Servicio militar

Los jóvenes de mi generación que ingresábamos en las aulas del alma mater cumplíamos el servicio militar obligatorio entonces vigente en las llamadas Milicias Universitarias separados del resto de los reclutas. En un primer tiempo el “caballero aspirante” ascendía a sargento al cabo de tres meses de entrenamiento veraniego en alguno de los campamentos dispuestos para ello y el siguiente año, siempre en verano a fin de no interrumpir los estudios, a alférez provisional. Una vez graduado, con el diploma de médico o ingeniero en la mano, finalizaba los seis meses restantes de oficial en algún cuartel. Los que como yo no concluimos nuestra carrera llevábamos a cabo las prácticas como meros sargentos.…  Seguir leyendo »