Garantizar la seguridad europea

Europa no necesita ningún recordatorio de la inminente amenaza del terrorismo. Los sucesos acaecidos recientemente en París, Estocolmo y Londres, además de los de Berlín, Niza, Bruselas y París con anterioridad, ponen de relieve de la manera más trágica que vivimos en una época volátil y peligrosa. Individuos de dentro y fuera de nuestras sociedades toman como blancos a ciudadanos europeos inocentes. En este contexto, no podemos permanecer pasivos. Nuestra mejor respuesta se dará mediante la unidad de objetivos y de acción.

Sin embargo, los terroristas no tienen todas las cartas en la mano. La semana pasada, la policía española detuvo a nueve sospechosos de terrorismo a raíz de una investigación coordinada con las autoridades belgas, y en Londres se impidió que un hombre cometiera un atentado con arma blanca gracias a la colaboración y al eficaz y oportuno intercambio de información entre los países.

Las autoridades nacionales de seguridad dirigen estas investigaciones, pero no se trata de una tarea que puedan o deban llevar a cabo de forma aislada. Las amenazas contra Europa no se detienen en las fronteras nacionales. La fragmentación nos hace más vulnerables a todos.

La seguridad europea es más que la suma de sus partes. El Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo dentro de Europol se creó para permitir a los investigadores conseguir una visión holística de la información sobre las amenazas, tender vínculos con investigaciones en otros Estados miembros y atar cabos sobre otras organizaciones terroristas con sede fuera de Europa. La misma lógica condujo a la creación del centro de Cybercrime de Europol para coordinar nuestro trabajo sobre ciberseguridad.

Los llamados lobos solitarios autorradicalizados representan un reto especial —primero porque la experiencia demuestra que rara vez son realmente “solitarios”—. Incidentes recientes han puesto de manifiesto distintos grados de planificación, pero el propio concepto de lobos solitarios es incorrecto. Casi todos los casos muestran cierto grado de planificación organizativa. Los autores de recientes atentados tenían antecedentes penales, vínculos con grupos de delincuencia organizada grave y un nutrido historial de delincuencia menor y violencia. Los patrones son sorprendentemente fáciles de deducir. Europol es ahora la plataforma para facilitar la cooperación entre las autoridades nacionales a fin de luchar contra este fenómeno y sacar a la luz conexiones que podrían haber pasado desapercibidas de otro modo. Los Estados miembros han reconocido este hecho cada vez más y no es casualidad que el intercambio de información a través de Europol se haya multiplicado por diez desde 2014.

Internet es el campo de batalla fundamental en nuestra lucha contra el terrorismo, tanto en lo que se refiere a la captación de terroristas como a la planificación operativa. Daesh está perdiendo terreno, pero sus ideas nocivas mantienen su influencia e Internet se ha convertido en su caja de resonancia. Por lo tanto, las empresas de Internet desempeñan un papel fundamental y se han convertido en socios imprescindibles en nuestro esfuerzo. Cuando Facebook, Twitter, Google, Microsoft y otras eliminan contenidos terroristas de sus plataformas, reducimos la capacidad de difusión de las organizaciones terroristas. Una gran operación llevada a cabo la semana pasada tuvo como resultado la identificación por Europol y la subsiguiente eliminación por las empresas de Internet de 2.000 elementos de contenido terrorista y extremista violento en línea en siete lenguas diferentes.

Esta semana verá la culminación de meses de trabajo para garantizar que la cooperación operativa en Europa pueda seguir funcionando. El pasado sábado, se firmó un acuerdo entre Europol y Dinamarca para velar por que la cooperación esencial pueda mantenerse, a pesar de que Dinamarca se ha autoexcluido de determinadas medidas de la UE. En virtud de dicho acuerdo, se desplegará a funcionarios daneses para garantizar que puedan seguir efectuándose comprobaciones entre las bases de datos danesas y europeas.

El nuevo marco normativo de Europol se empezó a aplicar el lunes pasado, con una modernización de las normas de gestión de la información de la agencia y la posibilidad de extraer un mayor valor de los datos que obran en su poder. Al mismo tiempo, estas normas contribuirán a reforzar aún más las ya rigurosas disposiciones de Europol en materia de transparencia y rendición de cuentas, mediante la creación de un Grupo de Control Parlamentario Conjunto con representación del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales de toda la UE. La supervisión de la protección de datos también se verá reforzada. Europol también podrá ampliar su cooperación con los principales terceros países, tales como Turquía, los Estados Unidos de América y los países de la región de los Balcanes Occidentales.

Las amenazas a que nos enfrentamos actualmente dentro y fuera de Europa no van a desaparecer en un futuro próximo. Debemos estar preparados. Aunar nuestras fuerzas es la única opción que tenemos. En pocos años, frente a estas amenazas, hemos conseguido un cambio de paradigma en nuestra cooperación en Europa, del que Europol es la muestra. Ahora tenemos que asegurarnos de aprovecharlo al máximo para que pueda cumplir su misión de servicio a los ciudadanos.

Dimitris Avramopoulos es comisario europeo de Migración, Interior y Ciudadanía.

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