Teletrabajo

Rodeada de cajas de archivos de su oficina cerrada, Aimee Rae Hannaford, cofundadora y directora ejecutiva de Hook 42, trabaja en su habitación en Castro Valley, California, el 13 de mayo de 2020. (Melina Mara/The Washington Post)

Casas que son oficinas, escuelas y hogares. Rituales cotidianos confundidos en una jornada laboral sin horarios ni límites: cocinar, atender juntas, enviar reportes, limpiar la sala, cumplir objetivos. El teletrabajo (o home office), acelerado por la pandemia, es más que “trabajar desde casa”: supone un cambio en las formas en que el espacio doméstico, la vida privada y la productividad laboral se relacionan. En la era de los dispositivos integrados, la casa parece haber ampliado también sus funcionalidades: hoy es el lugar donde se cumple con mayor exactitud aquello de “vivir para trabajar y trabajar para vivir”.

En América Latina la contingencia sanitaria y corporativa no dejó espacio para la transición: obligó a convertir súbitamente la mesa del comedor en un mobiliario de oficina.…  Seguir leyendo »

Muchos gerentes están tratando el desplazamiento al trabajo desde casa, situación inducida por la pandemia de este año, como si fuera teletrabajo estándar. Pero no lo es, y operar bajo el supuesto de que sí lo es, puede dañar, en última instancia, la moral de los empleados. Si bien a los trabajadores de oficina normalmente les está yendo comparativamente mejor que a los trabajadores esenciales durante la pandemia, el abrupto cambio al trabajo a distancia fue inquietante y sus efectos no deben pasarse por alto.

Los expertos en liderazgo y los científicos cognitivos pueden dar fe de que la resistencia al cambio tiene menos que ver con el cambio propiamente dicho y más con la pérdida de control y el miedo a la incertidumbre.…  Seguir leyendo »

De un día para otro, el confinamiento nos obligó a realizar muchas de nuestras acciones cotidianas exclusivamente en línea. El trabajo, la escuela, la universidad, cualquier intercambio cotidiano; en definitiva, una gran parte de lo que llamamos “vida social” se vio traspuesto a píxeles.

Tres consecuencias derivaron de esas circunstancias. La primera fue una extrema intensificación del uso de nuestros protocolos digitales. Después, su extensión a muchas otras actividades, algunas de las cuales no asumimos que fuera razonable realizar de esa manera: consejos de administración, organización de congresos, cumbres de jefes de Estado, incluso participar en un aperitivo por WhatsApp. En última consecuencia, se produjo un fenómeno de naturalización, como si, de ahora en adelante, fuese algo normal realizar todas estas actividades humanas sin recurrir a una presencia carnal compartida.…  Seguir leyendo »

La intensa expansión del teletrabajo durante la pandemia ha impactado con fuerza sobre la organización de multitud de empresas y trabajadores. Durante el confinamiento hemos pasado de un 4,8% de trabajo a distancia hace un año hasta un 16,2% al segundo trimestre de 2020. El teletrabajo ha venido para quedarse, si bien no en las condiciones en las que se ha desarrollado en este período excepcional. Si el teletrabajo ha constituido una tabla de salvación frente a una emergencia de gran restricción de la movilidad, intentando hacer virtud de una necesidad, ahora se trata de una perspectiva de largo plazo de hacer necesidad de una virtud, logrando un modelo que proporcione todo lo que de bueno tiene el teletrabajo.…  Seguir leyendo »

Du jour au lendemain, le confinement nous a imposé la nécessité de mener nombre de nos actions courantes, et de façon exclusive, en ligne. Le travail, l’école, l’université, les échanges usuels, bref, une large part de ce qui est nommé «vie sociale» s’est vu transposée en pixels.

De ces circonstances ont résulté trois effets. D’abord, une extrême intensification de l’usage de nos protocoles numériques. Ensuite, son extension à de nombreuses activités, dont on ne supposait pas pour certaines d’entre elles qu’il était raisonnablement possible de les mener ainsi : conseils d’administration, tenues de congrès, sommets de chefs d’Etat… jusqu’à des «apéros WhatsApp».…  Seguir leyendo »

A la vuelta del vernao el teletrabajo, con sus pros y contras, volverá a estar de plena actualidad por dos motivos. Uno, político-legal, por debatirse hacia octubre en el Congreso y en el Senado el anteproyecto de Ley del Teletrabajo y otro, funcional, por la evolución que estamos viendo de la pandemia con posibles confinamientos locales. De forma que, en la mayor o menor calidad del debate público y empresarial sobre el alcance del trabajo virtual, nos jugamos decisiones estratégicas con profundas implicaciones laborales, sociales, urbanas y productivas.

Durante el confinamiento pasado el número de empresa nacionales que pusieron en práctica el trabajo en remoto pasó del 5% anterior justo al cierre de los centros educativos (11- 16 de marzo) al 34% en mayo.…  Seguir leyendo »

Hace unas semanas me preguntaron qué podría hacer España para que no dependiera del turismo y poder hacer frente a la situación económica a la que nos tenemos que enfrentar tras la crisis de la covid-19. Mi respuesta fue, y sigue siendo, hacerle frente con más turismo pero de una tipología diferente: el turismo permanente.

¿Qué quiero decir con esto? Para aprovechar la nueva normalidad, España tiene la oportunidad de convertirse en un destino privilegiado de ‘turismo permanente’, es decir, un lugar que acoja a profesionales europeos dispuestos a vivir en España y a teletrabajar para el resto del mundo.

Debido al impacto del coronavirus, nos encontramos ante una situación que he llamado Ley de la covid que señala que todo lo que se pueda hacer de manera digital, será digital.…  Seguir leyendo »

El teletrabajo es uno de los efectos que han dejado la emergencia sanitaria generada por la COVID-19, y las medidas de contención decretadas para “atajar la pandemia, evitar su propagación y proteger la salud pública”.

El sábado 14 de marzo se declaraba el estado de alarma en España y pocos días después entraba en vigor el Real Decreto Ley 8/2020. Mediante esta norma se instituyó el carácter preferente del trabajo a distancia hasta tres meses después de la finalización del estado de alarma.

Según las órdenes del ministerio de Sanidad que regulan el Plan para la transición hacia una nueva normalidad “se fomentará, siempre que sea posible, la continuidad del teletrabajo para aquellos trabajadores que puedan realizar su actividad laboral a distancia”.…  Seguir leyendo »

El Gobierno ha presentado su anteproyecto de ley para regular el trabajo a distancia, también el teletrabajo, una de sus variantes. Del texto que se conoce se sabe que el Ejecutivo pretende conseguir que el teletrabajo no implique una merma de salarios ni de derechos para los trabajadores. Loable objetivo. Pero para eso no es necesario ninguna ley nueva. El artículo 13 del Estatuto de los Trabajadores ya establece que estos trabajadores “tendrán los mismos derechos que los que prestan sus servicios en el centro de trabajo de la empresa”. Así, parece que la carencia regulatoria no debe buscarse en la igualación de derechos, sino en otro lugar.…  Seguir leyendo »

Superada, como parece en este envite, la virulenta crisis sanitaria, es momento de reflexionar en torno a las lecciones y motivación de futuro que el Covid-19 nos ha dejado. Para extraer de la calamidad la máxima oportunidad.

En el confinamiento hemos desarrollado conceptos como adaptabilidad, conectividad y comunicación con tecnología. Todo el planeta aislado físicamente, en la era de la globalización, evitó el aislamiento social con digitalización. España, país que hasta ahora seguía primando el presencialismo en el trabajo sobre méritos de productividad, ha sabido adaptarse al trabajo en remoto allá donde ha sido posible, salvando empleos con aprovechamiento, incorporando destrezas desconocidas, saltando de un escaso 8 por ciento de trabajo online el año pasado al 80 por ciento que se ha producido durante el Covid.…  Seguir leyendo »

El mes pasado, Jack Dorsey, Director Ejecutivo de Twitter, anunció que la compañía permitiría que sus empleados que están teletrabajando de acuerdo con los protocolos de distanciamiento social sigan haciéndolo definitivamente. Varias otras grandes empresas, como Facebook o la automotriz francesa PSA, han seguido esta tendencia con planes para mantener a muchos más empleados en sus hogares una vez que acabe la crisis del COVID-19. ¿Será la oficina otra de las víctimas de la pandemia?

En cierto sentido, la desaparición de la oficina ya lleva tiempo anunciándose. En la década de 1960 el futurólogo estadounidense Melvin Webber predijo que el mundo llegaría a una “edad post-ciudades”, en la que “sería posible vivir en la cima de una montaña y, al mismo tiempo, mantener un contacto íntimo, en tiempo real y realista con colaboradores de negocios u otros ámbitos”.…  Seguir leyendo »

Angustia, estrés, ansiedad, imposibilidad de desconectar, aislamiento… Todos estos síntomas han reportado los apresurados estudios realizados en las últimas semanas sobre personas que trabajaban desde casa, especialmente mujeres. ¿Era esto el teletrabajo?

Resulta casi obligado que los artículos escritos durante esta pandemia debida al coronavirus incorporen algún tipo de autorreferencia, sea en forma de crónica o de formato experiencial. Y sí, también yo he sido teletrabajadora en gran parte del confinamiento a que hemos estado sometidos. Así pues, he podido contrastar directamente la literatura que hasta el momento teníamos sobre esta fórmula laboral.

He podido comprobar, como tantas otras personas, que lo que hemos vivido es una forma de trabajo a distancia, con gran despliegue tecnológico y facilidad de desempeño, pero sin algunos de los requisitos básicos del teletrabajo, como un buen control de los riesgos laborales que lleva asociados, una organización basada en objetivos individualizados, o una combinación necesaria con la presencialidad en el lugar de trabajo.…  Seguir leyendo »

Mientras escribo este artículo no olvido que sí, que yo también soy uno de los cientos de miles de españoles que, de la noche al día, hemos pasado a ser teletrabajadores. Que hemos cambiado la oficina, el laboratorio o el aula por el salón, el dormitorio o incluso la cocina de la casa. Sin más transición ni explicaciones que la publicación fulminante de un Real Decreto.

El teletrabajo no es nada nuevo. Se calcula que en la Unión Europea el 5 % de la población activa teletrabaja normalmente al menos un 25 % de su jornada (4 % en el caso de España).…  Seguir leyendo »

Les mesures prises pour lutter contre l’épidémie de Covid-19 obligent désormais des millions de personnes à travailler chez elles. Politiques et employeurs encouragent le «télétravail», «travail à distance» ou «travail à domicile» pour tenter de remédier aux effets économiques désastreux de la crise sanitaire, et permettre de limiter les contacts entre individus. Cette (re)découverte du télétravail a pourtant révélé pour beaucoup un impensé, sur le plan technique, social et légal. Les travailleuses et travailleurs n’ont d’autre choix que de s’en remettre à leur employeur et à la compétence des services informatiques et juridiques de l’entreprise (lorsqu’elle en dispose) pour organiser le travail à distance.…  Seguir leyendo »

Una cosa es lo que la tecnología permite hacer y otra muy distinta lo que de verdad hacemos con ella. Por ejemplo, el teletrabajo en España nos suena más a chino que el coronavirus. Y el poder ser atendido desde una aplicación por un médico en video consulta o acceder desde el móvil a los informes clínicos sin pisar un centro de salud, solo sonará a las personas que se paguen un seguro médico.

Entonces llega el coronavirus y Vodafone manda a 2.200 trabajadores a trabajar a casa de un plumazo. Así, de un día para otro. Una estrategia buenísima, creo yo.…  Seguir leyendo »