Taxi

Un cabify para Tobruk

Tendría 9 o 10 años cuando vi mi primera película pacifista. Se llamaba Un taxi para Tobruk, aunque no salía ningún taxi ni se llegaba nunca a Tobruk. Tal vez por eso, me di cuenta de que cuando tienes un buen título y una buena historia, casi da igual que concuerden mucho o poco.

La próxima vez que vea a Garci, tenemos que hablar de esta película. Era una producción francesa con aportación española. Estaba rodada en Almería, como sucedáneo del desierto de Libia, y pretendía reconstruir las peripecias de un comando de la Francia Libre, fiel a De Gaulle, huyendo de los alemanes, tras la batalla de El Alamein.…  Seguir leyendo »

El enconado conflicto entre taxis y vehículos de alquiler con conductor (VTC) es quizá la mejor muestra de la fractura múltiple que sufre nuestro modelo socioeconómico ante la revolución tecnológica y la globalización. La solución no puede venir de diagnósticos simplistas basados en conceptos obsoletos, sino de una visión renovada de lo que significa el trabajo y la competencia en una sociedad abierta a la innovación pero capaz de corregir las injusticias de ciertos mercados.

No prohibimos ni limitamos Wikipedia, los GPS o tantos servicios de Internet porque hayan acabado con las enciclopedias, los mapas u otros negocios. Pero quienes se quedan con esta primera derivada de este argumento pro-tecnología para defender que VTC y taxis deben competir sin ningún control olvidan dos características esenciales de este sector: 1) los taxis operan con una licencia pública y ofrecen un servicio de interés general regulado, así que es proporcionado que soliciten una cierta protección pública de su actividad; 2) la ventaja de algunos de sus nuevos competidores no solo proviene de las nuevas tecnologías sino de cierta competencia desleal en materia regulatoria y fiscal (menores cargas o elusión de impuestos al repercutirlos en otros países).…  Seguir leyendo »

“Promises, promises I’m all through with promises” (Hal David).

Hace unos meses, publicamos en EL ESPAÑOL un artículo titulado “El taxi arrasaría sin imposiciones arbitrarias”, y este fin de semana volvimos a ser testigos de una huelga por parte del sector.

Desafortunadamente, al sector le han convencido de que va a poder defender sus reivindicaciones desde la imposición y la prohibición. Y se equivoca. Mientras espero a ver si puedo llegar a casa tras volver de Londres, recuerdo que el alcalde de Londres prohibió Uber. Lo prohibió tanto que, de Marylebone a Heathrow, no he visto nada más que decenas de Uber.…  Seguir leyendo »