Fortalecer la economía pospandemia en el grupo ASEAN+3

El sistema financiero internacional moderno nació de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, y desde entonces, ha sido afectado por varias debacles históricas, de las que la más reciente fue la crisis financiera global de 2008.

Hoy la pandemia de COVID‑19 somete al sistema financiero global a otra dura prueba. Y el desafío inédito que enfrenta el grupo ASEAN+3, integrado por los diez países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Brunéi Darussalam, Camboya, las Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam) más China, Corea y Japón, resalta aún más la importancia de la cooperación financiera regional.

Desde la crisis financiera asiática de 1997, las economías del ASEAN+3 se han esmerado en mejorar los mecanismos regionales de seguridad financiera. La reunión anual de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del bloque ha sido el punto focal de la cooperación regional en pos de fortalecer la resiliencia económica y financiera.

Con este objetivo, en 2000 los países del grupo ASEAN+3 decidieron lanzar la Iniciativa Chiang Mai (CMI, por la sigla en inglés), una red de seguridad financiera para la región. La CMI consistía en una red de acuerdos bilaterales de canje de monedas (swap) entre los países del bloque dirigida a proveerles liquidez en dólares estadounidenses en tiempos de necesidad y complementar la asistencia financiera del Fondo Monetario Internacional.

En marzo de 2010, tras la crisis financiera global, la CMI se convirtió en el Acuerdo de Multilateralización de la Iniciativa Chiang Mai (CMIM), que reunió en un único marco los acuerdos bilaterales de swap y creó un órgano centralizado de toma de decisiones. El nuevo instrumento contaba con una dotación de 120 000 millones de dólares.

Luego el CMIM tuvo dos actualizaciones. La primera modificación, en 2014, duplicó la dotación a 240 000 millones de dólares, y aumentó del 20% al 30% la porción «desvinculada del FMI» (la cantidad máxima a la que los países miembros pueden acceder sin necesidad de financiación conjunta con el FMI).

Luego, en junio de este año, entró en vigor la segunda modificación, que busca flexibilizar los mecanismos de financiación conjunta con el FMI y fortalecer la coordinación con el Fondo.

En la última reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del grupo ASEAN+3 (18 de septiembre), los participantes analizaron el panorama económico global y regional y las respuestas oficiales a los riesgos y desafíos derivados de la pandemia de COVID‑19. En los últimos meses, las autoridades regionales implementaron medidas extraordinarias para hacer frente a la pandemia, en la forma de apoyo fiscal, monetario y crediticio a familias y empresas, además de ofrecer tolerancia regulatoria y liquidez al sistema financiero.

En este contexto, los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del grupo ASEAN+3 anunciaron un oportuno e histórico acuerdo para fortalecer el CMIM, lo que sin duda ayudará a los países miembros a enfrentar mejor los nuevos riesgos e incertidumbres de la pandemia. Con esta última mejora, los países miembros tendrán acceso a un 40% del CMIM sin necesidad de financiación conjunta con el FMI. Además, se acordó la posibilidad de que los países provean asistencia usando sus propias monedas (además del dólar) en forma voluntaria y según la demanda.

Estos cambios, que entrarán en vigencia cuando todos los países miembros del grupo ASEAN+3 completen el proceso de ratificación, refuerzan la solidez y fiabilidad del CMIM como mecanismo regional de asistencia, así como su importancia y relevancia en la red de seguridad financiera internacional.

En este sentido, la Oficina de Investigación Macroeconómica del ASEAN+3 (AMRO), creada en 2011 para hacer un seguimiento de la macroeconomía regional y colaborar con la implementación del CMIM, cumple una importante función como «médico de cabecera» al servicio de los países miembros. La misión de la AMRO es contribuir a la estabilidad económica y financiera regional, un mandato incluso más crucial en el entorno actual. Dirigida por Doi Toshinori, la AMRO ha publicado oportunos análisis y actualizaciones sobre el impacto regional de la pandemia para colaborar con la formulación de políticas de los países miembros.

Desde su inicio, la pandemia de COVID‑19 ha provocado grandes costos en vidas humanas y en pérdidas para las economías nacionales. Las autoridades del ASEAN+3 implementaron las medidas necesarias de contención para controlar la transmisión del coronavirus, algo que inevitablemente tuvo repercusiones económicas. En un contexto de creciente interconexión de la economía mundial, la interrupción de cadenas de suministro internacionales y los problemas que enfrentan muchas industrias demuestran la importancia de reducir la vulnerabilidad regional a shocks económicos y financieros. Por eso, el progreso logrado por el CMIM y la AMRO en cuanto importantes herramientas para el fortalecimiento de la resiliencia económica regional es alentador.

Aunque en muchos países está prevista una gran contracción económica este año, anticipamos una pronta recuperación del grupo ASEAN+3, de la que ya hay algunas señales. Pero en vista de la trayectoria incierta de la pandemia, los países del ASEAN+3 no bajarán la guardia. Planificaremos el levantamiento de las medidas relacionadas con la pandemia con cautela, para proteger el crecimiento y la estabilidad financiera de la región.

Finalmente, los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del grupo ASEAN+3 nos comprometemos a seguir firmes en el compromiso con sostener un sistema multilateral de comercio e inversión abierto y basado en reglas, y fortalecer la cooperación e integración regional.

Aso Taro, a former prime minister of Japan (2008-09), is Japan’s Deputy Prime Minister and Minister of Finance. Le Minh Hung is Governor of the State Bank of Viet Nam. Traducción: Esteban Flamini.

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