Sexualidad

Mi hija de nueve años entró en el cine con la ilusión de que Elsa fuera lesbiana. Porque en 2019 la princesa Elsa se ha convertido en un icono LGTBI para todos los públicos sin necesidad de salir del armario. Desde que cantó aquel liberador “Suéltalo” en la primera película, la idea de que Elsa era gay corrió por Internet, con su propio hashtag: #GiveElsaAGirlfriend («dadle a Elsa una novia”). Los creadores lo sabían. Pero la han mantenido soltera. Sin embargo, han intentado contentar a todos. Así, cuando termina la película, Elsa no es lesbiana pero puede seguir siendo un digno icono gay.…  Seguir leyendo »

Es pronto aún para vaticinar las consecuencias estructurales del movimiento MeToo, pero una de las cuestiones que parece preocupar a algunos es el futuro de la seducción entre los sexos. ¿Cómo seducir en un mundo donde hay que ir haciendo explícito lo que uno desea y no en cada momento de un encuentro íntimo? ¿Cómo seducir en la transparencia cuando la seducción, tal y como la conocemos hasta ahora, se basa en la ambigüedad? Del latín seducere,conducir a otra parte, las tres acepciones de seducir que presenta el Diccionario de la RAE ayudan a entender el singular cóctel semántico y cultural que esconde la palabra y, con ella, el acto de seducir: “1.…  Seguir leyendo »

Cuando era un estudiante de secundaria, lleno de expectativas en mi nativa Sri Lanka, estaba impaciente por recibir mi primera clase de educación sexual. Yo y mis compañeros estábamos en la pubertad temprana, y teníamos tanta curiosidad como desinformación sobre todo lo relacionado con el sexo y la sexualidad. Sin embargo, en lugar de recibir respuestas fiables a nuestras urgentes preguntas sobre nuestros cuerpos, relaciones y sexualidad, simplemente nos dieron un libro y se nos dijo que leyéramos un capítulo en específico, para luego decirnos que nos aclaráramos por nuestra cuenta. Millones de jóvenes en todo el mundo tienen experiencias similares, a menudo con graves consecuencias.…  Seguir leyendo »

La última producción de Isabel Coixet, Elisa y Marcela, proporciona material de debate incluso antes de su estreno oficial en Netflix. La película cuenta la historia real de dos mujeres gallegas que, a principios del siglo pasado, burlaron la omnipotencia eclesiástica y se casaron en un ejercicio de resistencia (y travestismo). Elisa y Marcela plasma la violencia con la que la sociedad disciplina la relación entre las protagonistas. Establece un claro contraste entre el mundo “exterior” y el mundo “interior”. Coixet muestra una intimidad donde la ternura, la pasión y la determinación destierran cualquier asomo de duda o dilema internos. Algunas voces han interpretado esta ausencia de trabas emocionales como una falta de plausibilidad histórica.…  Seguir leyendo »

Rubor de muerte

Mi liberada:

Como sucede con algunos hechos violentos, el suicidio de VR y su noticia comprimen de modo perturbador el aire del tiempo. Para empezar está la doblez de los medios. Por un lado siguen llenándose la boca en los seminarios con la voluntad de no contribuir al presunto efecto imitación que trae la divulgación de los suicidios. Por el otro, lo ignoran en la práctica cuando saben que el caso, por su rareza o por la personalidad de la víctima, reclamará la atención del público. La doblez es particularmente odiosa porque el efecto imitación, si existiera, sería más poderoso de mediar una persona conocida o una circunstancia excepcional.…  Seguir leyendo »

Por qué el sexo no se limita a ser mujer u hombre

Dos sexos jamás han sido suficientes para describir la variedad humana. Ni en tiempos bíblicos ni ahora. Antes de que supiéramos gran cosa sobre la biología, establecimos reglas sociales para administrar la diversidad sexual. Por ejemplo, el antiguo código rabínico de los judios conocido como la Tosefta a veces trataba a la gente que tenía genitales masculinos y femeninos (testículos y vagina, por ejemplo) como mujeres: no podían heredar propiedades ni fungir como sacerdotes; en otras ocasiones, como hombres: se les prohibía rasurarse o estar en un lugar apartado con mujeres. Lo más brutal es que los romanos, que creían que la gente intersexual era un mal augurio, podían llegar a matar a una persona cuyo cuerpo y mente no se ajustaran a una clasificación sexual binaria.…  Seguir leyendo »

Colonies les racines d’un racisme nommé désir

Deux hommes blancs mesurent à l’aide d’un compas les larges fesses d’une femme noire (dessin «humoristique» anglais, 1810). Un marine américain rigolard pose sa main sur le sein d’une prostituée vietnamienne (photographie de 1969). Un croquis médical décrit les petites lèvres du sexe d’une femme hottentote au gonflement «anormal et malsain» (gravure, 1804). Une jeune actrice montre ses seins devant des barres HLM, sous un teaser : «Certaines femmes préfèrent par-derrière» (affiche du film porno la Beurette de la cité de Fred Coppula, 2017).

Sexe, race et colonies, qui sort jeudi en librairie (Ed. la Découverte, 65 euros), retrace l’histoire coloniale par le prisme de la sexualité.…  Seguir leyendo »

Soldats français harcelant une Algérienne (1954-1962). Photo d'archives d'Eros. Coll. Gilles Boëtsch. coll. Olivier Auger

Spécialiste du fait colonial et de l’immigration en France, l’historien Pascal Blanchard a publié et codirigé plusieurs documentaires et ouvrages dont les Zoos humains (Arte, 2002) ou la Fracture coloniale, la société française au prisme des héritages coloniaux (2005, La Découverte). Avec Sexe, race et colonies, il souhaite toucher le grand public dans la continuité de ses travaux promouvant un autre rapport au passé colonial. Cette somme a également pour but d’inciter une nouvelle génération de chercheurs à travailler sur le passé colonial à partir des images ou par le prisme du genre et de la sexualité.

Pourquoi avoir fait le choix de publier 1 200 images de corps colonisés, dominés, sexualisés, érotisés ?…  Seguir leyendo »
Au XIXe siècle, les Français comptent parmi les plus nombreux voyageurs photographes au monde, si bien que pour nommer une image érotico-exotique, l’expression «French postcard» s’impose. Coll. O. Auger

«Bicuzi Kihubo avait la cervelle d’une antilope, mais une allure de star. Ses grands yeux marron illuminaient un visage doux, encadré par les tresses traditionnelles, ses seins moulés par un tee-shirt orange pointaient comme de lourds obus ; quand à sa chute de reins, elle aurait transformé le plus saint des prélats en sodomite polymorphe… Ses hanches étroites et ses longues jambes achevaient de faire de Bicuzi une bombe sexuelle à pattes.» Les connaisseurs auront sûrement reconnu dans ce portrait d’Africaine torride, le style particulier de Gérard de Villiers, passé maître du roman d’espionnage à forte connotation érotique à travers la série des SAS.…  Seguir leyendo »

Le sexe est-il l’ennemi d’Allah ou de Jéhovah ou de Dieu ? Dans le monde musulman, aujourd’hui, l’opposition entre les deux est violente quoiqu’on cherche à le nier sous prétexte de « culture différente », par refus de « l’essentialisme », comme il est à la mode de le formuler aujourd’hui, ou par narcissisme, toujours exacerbé chez le post-colonisé.

Il est pourtant au cœur des discours du prêcheur dans les mosquées, du cheikh qui occupe les télés religieuses, ou des thématiques qui ont les faveurs des médias islamistes ou conservateurs, de la harangue des foules ou des excès des réseaux sociaux.…  Seguir leyendo »

El movimiento #MeQueer, hijo más que legítimo del #MeToo (nuevamente el feminismo marcando el camino a seguir), ha puesto en pie a través de Twitter a miles de personas LGTBI que han decidido darle una patada definitiva a la puerta de su armario. De un armario que oculta su orientación sexual o su identidad de género pero también todo el dolor acumulado como consecuencia de las mismas.

Los relatos contados en esta avalancha de mensajes no tienen nada de banal. Son historias de dolor, de violencias, de agresiones, de discriminaciones, de miedos e inseguridades, de abandonos familiares, de sentimientos provocados de vergüenza, de inferioridad, de asco por uno mismo.…  Seguir leyendo »

El problema de la Iglesia católica con el sexo

Hubo un papa que fue padre de diez hijos de distintas amantes y que compró el papado con mulas cargadas de plata. Se dice que Alejandro VI, el más disoluto de los pontífices de los Borgia, electo en 1492, incluso tuvo una aventura amorosa con una de sus hijas.

Otro papa contrajo sífilis durante su pontificado, una “enfermedad con predilección por los sacerdotes, sobre todo los adinerados”, como se decía en la época del Renacimiento. Ese fue Julio II, conocido como el Terrible.

Un tercer papa, Pío IX, agregó Madame Bovary, de Flaubert, y el libro de John Stuart Mill sobre la economía del libre mercado a la lista de libros prohibidos del Vaticano durante su largo papado en el siglo XIX.…  Seguir leyendo »

Ada Colau lleva un tiempo presentándose como una política bisexual. No es la primera figura política que usa algún rasgo de su identidad —en este caso, sexual— como un arma política. Sin ir más lejos, Gabriel Rufián, que hizo de la caricatura del charnego independentista su credencial política, o Pablo Iglesias y Rodríguez Zapatero, que insinuaron alguna vez que su condición de nietos de represaliados les otorgaba una virtud política, también apelaron a la idea de que, políticamente hablando, “el mensaje soy yo”.

Por su parte, Colau habló hace unos meses de una novia italiana que había tenido con veinte años.…  Seguir leyendo »

En estos días, en el mundo del Derecho se ha asistido con perplejidad al anuncio de que se considerará agresión sexual todo relación sexual con una mujer que no cuente con un sí expreso de ella. Se pretende que no quede al arbitrio de los jueces decidir si hubo o no consentimiento, sustituyéndolo por una fórmula: si la mujer no dijo sí, condena por agresión sexual. Se alega que los jueces “ponen en peligro los tipos penales”. En realidad, se trasluce la desconfianza de los políticos hacia los jueces, al fin y al cabo el único límite y control de su actuación.…  Seguir leyendo »

Sexo, poder y contratos

En occidente -al menos- nos estamos volviendo tremendamente conscientes del alcance de la coerción y la explotación en las relaciones sexuales. Aun así, también deberíamos tener presente el hecho (no menos extendido) de que diariamente millones de personas flirtean y participan en el juego de la seducción con el claro objetivo de encontrar a alguien para hacer el amor. La moderna cultura occidental espera que ambos sexos tengan un papel activo en este juego. Cuando las mujeres se visten de manera provocativa para atraer la mirada masculina, cuando se convierten en «objetos» para seducirlos, no lo hacen ofreciéndose como objetos pasivos: son agentes activos de su propia «conversión en objetos», manipulando al hombre y jugando a juegos ambiguos que incluyen el pleno derecho a abandonarlos en cualquier momento incluso si, a ojos del hombre, esto pareciera contradecir las señales previas.…  Seguir leyendo »

Se escribe como se folla y eso es lo que se le olvidó decir a George Steiner en su ensayo Las lenguas de Eros. Pero ojalá no sea verdad en el caso de la periodista que parió la frase porque ella escribe corto, sin verbos y como quien recita la lista de la compra. Como toda fórmula perezosa, es fácil de imitar. Atiendan:

“El folio en blanco. Su alma desnuda. Amantes, alcohol. Pianistas y strippers en el templo romano del vicio. Fellini, Nabokov y Lolita. La nínfula eterna. Humo, incienso, madera, tabaco y cuero. Alcachofas. Dos pechugas de pollo. Aguacates.…  Seguir leyendo »

En qué consiste una extraordinaria novela de amor

Lolita es una novela profunda y brillante, llena de matices y sugerencias, de inagotables lecturas, entre las que no cabe la apología de la violación. No obstante, tanto su recepción, desde Lionel Trilling hasta Nina Berberova, como el imaginario que generó, ayudada por la película de Kubrick, vulgarizaron su contenido y la convirtieron en una aparente historia de amor de la que surgió el mito de Lolita: adolescente seductora y provocativa, según la RAE.

Poco a poco, los cambios sociales han modificado esta interpretación hegemónica centrando la atención en el rapto y el abuso de la protagonista. Acorde con esta sensibilidad, en la nueva portada de Henn Kin para Anagrama encontramos la imagen de una niña atravesada por una cuerda para juguetes, subrayando su carácter de objeto, su indiscutible condición de víctima.…  Seguir leyendo »

Former Australian Nationals party leader and Deputy Prime Minister Barnaby Joyce, center, looks down while sitting in parliament in Canberra, Monday, Feb. 26, 2018. Joyce quit as party leader and deputy prime minister over a sexual harassment allegation. Credit Rod McGuirk/Associated Press

Australian politics these days feels like a story in People magazine. Political journalism, indeed Parliament itself, has been reduced to a forum for rumors about sex.

It all began in February with the sensational news that Barnaby Joyce, then deputy prime minister, had been having an affair with an aide, who is now pregnant. Eventually Mr. Joyce resigned from his leadership post and retreated to the backbench. But the government’s response to the scandal ensured it would linger on.

Having initially insisted that Mr. Joyce’s predicament was a private matter, Prime Minister Malcolm Turnbull swiftly changed his view and introduced a formal ban on sex between ministers and their staff.…  Seguir leyendo »

Las olvidadas

Al parecer entre hombres decidimos, entre mil otras cosas, las normas de la ovulación. ¿Como un homenaje a la confusión? Se pudo afirmar, entre hombres, que los «testículos femeninos» emitían un esperma no muy diferente al masculino. El cóctel de las dos semillas, revuelto en el útero, explicaron doctamente nuestros científicos –masculinos–, permitía la fecundación. Dando pie a que Perogrullo reconociese que para confundirse se precisa cometer errores.

Hasta los más sabios, como el mismísimo Descartes, aseguraron que los dos líquidos espermáticos servían de levadura el uno al otro. Se recalentaban, según él, entre sí, de tal manera que algunas de sus partículas «adquirían el ardor del fuego…».…  Seguir leyendo »

« Jouissez sans entraves », « Plus je fais l’amour, plus j’ai envie de faire la révolution. Plus je fais la révolution, plus j’ai envie de faire l’amour »… Les graffitis inscrits sur les murs de Paris en Mai 1968 ont construit une légende : ce joli mois marquerait l’an I de la révolution sexuelle. Un mythe que déconstruit patiemment Michelle Zancarini-Fournel. « Il faut distinguer les représentations qui se sont imposées au cours des décennies qui ont suivi 1968 et les pratiques réelles de l’époque », prévient l’historienne, qui a dirigé, avec Philippe Artières, 68. Une histoire collective (1962-1981) (La Découverte, 2008).…  Seguir leyendo »