Sector Tecnológico

¿Los gigantes tecnológicos -Amazon, Apple, Facebook, Google y Microsoft- se han vuelto demasiado grandes, ricos y poderosos como para que los reguladores y los políticos alguna vez puedan enfrentarlos? La comunidad de inversores internacionales parece pensar eso, por lo menos si las valuaciones tecnológicas hoy por las nubes sirven como dato. Pero si bien éstas podrían ser buenas noticias para los oligarcas de la tecnología, todavía no está claro si es algo bueno para la economía.

Para ser justo, en las últimas décadas el sector tecnológico ha sido motivo de orgullo y regocijo económicos en Estados Unidos, una fuente de innovación aparentemente infinita.…  Seguir leyendo »

The C919 aircraft, China's first modern passenger jet, is a flagship project of President Xi Jinping's ambition to build the country's domestic manufacturing capabilities. Photo: Getty Images.

Among the many issues at play in the ongoing economic and trade tensions between the US and China are questions of technological capability and innovation.

Two of the main complaints in the US Section 301 report were that American companies have been forced to transfer technology to China and been the subject of cyber espionage. The presentation of the issues in this report has been disputed, but behind it lies concern in the US that Chinese innovative and technological capability is catching up with that in the US, thanks partly to the support of state policies set out in the Made in China 2025 initiative.…  Seguir leyendo »

Las predicciones eran erróneas: la economía global no colapsó después de la crisis financiera de 2008. Mantenidos a flote por los rescates financiados por los contribuyentes, los bancos se recuperaron y la actividad en la mayoría de las instituciones se estabilizó. Pero si existe una víctima que persiste de esa era es la erosión de la confianza pública en el sector financiero. Diez años después de que comenzó la crisis, la gente de pueblo todavía tiene poca fe en Wall Street.

Una crisis similar de confianza invade hoy a la industria de la tecnología. En tanto ejecutivos de Facebook y Cambridge Analytica justifican el uso y abuso de los datos personales que hacen sus empresas, la confianza en las firmas tecnológicas se está acercando a un momento crítico.…  Seguir leyendo »

La tecnología y las megaempresas tecnológicas generan cada vez más controversia. Crece la inquietud por el acceso de terceros a datos de usuarios de Facebook y su manipulación; ya antes de eso, había un encendido debate sobre la legitimidad de que los gobiernos puedan desbloquear dispositivos pertenecientes a sospechosos de terrorismo u otros delitos. Más en general, los cambios al empleo derivados de la tecnología son fuente de preocupación constante.

Por todo esto, la política tecnológica está en el centro de la escena, como predije hace exactamente un año. El presidente y director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, admitió en su reciente testimonio ante el Congreso de los Estados Unidos que se necesita alguna regulación de la industria, y que este momento es una ocasión para introducir nuevas políticas para el sector.…  Seguir leyendo »

A lo largo de las últimas semanas, los medios de comunicación de todo el mundo se han visto saturados con artículos sobre cómo la tecnología está destruyendo la política. En autocracias como China, el temor es a estados tipo Gran Hermano con enormes poderes, como el que describe George Orwell en 1984. En democracias como los Estados Unidos, la preocupación es que las empresas tecnológicas sigan exacerbando la polarización política y social al facilitar la propagación de la desinformación y crear “burbujas filtros” ideológicas, dando origen a algo similar a Un mundo feliz de Aldous Huxley.

De hecho, al causar una convergencia entre democracia y dictadura, las nuevas tecnologías vuelven imposibles a estas dos visiones distópicas, pero eso no significa que no haya nada que temer.…  Seguir leyendo »

Los impresionantes resultados trimestrales de las mayores compañías de tecnología demuestran que no están ni cerca de saturar sus mercados de consumo, de agotar sus ciclos de innovación o de alcanzar la maduración del crecimiento. Si uno ahonda un poco más verá que esos informes también ilustran la creciente y sustancial importancia sistémica del sector. Sin embargo, para el sector tecnológico, este desarrollo tiene un lado negativo evidente.

De la mano de una mayor importancia sistémica suele venir un mayor escrutinio. Y, por cierto, los gigantes tecnológicos prósperos e innovadores de hoy actualmente enfrentan la perspectiva de esfuerzos redoblados por regular y gravar sus actividades.…  Seguir leyendo »