Reinserción (Continuación)

No faltan objeciones de varios tipos que pueden hacerse al último comunicado del colectivo de presos etarras, pero una desde luego está fuera de lugar: la de insinceridad. De modo que no entiendo por qué algunos dicen que no les creerán salvo que pasen de las palabras a los hechos, etc… ¡Pero si hablan con el corazón en la mano! ¡Pero si no ocultan ni lo que pretenden ni lo que son, a diferencia por cierto de la mayoría de quienes les glosan! De lo que llena el pecho habla la boca. No menos de cuatro veces lo dicen con todas sus letras: “Posibilitar nuestra vuelta a casa…”, “nuestro proceso de vuelta a casa…”, “el proceso que culmine con nuestra vuelta a casa…”, “un amplio consenso que posibilite nuestro regreso a casa…”.…  Seguir leyendo »

Es más grave de lo que lo pintan. Los méritos por los que se concedieron espectaculares reducciones de pena a esos presos de ETA que hoy desfilan risueños y pizpiretos por la pasarela de la excarcelación no sólo no fueron méritos en muchos casos sino que incluso fueron delitos. Proponerle a un profesor de la universidad vasca que te apruebe una asignatura mostrándole, en vez de un examen, las credenciales de pertenencia a una banda armada que puede dejarle frito a tiros si se pone remolón no es un mérito que merezca la redención de condena sino un chantaje en toda regla que merece más condena aún.…  Seguir leyendo »

Pese al estruendo descomunal de la crisis económica y a otras noticias de índole cinegética, con rutinaria cadencia aparece en el panorama político-mediático el espinoso tema de la gestión final del terrorismo de ETA. Ya sea por la discusión de la doctrina Parot, por la excarcelacion de algún etarra o por el anunciado plan del Ministerio del Interior de reinserción de terroristas. Y el debate que se suscita en la sociedad con estas noticias es siempre el mismo: ¿debe ser generoso el Estado con una banda terrorista que cesa definitivamente en su violencia y deshoja la margarita de su disolución?

Irene Villa, una de las víctimas, viva pero mutilada de ETA, dice que ya ha perdonado a sus verdugos y que desea que una negociación acabe cuanto antes con la disolución definitiva de esta banda de terroristas.…  Seguir leyendo »

«Las armas te dejan heridas que no cicatrizan nunca». Lo dice Kepa Pikabea, al que se atribuyen más de 20 asesinatos, en el documental Al final del túnel. Pikabea, junto a Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, forma parte de ese pequeño grupo de exetarras de la cárcel de Nanclares de la Oca que se han enfrentado con valentía a las consecuencias morales de su pasado terrorista.

La herida es la señal que deja en el propio asesino la violencia que ejerce sobre los demás. Su gravedad dependerá del alcance del mal causado. Sabemos bien que la violencia terrorista es de amplio espectro, pues no solo hace daño a la persona a la que mata, secuestra , amenaza o tortura, sino también a la sociedad dividiéndola entre los que ríen la muerte de alguien y quienes la lloran.…  Seguir leyendo »

Como si no tuviéramos ya bastantes disputas, los españoles nos hemos enzarzado en otra sobre la cadena perpetua, con el ardor que solemos poner en ellas, tal vez porque toda controversia termina siendo religiosa entre nosotros, no importa si los que intervienen lo sean o no. Ello significa intercambiar dogmas, no argumentos, y la casi imposibilidad de acuerdo.

Para empezar, hay que decir en ésta, que las penas judiciales no tienen una sola función, tienen varias: el castigo del delito -de ahí su nombre de «pena»-, el resarcimiento de la víctima -aunque sea sólo moral-, la defensa de la sociedad, -apartando de ella al infractor por un periodo de tiempo acorde con la falta- y, a ser posible, la rehabilitación del condenado.…  Seguir leyendo »

Las reacciones tras las muertes violentas de la joven Marta del Castillo y la niña Mari Luz constituyen dos ejemplos de utilización sensacionalista por parte de determinados medios de comunicación y también de uso con fines populistas por diversos actores políticos. En el primer caso, como ya ocurrió con ocasión del asesinato de las niñas de Alcàsser, con clara vulneración de las más elementales normas deontológicas del periodismo, entre ellas, el deber de desempeñar sus obligaciones con métodos dignos, que excluyen los procedimientos ilícitos (principio 14 del Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, FAPE). En el segundo, con el aprovechamiento de esta situaciones dolorosas para movilizar a la sociedad en demanda de la incorporación en el Código Penal de la cadena perpetua para determinados delitos y de la pena accesoria de trabajos forzados.…  Seguir leyendo »

El asesinato de Marta Castillo en la ciudad de Sevilla es uno de esos crímenes que saltan cada cierto tiempo a los medios de comunicación y que a todos nos conmocionan. Esa conmoción suele ir acompañada de un sentimiento de espanto y de incredulidad: ¿Cómo es posible que algo así haya sucedido? ¿Cómo puede haber alguien tan desalmado para haber cometido ese crimen? Y cuando el asesino es una persona joven solemos interrogarnos: ¿Qué tipo de educación ha recibido esa persona para haber hecho algo así? ¿Qué hemos hecho mal?

'Todos somos Marta', decía una pancarta que portaban sus compañeras de colegio.…  Seguir leyendo »

Los delitos son siempre odiosos. Algunos, nos hieren particularmente a todos: los que tienen que ver con las agresiones a menores, los que se producen con ensañamiento hacia las victimas, los de la sinrazón del terrorismo...

La ley castiga a quien se desvía, le lleva a prisión durante un tiempo, pero no condiciona el final de cumplimiento de la condena a que el asesino se arrepienta, a que el drogadicto se cure, a que el machista aborrezca de esa mentalidad, a que quien hizo daño a otro lo repare... El cumplimiento íntegro de la pena es una realidad desde la reforma del Código penal del 95, aunque quienes cumplen por el Código anterior sigan bajo la norma anterior.…  Seguir leyendo »

By Camilla Cavendish (THE TIMES, 23/03/06):

The revolving door spins. Another batch of angry maladjusted young men is spat out from prison into “supervision in the community”. But a string of hostels is not a community. The scribbled phone number of a probation officer is not supervision, as we now know.

The door spins again and takes them away. Too late. Michael Johnson and his three chums on probation tortured two girls, stabbing Mary-Ann Leneghan forty times. Damien Hanson and Elliot White, one on parole after attempted murder, one on a drug treatment and testing order after breaching his community rehabilitation order, murdered the Chelsea banker, John Monckton.…  Seguir leyendo »

Por Tomás S. Vives Antón, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia (EL PAÍS, 11/03/06):

Tras la noche del 20 de febrero de 2006, en la que los medios de comunicación dieron noticia de la sentencia del Tribunal Supremo 197/2006, una parte muy importante de espectro social y político se hallaba ampliamente satisfecha. Gracias a lo que fue calificado como una "interpretación novedosa" llevada a cabo por el Tribunal Supremo, los condenados por múltiples actos terroristas no iban a ser puestos en libertad en la fecha correspondiente según los criterios establecidos para la aplicación del Código Penal de 1973 (conforme al cual fueron condenados) para tales supuestos, sino mucho más tarde, es decir, no en este año, sino dentro de otros diez.…  Seguir leyendo »

Por Vicenç Fisas. Director de la Escola de Cultura de Pau de la Universitat Autònoma de Barcelona (EL PERIÓDICO, 07/03/06):

La ignorancia y la mala memoria suelen estar detrás de algunos comportamientos políticos que dificultan enormemente avanzar hacia la finalización de expresiones violentas o de conflictos armados. Mientras aquí nos matamos verbalmente sobre cómo debería ser el final de ETA, en otros 20 países del mundo ya están funcionando en estos momentos programas para la reinserción de personas que hasta hace muy poco eran señores de la guerra, guerrilleros, milicianos, paramilitares, bandoleros mafiosos, militares en rebeldía y cosas de ese tipo.…  Seguir leyendo »

Por José Antonio Martín Pallín. Magistrado del Tribunal Supremo (EL PERIÓDICO, 02/03/06):

Muchas veces para entender la realidad que nos rodea es conveniente volver la vista atrás y no olvidarse de los clásicos. Casi todo estuvo en sus mentes y permanece en sus obras. El progreso humano debe agradecimiento imperecedero a Cesare Bonesana, marqués de Beccaria. En su obra De los delitos y de las penas expone de forma clara que el fin de la pena no es otro que corregir al criminal y reconducirlo al buen camino garantizando, al mismo tiempo, la seguridad de la sociedad. Afirmar esto en 1763, cuando tenía sólo 25 años, fue considerado blasfemo y contrario a las doctrinas de la Iglesia, que incluyó este manual, demoledor con las prácticas de la inquisición, en el famoso Índice de libros prohibidos.…  Seguir leyendo »

Por Álex Masllorens, periodista y diputado en el Parlament de Catalunya, PSC-CpC (EL PERIÓDICO, 10/02/06):

Se habla mucho de seguridad ciudadana y a menudo se olvida que la percepción de seguridad o inseguridad es resultado en gran parte de un conjunto de políticas sociales y no sólo policiales. Desde una perspectiva progresista, la seguridad está íntimamente relacionada con la igualdad de oportunidades y con la justicia social. Del mismo modo, cuando hacemos referencia a la política penitenciaria tampoco hay que pensar únicamente en las prisiones. Por fortuna, nuestra Constitución y la ley general penitenciaria ponen el acento en que las penas privativas de libertad y en general toda la política penitenciaria deben estar orientadas hacia la reeducación y la reinserción social.…  Seguir leyendo »

Miguel Ángel Liso, Director editorial del Grupo Zeta (EL PERIODICO, 12/01/05).

La gran penalista española del siglo XIX, Concepción Arenal , nos invitaba, en expresión que tuvo luego singular fortuna, a "odiar el delito y compadecer al delincuente". Ese espíritu reformador, en el que la compasión y la caridad hacia el criminal ocupan un lugar central, ha impregnado en buena medida el espíritu de las leyes penales que se han ido aprobando a lo largo de la transición democrática en España.

La renuncia expresa de la sociedad española a mantener la pena de muerte en su legislación penal --hasta el punto de incorporar la supresión en el propio texto constitucional-- está en esa misma onda de progreso que intenta conjugar la corrección del delito con el trato humano hacia el que delinque.…  Seguir leyendo »