La Demencia: un reto global

Los ministros de Sanidad del G-8 se reúnen hoy en Londres con el objetivo de pactar un nuevo enfoque en la investigación de la demencia, eliminar las barreras que existen entre empresas, investigadores y médicos y alcanzar un mayor grado de cooperación internacional que permita al mundo, en su conjunto, encontrar soluciones con más celeridad de lo que lo haría cada país de forma individual.

La Organización Mundial de la Salud estima que, de aquí a 2030, 70 millones de personas padecerán demencia en todo el mundo, casi el doble de la cifra actual. Cada cuatro segundos aparece un nuevo caso de demencia en el mundo.

La demencia es una enfermedad neurodegenerativa que no discrimina atendiendo a la raza, la clase social o la nacionalidad, pero sí a la edad. Y dado que requiere de cuidados a largo plazo que pueden resultar extremadamente caros, se agudiza la presión sobre países como el Reino Unido y España, que sufren el envejecimiento demográfico de su población y que están firmemente comprometidos con una sanidad pública universal.

Por esta razón, el primer ministro británico, David Cameron, presentó el año pasado su «Reto a la Demencia», diseñado para avanzar más y más rápido en la investigación de la demencia, para facilitarles la vida tanto a los pacientes como a sus cuidadores y para ralentizar, detener e incluso prevenir la enfermedad. Entre 2010 y 2015, el Reino Unido habrá doblado la cantidad destinada a la investigación de la demencia, alcanzando los 78 millones de euros.

En la cumbre de Londres se pretende identificar nuevas formas de colaboración en el ámbito de la investigación y sacar el mayor provecho a la información y los recursos de los que ya disponemos. España, como líder internacional en la investigación de enfermedades neurodegenerativas, es un país con el que el Reino Unido quiere trabajar.

Tenemos en común problemas similares. En lo que se refiere al Reino Unido, hay 670.000 afectados tan solo en Inglaterra, cifra que, según se prevé, se duplicará durante los próximos treinta años. Aquí, en España, una de cada cuatro personas mayores de 85 tiene demencia. Y, a medida que la gente envejece, la probabilidad de que desarrollen esta enfermedad se multiplica de forma exponencial. De aquí a 2050, habrá más de 18 millones de afectados en toda Europa.

Para que nuestros países puedan enfrentarse a estos retos sociales y económicos, es necesario que adoptemos un enfoque holístico y abordemos los diferentes aspectos, como son los cuidados y atención médica, la investigación, la divulgación y concienciación de la enfermedad y la creación de comunidades que faciliten la vida de afectados y familiares y que comprendan sus necesidades.

En lo que se refiere al ámbito de los cuidados, el 94% de los consorcios de atención primaria del Reino Unido (organismos que supervisan los servicios sanitarios a nivel local) proporcionan ya un servicio para el tratamiento de la memoria. Hemos tomado medidas y hemos conseguido reducir en dos tercios las recetas de medicamentos antipsicóticos para afectados de demencia, mejorando así su calidad de vida. El Reino Unido también está creando alianzas entre organizaciones de diferentes sectores, como el de la sanidad, el social, el del voluntariado y el comercial, con la idea de coordinar esfuerzos, compartir mejores prácticas y garantizar el valor óptimo tanto para pacientes como para los presupuestos de sanidad. En cuanto a la investigación, el Reino Unido está invirtiendo en una tecnología que permita la detección precoz. Los 500.000 voluntarios que participan en el BioBank nacional contribuirán también a estas iniciativas de investigación mediante la donación de muestras médicas, con el objetivo de que los investigadores puedan entender mejor la enfermedad y así detener su evolución.

Igual de importante es concienciar al público sobre la enfermedad y luchar contra el estigma social en torno a la misma. El Reino Unido se ha marcado un objetivo para 2015: crear una red de veinte ciudades, pueblos y aldeas cuyos habitantes entiendan la enfermedad y sean pioneros en la creación de comunidades adaptadas a pacientes de demencia y sus familiares o cuidadores.

El profesor Robin Grimes, jefe de Asesoramiento Científico del Ministerio de Exteriores del Reino Unido, viajó a Madrid este año y quedó muy impresionado con el alto nivel de la investigación española en este campo. Representantes del Reino Unido y España tienen previsto reunirse a principios de año para avanzar en el intercambio de mejores prácticas.

Cada hora invertida en el mundo entero en investigación, si se comunica y comparte adecuadamente, puede contribuir a lograr el objetivo de un mayor entendimiento y, en última instancia, de la prevención de la demencia. Investigar más y compartir más todo el conocimiento que existe sobre esta enfermedad son los objetivos de esta cumbre que se celebrará en Londres.

Por Simon Manley, embajador del Reino Unido.

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