Sociedad

Dobles raseros

Es casi tan difícil admitirlo como evitarlo. No tratamos a todo el mundo con el mismo baremo ético, con idéntica vara de medir. Nos ofuscan las pasiones, los odios y las distancias entre las distintas personas verbales. Nuestros juicios tienden a la conjugación irregular: yo hago, tú cometes, él perpetra. Perdonamos con facilidad nuestros errores mientras atizamos sin piedad los tropiezos de los demás. Cultivamos el amor propio y la vergüenza ajena. El doble rasero es el mal nuestro de cada día.

El rasero era un utensilio utilizado antiguamente para rasar las medidas del grano. Consistía en una vara metálica que permitía retirar el cereal que rebasaba el borde de las vasijas, asegurando así que todas contenían la misma cantidad, sin la menor diferencia.…  Seguir leyendo »

Emma Stone en una imagen de 'Pobres criaturas'.Atsushi Nishijima (Atsushi Nishijima

Se ha llamado masculinización de las mujeres a su progresiva adopción de las características tradicionalmente atribuidas a los hombres: al ocupar la esfera pública y sufrir sus exigencias, las mujeres no hemos sabido transformarla para incluir algunos de los valores en los que nos educamos (diálogo, cooperación, reflexividad, cuidado de los vínculos y de la fragilidad), sino que hemos mimetizado irreflexivamente los de la masculinidad (competitividad, agresividad y confrontación, reactividad impulsiva, enconamiento narcisista y exculpación, tozudez intelectual para mantener esas otras “cualidades” y no apertura hacia la consideración de las opiniones del otro, entre otros) para intentar sobrevivir en ese espacio, lo que ha modificado también nuestra esfera privada.…  Seguir leyendo »

Al socaire de la resolución del parlamento británico que prohíbe la venta de tabaco a todos los nacidos a partir de 2009, la izquierda caniche autóctona ha anunciado que sopesa medidas semejantes. En un editorial reciente, este periódico afirmaba que se trataba de una ocurrencia «extravagante» propia de gentes «ayunas de agenda» que necesitan llamar la atención a toda costa. Pero la izquierda caniche, que está ayuna de todo lo que en la vida merece la pena, está en cambio ahíta de agenda, al igual que la pérfida patulea albionense que ha aprobado esta medida. Y la agenda de la que ambas están ahítas es la que interesa al reinado plutocrático mundial.…  Seguir leyendo »

Un joven recoge estiércol seco de vaca en Sudán del Sur.ERIC LAFFORGUE (Corbis via Getty Images)

Ella fue la que se puso en contacto con él, por WhatsApp. Estaba preocupada porque el mismo día que tomó el vuelo de Jartum (Sudán) hacia A Coruña había estallado la guerra civil en el país africano. Él es guía turístico y los había acompañado, a ella y a su grupo, por los magníficos parajes de Sudán. Habían quedado maravillados por la enorme belleza del país, especialmente el espectacular paisaje del desierto de Nubia y las vistas al legendario Nilo. Les había contado que estaba a punto de casarse. Al ver por las noticias que la guerra no remitía, jaleada, al parecer, por el grupo Wagner de Rusia, ella decidió escribirle.…  Seguir leyendo »

Durante los 10 años que trabajé en el mundo de las artes escénicas, constaté en innumerables ocasiones que en los estrenos los aplausos solían ser más comedidos, lo cual era todavía más patente la noche que se inauguraba temporada o festival. Detrás de esa tibieza, están las invitaciones. Las noches de estreno son muchos los que no pagan: hay periodistas y críticos, claro; también más autoridades (los políticos del consistorio que subvenciona una programación quieren salir en la foto para colgarse la medallita de la cultura); también suele haber más programadores y gatekeepers del sector cultural. De mi época en el mundo del teatro, recuerdo también una actitud impresentable: la de pedir invitaciones y luego no aparecer (si un teatro está lleno y solo quedan unos pocos huecos en platea es gracias a estos monstruos de la falta de respeto).…  Seguir leyendo »

La Audiencia Provincial de Bilbao, con fecha 12 de febrero de 2024, acaba de condenar a unos jóvenes a la pena de veinte años de prisión por tentativa de asesinato.

Sólo tentativa, pues la víctima no ha muerto. Sólo ha quedado en estado vegetativo y morirá dentro de poco.

A las aludidas bestias las acompañaban otros seis sujetos, menores, de los que se ha ocupado la jurisdicción propia de su edad.

¿Por qué atacaron a la víctima? Por nada. Esta simplemente se encontraba sola en un parque y la jauría (compuesta por nicaragüenses en su mayoría, pero también españoles, brasileños y marroquíes) atacó.…  Seguir leyendo »

Hace un tiempo, coincidiendo con la pandemia, un periodista en una rueda de prensa le preguntó a Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool, qué opinaba de las medidas que se habían tomado en el fútbol por el coronavirus. El entrenador no dudó: “Mi opinión sobre el coronavirus no es importante”. Él no era quién para cuestionar las decisiones médicas.

Recordé esta respuesta y la prudencia del alemán cuando el otro día leí un tuit de la exministra Irene Montero. Lo escribió a propósito de una respuesta de la Ministra de Igualdad, Ana Redondo, sobre el juicio de Dani Alves, en el que ésta pedía respeto a las decisiones judiciales.…  Seguir leyendo »

En un aula de bachillerato a principios de curso. Eligiendo tema para un debate. Los primeros que surgen guardan relación con las políticas de igualdad. Pero no desde una óptica feminista, sino desde la suspicacia masculina que refleja la reciente encuesta sobre estereotipos de género del CIS: por qué las marcas de las pruebas físicas para acceder al cuerpo de bomberos han de ser distintas para hombres y mujeres; la “injusticia” de las cuotas y la equiparación de sueldos independientemente de la naturaleza del trabajo; por qué, si hay denuncia, la palabra de ellos vale menos que la de ellas. John Gray hablaba hace poco de que a veces son los excesos del liberalismo los que crean el monstruo populista, porque cuando algo no funciona duplicar la dosis de la misma receta aumenta ese tipo de respuestas.…  Seguir leyendo »

Hace algunas semanas coincidí con un grupo de escritores que señalaban entre sus logros el haber introducido la postmodernidad en las letras españolas. La conversación, marcada en general por la afinidad, encontró, sin embargo, un obstáculo cuando uno de ellos afirmó: “no como los jóvenes de ahora, que solo saben hablar de las manos de la abuela”. A mí, lectora de Lyotard y su famoso La condición postmoderna (1979), aquel comentario me chirrió, pues lo que este señor parecía establecer era una jerarquía entre imprimir velocidad a los tiempos, reivindicar la tecnología, asaltar el canon con un ludismo artístico asemejado, más bien, al postmodernismo, y una mirada hacia el pasado feminizado, quizá rural, en busca de respuestas.…  Seguir leyendo »

Los cuerpos del algoritmo

En la sociedad de la información interaccionamos con gran cantidad de relatos, compuestos de imágenes y palabras, sobre qué es tener un cuerpo como es debido, es decir, deseable, saludable y, dado que tenemos que ganarnos la vida, rentable, valioso para quien nos emplea o interesante para las personas con las que necesitamos contactar para progresar. La fuente de esos relatos se encuentra en algoritmos producidos por la inteligencia artificial que nos asignan qué es lo que nos gusta, nos conviene y nos interesa. Como ha demostrado Massimo Airoldi (Machine Habitus: Toward a Sociology of Algorithms, 2021), las máquinas parecen tener un habitus, concepto vinculado con la sociología del gusto de Pierre Bourdieu.…  Seguir leyendo »

Una tal Samantha Hudson acudía hace pocos días a un programa de televisión para, entre otras cosas, persuadir a sus participantes de lo improductivo del esfuerzo. El programa, de nombre Operación Triunfo, evalúa (o debería) a los concursantes en función del mérito, el esfuerzo y la capacidad. Y en este contexto de competición, la invitada advirtió: «No al que más se esfuerza le salen mejor las cosas; la meritocracia no existe». No es un mensaje aislado, y ha dejado de ser minoritario. En España lleva tiempo configurándose un imaginario hostil a la cultura del esfuerzo. Así, deportistas como Rafa Nadal, capaces de esfuerzos extraordinarios, incluso de competir lesionados, son vistos como ejemplos brutales y encarnizados.…  Seguir leyendo »

El otro día, leyendo un artículo en este mismo medio, aprendí un nuevo concepto nacido en redes sociales: “filosofía delulu”. Al resumir su significado llevado a la práctica, explicaba el periodista su uso: “Delulu is the solulu”, que traducido quiere decir “autoengañarse es la solución”. Carlos Megía aseguraba que en redes decían que, repetido como un mantra, los jóvenes se adentraban en el pensamiento positivo. Enseguida pensé en autoayuda y las fórmulas mágicas de la felicidad tan de moda ahora, y tan de toda la vida, según las que debemos creer —incluso los hay que se lo creen— que nuestra felicidad depende de nosotros mismos.…  Seguir leyendo »

Celebración con trajes de Santa Claus en Bombay, India, el pasado viernes.DIVYAKANT SOLANKI (EFE)

Cada vez que llegan las fiestas navideñas, muchos se preguntan por el sentido de nuestros rituales. Algunos cuestionan su necesidad, otros critican la aparente frivolidad con la que celebramos una festividad en origen religiosa. Es lo que el historiador estadounidense J. A. R. Pimlott definió como “la paradoja de la Navidad”. Se refería a la tensión entre el materialismo consumista que caracteriza a esta festividad hoy en día y los valores no materialistas cristianos que la inspiran; una tensión entre lo profano y lo sagrado que evoca la historia de esta celebración. Recordemos que, en la Europa romana, coincidiendo con el solsticio de invierno se celebraba la Saturnalia, festividad dedicada al dios Saturno, que marcaba la transición entre el período de cosecha y el de siembra.…  Seguir leyendo »

¿Por qué somos kafkianos?

A finales de los ochenta, todavía durante la época del comunismo, mientras visitaba Praga, una amiga me regaló El castillo de Franz Kafka en checo. Se trataba de una edición de los años sesenta, la década que desembocó en la Primavera de Praga, cuando publicar y leer Kafka estaba permitido, aunque por poco tiempo. Tras la invasión rusa de 1968, el nuevo régimen prosoviético en Checoslovaquia volvió a prohibir al escritor de Praga porque, en su obra, Kafka había descrito con lucidez y precisión el funcionamiento de la arbitrariedad, una de las características de los totalitarismos. Cuando se acabó mi estancia en la ciudad, mientras conducía hacia la frontera, antes de llegar al control de pasaportes me acordé del libro prohibido que había dejado despreocupadamente a mi lado.…  Seguir leyendo »

Hace unos días, en este mismo diario, me topé con dos artículos en los que, al hilo del informe Finanzas de los hogares 2000-2022. Se amplía la brecha generacional, elaborado por la Fundación Afi Emilio Ontiveros, la periodista Laura delle Femmine titulaba:“La desigualdad entre padres e hijos se ensancha en lo que va de siglo por los sueldos y la vivienda”; y “Un tercio de los padres ha ayudado a sus hijos a llegar a fin de mes en el último año”.

No quiero asustar a nadie, pero los datos que daba son incontestables y nada tranquilizadores: cada vez existe una mayor desigualdad entre la población de más de 65 años y los más jóvenes; “una generación perdedora”, la de ahora, que gana menos que hace 20 años y tiene más difícil acceder a la vivienda que sus padres (solo el 36% de los menores de 35 años es propietario de su vivienda, frente al 70% de hace 20 años)...…  Seguir leyendo »

La 'superluna de nieve' se alza entre las estatuas de Alejandro Magno (a la derecha) y Diógenes de Sínope, en Corinto (Grecia).VALERIE GACHE (AFP)

Cuando Alejandro Magno quiso demostrar su admiración hacia Diógenes de Sínope, que vivía en un tonel sin posesiones, fue a visitarle para ofrecerle cualquier cosa del mundo que quisiera. Diógenes respondió: “Esto es lo que quiero: querría pedirte que te apartes del sol. Que sus rayos me rocen la piel es, ahora mismo, mi más grande deseo”.

Hoy nos referimos al síndrome de Diógenes como a esa enfermedad mental que padecen quienes acumulan tantos objetos en sus viviendas que son capaces de acabar viviendo más cerca del techo que del suelo. En esencia, el nombre es atinado, pues tanto las personas que lo padecen como el griego al que apodaban el perro, comparten algo que va mucho más allá de la acumulación de objetos: son desterrados sociales, retirados de una sociedad que les rechaza y a la que ellos mismos rechazan.…  Seguir leyendo »

La cuestión del trabajo, es decir, de la función del trabajo en el proceso de valorización y reproducción del capital aparece cada vez más a menudo como una de las más espinosas de afrontar. La idea de un desarrollo 'natural' según el cual se pasaría de una forma de relación social de producción a otra forma simplemente 'sustituyendo' la composición obsoleta del trabajo productivo por una nueva resulta hoy completamente inadecuada. En general, el sistema capitalista excluye esta linealidad en su proceso; en él, la discontinuidad, la producción de crisis por medio de saltos tecnológico-organizativos, es fisiológica. Y esto se debe a una razón esencial: el sistema capitalista está determinado por la relación y mediación entre subjetividades que no son expresión de principios comunes, que no remiten a ninguna autoridad que las trascienda.…  Seguir leyendo »

La ciudad alegre y confiada

Si un observador marciano intentase hacer un análisis de lo que sienten y piensan ahora mismo los españoles es probable que no pudiese llegar a ninguna conclusión clara, que diera en pensar que en esta bendita tierra conviven varios demonios muy poco interesados en ponerse de acuerdo, con muy escasas excepciones.

Si echamos un vistazo al panorama que nos muestran los informativos, resulta que la atención de los españoles lleva unas semanas fijando su interés en asuntos cuyo principal valor reside en el morbo subyacente. Se ha hablado mucho, por ejemplo, de que una cantante ha exhibido sus pechos en medio de una actuación con la sana intención de hacer una protesta feminista, pero cabe suponer que si en lugar de llevar a cabo semejante destape hubiese leído un breve manifiesto lleno de buenas razones, el asunto no habría tenido una trascendencia similar.…  Seguir leyendo »

Personas sin hogar en Skid Row, Los Ángeles, el pasado febrero.Jae C. Hong (AP)

Nadie quiere escuchar de la situación del prójimo ni una pizca que le vaya a suponer una incomodidad psíquica o cognitiva con respecto a la validez de sus propias creencias, valores y conductas. Hay asentado un rechazo automático tanto a la crítica externa como al autoanálisis profundo para no amenazar la única certidumbre inequívoca de nuestro tiempo: el culto a la personalidad. Nada merece consideración si no se ajusta a las expectativas prefabricadas por el consumo o la ideología.

Hace una década, se intentó edulcorar la realidad política anunciando la época de la empatía como estrategia para recuperar la confianza en la democracia.…  Seguir leyendo »

La vida prolongada

Quienes se van haciendo mayores han visto cómo su condición se llena de circunloquios y eufemismos para no considerarla fastidiosa o para no fastidiarles. Nos referimos a la tercera edad, a los mayores, para no hablar de viejos o ancianos, y la docencia para estas personas en la universidad se llama aula de la experiencia. A este paso los inconvenientes de tener más años acabarán considerándose una queja injustificada. ¿Cómo conseguimos que esos años de la nueva longevidad sean algo más que una vida meramente alargada? Hemos arrancado una prórroga a la biología, ahora nos toca dotarla de sentido con la cultura.…  Seguir leyendo »