos ya bastantes disputas, los españoles nos hemos enzarzado en otra sobre la cadena perpetua, con el ardor que solemos poner en ellas, tal vez porque toda controversia termina siendo religiosa entre nosotros, no importa si los que intervienen lo sean o no. Ello significa intercambiar dogmas, no argumentos, y la casi imposibilidad de acuerdo.

Para empezar, hay que decir en ésta, que las penas judiciales no tienen una sola función, tienen varias: el castigo del delito -de ahí su nombre de «pena»-, el resarcimiento de la víctima -aunque sea sólo moral-, la defensa de la sociedad, -apartando de ella al infractor por un periodo de tiempo acorde con la falta- y, a ser posible, la rehabilitación del condenado.…  Seguir leyendo »

Las reacciones tras las muertes violentas de la joven Marta del Castillo y la niña Mari Luz constituyen dos ejemplos de utilización sensacionalista por parte de determinados medios de comunicación y también de uso con fines populistas por diversos actores políticos. En el primer caso, como ya ocurrió con ocasión del asesinato de las niñas de Alcàsser, con clara vulneración de las más elementales normas deontológicas del periodismo, entre ellas, el deber de desempeñar sus obligaciones con métodos dignos, que excluyen los procedimientos ilícitos (principio 14 del Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, FAPE). En el segundo, con el aprovechamiento de esta situaciones dolorosas para movilizar a la sociedad en demanda de la incorporación en el Código Penal de la cadena perpetua para determinados delitos y de la pena accesoria de trabajos forzados.…  Seguir leyendo »

El asesinato de Marta Castillo en la ciudad de Sevilla es uno de esos crímenes que saltan cada cierto tiempo a los medios de comunicación y que a todos nos conmocionan. Esa conmoción suele ir acompañada de un sentimiento de espanto y de incredulidad: ¿Cómo es posible que algo así haya sucedido? ¿Cómo puede haber alguien tan desalmado para haber cometido ese crimen? Y cuando el asesino es una persona joven solemos interrogarnos: ¿Qué tipo de educación ha recibido esa persona para haber hecho algo así? ¿Qué hemos hecho mal?

‘Todos somos Marta’, decía una pancarta que portaban sus compañeras de colegio.…  Seguir leyendo »