Verano

La estación de las frustraciones

Si la leyenda bíblica del Paraíso hubiese sido ambientada en un paisaje invernal, y Eva hubiese sido tentada por una serpiente para arrancar una edelweiss, y, tras ello, hubiera comprobado que las pieles que cubrían su cuerpo desaparecían, y sentía un frío terrible, no tendríamos tan mitificado el verano, porque al estar asociado al paraíso terrenal, está también asociado a los terrenos tropicales. La hipótesis es imposible, porque las serpientes no soportan el frío –tampoco el calor agobiante– y, al ser de sangre fría, en cuanto bajan las temperaturas se esconden bajo la tierra, que todavía conserva algo de calor. Una serpiente habladora en Finlandia, enroscada a un manzano es imposible.…  Seguir leyendo »