Semana Santa (Continuación)

Las campanas de la Giralda nos han despertado, esta mañana, tocando a gloria: giran y giran, asustan a los pájaros, sacan de la cama a los dormilones... Joaquín Romero Murube, que tuvo siempre a «Sevilla en los labios» (es el título de uno de sus libros) resumía, en esos sonidos, el gozo de este Domingo: «Es el cuerpo de Dios lleno de alas, flores y luces. ¡Campanas, campanas, campanas!».

La resurrección de Jesucristo es uno de los mayores misterios de la fe cristiana. Lo cuentan los evangelistas con sencilla poesía: tres mujeres, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, han comprado perfumes para embalsamar a Jesús y acuden a su sepulcro.…  Seguir leyendo »

El otro día un colega y amigo comió en un restaurante una vieira que acarreaba muchos kilómetros de peregrinación. En la clínica, suerte tuvo de que el doctor Antoni Mas hiciese con él el papel salvador de Arrieta en aquel autorretrato de Goya agónico. El caso es que mi amigo almorzaba con un editor que le quería convencer de que escribiese un libro. Quizás la culpa no fuera de la vieira, pensé, sino de que no se veía capaz de satisfacer la demanda del otro comensal. “Hombre, no creo que te alegrase el café con un chorrito de polonio –le dije en broma–; al fin y al cabo, la literatura catalana no dispone de tanto material radiactivo...”.…  Seguir leyendo »

El Hombre se equivoca sobre él mismo y sobre Dios cuando interpreta su contingencia como no perteneciente a su condición humana, cuando la considera como un accidente. Las costumbres de Jesús son comunes con sus coterráneos contemporáneos. Jesús no es simplemente un hombre, es este hombre: un judío de Galilea con todo el peso y la densidad del terruño, con todas las características que dictan la carne y la sangre. Su manera de ser en el mundo se lo debe al momento histórico y a la situación social que le tocó vivir. Conoció el sufrimiento, el fracaso y la traición. Para sus contemporáneos fue un profeta como otros tantos anteriores contemporáneos o posteriores.…  Seguir leyendo »

Las siete últimas palabras

Siete de abril de 1786, Viernes Santo. En los muros, ventanas y columnas de la catedral vieja de Cádiz, la iglesia de la Santa Cruz, penden negras cortinas prolongando el tiempo de perdón de la Cuaresma. Solo una lámpara rompe la oscuridad cuando, a mediodía, se cierran las puertas. Comienza entonces a sonar una orquesta: no menos de cuatro violines primeros, cuatro violines segundos, dos violas, dos violoncellos, dos contrabajos, dos flautas, dos oboes, dos fagots, dos trompas, dos trompetas y timbales, atacando un acorde de re menor que enlaza con otro de séptima disminuida sobre la sensible seguido de un silencio que suspende la resolución de la disonancia y presenta el misterio.…  Seguir leyendo »

Cuando llega el sábado de la Semana Santa no alcanzamos a saber si estamos en el día que acabó la pasión o la jornada en la que empieza la gloria. No hay radiografía más perfecta de la sociedad española del presente que la Semana Santa. Los medios de comunicación cometemos un error, el enésimo, al no cerrar nuestras Semanas Santas con números extraordinarios sobre lo ocurrido durante siete días.

¿Somos laicos o religiosos? Aviesa pregunta que exige una respuesta a su altura. Ni lo uno ni lo otro. Un poco de todo. Cuestión que exige grandes dosis de humor. La Semana Santa española, desde Cádiz a Girona, hay que tomársela con gracia y señorío y un cierto distanciamiento.…  Seguir leyendo »

Pope Francis holds the book of Gospels as he presides over Chrism Mass in St. Peter's Basilica, at the Vatican, Thursday, April 2, 2015. Holy Thursday, which this year falls on the 10th anniversary of the death of St. John Paul II, marks the start of a busy four days for the 78-year-old Francis: On Friday, he performs the Via Crucis procession at Rome's Colosseum. Saturday, he presides over the solemn Easter Vigil, and a few hours later celebrates Easter Sunday Mass. (AP Photo/Gregorio Borgia)

While Easter TV movies and films always seem to focus on the blood-drenched agony of Christ’s lashing, torture and horrific crucifixion, the real story of Easter is the rest of the story — the part we don’t see. It’s reunion with God. The whole purpose of God coming down to earth in his man-suit was to reconcile us fallen humans with God the perfect Father so we can spend eternity with him in a heavenly reunion.

It seems passing strange that the God who created the heavens and the earth is so crazy about us that he arranged things at great personal expense so we could have an intimate relationship with him, forever.…  Seguir leyendo »

A Javier Muguerza

Cuenta el sociólogo vienés Peter L. Berger que en l945, poco después de que las tropas rusas entrasen en Viena, ofrecía la orquesta filarmónica de aquella ciudad una serie de conciertos para abonados. Los asistentes podían oír desde sus butacas el eco de los cañones. Pues bien: la conquista de la ciudad solo logró interrumpir los conciertos durante una semana. Después de ella, todo continuó como estaba previsto. La invasión de la ciudad y el ocaso de todo un imperio —comenta Berger— solo mereció una breve interrupción del programa.

Es posible que algunas personas acudiesen a los conciertos por falta de sensibilidad frente a lo que estaba ocurriendo, pero nada impide que interpretemos este hecho como el triunfo de la creatividad y del sentido sobre la destrucción y la crueldad de la guerra.…  Seguir leyendo »

La lectura y la contemplación del Evangelio son el medio de conocer la persona y el mensaje del Señor. San Jerónimo afirma: «La ignorancia de la Escritura es ignorancia de Cristo». Pero Cristo no es sólo objeto de conocimiento. Es, sobre todo, modelo de ser. De conformidad con este planteamiento ofrezco algunos textos de su Pasión y agrego algunos pasajes en los que el Maestro exige el ejercicio del perdón, incluso heroico, como testimonio de ser sus discípulos.

Si todo en la vida de Cristo es mansedumbre, esta actitud se aprecia, de manera significativa, en su Pasión. En Getsemaní se dispone, con espíritu pacífico, a aceptar su pasión y muerte.…  Seguir leyendo »

As Easter comes into view, the thoughts of billions of Christians turn to Jerusalem, to a sacred weekend that includes the crucifixion and resurrection of Jesus. Of course, people regard these events with various degrees of literalness. But Easter retains its power.

It is, in fact, the essential Christian celebration, as the Gospels focus hugely on this part of the Jesus story. They describe in slow motion his entry into Jerusalem and the final week leading up to the crucifixion on Good Friday, the uncertain stillness of Holy Saturday, when the world seems to have slipped into total darkness, then the joy of the Resurrection itself, with a sense that boundaries have been broken -- most aggressively, the membrane between life and death.…  Seguir leyendo »

For a religion that professes to be all about love and forgiveness, it can appear mightily confusing to an outsider that the central event of Christianity, Easter, is a commemoration of a violent death (and, of course, controversially, a resurrection).

It is a confusion illustrated by the fact that the symbol of Christianity is the Roman form of torture used that day in Palestine, the cross. We live in an age when we prefer our violence on celluloid. We expect plenty of violence from Hollywood but what kind of religion puts violence at its heart?

The point about Easter is not so much the violence as the sacrifice.…  Seguir leyendo »

Prometeo, hijo de Japeto, es el creador de la Humanidad. Formó a los hombres cuando aún no había ninguna sobre la faz de la Tierra; con arcilla y agua los formó a semejanza de los dioses. En un conflicto, Prometeo luchó del lado de Zeus. Atenea le enseñó la arquitectura, la astronomía, las matemáticas, la navegación, la medicina, la metalúrgica y otras artes útiles que él transmitió a la Humanidad. Prometeo mató un toro, los huesos los encerró en un saco y la carne en otro; cuando vino Zeus le mostró el sacó de los huesos. Entonces, Zeus, al sentirse engañado en venganza, privó a la Humanidad del fuego diciendo: la carne que les tocó «que la coman cruda» pero Prometeo, con la complicidad de Atenea, entró en el Olimpo, robó el fuego a los dioses y se lo entregó a la Humanidad, y Zeus encadenó Prometeo en las montañas del Cáucaso y todos los días, un buitre le desgarraba el hígado.…  Seguir leyendo »

Now that a CEO can be forced from his job because he once contributed to a pro-heterosexual-marriage campaign, and a baker cannot legally refuse to bake a cake celebrating a “wedding” that he believes violates God’s law, don’t look for secularists to pause from their labors on Good Friday.

Rather, expect them to continue to pummel a religion they think rejects diversity not only by upholding bride-and-groom marriage, but also by insisting there’s only one way to God. That would be Christianity.

The defining event of the faith takes place at Easter, when the God-man Jesus voluntarily gave His life to mend the love bond between a fallen humanity and its perfect Creator.…  Seguir leyendo »

La Pasión según San Mateo es, sin duda, música moderna. También es moderno su drama. Pero, ¿a qué voz atendemos nosotros? ¿Qué vida o qué muerte nos hemos perdido en el camino?»

EL 13 de febrero de 1727 se cerraron en silencio las puertas de Leipzig para albergar una procesión que acabaría en el Rabenstein, cerca del cementerio donde Bach sería enterrado años más tarde. Allí, un «pobre pecador» fue decapitado con la espada que todavía hoy cuelga de las paredes del museo de la ciudad. El recorrido comenzaba a unos metros de la Iglesia de Santo Tomás, desde la que enviaban un coro de niños para cantar mientras el condenado era expuesto, antes de que transitara las calles entre los soldados y la mirada de la muchedumbre.…  Seguir leyendo »

EL Viernes Santo la Iglesia enmudece todos los años ante la Cruz del Señor. Hoy la liturgia se centra en el símbolo por excelencia de la pasión y muerte de Jesús, el Hijo eterno de Dios. En la adoración de la Cruz, seguida de la comunión, converge, en nuestros templos, la proclamación dialogada de la pasión según San Juan y la oración universal de la Iglesia por el mundo entero. La piedad popular vibra también hoy por toda España en las silenciosas procesiones que acompañan por las calles de pueblos y ciudades las imponentes tallas de los Crucificados de Gregorio Fernández, Juan Martínez Montañés o de otras muchas gubias más recientes y de nuestros días.…  Seguir leyendo »

Pasma y conmueve la urdimbre de acontecimientos que se entretejen en la Santa Cena Pascual del primer Jueves Santo, con el patético epílogo de Getsemaní. Lo pondera el propio Jesús por boca de los evangelistas, Juan (15,20) y Lucas (14,15). El primero, en estos términos: «Jesús, llegada la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo». E inicia la narración de la Cena con el Lavatorio de los pies. Lucas, por su parte, recoge esta confidencia de Jesús: «Con ansiedad he deseado comer esta Pascua con vosotros»; y comienza su relato con la Institución de la Eucaristía.…  Seguir leyendo »

La causa de la muerte de Jesús, desde el punto de vista de la historia mundana, no fue un error ni el azar sino el cuestionamiento radical que Jesús hizo de la estima que las autoridades políticas y religiosas tenían de sí mismas más allá de lo debido; desde el punto de vista de la historia de la salvación, es fruto del designio divino. Su pasión molesta y sacude el mundo, interrumpe y tuerce el curso normal de las cosas mostrando las posibilidades alternativas entre los caminos cotidianos de las cosas. Jesús se hace inmediata historia sufriente en su pasión; siendo el mismo Dios, sufrió no sólo la agonía sino también la duda, el dolor infinito de sentir la separación de Dios y se tropezó con la incapacidad de entender los inescrutables caminos del Padre.…  Seguir leyendo »

«Lo siento, señor, pero el jefe es un ignorante y un sinvergüenza». El camarero, por lo visto, no sabía inspirar en el cliente confianza en la calidad de la cocina de su establecimiento, pero parecía un tipo honrado, de esos estólidos de edad madura que se encuentran desilusionados por ejercer un trabajo modesto en un hotel de las afueras de Oxford, en el frío y húmedo campo inglés, en lugar de haber ascendido a maître, o por lo menos a sommelier, en un gran restaurante de la metrópolis. El cliente le había preguntado por qué, tratándose del almuerzo del domingo de Pascua, no había cordero en el menú.…  Seguir leyendo »

What does freedom have to do with rising from the dead? When America was in its infancy and struggling to find a culture and frustrated with governance from Great Britain, the word most frequently uttered in speeches and pamphlets and letters was not safety, taxes or peace; it was freedom.

Two acts of Parliament broke the bonds with the mother country irreparably. The first was the Stamp Act, which was enforced by British soldiers writing their own search warrants and rummaging through the personal possessions of colonists looking to see whether they had purchased the government’s stamps. The second was the imposition of a tax to pay for the Church of England, which the colonists were forced to pay, no matter their religious beliefs.…  Seguir leyendo »

Desde mi llegada a Sevilla hace tres años han sido muchas las ocasiones en las que me han preguntado si, a mi juicio, las Hermandades y Cofradías siguen teniendo vigencia, si siguen teniendo sentido las manifestaciones de la piedad popular, en concreto las estaciones de penitencia de la Semana Santa andaluza, que en opinión de algunos tendrían escaso provecho pastoral. Como es imaginable, mi respuesta siempre ha sido positiva. Sin ningún tipo de restricciones mentales he afirmado que las Hermandades y sus manifestaciones de fe, tan queridas por millones de andaluces y españoles, siguen teniendo sentido. Es verdad que en el inmediato posconcilio no faltaron voces que afirmaban que su ciclo vital estaba periclitado.…  Seguir leyendo »

El vacío interior se manifiesta por una atención siempre despierta hacia todos los acontecimientos, aun los más insignificantes, del mundo exterior y por la persecución de toda especie de diversiones, de placeres y de lujo, y causa disipación y miseria espirituales. La falta de espíritu puede adueñarse de la vida de las personas y de las comunidades como juego, galimatías, charlatanería y comadreo. El vacío interior es causa del tedio que hace correr al que lo sufre el riesgo de vivir en una permanente excitación a fin de poner en movimiento su espíritu y su corazón. El tedio, dice Heidegger,«va de aquí para allá en los abismos del ser humano como una niebla callada sembrando la indiferencia frente a todo» y hace que quien lo sufre se encuentre frente a sí mismo con toda crudeza, sin máscaras, sin perifollos.…  Seguir leyendo »