Socialismo

El socialismo real, disfraz del comunismo, acabó con el desplome del Muro de Berlín, que dejó al descubierto la tiranía y la miseria en aquel «paraíso del proletariado», otro de sus disfraces. Lo que no impide que resurja bajo las máscaras más diversas en los lugares más remotos, arruinando países ricos (véase Venezuela), e incluso se vende en España. Y se compra. Pero ésa es otra historia. La que hoy quiero contarles es la del socialismo democrático, la socialdemocracia, feliz conjunción de libertad, justicia y prosperidad, que desde hace medio siglo ha prevalecido en Occidente hasta el punto de que los conservadores adoptaron buena parte de sus fórmulas para poder gobernar.…  Seguir leyendo »

Back in the 1980s, a cousin on my father’s side gave me a memorable lesson in socialism.

Cousin Werner was an engineer in an East German vehicle factory. Like many others under Communist rule, regardless of their education and skills, he and his wife lived in one of the typically small apartments of a concrete-slab housing complex. These so-called Plattenbauten were praised as a symbol of the East’s allegedly egalitarian society under Erich Honecker.

During one of my family’s visits from our home in West Germany, Werner took us to the basement of his building and unlocked the door to a little storage room.…  Seguir leyendo »

El socialismo estadounidense

El socialismo, agotado y carente de imaginación en Europa, encuentra una nueva e inesperada juventud en Estados Unidos. ¿Es que no nos vamos a librar nunca de esta ideología? Y como todo lo que ocurre en Estados Unidos tarde o temprano termina llegando a Europa, debemos observar de cerca esta resurrección estadounidense. Una nueva generación, casi siempre mujeres jóvenes elegidas para el Congreso el pasado mes de noviembre, no duda en denominarse socialista, lo que en Estados Unidos es una aberración histórica, porque el socialismo nunca ha sido estadounidense. El único político contemporáneo conocido que apela al socialismo es Bernie Sanders, un candidato desafortunado en las elecciones presidenciales; popular, desde luego, por pintoresco, pero marginal.…  Seguir leyendo »

En 1961, Estados Unidos enfrentó lo que para los conservadores fue una amenaza mortal: llamados para la creación de un programa nacional de seguro médico con cobertura para los adultos mayores. En un intento por evitar ese destino fatídico, la Asociación Médica de Estados Unidos lanzó lo que se llamó la Operación Taza de Café, un intento pionero de mercadotecnia viral.

Así fue como se implementó: se pidió a las esposas de los médicos (sí, era 1961) que invitaran a sus amigas a sus hogares para que escucharan una grabación en la que Ronald Reagan explicaba que la medicina socializada destruiría la libertad estadounidense.…  Seguir leyendo »

A defaced mural of President Nicolás Maduro in Caracas, Venezuela.CreditCreditMeridith Kohut for The New York Times

Conspicuous by its absence in much of the mainstream news coverage of Venezuela’s political crisis is the word “socialism.” Yes, every sensible observer agrees that Latin America’s once-richest country, sitting atop the world’s largest proven oil reserves, is an economic basket case, a humanitarian disaster, and a dictatorship whose demise cannot come soon enough.

But … socialist? Perish the thought.

Or so goes a line of argument that insists socialism’s good name shouldn’t be tarred by the results of experience. On Venezuela, what you’re likelier to read is that the crisis is the product of corruption, cronyism, populism, authoritarianism, resource-dependency, U.S.…  Seguir leyendo »

Sectores como el de servicios eléctricos en ocasiones son privados cuando podrían ser mixtos o solamente públicos. Credit Eric Thayer para The New York Times

La mente es algo terrible que perder, sobre todo si se trata de la mente del presidente de Estados Unidos. No obstante, creo que necesito tomarme un descanso de debatir ese tema.

Así que vamos a hablar sobre algo totalmente distinto y probablemente irrelevante para Trump.

Me han preguntado en varias entrevistas recientes si el capitalismo ha llegado a un callejón sin salida y si es necesario cambiar a algo más. Nunca estoy seguro de qué piensan los entrevistadores cuando hacen esa pregunta y sospecho que ellos tampoco. No creo que estén hablando sobre planificación central o una economía centralizada, que todos consideran que está desacreditada.…  Seguir leyendo »

“El comunismo como sistema, en cierto sentido, se ha caído solo. Se ha caído como consecuencia de sus propios errores y abusos. Ha demostrado ser una medicina más dañina que la enfermedad misma. No ha llevado a cabo una verdadera reforma social”. Juan Pablo II.

Uno de los teóricos del socialmismo, Heinz Dieterich, nos ofrece un postcapitalismo lleno de felicidad, con una economía del valor y no del precio, que no sea instrumento de las élites económicas, en una democracia participativa y plebiscitaria. Un Estado clasista, con una Administración pública al servicio de la mayoría. Con fuerzas productivas, poder popular y bloques regionales.…  Seguir leyendo »

Venezuela’s economy is a catastrophe of Dickensian proportions. And for plenty of readers, that’s hardly a surprise. Every time I write about it, dozens pipe in with some variant on the same comment: “Socialism leading to total ruin — who would’ve thought?!” The temptation to read Venezuela’s collapse as ideological comeuppance seems to be irresistible. My country, people tell me again and again, is just the end of the line on the Road to Serfdom.

There’s just one problem with all this bashing of socialism: Bolivia.

Since 2006, Bolivia has been run by socialists every bit as militant as Venezuela’s. The country has experienced a spectacular run of economic growth and poverty reduction with no hint of the chaos that has plagued Venezuela.…  Seguir leyendo »

En los tiempos finales de la Guerra Fría, en la época de los grandes trastornos políticos en la Unión Soviética, de las canciones de protesta que se extendían por el interior de la Alemania comunista, de los comienzos de la transición española, me parece que había un conocimiento más claro, una experiencia directa, vivida, de la situación interna en los países del socialismo real. Algunos gacetilleros hacían méritos acusándome de los peores crímenes políticos a propósito de mi libro sobre la Cuba de Fidel Castro, pero la gente que sabía, la que venía del interior del «sistema», tenía una actitud muy diferente.…  Seguir leyendo »

It’s debatable whether it was Einstein, Ben Franklin, Mark Twain or none of them who said that the definition of insanity is doing the same thing over and over again and expecting a different outcome. What isn’t debatable is the validity of the statement. Individuals, institutions and countries should learn from past mistakes, but they don’t.

Take Venezuela. When Hugo Chávez, the self-styled democratic socialist, was elected president of Venezuela in 1999, the country was wealthy, possessing immense proven oil reserves. However, that source of wealth and others in Venezuela were predominantly in the hands of an intransigent upper class and corrupt politicians.…  Seguir leyendo »

Hasta hace un par de décadas, el socialismo se presentaba como la gran esperanza que nos conduciría a un mundo mejor, más justo y más libre. Hoy, el socialismo está a la intemperie. Ha perdido la batalla de las ideas. El proyecto socialista colapsa, porque quiebra la aspiración y la ideología. La aspiración: el afán de redención y la voluntad de alcanzar una sociedad reconciliada. La ideología: el predominio de lo colectivo sobre lo individual y el intervencionismo político, económico, social y cultural. A estas alturas de la historia, ya sabemos que el afán de redención esconde un modelo de sociedad cerrada, que el deseo de alcanzar una sociedad reconciliada es una utopía de consecuencias indeseables, que el predominio de lo colectivo trincha la libertad del individuo, que el intervencionismo, lejos de solucionar problemas, los agrava.…  Seguir leyendo »

El mundo árabe se ha visto inundado por unos movimientos que han sido una auténtica inspiración para todos, impulsados por el pueblo unido en una causa común. Dicha causa es el cambio político, social y económico. El cambio político para obtener un Estado abierto, democrático y moderno, basado en el respeto a las libertades y los derechos de las personas. El cambio social para acabar con la corrupción, el favoritismo, el clientelismo y la marginación y alienación crecientes de grandes sectores de la sociedad, en particular las nuevas generaciones que, sin oportunidades ni esperanza, han decidido salir a la calle. El cambio económico para proporcionar puestos de trabajo y perspectivas a quienes los necesitan desesperadamente y para reducir la pobreza crónica que afecta a millones de personas que merecen un futuro mejor.…  Seguir leyendo »

Quien haya leído los Lineamientos de la política económica y social, el documento a debatir en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, a celebrarse en abril del próximo año, habrá notado la escasa, por no decir nula, innovación institucional que propone el mismo. Para tratarse de un congreso postergado durante ocho años y que intenta afrontar la prolongada crisis económica y política de Cuba, la «actualización del socialismo» que impulsa el Gobierno de Raúl Castro procede con una cautela reveladora de la falta de consenso dentro de las élites habaneras. No es en las instituciones sino en el lenguaje donde habría que encontrar los pocos avances que puede experimentar la política cubana a partir de la próxima primavera.…  Seguir leyendo »

Hoy en día, no es la crisis griega lo que convendría explicar, sino el camino que condujo hasta ella. No se trata de reabsorber la deuda griega o española: se trata de poner un plazo o no a la estrategia del declive europeo

La tragedia del euro sobrepasa con mucho el único caso de Grecia y esta tragedia sólo es financiera en apariencia. El mal es más profundo: alcanza a todos los países miembros o acabará por alcanzarlos a todos. No bastará con poner un poco de orden en las cuentas públicas, salvar a Grecia de la quiebra y tranquilizar a los acreedores de España y Portugal.…  Seguir leyendo »

Todos los partidos con pretensiones de gobernar, es decir, los que no se contentan con ser un lugar donde se guardan los tarros de las esencias, están enfrentados a un dilema similar. Este dilema básico impone a todos la necesidad de elegir entre gobernar o dramatizar los propios principios, entre resultar creíbles para que los electores les confíen el gobierno de todos o mantener una identidad que puedan monopolizar en la oposición, entre arriesgar en la búsqueda de nuevas adhesiones o asegurarse la unidad de la clientela habitual.

Me gustaría ejemplificar este dilema en el caso de los socialistas europeos. Tras los recientes fracasos electorales, comenzó a circular el argumento de que la crisis de la socialdemocracia se debe a que ha adoptado los esquemas ideológicos de la derecha.…  Seguir leyendo »

Los partidos socialistas europeos atraviesan una crisis extremadamente profunda. Si dejamos de lado el caso de los países nórdicos, donde, en su conjunto, la tradición socialista es muy particular y la conflictividad social menos aguda, o incluso de los partidos socialdemócratas de los países del Este europeo, demasiado recientes todavía para poder ser juzgados, constatamos, con la excepción notable de España, que en todos los otros lugares -Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia- los partidos socialistas están de capa caída.

En Francia, la crisis comenzó a principios del año 2000 con el fracaso estrepitoso del experimento de la «izquierda plural». La aplicación de una política de recuperación económica en 1997 había sido seguida a partir de 1999 de una política de adaptación liberal contraria al programa inicial.…  Seguir leyendo »

Les partis socialistes européens ont déjà connu deux refondations dans leur longue et tumultueuse histoire. La première a eu lieu dans les années 1920. En réaction à la révolution bolchevique de 1917, dont ils perçoivent les premiers la dynamique totalitaire, les principaux leaders de ces partis intègrent à leur doctrine l’apport du libéralisme politique : ils refusent de sacrifier la liberté à l’égalité, rejettent le recours à la violence comme moyen de conquérir et d’exercer le pouvoir, adhèrent aux principes de l’Etat de droit et de la démocratie parlementaire. Ils cessent d’être des partis révolutionnaires et s’assument comme grands partis démocratiques de réforme sociale.…  Seguir leyendo »

Por Miquel Porta Perales, crítico y escritor (ABC, 11/07/07):

La izquierda tiene miedo al vacío. Por eso, cuando en el último tercio del pasado siglo entran definitivamente en crisis sus presupuestos básicos -afán de redención, determinismo histórico, sociedad reconciliada, predominio de lo colectivo sobre lo individual, e intervencionismo económico, político, social y cultural-, intenta redefinirse para adaptarse a la realidad. Una primera oleada revisionista inunda el continente europeo con trabajos como los de Alec Nove, Peter Glotz, Eric Hobsbawn o John E. Roemer. Intento fallido que, a la postre, se muestra incapaz de superar el lastre del intervencionismo estatal, la solidaridad de clase y la ética igualitarista.…  Seguir leyendo »

Por Benigno Pendás, profesor de Historia de las Ideas Políticas (ABC, 17/02/07):

Alientan a los «okupas». Pagan actos a los antisistema. Exigen libertad para las drogas. Comprenden las formas de vida «alternativas». Simpatizan con los «altermundialistas». Predican el laicismo, venga o no venga a cuento. Algunos políticos con responsabilidad de gobierno (ministros, alcaldes, consejeros autonómicos, concejales) sorprenden a la opinión pública con sus querencias radicales. No les importa dejar un flanco débil a la crítica de la gente sensata. ¿Es un fenómeno espontáneo? No del todo, creo. Algo hay, por supuesto, de sectarismo y de ignorancia sobre las formas razonables del socialismo democrático en un país desarrollado.…  Seguir leyendo »

By Daniel Finkelstein (THE TIMES, 10/01/07):

What’s your favourite fact? Come on, everyone has a favourite fact. Here’s mine: more young people supported the Vietnam War than did any other section of the American population. As the war progressed, the whole country turned against it, but those under 30 remained least likely to regard it as an error.

I have deployed this point on countless occasions — arguments about the Sixties, disputes about the political views of young people, discussions on the differences between the views of activists and the general public — but I bring it up now for a different reason.…  Seguir leyendo »