Taxi

El conflicto del taxi, si es que se puede definir así, representa algo mucho más profundo de lo que puede parecer a simple vista. No se trata sólo de un conflicto entre los intereses de determinados colectivos, es el inicio de algo mucho mayor. Asistimos a lo que algunos economistas han bautizado como la cuarta revolución industrial basada en -sin entrar en detalles de nomenclatura- las nuevas tecnologías. Por eso es importante entender (especialmente nuestros gobernantes y decisores públicos) las dinámicas de cambio. Siempre ha habido revoluciones, evoluciones e innovaciones. En eso ha consistido el desarrollo mismo de la humanidad. Alguien nuevo mejora lo ya existente.…  Seguir leyendo »

Decía Hazlitt que la Economía consiste en tener en cuenta los efectos últimos de las medidas económicas y no sólo las consecuencias inmediatas. No deja de ser paradójico que fuese un periodista quien estableciera una de las máximas más importantes en Economía. Analicemos desde el punto de vista económico el conflicto del taxi determinando quiénes son los perdedores, los ganadores y sus posibles soluciones.

El conflicto se genera por la aparición de una tecnología disruptiva que permite dos avances muy importantes: La geolocalización, tanto del vehículo como del usuario, haciendo mucho más eficiente la puesta en contacto de ambos. Y la valoración mutua de conductores y usuarios que proporciona un control de calidad que hace innecesario el sistema de licencias.…  Seguir leyendo »

La huelga de taxis que seguimos padeciendo en Madrid ha sido violenta y sin las mínimas limitaciones y condicionamientos que se exigen generalmente en otros supuestos de huelga. Esta singularidad ha abrumado a los ciudadanos con una mezcla de angustia y de perplejidad y solo es explicable, al menos en parte, por el control del movimiento que ha tomado un grupo de exaltados.

La primera cuestión que se plantea es si el transporte público urbano no colectivo constituye un servicio público esencial, que la Administración -sea estatal, autonómica o municipal, o una combinación de ellas- deba de asegurar de la misma forma que la existencia y funcionamiento de un razonable transporte público colectivo; y si la importancia de la actividad, por su naturaleza o por los riesgos que lleva aparejada su prestación, justifican un control total de la misma por parte de la Administración, es decir, no solo sobre las normas de calidad a las que debe ajustarse el servicio y el nivel de capacidad de los prestadores, sino incluso sobre las condiciones económicas de la actividad, impuestas al margen del mercado.…  Seguir leyendo »

Tras varios meses de presión continuada por parte de ciertos colectivos de taxistas, el Gobierno decidió a finales del año pasado activar la maquinaria regulatoria en el sector del alquiler de vehículos con conductor. Así, en septiembre de 2018 en España se convalidó en el Congreso el Real Decreto-Ley por el que el Gobierno central traspasaba apresuradamente a las comunidades autónomas la competencia para autorizar servicios de transporte urbano, programando un plazo de entre cuatro y seis años para la extinción de los servicios urbanos VTC, abriendo el camino al caos regulatorio, a la acumulación de conflictos legales, competenciales y sociales; y poniendo en riesgo tanto el empleo de decenas de miles de personas como un servicio que millones de ciudadanos y visitantes utilizan habitualmente.…  Seguir leyendo »

La Cuarta Revolución Industrial ya está en marcha. Y de las decisiones que tomemos ahora, dependerá, en buena medida, el carácter que adquiera en lo venidero. Por eso, la decisión con la que Ada Colau ha pretendido resolver el conflicto entre taxistas y conductores de VTC es tan sumamente peligrosa. No sólo porque en el presente, expulsa de facto a miles de familias de sus empleos e interviene de manera irresponsable en la economía, sino porque sienta un precedente de cómo se quiere gestionar la transformación tecnológica: recortando la libertad.

O más o menos libertad. Esa es la cuestión sustancial que nos traerá la Cuarta Revolución Industrial.…  Seguir leyendo »

Un cabify para Tobruk

Tendría 9 o 10 años cuando vi mi primera película pacifista. Se llamaba Un taxi para Tobruk, aunque no salía ningún taxi ni se llegaba nunca a Tobruk. Tal vez por eso, me di cuenta de que cuando tienes un buen título y una buena historia, casi da igual que concuerden mucho o poco.

La próxima vez que vea a Garci, tenemos que hablar de esta película. Era una producción francesa con aportación española. Estaba rodada en Almería, como sucedáneo del desierto de Libia, y pretendía reconstruir las peripecias de un comando de la Francia Libre, fiel a De Gaulle, huyendo de los alemanes, tras la batalla de El Alamein.…  Seguir leyendo »

El enconado conflicto entre taxis y vehículos de alquiler con conductor (VTC) es quizá la mejor muestra de la fractura múltiple que sufre nuestro modelo socioeconómico ante la revolución tecnológica y la globalización. La solución no puede venir de diagnósticos simplistas basados en conceptos obsoletos, sino de una visión renovada de lo que significa el trabajo y la competencia en una sociedad abierta a la innovación pero capaz de corregir las injusticias de ciertos mercados.

No prohibimos ni limitamos Wikipedia, los GPS o tantos servicios de Internet porque hayan acabado con las enciclopedias, los mapas u otros negocios. Pero quienes se quedan con esta primera derivada de este argumento pro-tecnología para defender que VTC y taxis deben competir sin ningún control olvidan dos características esenciales de este sector: 1) los taxis operan con una licencia pública y ofrecen un servicio de interés general regulado, así que es proporcionado que soliciten una cierta protección pública de su actividad; 2) la ventaja de algunos de sus nuevos competidores no solo proviene de las nuevas tecnologías sino de cierta competencia desleal en materia regulatoria y fiscal (menores cargas o elusión de impuestos al repercutirlos en otros países).…  Seguir leyendo »

“Promises, promises I’m all through with promises” (Hal David).

Hace unos meses, publicamos en EL ESPAÑOL un artículo titulado “El taxi arrasaría sin imposiciones arbitrarias”, y este fin de semana volvimos a ser testigos de una huelga por parte del sector.

Desafortunadamente, al sector le han convencido de que va a poder defender sus reivindicaciones desde la imposición y la prohibición. Y se equivoca. Mientras espero a ver si puedo llegar a casa tras volver de Londres, recuerdo que el alcalde de Londres prohibió Uber. Lo prohibió tanto que, de Marylebone a Heathrow, no he visto nada más que decenas de Uber.…  Seguir leyendo »