Semana Santa

Los cristianos celebramos esta semana, en su octava, la Resurrección. Es el más grande acontecimiento de la Historia para los creyentes en Cristo, pilar de nuestra fe. Los cuatro evangelistas narran los hechos acaecidos ese «primer día de la semana». Sería mucha la emoción con que se relatarían en la predicación oral de los apóstoles. Así, cada evangelista refiere pequeños detalles diversos. Lo único sobre lo que no existe controversia –a pesar de la resistencia inicial a creer por parte de todos los que después serán testigos– es la propia Resurrección. Entiendo que merece la pena, intentar poner orden y combinar las narraciones, desde la presencia de María Magdalena, su protagonista esencial.…  Seguir leyendo »

La Semana Santa es el punto culminante de las celebraciones cristianas. La Iglesia, desde el Miércoles de Ceniza, a lo largo de la Cuaresma, ha venido preparándose para el Triduo Pascual en el que cada año conmemora los misterios centrales de la fe. Misterios cuya contemplación excede tanto la pura racionalidad que quienes han gozado de talento artístico han creado obras cimeras de cultura humana. Todas las bellas artes –escultura, pintura, música, literatura– han competido en dar el do de pecho para plasmar, en lucha con lo inefable, lo que se celebra en estos días: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.…  Seguir leyendo »

Semana Santa de Sevilla

Como en cada primavera, los sevillanos se preparan para vivir la Semana Santa: su fiesta máxima, la que más les conmueve y mejor les define. En realidad, llevan todo el año preparándose. En algún bar he visto yo el calendario a la inversa, con las fechas que faltan para el Domingo de Ramos.

Este año, todos podemos deleitarnos con un libro reciente: «La Semana Santa de Antonio Burgos». Con temblor lírico, nos lleva de la mano por los momentos, los personajes, las cofradías… Todo ello, becquerianamente embellecido por el recuerdo, impregnado por el agridulce sabor de la nostalgia.

Después de este bellísimo libro, ¿se puede añadir algo más?…  Seguir leyendo »

Aún resuenan en nuestros oídos los tambores que en el silencio de las noches últimas han acompañado las procesiones, junto a imágenes sagradas y al lado de cofrades silenciosos, de espectadores curiosos, de ilustrados perplejos que se preguntan cómo, a estas alturas de los tiempos, aún estamos promoviendo acciones que parecerían más propias de otros siglos que del nuestro. Todavía suenan los asertos categóricos de los años 60-80 según los cuales el proceso de modernización, industrialización y urbanización acabarían con la religión en Europa; que solo era cuestión de ir dejando afirmarse tales procesos. La secularización se consideraba inmediata, inevitable y saludable; la religión, remanente solo en el inculto mundo rural.…  Seguir leyendo »

La primavera está en el campo y en la calle. La veo en los cerezos cuando voy al huerto y en las terrazas frecuentadas cuando bajo a la calle. Ignoro si vendrá para mí el año que viene. Sin ir más lejos Carme Chacón, que buena falta nos hace en esta España de nuestros pecados, nos acaba de dejar. De ella se hablaba también –y por cierto muy bien– en un periódico en el que he leído en letras grandes –tomando la misma cerveza– otra mezquina noticia: «El sector turístico aragonés piensa que esta será la mejor Semana Santa de los últimos años».…  Seguir leyendo »

En días tan señalados para las iglesias cristianas como los de la llamada Semana Santa y coincidiendo con el Quinto Centenario de la Reforma Protestante me viene a la memoria la expresión “teología de la cruz” que el joven teólogo Martin Lutero utilizó en 1518 durante la disputa de Heidelberg. Lo hizo en polémica con la “teología de la gloria” del cristianismo eclesiástico medieval, representada en la figura triunfante del Pantocrator de las iglesia románicas. Llevaba razón. La cruz de Cristo, como Jürgen Moltmann ha demostrado en su libro El Dios crucificado, constituye la base y la crítica de toda teología cristiana.…  Seguir leyendo »

Pascua es una fiesta movible que se celebra siempre en un mismo día de la semana, pero no del mes. Esta fluctuación de fechas se debe a que la Pascua cristiana (en que se rememora y conmemora la Crucifixión y la Resurrección de Cristo) viene impuesta por la luna llena. Y es que, de acuerdo con las Escrituras, la muerte de Jesús se produjo en la Pascua hebrea, que se celebraba en la luna llena del mes de Nisán, equivalente a nuestro abril. Por este motivo, en el año 325, el Concilio de Nicea determinó una regla general para la elección de la fecha de su celebración, que tendría lugar: el domingo siguiente al decimocuarto día de la luna en los que tiene el equinoccio vernal en 21 de marzo, o inmediatamente después.…  Seguir leyendo »

Eleven years ago, I stayed with a Jewish family in Zimbabwe for Passover. There was no supermarket with kosher holiday foods nearby, so nearly every dish was made from scratch, from the chopped herring down to the stuffed grape leaves. My hosts had roots in both Lithuania and the Greek island of Rhodes, and each dish was rooted in the family’s distinct story; a few even featured the avocados growing in the backyard.

I spent the next Passover back in the United States. For the seders, I enjoyed some of my family classics, like potato kugel, brisket and matzo ball soup.…  Seguir leyendo »

La recién terminada Semana Santa siempre me provoca una sensación extraña. Algo que ver con una reflexión anual sobre la tradición y la sangre. Un vestigio de otra época, la Contrarreforma, que aún perdura. Frente al pietismo luterano y protestante, la exhibición pública, agobiante, de un catolicismo que no puedes esquivar. Es verdad que la inmensa mayoría de la población escapa y vacaciona, pero hay miles de individuos (e individuas) –(¿que se habrá hecho de aquella filóloga del zapaterismo, Bibiana Aído? ¿En qué puerta giratoria se habrá colado?)– a los que no me atrevería a llamarlos ciudadanos, expresión nacida de la Revolución Francesa, algo contraindicado en estos asuntos de la devoción y el ritual.…  Seguir leyendo »

Durante siglos y hasta bien entrado el XX, en la inmensa mayoría de los países occidentales el calendario estuvo ligado a las conmemoraciones religiosas y la vida de las gentes pautada por los ritos de su celebración.

En nuestro país, durante la larga posguerra, en aquella sinfonía en gris menor inacabable, cuando, ya saben, media España ocupaba España entera, la Semana Santa era un reguero de procesiones sin cuento que la única televisión, la estatal, ofrecía sin tregua posible. Un desfile geográfico de pasos, desde el centro de la península Ibérica hasta el sur, algunos como los Juan de Juni, los de Gregorio Fernández de Valladolid o los Salcillos de Murcia, magníficos, aunque los preferidos del público fueran los Nazarenos y Vírgenes andaluces, el Cristo del Gran Poder, de Juan de Mesa y la Macarena de la hermandad de la Esperanza, recubierta de joyas y luces tintineantes.…  Seguir leyendo »

El individuo es una concreción espacio temporal de la naturaleza con conciencia. El hombre se debate y está zarandeado por su yo y la sociedad; su pensamiento, su religiosidad y su sentido de la libertad están condicionados y, en gran medida, determinados por cómo se vive en su país en su tiempo. A unos les tocan unos tiempos y unos espacios más dolorosos y sangrantes que a otros. Hay personas que flotan en la sordidez del ambiente y otras que se enfrentan a él; unas que viven en su microcosmos dentro de una campana; otras que viven desgarradas por los problemas del mundo universo.…  Seguir leyendo »

En medio de lo alto de la ola alta de laicismo, de acoso a la libertad religiosa, nos adentramos, con el Domingo de Ramos, en la Semana por excelencia santa, en la que celebraremos con toda la Iglesia el misterio de la Pascua del Señor. Nuestra mirada se dirige a Jesucristo de hito en hito para contemplar su rostro y acercarnos así al aspecto más paradójico de su misterio, como se ve en la hora extrema, la hora de la Cruz. «Misterio en el misterio, ante el cual el ser humano ha de postrarse en adoración…; en el Viernes y en el Sábado Santo, la Iglesia permanece en la contemplación del rostro ensangrentado de Jesucristo, en el cual se esconde la vida de Dios y se ofrece la salvación al mundo.…  Seguir leyendo »

Todo sucede de la manera más inesperada y maravillosa cuando estás en la clave adecuada. De pronto, en tu diario, encuentras una frase luminosa, dos, tres, una página: te ha nacido el germen de un libro, una visión que sólo pide ser transcrita, una obra de arte que te pide permiso para existir y un fuego que quiere que tú lo atices para calentar y alumbrar a la humanidad, que para eso se escriben los libros.

O de pronto aparece en tu horizonte una persona de la que en un segundo te enamoras locamente, alguien a quien darías la vida entera aun sin conocerla.…  Seguir leyendo »

Las campanas de la Giralda nos han despertado, esta mañana, tocando a gloria: giran y giran, asustan a los pájaros, sacan de la cama a los dormilones… Joaquín Romero Murube, que tuvo siempre a «Sevilla en los labios» (es el título de uno de sus libros) resumía, en esos sonidos, el gozo de este Domingo: «Es el cuerpo de Dios lleno de alas, flores y luces. ¡Campanas, campanas, campanas!».

La resurrección de Jesucristo es uno de los mayores misterios de la fe cristiana. Lo cuentan los evangelistas con sencilla poesía: tres mujeres, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, han comprado perfumes para embalsamar a Jesús y acuden a su sepulcro.…  Seguir leyendo »

El otro día un colega y amigo comió en un restaurante una vieira que acarreaba muchos kilómetros de peregrinación. En la clínica, suerte tuvo de que el doctor Antoni Mas hiciese con él el papel salvador de Arrieta en aquel autorretrato de Goya agónico. El caso es que mi amigo almorzaba con un editor que le quería convencer de que escribiese un libro. Quizás la culpa no fuera de la vieira, pensé, sino de que no se veía capaz de satisfacer la demanda del otro comensal. “Hombre, no creo que te alegrase el café con un chorrito de polonio –le dije en broma–; al fin y al cabo, la literatura catalana no dispone de tanto material radiactivo…”.…  Seguir leyendo »

El Hombre se equivoca sobre él mismo y sobre Dios cuando interpreta su contingencia como no perteneciente a su condición humana, cuando la considera como un accidente. Las costumbres de Jesús son comunes con sus coterráneos contemporáneos. Jesús no es simplemente un hombre, es este hombre: un judío de Galilea con todo el peso y la densidad del terruño, con todas las características que dictan la carne y la sangre. Su manera de ser en el mundo se lo debe al momento histórico y a la situación social que le tocó vivir. Conoció el sufrimiento, el fracaso y la traición. Para sus contemporáneos fue un profeta como otros tantos anteriores contemporáneos o posteriores.…  Seguir leyendo »

Las siete últimas palabras

Siete de abril de 1786, Viernes Santo. En los muros, ventanas y columnas de la catedral vieja de Cádiz, la iglesia de la Santa Cruz, penden negras cortinas prolongando el tiempo de perdón de la Cuaresma. Solo una lámpara rompe la oscuridad cuando, a mediodía, se cierran las puertas. Comienza entonces a sonar una orquesta: no menos de cuatro violines primeros, cuatro violines segundos, dos violas, dos violoncellos, dos contrabajos, dos flautas, dos oboes, dos fagots, dos trompas, dos trompetas y timbales, atacando un acorde de re menor que enlaza con otro de séptima disminuida sobre la sensible seguido de un silencio que suspende la resolución de la disonancia y presenta el misterio.…  Seguir leyendo »

Cuando llega el sábado de la Semana Santa no alcanzamos a saber si estamos en el día que acabó la pasión o la jornada en la que empieza la gloria. No hay radiografía más perfecta de la sociedad española del presente que la Semana Santa. Los medios de comunicación cometemos un error, el enésimo, al no cerrar nuestras Semanas Santas con números extraordinarios sobre lo ocurrido durante siete días.

¿Somos laicos o religiosos? Aviesa pregunta que exige una respuesta a su altura. Ni lo uno ni lo otro. Un poco de todo. Cuestión que exige grandes dosis de humor. La Semana Santa española, desde Cádiz a Girona, hay que tomársela con gracia y señorío y un cierto distanciamiento.…  Seguir leyendo »

Pope Francis holds the book of Gospels as he presides over Chrism Mass in St. Peter's Basilica, at the Vatican, Thursday, April 2, 2015. Holy Thursday, which this year falls on the 10th anniversary of the death of St. John Paul II, marks the start of a busy four days for the 78-year-old Francis: On Friday, he performs the Via Crucis procession at Rome's Colosseum. Saturday, he presides over the solemn Easter Vigil, and a few hours later celebrates Easter Sunday Mass. (AP Photo/Gregorio Borgia)

While Easter TV movies and films always seem to focus on the blood-drenched agony of Christ’s lashing, torture and horrific crucifixion, the real story of Easter is the rest of the story — the part we don’t see. It’s reunion with God. The whole purpose of God coming down to earth in his man-suit was to reconcile us fallen humans with God the perfect Father so we can spend eternity with him in a heavenly reunion.

It seems passing strange that the God who created the heavens and the earth is so crazy about us that he arranged things at great personal expense so we could have an intimate relationship with him, forever.…  Seguir leyendo »

A Javier Muguerza

Cuenta el sociólogo vienés Peter L. Berger que en l945, poco después de que las tropas rusas entrasen en Viena, ofrecía la orquesta filarmónica de aquella ciudad una serie de conciertos para abonados. Los asistentes podían oír desde sus butacas el eco de los cañones. Pues bien: la conquista de la ciudad solo logró interrumpir los conciertos durante una semana. Después de ella, todo continuó como estaba previsto. La invasión de la ciudad y el ocaso de todo un imperio —comenta Berger— solo mereció una breve interrupción del programa.

Es posible que algunas personas acudiesen a los conciertos por falta de sensibilidad frente a lo que estaba ocurriendo, pero nada impide que interpretemos este hecho como el triunfo de la creatividad y del sentido sobre la destrucción y la crueldad de la guerra.…  Seguir leyendo »