Sefarad

Sefardíes Lo sentimos, os hemos vuelto a fallar

No hay un caso en la historia de los pueblos expulsados en que los desterrados hayan mantenido su cultura y lengua de origen durante tanto tiempo y en lugares tan distintos y alejados entre sí como el de los judíos sefardíes que vivieron en la Península Ibérica. Está contrastado que los hijos de Sefarad han conservado un caudal de nostalgia inmune al devenir de las lenguas y de las generaciones.

Cuando a mediados de 2015 escribí el artículo Españoles fuimos, Españoles somos y Españoles seremos, frase realizada en 1916 por Isaac Alcheh Saporta, director de la Cámara de Salónica, reflejé que con la Ley 12/2015, de 24 de junio, de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España, se estaba dando la respuesta histórica y legislativa de forma definitiva a un asunto espinoso para España desde hace más de cinco siglos.…  Seguir leyendo »

Ríos de tinta, opiniones y conjeturas de todo tipo hemos observado desde aquel 22 de noviembre de 2012 cuando los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y de Exteriores, José Manuel García-Margallo, presentaron en el Centro Sefarad-Israel la iniciativa de desarrollar una ley que otorgase la nacionalidad española a los descendientes de los sefardíes. Tres años después es una realidad gracias al empeño del Gobierno y al buen hacer de los legisladores españoles. Tres años después, se cierra un capítulo de la historia de España y se abre otro de concordia y reconciliación con el mundo judío.

España –Sefarad– y las comunidades que se resisten a olvidarla forman la patria rala y prodigiosa que llamamos Sefarad.…  Seguir leyendo »

En estos días se reúne la III Cumbre Erensya que permite el encuentro, cada dos años, de la diáspora sefardí. Impulsadas por el Centro Sefarad-Israel, su propósito es estrechar los vínculos entre España y las comunidades sefardíes establecidas por todo el planeta. Es la primera vez que la reunión se celebra en nuestro país y no es casualidad que lo haga coincidiendo con la aprobación de un proyecto de ley de envergadura histórica, el que permitirá reconocer la nacionalidad a los sefardíes que han mantenido a través de los siglos y de la distancia una especial vinculación con España.

Desde la expulsión de los españoles que profesaban la fe judía en 1492 de los reinos de Castilla y de Aragón, y en 1498 del reino de Navarra, los judíos de origen español han llevado a España en el corazón, con verdadero cariño, con una inmensa nostalgia y sin ningún rencor.…  Seguir leyendo »

Los descendientes de aquellos judíos expulsados en 1492 pueden ser ciudadanos españoles. Es, a los ojos del Gobierno que acaba de tomar la medida, la reparación de una “deuda histórica”. Incluso para los parámetros de la época, la decisión de los Reyes Católicos, fue una injusticia. Se les desterró violentamente porque sus autores pensaban que la pluralidad cultural era una amenaza. Que hoy los responsables políticos del país que nació de aquella decisión reconozcan la injusticia cometida es un gesto digno de encomio, a condición de que se tenga bien presente el alcance de la deuda contraída.

Un gesto encomiable, evidentemente, porque rompe con el sacrosanto principio de que “la historia es el tribunal de la razón”, es decir, que lo que vale, lo que cuenta, es lo que consigue imponerse.…  Seguir leyendo »

El pasado 7 de febrero, el Consejo de Ministros acordó la tramitación parlamentaria de un anteproyecto de ley que reforma el artículo 23 del Código Civil para conceder la nacionalidad española a quienes acrediten ser descendientes de los judeo españoles expulsados en 1492 y una especial vinculación con nuestro país, aun cuando no tengan residencia legal en España, cualquiera que sea su ideología, religión o creencias, todo ello sin necesidad de renunciar a su nacionalidad anterior.

522 años después, España podría sellar la definitiva reconciliación con nuestros hermanos sefardíes, españoles sin patria cuyos antepasados fueron injustamente perseguidos y desterrados. España no solo está obligada a reparar uno de los errores históricos más importantes, sino que debe reabrir sus puertas y animar a los sefardíes a que vuelvan para que ayuden a reconstruir un país en crisis.…  Seguir leyendo »

Por Yusuf Fernández, portavoz de la Junta Islámica y director de webislam.com, y Yonaida Selam, presidenta de la Asociación Intercultura de Melilla (EL PAÍS, 05/05/07):

La llegada de la democracia a España, a finales de los setenta, supuso no sólo un profundo cambio político, sino también una oportunidad para realizar una reinterpretación y desmiti-ficación de los acontecimientos históricos que habían sido considerados como incuestionables durante siglos. Este proceso ha tenido, sin embargo, una triste excepción, la de los descendientes de los moriscos, que nunca han recibido la reparación moral que les corresponde.

Los moriscos, los musulmanes que quedaron en la Península Ibérica tras la caída de Granada, eran, al igual que los judíos sefardíes que fueron expulsados en 1492, miembros de la comunidad nacional diversa que entonces se conocía ya con el nombre de España.…  Seguir leyendo »

Por Esther Bendahan, escritora (EL PAÍS, 08/02/07):

“Me echaron de palacio / no me importó / me desterraron de mi tierra / caminé por la tierra / me deportaron de mi lengua / ella me acompañó”: Juan Gelman, en Com-posiciones, dialoga con poetas “habitantes de la misma condición”. Y es para continuar esa escucha con el pasado, para habitar el futuro y fomentar el conocimiento de la realidad sefardí hasta ahora distorsionada que se inaugura hoy en Madrid, sin sede aún, la Casa Sefarad-Israel. Es una buena idea, que esperemos acabe con el Reino de Sefardistán, un país-ficción de lo sefardí anecdótico.…  Seguir leyendo »