Terrorismo revolucionario

Un miembro de las Farc cuelga un cartel del líder fallecido de la guerrilla Alfonso Cano en Colombia, en enero de 2016. Credit Rodrigo Abd/Associated Press

La transición a la paz de un país es motivo de celebración, pero también es un proceso incierto que requiere diligencia y compromiso. En Colombia, donde un acuerdo de noviembre de 2016 puso fin a un sangriento conflicto interno de 52 años, la presión va en aumento.

Está afectando la idea de poner fin a las guerras intestinas por medio de negociaciones. Recientemente, un diplomático europeo me dijo que “los grupos insurgentes de las guerras civiles están pendientes de lo que ocurre en Colombia, para ver si el gobierno cumple sus promesas”. En una reunión, un militar estadounidense de alto nivel escuchó comentarios preocupados de algunos colegas míos y, exasperado, preguntó: “¿Pueden darme un ejemplo de algún lugar donde el proceso de paz realmente haya funcionado?”.…  Seguir leyendo »

Un miembro de las Farc cuelga un cartel del líder fallecido de la guerrilla Alfonso Cano en Colombia, en enero de 2016. Credit Rodrigo Abd/Associated Press

A nation’s transition from conflict to peace is something to celebrate, but it’s also an uncertain process that requires diligence and commitment. In Colombia, where a November 2016 agreement ended 52 years of bloody internal conflict, the stress is mounting.

It’s affecting the whole idea of ending internal wars through negotiations. A European diplomat recently told me, “Insurgent groups in civil wars are watching Colombia to see what happens, whether the government keeps its promises.” In a recent meeting, a senior United States military officer heard concerns from some colleagues and said to me, exasperated, “Can you give an example of anywhere that a peace process has actually worked?”

Colombia should be one.…  Seguir leyendo »

Aldo Moro, un mártir laico

Ni Washington ni Moscú aprobaron el cambio de rumbo. En marzo de 1978, después de treinta años de enfrentamiento, estaban a punto de entenderse la Democracia Cristiana, empujada por su presidente Aldo Moro hacia una política de “solidaridad nacional”, y el Partido Comunista Italiano, con la estrategia de “compromiso histórico”, ofrecida desde 1973 por Enrico Berlinguer. La primera desaprobación había llegado del bloque soviético en forma de atentado, made in URSS,del camión surgido de improviso, utilizado tiempo atrás contra Togliatti, y que por poco no acaba en Bulgaria con la vida del “querido camarada” Berlinguer. Poco más tarde, Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano, mostraba a Moro su radical desacuerdo con la idea de que el Gobierno de la DC incluyera a los comunistas.…  Seguir leyendo »

Tienen futuro las negociaciones con el ELN

Un proceso en el limbo

La suspensión de la mesa de negociación con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) comenzó cuando este grupo guerrillero dio fin al cese al fuego bilateral, ignorando los llamados de la sociedad civil, el gobierno y la comunidad internacional. Y a raíz del atentado del 27 de enero en Barranquilla, la crisis que resultó de esta suspensión se ha hecho más profunda.

En este contexto han surgido varias preguntas: ¿por qué el ELN cometió este atentado?, ¿cómo se puede entender esta crisis?, ¿qué pasará de ahora en adelante?

Antes del atentado, la mesa de negociación pasaba por un momento difícil debido a su decisión de no renovar el pacto de cese al fuego bilateral y temporal.…  Seguir leyendo »

Hoy cumple un año el pacto de paz con las Farc. Y “un año pasa volando”, pero también es eterno, 365 días con sus madrugadas, cuando se está implementando el acuerdo mientras se está sobreviviendo a una campaña presidencial que empezó por su propaganda negra: luego de cinco años de un diálogo en dos lenguas de familias diferentes, 1.825 días con sus víctimas, Colombia consiguió el milagro de librarse de aquella guerra de medio siglo que –cruzada con la fallida guerra contra las drogas– engendró un par de guerras más. Desde entonces no ha habido una sola muerte por causa del conflicto.…  Seguir leyendo »

Hoy, en el Día Mundial de la Paz, parecería que estamos cayendo en una espiral de más violencia, prejuicios e ira. El conflicto parece permear al mundo entero, ya sea a través de enfrentamientos entre países, problemas domésticos o ataques terroristas. Sin embargo, este año Colombia logró terminar más de medio siglo de conflicto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Hoy las Farc están totalmente desarmadas y las Naciones Unidas recibió más de 9.000 armas y 1,3 millones de municiones para ser destruidas. Justo este mes, este grupo de excombatientes presentó su nuevo partido político en una reunión pacífica en Bogotá.…  Seguir leyendo »

El papa llegó y ya no tuve dudas: era el líder político que más de 40 millones de personas estaban esperando. Había que ver su recibimiento, a lo colombiano —a ritmo de cumbia y más cumbia— con mucha hospitalidad y emotividad en las calles, la gente agitando banderitas, camisetas, mostrándole una estampita, una medalla milagrosa, una foto familiar o alzando a un niño para que recibiera su bendición. Mis compatriotas querían mirarlo tan de cerca para tomarle fotos, tocarlo y abrazarlo que formaron un tapón humano que impidió el paso del papamóvil por la calle 26 de Bogotá. Lograron aferrarse a él, a la esperanza que representa, aunque solo fuera por unos segundos.…  Seguir leyendo »

After years of tumultuous peace talks, the Revolutionary Armed Forces of Colombia, better known as FARC, bid a final farewell to arms in June. The act heralds the end of a 52-year conflict. But for Colombia to decisively break with its past, it must be smart in its approach to reintegrating FARC combatants back into society.

The task is daunting: How do you keep people who have been fighting for decades from rearming? Giving aid to former fighters remains controversial, but new evidence-based strategies provide reason for hope that reintegration can succeed despite the challenges.

The FARC members’ background presents a first hurdle.…  Seguir leyendo »

El pasado martes 27 de junio, Juan Manuel Santos dio uno de los discursos más importantes de su carrera. Esa mañana, en Mesetas —una población en el departamento de Meta, tal vez una de las zonas más conflictivas de Colombia— anunció el inicio del desarme definitivo de las FARC, después de un largo y complejo proceso de paz. En el momento más comentado de su alocución —y de toda la ceremonia— dijo que había valido la pena ser presidente solo por vivir ese día. Quienes lo conocen saben que esta frase encierra varias paradojas.

Seguí a Santos varios meses del año pasado para escribir un perfil que publiqué en la revista Gatopardo unas semanas antes de que recibiera el premio Nobel de la Paz, en diciembre.…  Seguir leyendo »

Este martes, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia entregarán su última arma en una ceremonia en el pueblo de Mesetas, en el Meta, una de sus retaguardias. Llega así a su fin un conflicto armado de más de cincuenta años con la guerrilla más vieja de América Latina, que ha causado más de 2 mil asesinatos selectivos, 12 mil secuestros, 6 mil soldados víctimas de sus minas antipersonales y cientos de miles de personas desplazadas. Y a pesar del inmenso logro del presidente Juan Manuel Santos para desactivar este movimiento insurgente, en Colombia no se vive una fiesta.

El pesimismo ha alcanzado niveles récord según la última encuesta Gallup e igual de negativos son los niveles de aprobación de la gestión del presidente Santos y la percepción sobre lo que puede traer el acuerdo de paz.…  Seguir leyendo »

At the start of each school year, Colombian schoolchildren are still given specially prepared instruction manuals in the form of comic books to teach them how to avoid stepping on land mines. Despite these efforts, during 52 years of war, more than 1,000 Colombian children, usually from the poorest of our farming families working their fields, were killed or maimed by land mines.

I ran for president of Colombia to lead a nation where the books we give Colombia’s schoolchildren teach reading, science, math and poetry, not warnings against stepping on explosives. Today – having signed a historic peace agreement between my government and the Revolutionary Armed Forces of Colombia, on Nov.…  Seguir leyendo »

Al inicio de cada año escolar, a los niños colombianos se les entregan manuales de instrucciones preparados en forma de historietas para enseñarles cómo evitar pisar minas terrestres. A pesar de estos esfuerzos, durante 52 años de guerra, más de mil niños colombianos —por lo general, provenientes de las familias más pobres de nuestros campos— murieron o quedaron mutilados por estos explosivos.

Contendí por la presidencia de Colombia para liderar una nación donde los libros que les diéramos a los niños colombianos enseñaran lecturas, ciencias, matemáticas y poesía, en lugar de advertencias para que no pisaran explosivos. Hoy, tras firmar un Acuerdo de Paz histórico entre mi gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), estamos construyendo una Colombia en paz.…  Seguir leyendo »

By now, the numerous hindrances to Colombia’s peace process are well documented, from the inadequate FARC centralisation zones and the tight disarmament and reintegration schedule to a much-criticised amnesty law and the frequent assassinations of Colombian human rights activists.

But less attention has been paid to the FARC’s internal challenges as this half-century-old Marxist insurgency decommissions its fighters and transitions into peace. Such dynamics are important. For Colombia’s peace to stick, this violent rebel group must successfully become an officially sanctioned political actor.

The FARC now finds itself in the midst of a deep transformation that will alter who it is, how it sees itself and what it does.…  Seguir leyendo »

El pasado mes de diciembre, el Congreso de Colombia refrendó el Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC. Después de un comienzo bastante accidentado, con el fracaso de la validación popular del primer acuerdo, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos renegoció algunos puntos del texto con el grupo guerrillero y lo sometió esta vez a ratificación parlamentaria. Al final, muchos puntos cambiaron, como resultado de la intención del gobierno de satisfacer los deseos de las iglesias cristianas y del partido del ex-presidente Uribe Vélez. Pese a ello, hoy en día tenemos un acuerdo de paz y es tarea del gobierno nacional, junto con las FARC, proceder a su despliegue.…  Seguir leyendo »

In Colombia, the November 2016 agreement between the FARC guerillas and the Colombian government has brought the promise of peace for the country and compelled a significant reduction in FARC-related violence.

But the road ahead remains daunting. The FARC agreement has not implied a reduction in the military actions of other groups, such as the EPL, the ELN or right-wing warlords (known in Colombia as paramilitaries). At least 80 human rights activists were assassinated in 2016, and some sources report more than 125.

Tensions are particularly flaring around delays in implementing the accords – that is, actually putting into action the decisions written down on paper.…  Seguir leyendo »

When Colombians streamed to the polls four months ago to vote in a plebiscite to accept or reject a peace agreement with the country’s leading guerrilla group, the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC), opinion polls predicted a resounding victory for the accord. Many citizens and internationals expected that the world’s second longest continuous armed conflict and one of its oldest Marxist insurgencies would soon become an historical relic.

In Havana, the FARC leadership and its negotiating team sat with journalists to watch the votes come in. Once the result was announced – the accord was rejected by less than one-half of 1 per cent – the guerrilla group retired to a private meeting at which its leaders decided the loss was only a temporary setback.…  Seguir leyendo »

After 55 years of civil conflict that killed some 220,000 citizens, Colombia is indubitably on the path to peace.

Juan Manuel Santos’s government has signed a peace agreement with the FARC rebels and launched negotiations with the ELN, the country’s second-largest guerrilla group, which is still armed and active.

But accords are only the first step toward ending war. Afterwards come disarmament, reintegration, reparations, justice – all the hard work of making peace stick in a traumatised and deeply polarised nation.

At this fragile crossroads, The Conversation Global invited scholars to reflect on recent peace processes from around the globe. The question: what lessons could Colombia take away from other nations’ transitions from civil war to peace?…  Seguir leyendo »

More and more, it is clear that 2017 will be a turning point in Colombia’s history, for good or for bad. The implementation of the peace agreement with the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) will begin, while presidential campaigns for 2018 will also start.

While both issues are constantly in the headlines, there has been little effort to understand how implementation will affect political predictions for 2018, and vice versa. While likely upcoming scenarios do not paint well for the peace agreement, at International Crisis Group, in a recent report, we believe that all is not lost if implementation makes important progress.…  Seguir leyendo »

Errores de parte y parte

Con mucha expectativa, pero a la vez con bastante pesimismo, el país recibió el anuncio de la instalación de la mesa formal de negociaciones entre el gobierno nacional y el ELN el próximo 7 de febrero.

La expectativa se debe a los muchos esfuerzos realizados para llegar a este momento y a la posibilidad de tener una paz completa en Colombia.

El pesimismo tiene su origen en varios aspectos de la organización y del contenido de la negociación que se ha propuesto, así como en la desconfianza entre las partes y la de la opinión nacional acerca del ELN.…  Seguir leyendo »

La aprobación el día de los inocentes de la Ley de Amnistía e Indulto en Colombia es el primer paso en la puesta en marcha de los Acuerdos de Paz y la primera norma adoptada por la vía rápida –Fast Track, como se ha denominado- que autorizó la Corte Constitucional colombiana. Un instrumento de alto valor simbólico que abre la vía a la reconciliación en ese país y posibilita abandonar el “limbo” en el que se encontraban los 53 frentes de las FARC en pleno proceso de concentración en 27 lugares: 7 puntos transitorios de normalización y 20 zonas veredales transitorias en donde se procederá a la entrega de armas y se iniciará el proceso de desmovilización de estos combatientes en todo el territorio.…  Seguir leyendo »