Europa depende de los europeos

EL 9 de mayo conmemoramos el día de Europa. Hace un siglo Paul Valery escribió: «¿Europa llegará a ser lo que en realidad es, es decir, una extremidad del continente asiático? ¿O bien continuará siendo lo que parecía que era, es decir, la parte más preciosa del universo terrestre, la perla del globo, el cerebro de un cuerpo gigantesco?».

Lo que a continuación van a leer son dos noticias de ficción que muestran cuál podría ser, en 2050, la respuesta al interrogante planteado por el poeta francés. He aquí dos posibles variantes.

(La Unión Europea existe)

El presidente de la Unión Europea, Santiago Subirats Jarzembowski, llegó a mediodía de ayer a París, junto con el resto del gobierno de la Unión, para participar en los actos conmemorativos del centenario de la Declaración Schuman. El mandatario había presidido a primera hora de la mañana la reunión del Consejo de Ministros, la cámara territorial de la Unión, donde había explicado el resultado de sus negociaciones con el presidente de Asia para la explotación de los acuíferos de Marte. Llega a París en su mejor momento de popularidad tras el éxito obtenido en Pekín. Subirats Jarzembowski presidió el desfile militar que condujo al Ejército europeo, comandado por el general Schultzenmeier, por los Campos Elíseos hasta terminar en el Arco de Triunfo.

El ministro de Economía de la Unión, Nick Gleddon, fue el primero en intervenir en los discursos del acto que tuvo lugar a continuación. Recordó que tras la Declaración Schuman se puso en marcha la CECA, la primera Comunidad que supuso el arranque de un siglo de brillante desarrollo económico. Partiendo de un mercado común se llegó al mercado único y a la adopción de nuestra moneda, el euro, en todas las comunidades que componen la Unión. Con su implantación en Gran Bretaña, hace tan sólo tres años, concluyó un largo ciclo. «No se entendía muy bien que el euro llevara treinta años siendo la moneda financiera en la City pero no circulara aún en la calle. Menos mal que por fin solventamos esa extraña anomalía tan típicamente británica», manifestó el ministro de la primera economía mundial.

A continuación, el presidente evocó el enorme significado político que tuvo en su día la Declaración de Robert Schuman: «Supuso la primera piedra en la fundación de la Unión Europea, nuestra patria común. Aunque a alguno le parezca ciencia-ficción, hace tan sólo cien años nuestra hermosa patria era un conglomerado de países independientes que acababan de enfrentarse en la más siniestra de las guerras. Ese catastrófico episodio significó el comienzo de la construcción de nuestra preciada unión política. Entonces Europa estaba fragmentada como un puzle; para pasar de una comunidad a otra eran necesarios pasaportes y largas colas en las fronteras, había incluso embajadas interiores. Entonces no existían instituciones comunes, ni un gobierno común, ni el grado de democracia del que gozamos hoy en día. Los europeos sólo hablaban la lengua de su país, nuestros ciudadanos no estaban protegidos por una Carta de Derechos Fundamentales, ni podían trabajar fuera de su propia comunidad y el comercio estaba lastrado con pesados gravámenes. ¿Pueden siquiera concebir ustedes las dificultades con las que habían de convivir los ciudadanos europeos hace un siglo?».

El presidente concluyó los actos de homenaje con la renovación del juramento a la Constitución europea y la tradicional ofrenda floral al mausoleo de los padres fundadores.

ABC, 10 DE MAYO DE 2050 (La Unión Europea no existe)

Soplan vientos de guerra en la Alianza del Norte. El presidente de Francia, Jean-François Al-Mulladey, ha llamado a consultas a su embajador en Berlín y desplazado varias divisiones de carros de combate en la nueva línea Maginot, mientras que cazabombarderos de las fuerzas aéreas alemanas invadían el espacio aéreo francés en clara provocación. Se han suspendido los vuelos comerciales entre ambos países y las fronteras permanecen cerradas.

Recordemos que el conflicto comenzó anteayer, cuando el presidente galo fue retenido, durante ocho horas, en la frontera con Alemania a su paso por Alt-Saarbrucken cuando se dirigía a respaldar a los trabajadores franceses arrestados en la cuenca del Ruhr como respuesta a lo que el canciller alemán llamó la «Gran Traición».

Según Hans Müller, que los chinos se hayan hecho con el Deutsche Bank, la última empresa de capital cien por cien alemán, relegando la economía de este país del puesto 50 al 75 en el ranking mundial, se debe a hábiles maniobras de los especuladores franceses vendidos a los asiáticos. La agencia de calificación «Poorys» rebajó el bono alemán a la categoría de bono inmundicia y el ministro de Economía se ha visto obligado a devaluar nuevamente el marco propiciando una inflación galopante. Un bretzel, que se vendía a ocho millones de marcos hace un mes, cuesta ahora veinticuatro millones y se espera que siga subiendo. La población corre a los supermercados a abastecerse y en varios länder se ha agotado la cerveza. Baviera, la mayor región productora de bratwurst, se ha declarado autogestionaria y se niega a exportar a las demás regiones.

A última hora de ayer la tensión entre ambos países era máxima y los franceses ya habían amenazado con romper la coalición que mantienen con alemanes, holandeses, belgas y austríacos, y adherirse al Eje del Sur. Según la prensa germana se trata de una maniobra que llevaban planificando hace mucho tiempo y, en concreto, desde que hace más de una década las economías del sur superaran ampliamente a las del norte. Este agravio es, además, interpretado como una afrenta personal por parte del canciller teutón después de que el Eje del sur expulsara hace tres años a los últimos colonos alemanes de Mallorca.

Esta es la crisis más grave que padece nuestro continente tras la caída del euro en 2014, la desaparición de los partidos políticos tradicionales y el auge de los populismos que devinieron en autoritarismos. Los neo-nacionalistas provocaron la desintegración de la Unión Europa dos años después. Nuestro continente se dividió en la Alianza del Norte, el Eje del Sur y la EFTA reconstituida, con el consiguiente restablecimiento de las fronteras físicas y arancelarias arrastrando a Europa a la mayor depresión económica jamás conocida.

Asimismo, ayer, unos cuantos nostálgicos fueron detenidos mientras hacían un llamamiento a la paz desplegando las ilegales banderas de la extinta Unión a ambos lados de la frontera. Acudieron tres mil manifestantes llegados de toda Europa según la asociación convocante, la Unión Paneuropea, y apenas treinta octogenarios según la Policía.

Ambas noticias son fruto exclusivo de la fantasía del autor pero, como el destino que tome Europa no está escrito en el regazo de los dioses, el curso de los acontecimientos dependerá de nuestras convicciones, nuestra ambición y nuestra determinación. Y solo de nosotros mismos….

Íñigo Méndez de Vigo, secretario general para Unión Europea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *