Vacaciones

El veraneo en el norte, con mar, no está subordinado al sol. El tiempo, bueno o malo, es un accidente que se asume con estoicismo si es lluvioso, o con alborozo si anuncia un día de playa o de excursión para asar sardinas. Es normal que el buen pronóstico muchas veces se desvanezca a las pocas horas. En ese supuesto, se alargan las horas de lectura, de dominó y de tertulia.

Aún no existía el turismo en busca del sol, de sociedad, del golf y de las fiestas (glamurosas o no) nocturnas. Santander y San Sebastián, como antes Biarritz con la emperatriz Eugenia, habían conservado el prestigio del veraneo real, y en julio y agosto seguían congregando a los notables de la política, de la sociedad y de los negocios.…  Seguir leyendo »

Agosto es sinónimo de vacaciones y descanso. Este periodo del año se aprovecha para dos actividades principales: viajar y descansar. El turismo ha vivido una revolución con la llegada de internet y el preciado descanso está sufriendo grandes modificaciones con la persistencia de las conexiones digitales. Evaluemos qué hay de positivo y negativo en esta nueva manera de vivir esta época estival.

Internet ha contribuido de forma decisiva a nuestra forma actual de planificar, organizar y vivir nuestras vacaciones. El fácil acceso a la información nos permite conocer de primera mano nuevos destinos, próximos o lejanos. Las ofertas en internet se multiplican, tanto por parte de operadores tradicionales como de los puramente digitales.…  Seguir leyendo »

En 1969 cuando Max Aub visitó España después de 30 años de exilio se sintió muy decepcionado. Nadie le preguntaba por la guerra civil ni por la República. Todos parecían vivir conformes o resignados con el dictador. Aunque todavía no se denominara así, Aub ya detectaba los efectos del desarrollismo diseñado por los tecnócratas franquistas afines al Opus Dei, un cambio de modelo económico que a sus ojos convertía a los españoles en alegres consumidores de Seat 600 y de algo llamado vacaciones pagadas. En la República una nueva ley había establecido las vacaciones retribuidas en siete días, un gran avance.…  Seguir leyendo »

Se están cerrando estos días los viajes del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, Imserso. El concurso ha ofrecido este año más de un millón de plazas. La operación genera unos 11 millones de estancias hoteleras. Todo jubilado español tiene derecho a acogerse al programa de turismo y termalismo del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad y viajar, con su pareja si lo desea, a precios extraordinariamente baratos fuera del verano. Una estancia de 15 días en Baleares, por ejemplo, siempre que no sea en Navidad, cuesta en torno a 325 euros por persona; y una semana en la costa, 167 euros.…  Seguir leyendo »

El verano es el tiempo del amor. Empezando por el sexo, un componente clave de la exaltación amorosa. La conexión entre sexo y verano depende de una reacción hormonal científicamente establecida. La testosterona reacciona a la luz solar y aumenta con el alargamiento del día. Su producción crece con los efluvios primaverales y llega al nivel máximo en agosto.

Además, las feromonas, sustancias químicas presentes en la piel y que estimulan el apetito sexual, se activan con el calor. Y el transporte de serotonina, un neurotransmisor estimulante de actividad, se incrementa en todas las áreas cerebrales en verano y se va apagando en otoño.…  Seguir leyendo »

Los días previos a las vacaciones se merecen unas vacaciones. Por eso, la noticia de que General Electric ha concedido a sus empleados vacaciones ilimitadas ha sorprendido a más de uno. ¿Podría usted conceder este privilegio a su equipo?

En primer lugar, conviene avisar de que este “tratamiento” tiene sus contraindicaciones: esa política no está recomendada para todas las organizaciones, ni para todos los jefes. Solo funcionará en la empresa, el equipo, el jefe, que haya desarrollado un alto grado de madurez y liderazgo empresarial.

La política de vacaciones ilimitadas solo se puede aplicar en aquellas organizaciones que han alcanzado el rendimiento óptimo.…  Seguir leyendo »

Lo que yo pretendía se reduce a un artículo veraniego, de esos que dejan un buen sabor de boca en aquellos que están pensando en los días que les quedan para salir corriendo hacia alguna parte, por más que el lugar ya se lo sepan de memoria y a la semana empiecen a tener pesadillas sobre cómo freír a los niños y en qué nevera meter a los abuelos. Algo normal, como todos los años. Pero resulta que cada vez la aventura es más difícil porque el presupuesto se ha comprimido, los niños han dejado de serlo y los abuelos están hartos de que el verano se convierta en su pesadilla laboral.…  Seguir leyendo »

Las vacaciones son el opio del pueblo. Decir esto no es denigrar ese remanso de tiempo que todos ansiamos. Porque el opio puede ser de lo más rico e incluso necesario en ciertas condiciones. Una amputación de vida, por ejemplo, también llamada recortes presupuestarios. O el machaqueo diario de un trabajo sin sentido por un sueldo menguante. O el tener que sufrir a políticos frecuentemente corruptos, cínicos y arrogantes sin otra opción que otros parecidos. Por no citar el enésimo fracaso sentimental o la cotidiana guerrilla familiar. Por eso dicen las encuestas que lo último a lo que renuncia la gente en dificultades económicas es a sus vacaciones, aunque se ajusten en tiempo, espacio y gasto.…  Seguir leyendo »

Empecemos por un extremo. Vacaciones interminables, libertad, baños, juegos y noches estrelladas. El aroma de una barbacoa, la niña esa con la que hacías castillos en la arena, aquella madrugada jugando al escondite en un pajar, esa noria del ferial desde la que ves el mundo del revés, aventuras diarias en la calle, en los libros, en la imaginación…

Vayamos al otro. Me aburro, qué hacemos, las moscas, el calor, las peleas entre hermanos desde primerísima hora, quiero un helado, he dicho que a la cama, mamá ¿qué hago?, quiero otro helado, cuándo se acabarán las vacaciones, no me apetece ir de paseo, si no te comes las lentejas te quito el móvil, me aburro, no te vuelvo a repetir que hagas la cama y recojas la habitación, quiero ver la tele, a mis amigos les dejan hasta la una, de mañana no pasa: no sales a la calle si no has leído una hora, chuches y más chuches, ¡cuándo se acabarán las fiestas!…  Seguir leyendo »

By Anne Applebaum (THE WASHINGTON POST, 14/08/07):

Famously, Margaret Thatcher hated holidays. Even when persuaded to take a brief one in Salzburg, the British prime minister could hardly bear the enforced relaxation. Upon hearing that Helmut Kohl was vacationing at a nearby Austrian lake, she called to request bilateral talks with her German counterpart. Kohl, who couldn’t bear Thatcher, claimed to be ill, or so the story goes. She went anyway — and promptly ran into Kohl, eating a large ice cream at an outdoor cafe.

Fast-forward a couple of decades. Nowadays world leaders vacationing within a 500-mile radius of one another don’t have spontaneous meetings, with or without ice cream.…  Seguir leyendo »