Totalitarismo (Continuación)

Es asombroso el relativismo moral e intelectual de la izquierda cuando alza la voz contra el franquismo y calla las vergüenzas de la Cuba castrista. Es la doble vara de medir de quienes critican al capitalismo viviendo de él y para él, convirtiéndose en bufones de corte legitimados por el pensamiento políticamente correcto, que les sirve de colchón para decir barbaridades.

Y pongo en cursiva izquierda porque la palabra apenas encierra hoy un concepto, vestida ya de pura fachada en este mundo de propaganda, publicidad y destellos inconstantes. La izquierda vacía de fondo y exuberante en la forma suele vivir cómoda en el caviar de lo cotidiano, arropada por un pseudointelectualismo que -en el caso español- siempre tiene a la Iglesia como inspiradora de su trasnochada manía persecutoria y a Esperanza Aguirre o Aznar como totémicas figuras de su azuzada inquina.…  Seguir leyendo »

Les commémorations officielles de la chute du mur de Berlin ont mis en scène le triomphe de la liberté. Sous la porte de Brandebourg, les dirigeants du monde capitaliste (le seul, désormais) ont rejoué la conquête de l’Est par l’Ouest avec l’assurance tranquille que donne la certitude d’avoir eu raison. Dans le même temps, ceux qui ne se sont jamais réjouis de la disparition du communisme retrouvent des raisons d’espérer, alors que l’omnipotence des marchés financiers jette les hommes dans la crise. Et le doute de s’insinuer : trouve-t-on autre chose, sous les décombres du Mur, que le triomphe d’une idéologie qui devait mener le monde à la catastrophe ?…  Seguir leyendo »

Entre los años 1960 y 1962 viví en EEUU como becario Fulbright y, después, como profesor adjunto de Economía del Trabajo en la Cornell University de Nueva York. En el verano de 1961 participé en un seminario en la Universidad de Berkeley de California y allí me recomendaron la lectura o reading assignment de un libro de Seymour Martin Lipset: Political Man. Tengo grabado el recuerdo de la obra y que me impresionó mucho el capítulo quinto, que relacionaba el nacimiento de los movimientos extremistas o fascistas con la reacción de las clases medias contra el maltrato sistemático que, en tiempos difíciles, se les aplica por parte de los poderes constituidos.…  Seguir leyendo »

El pasado 8 de septiembre Italia festejó el 65° aniversario del inicio de la resistencia a la ocupación nazi en 1943. Durante dos años la resistencia italiana luchó contra las tropas alemanas y contra los fascistas italianos reorganizados en la efímera República Social Italiana o República de Saló (1943-1945) en el norte de la península. Fue una guerra civil despiadada en la que no se hicieron prisioneros. Fue una lucha a muerte, porque las concepciones clave del fascismo no pueden convivir con las concepciones clave de la democracia.

La derrota militar del fascismo clásico (1919-1945) a manos de las tropas aliadas y la actuación de la resistencia en los países ocupados supusieron la marginación política de las ideas fascistas.…  Seguir leyendo »

"Fascinante fascismo". Con estas palabras calificó la gran escritora norteamericana Susan Sontag la película del director alemán Hans-Jurgen Syberberg Hitler (1977). Con 22 capítulos, en cuatro partes y con siete horas de duración, la obra de Syberberg, indica el crítico David Thomson, es "la suma de imágenes, fantasmas e interpretaciones" sobre el dictador nazi. Con ello, el director quisiera estudiar las maneras como hemos tratado de asimilar, olvidar o reformar "el más espantoso evento de nuestro tiempo": la dictadura hitleriana.

En su clásico estudio Técnica del golpe de Estado, el escritor italiano Curzio Malaparte atribuye a Napoleón Bonaparte la invención del golpe de Estado moderno, que consiste en guardar las apariencias de la legalidad, aprovechar los errores del adversario y precipitar los acontecimientos frente a un Estado que siempre quiere ganar tiempo.…  Seguir leyendo »

Jon Juaristi acaba de publicar su premiada primera novela -«La caza salvaje»- que si por su título fuera podría tenerse por uno más de sus lúcidos ensayos sobre el País Vasco. No lo es, pero el recorrido ficticio -en modo alguno inverosímil- de Martín Abadía, el protagonista del relato, tiene ese trasfondo dramático -¿trágico?- que de modo ya histórico connota la realidad vasca. El domingo pasado, Juaristi -sin duda, con Fernando Savater, el intelectual vasco con más enjundia y recorrido de las tres últimas décadas- escribía aquí, en ABC, que «el partido gobernante en la Comunidad Autónoma Vasca constituye todavía el único caso de totalitarismo de manual en el seno de España y de la Unión Europea».…  Seguir leyendo »

Los bombardeos de ciudades con el objetivo explícito de erradicar a una población étnica y religiosamente definida como islámica, las masacres genocidas perpetradas por organizaciones paramilitares, los campos de concentración, tortura y exterminio indiscriminado de partisanos, ciudadanos inocentes y mujeres clasificados como islámicos, la destrucción intencionada y sistemática de legados culturales de los pueblos, y el soberano desprecio por cualquier norma legal y moral irrumpieron súbitamente, al cerrarse el siglo, en una Europa alegremente confiada en las promesas de un neoliberalismo triunfante tras el desmoronamiento de la Unión Soviética. Cerraba aquella Guerra de los Balcanes la absoluta pasividad de la masa electrónica global.…  Seguir leyendo »

The word “fascist” is thrown around lightly these days, either as a catch-all boo-word, or parcelled indiscriminately with “racist”. After the acquittal of Nick Griffin, Peter Hain described the British National Party as “racist and fascist”, a common portmanteau expression. But this is sloppy thinking, and a loss to the distinction in language.

A Fascist may be a racist but he is not necessarily so; a racist is not always a Fascist either. The Spanish dictator Franco was a Fascist but not a racist: in the 1930s, the left-wing New Statesman disparaged Franco as a “negrophile” (he employed Moroccan troops with gusto).…  Seguir leyendo »

Por Ferrán Gallego, profesor de Historia del Fascismo en la UAB (EL PERIÓDICO, 07/10/06):

Ni un fantasma, ni un espectro. Lo que recorre Europa es un movimiento político que cuestiona la validez de factores esenciales de nuestra cultura, de nuestros valores. La recorre una reacción ideológica que no se limita a matizar, sino que propone rectificar, invertir valores, un nuevo punto de partida. Es una extrema derecha que solo podemos calificar de nueva para distinguirla del fascismo clásico, incluso si proponemos separarla de los movimientos nostálgicos que siguieron a su derrota, en 1945. Pero es una vieja conocida de las crónicas periodísticas, de los análisis de las ciencias sociales.…  Seguir leyendo »