Revolución Cultural

En el principio fue la Revolución francesa. Hubo antes la revolución inglesa, Cromwell y -en 1649- otra decapitación regia, pero esto no importa. Lo quiera o no, la palabra revolución evoca la mañana parisina del 14 de julio de 1789, cuando el arrabal de Saint Antoine tomó la Bastilla decidido a cambiar completamente la faz de la tierra. Sólo a partir de la Revolución francesa la palabra revolución significa “transformación radical”, “cambio total del mundo”, “novedad absoluta”. Pero la palabra revolución tiene otro significado que le es más originario. El término revolutio aparece, en la antigüedad cristiana, como sustantivación del verbo revolvere, con el sentido de “volver a girar” para movimientos de rotación circular.…  Seguir leyendo »

Wang Jiyu (1951) fue Guardia Rojo (aquí, en España hubo una agrupación política bajo el nombre de la Joven Guardia Roja, de inspiración maoísta) y vivió, con fervor, la denominada Gran Revolución Cultural Proletaria (1966-1976). La cara oscura de un infierno en la Tierra era, como ha reconocido cincuenta años después Wang, «un sistema que nos hizo a todos cómplices». El momento esencial se produce cuando son los hijos los que denuncian a sus padres con las más diversas y peregrinas acusaciones. Solía advertir Ortega que toda realidad que se ignora prepara su venganza. Una venganza que se desvela en el tiempo de manera implacable, anónima, invisible.…  Seguir leyendo »

«La revolución cultural acabó como había comenzado, con un golpe de Estado contra una banda de cuatro. Pero eran golpes distintos: en 1966, un golpe político; en 1976, uno militar». Así resumen los sinólogos Roderick MacFarquhar y Michael Schoenhals en su libro La revolución cultural china (Crítica, 2009) la década ominosa que convulsionó a China, causó cientos de miles de muertos, decenas de millones de represaliados y colocó el país al borde de una guerra civil. Hoy, 50 años después, sigue siendo una mancha indeleble de la que ni el Gobierno ni quienes la sufrieron quieren hablar. De aquellos excesos ideológicos se deriva el ansia actual por acumular riquezas.…  Seguir leyendo »

Pasaron cincuenta años. Y es como si todo hubiera sucedido en otro mundo. En el tiempo sin tiempo de los mitos. En su subgénero más tenebroso. Era el tiempo en el cual escuadrones de jóvenes implacables imponían la autoridad de Mao en la inabarcable China. Cantaban juveniles himnos: «Oriente es rojo. Mao ama al pueblo…». Y el poder estaba siempre «en la punta del fusil».

1966. Universidad de Pekín. 25 de mayo. Aquel dazibao en poco se diferenciaba de los muchos cartelones políticos que cubrían las paredes. Pero Mao se ha fijado en él para tocarlo y trocarlo en mito. Una joven profesora, protegida de la esposa del Gran Timonel, fue su redactora.…  Seguir leyendo »

« Le passé maoïste, y compris celui de la Révolution culturelle, ne pourrait-il pas enfin se transformer en Histoire, en une histoire authentique, raisonnée, permettant aux plaies de commencer à se refermer et aux faits d’être transmis aux jeunes générations ? » A cette question que je posais en 2006, j’étais contraint de donner une réponse négative. Dix ans plus tard, alors qu’un demi-siècle nous sépare désormais du lancement de la Révolution culturelle, et que la Chine a beaucoup changé en apparence, force est de constater que cette perspective s’est encore un peu plus éloignée. La Révolution culturelle est toujours très peu connue, voire inconnue dans la jeunesse.…  Seguir leyendo »

Hace cincuenta años este mes, Mao Zedong lanzó la Revolución Cultural en China: una década de caos, persecución y violencia, motivados por la ideología y el interés de aumentar el poder personal de Mao. En vez de reflexionar sobre el legado destructivo de ese episodio, el gobierno chino limitó su discusión, y los ciudadanos chinos (solo interesados en la prosperidad económica obtenida tras tres décadas de reformas promercado) dieron su consentimiento. Pero en momentos en que el presidente Xi Jinping se lanzó a una campaña de purgas impiadosas y culto a su personalidad, enterrar el pasado supone un costo.

En agosto de 1966, Mao publicó en forma de dazibao (afiche en grandes caracteres chinos) un documento titulado Bombardead el cuartel general, para promover la purga del principal “infiltrado capitalista” dentro del Partido Comunista de China: el entonces presidente Liu Shaoqi.…  Seguir leyendo »

Provincial Party Secretary Wang Yilun, one of Heilongjiang's most powerful leaders, is criticized by Red Guards from the University of Industry and forced to bear a placard around his neck with the accusation "counterrevolutionary revisionist element," Harbin, northern China, August 23,1966

By now, it has been nearly forty years since the Cultural Revolution officially ended, yet in China, considering the magnitude and significance of the event, it has remained a poorly examined, under-documented subject. Official archives are off-limits. Serious books on the period, whether comprehensive histories, in-depth analyses, or detailed personal memoirs, are remarkably few. Ji Xianlin’s The Cowshed: Memories of the Chinese Cultural Revolution, which has just been released in English for the first time, is something of an anomaly.

At the center of the book is the cowshed, the popular term for makeshift detention centers that had sprung up in many Chinese cities at the time.…  Seguir leyendo »