Sociedad

Nadie sabe cómo saldremos de esta, pero no podemos evitar imaginar alternativas. Imaginar es uno de los elementos más identitarios de nuestra especie. Crear pinturas mentales, trazar distintos escenarios, confabular sobre el futuro…

Ya Platón había atisbado el poder de la imaginación en aquellos prisioneros de la caverna cuya realidad se configuraba a través de imágenes. Pero pasamos por alto una de las cuestiones más significativas en este proceso y que está relacionada con la actitud de la que partimos. Antes de elucubrar sobre el diseño del mundo que restará una vez que hayamos superado esta crisis, estamos conminados a tomar, ipso facto, una decisión de calado para nuestro porvenir.…  Seguir leyendo »

En l’espace de quelques semaines, nombre de repères de la vie personnelle et de la vie sociale ont été bouleversés. Le plus étonnant sans doute est la facilité avec laquelle le confinement, après un week-end ensoleillé d’hésitation, est entré dans les faits. Nous obéissons, convaincus, acceptons d’abandonner nos libertés anciennes, présentons nos ausweis aux contrôles de police. Comme dans un jeu de rôles, avec la vague impression de vivre dans un film. Impression trompeuse, car nous sommes de plain-pied dans une nouvelle réalité, qui laissera durablement des traces.

Les petits mondes inventifs

Parmi les raisons qui expliquent cette soumission soudaine (outre l’angoisse collective et le désir de solidarité avec les plus fragiles), il y a le fait que le confinement puisse apparaître comme une expérience ni totalement désagréable ni dénuée d’intérêt.…  Seguir leyendo »

Cuando aún estamos haciéndonos a la idea de lo que va a significar vivir confinados en nuestras casas, las actuales circunstancias constituyen una inesperada oportunidad para reflexionar sobre la vulnerabilidad humana. Y sobre lo que puede hacernos inmunes. A primera vista, las consecuencias económicas que acechan pueden parecerse a las vividas hace poco más de una década. Aquella crisis financiera fue una crisis de confianza. Pero esta crisis de vulnerabilidad puede hacernos más inmunes si aprendemos lo que significa la verdadera solidaridad.

Combatimos la crisis financiera con estímulos económicos, y con un sucedáneo de la honestidad denominado «compliance». La crisis que ahora vivimos necesitará seguramente estímulos financieros y fiscales, pero sobre todo vamos a combatirla cuidando unos de otros; y eso no es un sucedáneo de la solidaridad, sino el anticipo de que cuanto más avancemos en la globalización y la transformación digital más importantes serán las profesiones que tienen como finalidad cuidar de las personas.…  Seguir leyendo »

El último fin de semana de febrero participé en el III Festival de Filosofía de la ciudad de Málaga. La jornada final, en el que yo intervine, se convocó bajo el título «Por fin suenan las trompetas», por referencia, por supuesto, a las que tocarán siete ángeles el día del Apocalipsis para anunciar cortésmente a la nutrida concurrencia otras tantas catástrofes cósmicas que al punto se desencadenarán: lluvia de granizo y fuego mezclado con sangre, una montaña ardiendo que se precipita sobre el mar o una estrella que se descuelga del firmamento y cae sobre nuestro planeta. Mi conferencia versó sobre el problema del aburrimiento en la cultura contemporánea y las dificultades que tenemos para soportarlo, ansiosos como estamos de un entretenimiento perpetuo de alta intensidad, hasta el extremo de que muchas veces preferimos imaginar escenarios aterradores si sus ingredientes de vértigo, embriaguez y excitación logran al menos sacudir este hastío que nos domina.…  Seguir leyendo »

Ahora que quienes querían acabar con la casta la han multiplicado, ahora que Pablo Iglesias e Irene Montero se han convertido en nuevos ricos en su dacha de Galapagar (vicepresidente y ministra, más de 150.000 euros al año entre los dos), me gustaría reflexionar sobre por qué está mal visto el dinero.

Joan Manuel Serrat, de familia proletaria, con las primeras pesetas que ganó le compró a sus padres un piso soleado para poder sacarles de su casa, “oscura y lúgubre”. Sin embargo, lo que realmente sucedió fue que, según le contaba un Serrat treintañero a Soler Serrano, “al mismo tiempo que te estás desarraigando tú de lo que es tu verdad, la verdad, estás desarraigando a tu gente de lo que es la verdad y, con el paso del tiempo, sí, tienen su casa maravillosa, cómoda, plácida, pero han perdido cantidad de cosas atrás, que son su vida, sus raíces; si no, ¿qué sentido tiene que mi madre y mi padre agarren cada día el coche y se vayan a comprar al mercado de mi calle?”.…  Seguir leyendo »

Mi abuelo fue un hombre bueno de los que no salen en los periódicos. Murió ayer en su residencia, no sabemos si contagiado o no del maldito virus, cargado de años y con una vida ya cumplida. Cuando la muerte llega así, tras una existencia larga y feliz, no hay motivos para impugnarlo todo. Al contrario, incluso para los que no somos creyentes, el dolor sirve como testimonio a favor de un mundo que desearíamos seguir compartiendo con quien lo ha dejado.

Por supuesto, los que quedamos lloraremos. Sucede cada vez que muere alguien justo que, como en el poema de Borges, ignoraba estar salvándonos mientras tomaba café o llevaba a sus nietos a mirar las tortugas de la Estación de Atocha.…  Seguir leyendo »

No me considero una ciudadana dócil y además creo que estoy razonablemente bien informada. Puedo ver la situación en que se encuentra la sanidad madrileña, entender cómo ha llegado hasta donde está y saber que no es (o no solo) por culpa del virus. Igual que puedo valorar algunas de las decisiones que se tomaron al inicio de esta crisis en España, cuando había información suficiente para hacer ciertas cosas y cancelar ciertas otras y se eligió sueño, que diría Jabois.

Sin embargo, sé que no es el momento de la cacerola ni del pataleo. Es el momento de gobernarnos con altura, que diría Rosalía, por citar una fuente políticamente fiable.…  Seguir leyendo »

El mundo de la comedia ha desarrollado su propia acepción para el término cuarentena. Se refiere al periodo de prudente silencio que el gremio pacta mantener hasta que una determinada tragedia, individual o colectiva, pueda ser utilizada como material cómico. El cómico Gilbert Gottfried se saltó una de las más tensas cuarentenas cuando, en el roast que el Friar’s Club de Nueva York dedicó a Hugh Hefner en 2001, decidió bromear sobre el 11-S cuando tan sólo habían transcurrido tres semanas desde los atentados. Los abucheos fueron instantáneos. Años más tarde, la cómica Sarah Silverman pudo incluir en su película Jesus is Magic (2005) su propuesta de nuevo eslogan para la compañía American Airlines sin causar tanto revuelo: “American Airlines: Los primeros en impactar contra las Torres”.…  Seguir leyendo »

Cuando pensábamos que nuestra sociedad era vulnerable sólo ante los actos terroristas o las catástrofes naturales, el SRAS-Cov-2 ha sido capaz de despertar en nosotros los más profundos sentimientos y emociones, para que nos hayamos dado cuenta de que sólo unidos y todos podremos ganar la batalla de esta pandemia. El Covid-19 no es una enfermedad extremadamente grave si nos centramos en el número de muertes que provoca, aunque sí lo es si valoramos su altísimo poder de contagio. Este coronavirus constituye la mayor amenaza a la que nos enfrentamos en todos los países y la primera catástrofe que vivimos muchas generaciones.…  Seguir leyendo »

El regreso del conocimiento

Por primera vez desde que tenemos memoria las voces que prevalecen en la vida pública española son las de personas que saben; por primera vez asistimos a la abierta celebración del conocimiento y de la experiencia, y al protagonismo merecido y hasta ahora inédito de esos profesionales de campos diversos cuya mezcla de máxima cualificación y de coraje civil sostiene siempre el mecanismo complicado de la entera vida social. En los programas de televisión donde hasta hace nada reinaban en exclusiva charlistas especializados en opinar sobre cualquier cosa en cualquier momento, ahora aparecen médicos de familia, epidemiólogos, funcionarios públicos que se enfrentan a diario a una enfermedad que lo ha trastocado todo y que en cualquier momento puede atacarlos a ellos mismos.…  Seguir leyendo »

Elle nous dépasse, cette épidémie et, en un certain sens, elle reste insaisissable. Elle est plus forte que n’importe quel ennemi de chair et de sang auquel nous avons été confrontés, et aussi de tout super-héros que nous avons inventé en imagination et au cinéma. Parfois, l’idée glaçante s’insinue en nous que peut-être, cette fois, nous allons perdre, perdre vraiment, notre guerre contre elle. Une défaite mondiale. Comme au temps de la «grippe espagnole». Idée balayée aussitôt : comment pouvons-nous être vaincus ? Nous sommes l’humanité du XXIe siècle ! Nous sommes sophistiqués, informatisés, équipés d’une infinité d’armes et de moyens de destruction, d’antibiotiques, de vaccins… Malgré tout, quelque chose en elle, dans cette épidémie, dit que, cette fois, les règles du jeu sont différentes de tout ce à quoi nous avons été habitués jusqu’ici, au point même d’affirmer que, pour l’heure, ce jeu ne connaît plus de règles.…  Seguir leyendo »

Un ami indien m’apprend que chez lui on parle de «communovirus». Comment ne pas l’avoir déjà pensé ? C’est l’évidence même ! Et quelle admirable et totale ambivalence : le virus qui vient du communisme, le virus qui nous communise. Voilà qui est beaucoup plus fécond que le dérisoire corona qui évoque de vieilles histoires monarchiques ou impériales. D’ailleurs c’est à détrôner, sinon décapiter le corona que doit s’employer le communo.

C’est bien ce qu’il semble faire selon sa première acception puisqu’en effet il provient du plus grand pays du monde dont le régime est officiellement communiste. Il ne l’est pas seulement à titre officiel : comme l’a déclaré le président Xi Jinping, la gestion de l’épidémie virale démontre la supériorité du «système socialiste à caractéristiques chinoises».…  Seguir leyendo »

«Llegó el coronavirus a España. Nos dijeron que nos laváramos las manos y nos lavamos las manos. Nos dijeron que evitáramos aglomeraciones y evitamos aglomeraciones. Nos dijeron que trabajáramos en casa para evitar contagios y trabajamos en casa para evitar contagios. Nos dijeron que nos rebajaban el sueldo por falta de producción y nos rebajaron el sueldo por falta de producción. Nos dijeron que faltaba comida en las tiendas y aquí empezaron los grandes problemas. Sobre todo en la ciudad. Los supermercados estaban desabastecidos, resultaba cada vez más complejo obtener carne o verdura así que mi marido y yo cogimos las maletas, los ordenadores, el gato, los hijos y nos largamos al pueblo.…  Seguir leyendo »

Hemos sido la generación más afortunada de la historia de la humanidad. Nacidos en la maravillosa península italiana, reclinada sobre un mar “bueno” en medio del periodo de paz más largo y de mayor bienestar del que jamás ha disfrutado el Occidente europeo, hemos sido la jeunesse dorée de la historia universal. Ahora, al entrar en la edad que debería otorgarnos la madurez, una vez alcanzado el “punto más alto” de nuestra existencia, nos vemos llamados a la prueba. ¿Estaremos a la altura?

Para aclarar a qué me refiero, no estoy hablando de la felicidad. Es posible que otras generaciones, más atormentadas, menos prósperas, más desesperadamente vitales que la nuestra, también hayan sido más felices.…  Seguir leyendo »

Contagio emocional

En uno de los cuentos más emblemáticos de Edgar A. Poe, el detective Dupin resuelve el misterio de un chantaje, no mediante la aplicación del razonamiento lógico, sino a través de la identificación empática. En «la carta robada», que así se llama este maravilloso cuento, Poe defiende que, para averiguar los pensamientos de otros, no hay nada como comenzar por acomodar nuestras expresiones faciales a las suyas, y esperar a que los mismos sentimientos afloren en nuestro corazón. Por boca del avezado Dupin, el escritor se pregunta si los grandes moralistas, desde Maquiavelo a La Bruyère, no fueron tal vez más que personas dotadas con esa capacidad de hacer brotar en su interior los pensamientos y sentimientos de otros.…  Seguir leyendo »

El coronavirus está afectando radicalmente a nuestra existencia colectiva e individual. Ha conseguido activar todos los mecanismos de la responsabilidad social organizándolos en torno al criterio de la salud pública en un estado de emergencia sanitaria, y está llevando a invocar, como ya no recordábamos, el carácter absolutamente necesario de la responsabilidad individual. Ante una crisis que nos desborda y amedrenta, lo que a uno le pide el cuerpo acaso sea abandonarse en la actuación de quienes tienen los poderes institucionales, pero es importantísimo advertir que para que las medidas colectivas sean efectivas es imprescindible la responsabilidad personal. Responsabilidad para hacer lo correcto en materia de prevención y del uso adecuado de los medios sanitarios; responsabilidad para reducir al máximo la movilidad y evitar las concentraciones humanas; responsabilidad para informarse, proteger(se) y actuar pensando en los más vulnerables… Al final tanto la ciencia como la política o el derecho no tienen más remedio que mirar a lo más genuinamente humano: la libertad.…  Seguir leyendo »

En estos días de incertidumbre, me aferro a los libros. Rebusco citas que anoté en agendas olvidadas de otros años, reviso los cuadernos que nunca acabo y donde siempre escribo sin orden, traspuestos, vuelvo a mirar los subrayados y las páginas que marqué de libros que leí hace tiempo y que no recordaba.

Justo hace un mes, en una libreta que se supone que iba a destinar para escribir mis sueños y que apenas tiene historias que soñé pero sí plantas y flores secas de las que nunca anoto su nombre, escribí una cita de Ursula K. Le Guin, del último libro que tenemos editado aquí, gracias a Alpha Decay, Conversaciones sobre la escritura.…  Seguir leyendo »

Estos días, en el contexto de la cuarentena y de la difícil crisis sanitaria que estamos atravesando, la famosa plataforma PornHub en un gesto de solidaridad regala durante un mes pornografía de pago gratis en España y en Italia. Y no cualquier pornografía, la Premium, la más violenta, la más brutal. ¿Qué significado tiene regalar pornografía? ¿Es acaso la pornografía un mero acto de consumo para pasar el rato mientras estamos en cuarentena?

A pesar de que sectores de la opinión pública creen que el porno es un fenómeno de representación textual, vinculado a la libertad de expresión y a la libertad artística, hay que señalar que en el porno no hay simulación.…  Seguir leyendo »

Ha existido alguna vez la seducción

No he conocido nunca a una «seductora». Y aún menos a un «seductor». Creo que sí he conocido y tratado (casi íntimamente) a grupos que congregaron a los que tienen fama de ser los más «seductores» del siglo y del mundo: actores de Hollywood, el Broadway de NY, «le-tout-Paris», artistas surrealistas, pánicos, dadaístas, patafísicos, comediantes del Gran Teatro del Mundo o poetas pobres y malditos «para no hacer mudanza en su costumbre».

He creído comprender que la seducción es un mito nuestro. Un cero que espera su hora. Un infundio masculino. Una trola exponencial. Los demócratas invitan a cambiar de chaqueta cuando los saurios son incapaces de incomodar a las musas.…  Seguir leyendo »

Reflexiones de un confinado

Robinson es un mito, y la soledad enloquece. Si nada humano te es ajeno, preocúpate antes que nada por los encerrados a solas. No sé si las múltiples instancias administrativas del país, que vienen justificando su existencia y su hipertrofia con una creciente invasión de nuestras vidas, están por la labor o, paradójicamente, se les ha escapado lo principal. El hombre, ser social, no es viable a solas.

Incluso acompañados, el encierro nos enfrenta, con el paso de los días, al aturdimiento y al extrañamiento. A poco que nos abandonemos, a poco que dejemos de apoyarnos en los libros, en las rutinas de trabajo en casa, en tareas pautadas, asomará el gran monstruo que siempre está al acecho: la falta de sentido.…  Seguir leyendo »